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Dos mil experiencias que
fortalecen la lucha indígena
Iris
Ariadna Ordoñez Arias
SIEC. Actualidad Étnica
En el marco del VII Congreso
de la ONIC se viven diferentes
experiencias, se conocen muchas
personas y se ven diversas
culturas. Es allí donde la gente
se da cuenta de la riqueza del
mundo, lo grande y diversa que
es la sociedad. A medida que los
días transcurren, en Ibagué, las
experiencias se transforman, los
conocimientos cambian; estar y
vivir en medio de comunidades
que aman la naturaleza y tienen
una visión diferente de la vida
es reconfortante.
Con más de dos mil personas
reunidas se conocen historias
diferentes, vivencias y
experiencias enriquecedoras.
Como parte de esas historias hay
una que muchos indígenas han
tenido que sufrir, vivir y de la
cual han tenido que aprender. El
desplazamiento hace parte de la
realidad que viven hoy los
pueblos indígenas, el despojo de
sus tierras y muerte de sus
gentes es una realidad a la cual
el país no le puede dar la
espalda.
Realidades como esta son las que
actualmente viven millones de
colombianos y las que también se
discuten en el congreso, son las
que dejan huella en los
corazones de quienes las viven y
una gran inquietud en quien las
escucha.
Pero a pesar del flagelo, el
dolor y la pérdida de sus
territorios siempre hay algo por
que luchar, las fuerzas no se
agotan y aunque parezca
imposible, de aquí nace
esperanza, quedan experiencias,
se construyen nuevos
aprendizajes, se fortalece la
unidad y la cultura.
A pesar de todo y con el corazón
casi a punto de desfallecer… a
pesar de la indiferencia, el
desconocimiento, las agresiones;
los pueblos indígenas se unen
para luchar por sus vidas, por
su pervivencia, para reafirmar
que existen, que aún son
importantes y sobre todo que
Colombia todavía es de los que
nacimos y vivimos aquí.
Nadie justifica que exista
desplazamiento porque perderlo
todo no deja más que dolor en el
alma, pero algunos indígenas
dicen que "nadie sabe lo que
tiene hasta que lo pierde" y con
esto hacen referencia a que la
unidad de los pueblos se
fortalece cuando se sufre por
alguna injusticia.
Dejar de lado sus familias, su
hogar y sus tierras es doloroso;
llegar a ciudades desconocidas y
enfrentarse a la indiferencia de
las personas es frustrante; pero
encontrarse con el apoyo de
quienes han vivido lo mismo, de
quienes pertenecen a un mismo
pueblo o simplemente de quienes
quieren ayudar, fortalece la
existencia, crea una lucha
conjunta, reafirma la búsqueda
de los valores sociales
culturales y políticos que se
han perdido.
Hoy los pueblos indígenas luchan
por su autonomía, por el
fortalecimiento de sus
comunidades y la recuperación de
sus tierras; hoy es cuando
podemos darnos cuenta que las
experiencias fortalecen el
espíritu del hombre y las luchas
no se pueden ejercer solos.
El VII Congreso de la ONIC se
enmarca como la esperanza de
reencontrar lo perdido,
reafirmar lo que se ha
recuperado y apoderarse de los
procesos por vivir.
Es de vital Importancia
reconocer que los indígenas
trabajan conjuntamente para
entablar estrategias y realizar
acciones que permitan
reconstruir sus vidas y repara
las injusticias.
Hoy en el congreso se vive la
ansiedad porque la lucha se
fortalezca y los pueblos se unan
para que las propuestas se
ejecuten.
Estos procesos sirven para
buscar estrategias que puedan
ayudar a todos pero las
propuestas no tienen que
destruir lo construido sino
reforzar las bases y reforzar lo
que hace falta. En palabras de
los indígenas "no tirar la casa
ya construida para construir
otra"
Hoy se sigue trabajando en el
congreso por fortalecer el
movimiento indígena.
Gentileza:: Melina Alfaro
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