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Día Mundial de los Humedales
2008
Humedales y salud humana -
introducción
El tema sugerido por la
Convención para el Día Mundial
de los Humedales del 2 de
febrero de 2008 es Humedales
Sanos, Gente Sana, y también
será ése el tema de la 10ª
reunión de la Conferencia de las
Partes en octubre-noviembre de
2008 en la República de Corea.
Habida cuenta de que el Día
Mundial de los Humedales (DMH)
se va acercando, hemos
aprovechado la oportunidad para
presentar a la comunidad de
Ramsar y a las personas a
quienes usted trata de llegar,
unos pocos temas fundamentales
que sirven de ejemplo para
mostrar los efectos directos y
positivos para la salud humana
de mantener unos humedales sanos
-por ejemplo, provisión de
alimentos, agua limpia,
productos farmacéuticos, etc.- y
los efectos negativos directos
de un mal manejo de los
humedales, lo que se traduce en
el deterioro de nuestra salud e
incluso en la pérdida de vidas
-por ejemplo, debido a los
efectos de enfermedades
relacionadas con el agua, quema
de turberas, inundaciones o
contaminación del agua.
Nuestro objetivo es hacer
hincapié en que la fuerte
relación que existe entre unos
ecosistemas de humedales que
funcionen de forma cabal y la
salud humana pone de relieve la
importancia de contar con
estrategias de manejo que apoyen
tanto la salud de los
ecosistemas de humedales como la
salud de las personas. Y también
que los costos de un manejo
deficiente pueden ser altos: las
enfermedades relacionadas con
los humedales, por ejemplo, cada
año se cobran las vidas de más
de tres millones de personas y
llevan el sufrimiento a muchas
más.
En nuestro cartel del DMH se
ilustrarán todos los temas
fundamentales que hemos
identificado, y las hojas
temáticas que lo acompañan
ofrecerán algunos elementos de
información sólidos sobre cada
uno de los temas que se
relacionan específicamente con
los humedales.
No hemos hecho más que tocar los
temas muy por encima. Podríamos
decir mucho más sobre estas
cuestiones, y hay otros temas
que podríamos haber analizado
-pero el DMH también es un
"escenario de ensayo" para la
comunidad de Ramsar, que sirve
de preparación para el análisis
más a fondo de los humedales y
la salud humana que precisamente
lleva a cabo actualmente el
Grupo de Examen Científico y
Técnico de Ramsar. Su informe
preparará a la Convención para
el estudio de los humedales y la
salud humana que se realizará en
la COP10, y si se completa a
tiempo, puede que también nos
sirva de útil referencia para
todos los que participamos en el
Día Mundial de los Humedales.
Materiales del DMH de 2008
Al igual que en anteriores
ocasiones, la Secretaría de
Ramsar distribuirá materiales
(en inglés, francés y español)
que esperamos les sirvan de
ayuda para sus actividades del
DMH. El envío de correo
contendrá básicamente, en forma
impresa, el cartel antes
mencionado y una pegatina, así
como un CD-ROM que incluye
versiones en formato PDF de alta
resolución de las hojas
informativas temáticas (que
están adaptadas al cartel y
preparadas para que se presenten
con él), del propio cartel, y de
un regalo sorpresa para los
niños, adecuados para
imprimirlos, pero no para
editarlos. Asimismo, se está
preparando otro CD con los
ficheros de los diseños
originales para quienes deseen
personalizar los materiales o
traducirlos a los idiomas
locales, pero sólo se enviará si
se solicita expresamente -y
dicha solicitud debería
llegarnos lo más pronto posible.
Se ha previsto realizar el envío
a principios de octubre de 2007,
y puede asegurarse de que
recibirá los materiales sin
demora poniéndose en contacto
con Valerie Higgins en la
Secretaría ( wwd@ramsar.org) -no
se olvide de precisar su
dirección postal y el idioma, de
los tres posibles, en que desea
que se le envíe la versión.
Antecedentes sobre los temas que
se van a tratar
Alimentos de los humedales
Un requisito previo para que las
personas gocen de salud es
contar con unos alimentos
adecuados y de buena calidad, y
en ese sentido la contribución
de los humedales es fundamental,
pues nos suministran pescado
(incluido marisco), frutas y
plantas. Mil millones de
personas dependen del pescado
como su principal o única fuente
de proteínas, y muchas más lo
consumen habitualmente. En
términos de plantas cultivables
de los humedales, el arroz es el
más importante a nivel global,
proporcionando un 20% del
suministro mundial de energía
alimentaria. La recolección de
vegetales en los humedales, si
bien no llega a la misma escala
que las capturas de pescado,
supone todavía una importante
fuente de alimentos para su
empleo local y para los mercados
internacionales. De forma
indirecta, las plantas de los
humedales a menudo desempeñan un
papel esencial como alimento
para el ganado del que depende
la salud de miles de millones de
personas.
Bien manejados, nuestros
humedales seguirán
proporcionando alimentos que nos
mantengan sanos, pero hay muchas
actividades humanas que afectan
negativamente a la capacidad de
los humedales para seguir
proporcionándonos bienestar. La
contaminación, la extracción
excesiva de agua, el saneamiento
deficiente, la sobreexplotación
y, por supuesto, la destrucción
de humedales, todos ellos son
factores que reducen o destruyen
la capacidad de los humedales de
brindar alimentos para el
consumo humano.
Agua
limpia
Llevamos años transmitiendo el
mismo mensaje: los humedales
continentales (ríos, lagos,
esteros, pantanos, etc.)
realizan una función vital al
filtrar y purificar el agua
dulce, devolviéndola "limpia"
para el consumo humano. Y jamás
había sido un servicio tan
valioso para las poblaciones
humanas como lo es hoy día en
que más de mil millones de
personas carecen de acceso al
suministro de agua limpia. Pero
los humedales tan sólo pueden
ofrecernos agua limpia si los
mantenemos sanos mediante un
manejo eficaz. Es obvio lo que
ocurre cuando destrozamos
nuestros humedales: perdemos esa
fuente de agua limpia, al igual
que todos los demás servicios de
los ecosistemas que éstos
ofrecen. ¿Y qué le ocurre a
nuestro suministro de agua
limpia cuando introducimos
demasiados subproductos de la
actividad humana en los
humedales? . . . En nuestro
apartado sobre contaminación le
ofrecemos más información al
respecto.
Contaminación del agua
A pesar de que los humedales de
agua dulce tienen capacidad para
purificar el agua, ésta
realmente es limitada. Sólo son
capaces de tratar una cierta
cantidad de residuos agrícolas,
una limitada afluencia de
desechos domésticos e
industriales. Y, por supuesto,
la especie humana es capaz de
añadir mucho más: productos
químicos tóxicos (como bifenilos
policlorados (BPC), DDT o
dioxinas), antibióticos
procedentes de la ganadería,
aguas residuales humanas no
tratadas, plaguicidas que actúan
como 'disruptores endocrinos' .
. . y más. Somos capaces de
sobrepasar rápidamente, y de
hecho lo hacemos, la capacidad
de purificación de los humedales
de forma que esas fuentes de
agua dulce, y los alimentos que
suministran, se vuelven no aptos
para el consumo y se convierten
en un peligro para la salud
humana.
Particularmente preocupante es
el hecho de que todavía hoy
existan 2.600 millones de
personas que carecen de acceso a
un saneamiento adecuado; y
cuando al saneamiento deficiente
se añade la contaminación
microbiana del agua potable que
proporcionan los humedales,
sobrevienen enfermedades y, a
veces, pérdidas de vidas.
Los humedales funcionan como
filtros o trampas para muchos
patógenos: cuando el paso del
agua a través de los humedales
es suficientemente prolongado,
los patógenos pierden su
viabilidad o son consumidos por
otros organismos. Se están
construyendo humedales
artificiales en zonas urbanas y
rurales con objeto de que
ejerzan precisamente esa función
y de este modo eviten que las
aguas residuales no tratadas
lleguen a humedales naturales
que se utilizan como fuente
directa de agua potable.
Enfermedades relacionadas con el
agua
En muchas partes del planeta la
salud humana esta estrechamente
vinculada a las enfermedades
relacionadas con el agua. El
paludismo, debido a que los
mosquitos se crían en los
humedales, y las infecciones
diarreicas (incluido el cólera),
debido a la contaminación de las
aguas residuales, son las peores
en el mundo en cuanto a la
gravedad de su impacto: en 2002
fueron la causa,
respectivamente, de 1,3 y 1,8
millones de víctimas, y afectan
a la salud de muchísimas
personas más. Las muertes
sobrevienen casi en su totalidad
en niños de menos de cinco años
de edad. Las enfermedades
diarreicas afectan tanto al
continente africano como al
asiático, mientras que el
principal impacto del paludismo
se produce en África, aunque
también es significativo en
muchas partes de Asia y América.
Si bien el paludismo y las
enfermedades diarreicas son las
enfermedades que tienen mayores
repercusiones en el ser humano,
a éstas podríamos añadir los
efectos debilitadores de otras
enfermedades relacionadas con
los humedales, como
esquistosomiasis, encefalitis
japonesa, filariasis,
oncocercosis y otras.
Las enfermedades diarreicas se
pueden controlar mediante el
abastecimiento de agua potable,
buenas prácticas de saneamiento
y educación en materia de
higiene. Las aguas residuales
humanas deficientemente tratadas
contienen patógenos que son una
causa principal de infecciones
diarreicas, y los humedales
(tanto continentales como
costeros) pueden ser un
importante mecanismo de
transporte para esos patógenos
cuando el saneamiento es
deficiente.
En el pasado, una idea impulsora
para la destrucción de humedales
fue controlar el paludismo,
especialmente en Europa, pero
ello ha conducido a la pérdida
de servicios esenciales de los
ecosistemas, como son
proporcionar agua y alimentos, y
hoy en día ya no se considera
una opción. Las soluciones que
funcionan actualmente, al menos
en algunas zonas, van desde el
empleo de peces que consumen la
larva del mosquito y larvicidas
bacterianos que los matan sin
afectar a otros organismos,
hasta unos mejores diseño,
manejo y reglamentación de
represas y sistemas de riego y
sistemas de drenaje de aguas que
reduzcan sus sitios de cría.
Inundaciones
Las inundaciones y las tormentas
afectan a las vidas humanas
desde los albores de la
civilización, pero todos los
tipos de inundaciones
-inundaciones y tormentas
ribereñas y costeras, fusiones
de nieve repentinas,
inundaciones tras intensas
precipitaciones- han pasado a
ser más destructivas en los
últimos decenios, debido a que
cada vez se construye más
infraestructura humana en zonas
expuestas a inundaciones, y es
probable que su impacto vaya a
ser más pronunciado en el
futuro. Todos estamos al
corriente de ello por las
informaciones que nos llegan de
los medios de comunicación, de
los estadísticos y, quizás, de
nuestra propia experiencia.
Los impactos directos e
inmediatos sobre la salud humana
incluyen la pérdida de vidas,
lesiones y, en un período de
tiempo muy corto, la falta de
agua potable y la destrucción de
los sistemas de saneamiento, lo
que se traduce en otro conjunto
de amenazas a la salud humana
-diarrea, cólera y otras
enfermedades mortales
relacionadas con el agua. Las
recientes inundaciones en
algunos países también ofrecen
un entorno perfecto para los
mosquitos portadores del
paludismo. Finalmente, están los
efectos a largo plazo para la
salud mental, como son la
ansiedad y la depresión que
sobrevienen frecuentemente tras
el acaecimiento de una
inundación importante.
Si bien no podemos impedir las
inundaciones de gran magnitud,
lo que sí podemos es asegurarnos
de que aprovechamos los
servicios de protección contra
inundaciones que nos suministran
gratuitamente los humedales. Los
ríos, lagos y marismas frenan y
contienen las aguas de crecida,
pero ello sólo es posible si no
construimos nuestros centros
urbanos en llanuras de
inundación naturales y meditamos
más sobre las consecuencias más
generales de canalizar los ríos
y drenar las marismas.
Quema
de turberas
La quema controlada se ha
utilizado eficazmente en el
manejo de turberas en varias
partes del mundo, pero los
sucesos de los últimos años en
el sudeste asiático han puesto
de relieve el hecho de que el
fuego extensivo e incontrolado
puede tener graves consecuencias
directas para la salud humana.
Por ejemplo, el extenso incendio
provocado para el desbroce de
tierras en 1997-1998 en turberas
del sudeste de Asia afectó a
alrededor de 70 millones de
personas, de las cuales unos 12
millones necesitaron atención
sanitaria por problemas
respiratorios. Desde entonces,
importantes actividades de quema
han seguido afectando a la salud
de gran número de personas.
A más largo plazo, la quema de
turberas y las actividades de
drenaje han conducido a aumentos
ingentes en las emisiones de
gases de efecto invernadero,
contribuyendo al cambio
climático, y esas actividades a
menudo también han destruido
medios de vida locales.
Disponibilidad de agua
Si la extracción de agua es más
rápida que la reposición
natural, los ecosistemas de los
humedales, en casos extremos,
sufren un colapso, produciéndose
una pérdida completa de los
servicios de los ecosistemas. El
efecto de esos casos extremos es
costoso en lo que a salud humana
se refiere. Un ejemplo bien
documentado al respecto es el
mar de Aral, donde la extracción
de agua para regar cultivos
redujo un palpitante humedal a
polvo -causando la pérdida de
medios de vida a corto plazo y
dañando gravemente, a largo
plazo, la salud de las
comunidades que vivían alrededor
del mar por culpa de los efectos
ocasionados por las tormentas de
polvo, la erosión y la
deficiente calidad del agua para
beber y para otros propósitos.
Aunque éste pueda ser un ejemplo
extremo, existen muchos casos en
que una reducción dramática en
la disponibilidad de agua tiene
como consecuencia importantes
efectos negativos en la salud
humana. En el lago Chad, lago
compartido por Camerún, Chad,
Nigeria y Níger, el cambio
climático, la demanda de agua
para el riego corriente arriba y
las malas decisiones de manejo
en la cuenca han reducido en un
90% el tamaño del lago en los
últimos 40 años. El efecto neto
sobre los 20 millones de
personas, principalmente
pescadores y agricultores que
dependen directamente del lago,
ha sido unos crecientes niveles
de malnutrición, lo que a su vez
ha dado lugar a una
vulnerabilidad mucho mayor ante
las enfermedades. Se está
llevando a cabo un proyecto
importante para invertir la
situación.
Medicinas de los humedales
Muchas plantas de humedales y
especies de animales se han
utilizado desde hace milenios
como medicinas tradicionales, y
aun hoy se siguen utilizando.
También se emplean en la
medicina homeopática, un sector
que no deja de crecer en el
mundo desarrollado, y desempeñan
una función en la elaboración y
producción de medicinas
modernas. La sobreexplotación,
las técnicas de recolección
destructivas y la pérdida y
alteración de hábitat ponen en
peligro la capacidad de las
especies de humedales de
continuar cumpliendo esas
funciones.
Bienestar mental
La población mundial se va
concentrando en las zonas
urbanas, especialmente a lo
largo de las costas, y nuestras
poblaciones urbanas cada vez son
más inactivas desde el punto de
vista físico. La Organización
Mundial de la Salud estima que
la depresión y sus enfermedades
conexas llegarán a ser la causa
más importante de mala salud
antes de 2020, y los efectos
sobre la salud de la inactividad
física de las poblaciones
urbanas cada vez resultan más
onerosos en lo que se refiere a
tratamiento médico. Utilizamos
los espacios verdes, incluidos
los ríos, lagos y estanques,
para recrearnos, educarnos y
relajarnos. El valor de los
espacios verdes para mejorar la
salud mental y física de las
poblaciones urbanas está
adquiriendo mayor reconocimiento
y los estudios actuales indican
que del contacto habitual con
espacios verdes urbanos se
obtienen beneficios
cuantificables físicos y
psicológicos. En ese aspecto,
los humedales urbanos tienen un
papel que desempeñar.
Fuentes
adicionales
Para aquellos de ustedes que
deseen conocer más acerca de los
humedales y la salud humana como
preparación para el Día Mundial
de los Humedales, les ofrecemos
a continuación ciertos enlaces a
algunas de las fuentes de
información más provechosas.
1. Evaluación de los Ecosistemas
del Milenio, especialmente los
capítulos que tratan sobre la
salud humana. Comenzar por: http://www.millenniumassessment.org/en/Condition.aspx
2. Segundo Informe de las
Naciones Unidas sobre el
desarrollo de los recursos
hídricos en el mundo:
http://www.unesco.org/water/wwap/wwdr2/table_contents_es.shtml
http://www.ramsar.org/wwd/8/wwd2008_intro_s.htm
Gentileza: Carlos Franco Pacheco
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