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Con Irán en la mirilla
por Manuel
E. Yepe
En la madrugada del 6 de
enero de 2008, cinco lanchas
rápidas iraníes se aproximaron a
3 barcos estadounidenses en el
estrecho de Hormuz, en el Golfo
Pérsico, en una misión de
reconocimiento rutinaria. Cuando
estaban a unos 200 metros las
unas de los otros, tuvo lugar lo
que el comandante de la V Flota
estadounidense, tras el susto,
describiría como una
"provocación mortalmente grave"
al recibirse por radio una
amenaza que pudo haber dado
lugar a un conflicto militar
mayor.
"Vamos hacia ustedes, explotarán
en unos minutos", decía una voz
con acento iraní que resultó
ser, según la versión difundida
por el Navy Times, publicación
de la Armada estadounidense, una
broma de un "pirata de las
ondas" apodado el Mono filipino
que se divierte interfiriendo
las comunicaciones por radio en
el estrecho de Hormuz, la vía
comercial marítima más
importante del Golfo.
Poco después del ridículo
incidente, coincidiendo –con
fines propagandísticos- con la
visita del Presidente G. W. Bush
al Oriente próximo, la prensa
occidental difundió un vídeo de
36 minutos que pretendía apoyar
una versión anti-iraní del
Pentágono, pero fue tan evidente
aquella adulteración frente a
incontestables imágenes del
suceso difundidas por la
televisión iraní, que el
Departamento de Defensa se vio
obligado a admitir, días más
tarde, que la grabación propia
había sido editada con imágenes
de archivo y audio grabado
especialmente para apuntalar su
fraudulenta versión.
Esta información, pese a su
dramatismo, hizo recordar
cuentos basados en hechos reales
tan simpáticos como la
conversación por radio del
Capitán de un enorme portaviones
de la marina de los Estados
Unidos que, navegando cerca de
la costa de Finisterre,
confundió a su interlocutor con
el capitán de otro buque y le
exigió, altanero y ostentoso por
el tamaño y poderío de su flota-
que desviara de inmediato su
rumbo para evitar una colisión.
La respuesta, dada con acento
gallego, a arrogancia fue: "Les
hablamos desde un faro. Somos
dos personas. No tenemos ni la
más cabrona idea de nuestra
posición en el ranking de faros
españoles. Nos escoltan un
perro, nuestra comida y dos
vasos de vino Ribeiro. Tenemos
el apoyo de Cadena Dial de La
Coruña y estamos en tierra
firme. Pueden ustedes tomar las
medidas que consideren oportunas
y les dé la gana para garantizar
la seguridad de su buque, pero,
volvemos a insistir, lo mejor,
lo más oportuno y más
recomendable es que desvíen su
rumbo, porque no se nos ocurre
¡cómo coño podemos nosotros
mover el faro!
Ironías aparte, queda la
impresión de cuan fácil
resultaría simular o aprovechar
cualquier incidente menor, o
hasta absurdo, para llevar a la
nación estadounidense a declarar
las guerras que convengan a las
fuerzas de extrema derecha que
la gobiernan.
Es por ello que la humanidad no
puede dormir tranquila en
tiempos como estos de elecciones
presidenciales en Estados Unidos
en los que la lucha entre
grandes intereses que respaldan
a uno y otro candidato son
capaces de cualquier disparate
en aras de mantener u obtener el
control de la Casa Blanca.
A la luz de esta tremebunda
realidad, una coalición
antibelicista de Estados Unidos
organiza manifestaciones masivas
que tendrán lugar durante los
tres primeros días del mes de
agosto de 2008 en diversas
ciudades contra la eventualidad
de una nueva guerra corporativa
de Estados Unidos, promovida por
el complejo militar, industrial
y petrolero, esta vez contra
Irán.
No obstante la oposición de sus
propios generales y las enormes
dudas acerca de si la nación
está preparada para soportar las
consecuencias militares,
políticas y económicas de un
ataque aéreo contra Irán, según
medios de prensa, el Presidente
ha dado su "luz ambar" (que
significa visto bueno para
alistarse para ataque inminente
al recibir instrucciones de
emprenderlo) para un bombardeo
de largo alcance contra las
principales instalaciones
nucleares iraníes.
Fuentes del Ministerio de
Defensa de Irak confirmaron a la
prensa que aviones de la fuerza
aérea israelí entrenan ya en el
espacio aéreo iraquí para un
potencial ataque a Irán,
aterrizando en las bases de los
ocupantes estadounidenses.
Aunque Israel no puede actuar
por si mismo, sin permiso
explícito de Washington, cuyos
intereses defiende en la zona a
cambio de la protección y apoyo
que recibe, no se pasa por alto
que el estado hebreo posee el
arma nuclear y su enorme
dependencia respecto a la
superpotencia le convierte en un
peligroso agente trasmisor de la
desesperación de los más
retrógrados círculos dirigentes
de Estados Unidos en críticas
situaciones como las que
pudieran estarse perfilando.
El pretexto para atacar a Irán
no faltaría.
Fuente: Cubaperiodista
http://listas.cult.cu/mailman/listinfo/entorno
Cubarte, 2008.
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