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Cuando dos camaradas
trascienden de la vida concreta
hacia la vida eterna y
espiritual
Reinaldo
Villegas Astudillo*
Quien se iba a imaginar que
dos camaradas de pensamiento y
acción en la vida concreta
"decidieran", íntimamente
esperarnos para traspasar a la
vida otra, configurada por el
Espíritu para partir
definitivamente hacia la nueva
existencia. El primero fue
Patricio González Aguirre y el
segundo, Magallanes Pérez Soto,
en los días siguientes al
retorno de la visita temporal,
que hicimos recientemente, a
nuestro amado Chile..
Con Patricio, nos unieron
algunos hitos significativos del
existir terrenal. El primero fue
por allá por 1967, en tiempos de
concreciones de la "Patria
Joven" .Ambos éramos Directores
de Liceos Vespertinos y
Nocturnos, recién creados por el
Presidente Eduardo Frei Montalva
a lo largo de Chile para darles
oportunidades a incontables
compatriotas que no habían
completado su educación media.
Patricio, aunque nacido en La
Serena, dirigía el plantel
educativo de adultos en la
sureña ciudad de La Unión; en
tanto, nosotros estábamos a
cargo de otro creado en la
localidad de Mulchén, en plena
región del Bío Bío. Recuerdo que
nos encontramos en un Seminario
de Directores de todo el país,
celebrado en Santiago,
orientados por ese gran
educador, impulsor de la Reforma
Educativa de esos tiempos, Mario
Leyton Soto. Ahí, departimos y
convivimos por primera vez con
Patricio, durante unos cuantos
días. Pasaron los años, y en
1974, habiendo recién concluido
con las dificultades y
contratiempos graves para la
república, logramos en el
fatídico año 1973 culminar un
Post Grado de Planificación y
Administración en la Educación,
auspiciado por la OEA y el
Ministerio de Educación de
Chile, junto a docentes-alumnos
caribe-latinoamericanos y
nacionales entre cuales se
encontraba nuestro entrañable
"hermano" Luis Aguayo Badilla,
quien nos invitó posteriormente
para ir a integrarnos a la
Universidad del Norte, en la
ciudad de Copiapó, la cual
reemplazó a la antigua Escuela
Normal de la capital de Atacama.
Ahí, nuevamente surge la figura
de Patricio González Aguirre.,
por cuanto era el Decano de
Educación de la universidad
nortina en Antofagasta de la
cual dependíamos. De esta
suerte, nos encontramos por
segunda vez, viéndonos cada
cierto tiempo y recibiendo sus
instrucciones , sobre todo en
las carreras de Pedagogía que se
ofrecían en Copiapó.
Lamentablemente, nuestro
transitar por Copiapó se
prolongó exactamente por catorce
meses. Transcurrido tal periodo
de tiempo, fue intervenida
nuestra sede, cuando arribó a la
zona un nuevo Teniente Coronel,
cuyo nombre para que no se
olvide por nunca jamás era
Arturo Alvarez Sgolia, quien
como un "halcón carnicero",
venía a dirigir los destinos de
la región. En connivencia con
sectores masónicos que manejaban
la Universidad Técnica del
Estado, fuimos detenidos y
puestos tras las rejas en la
Cárcel copiapina. Era el embate
esperado de los sectores
adversarios que en la Educación
Superior teníamos, por cuanto
nuestro escudo contenía y
proyectaba una cruz, que se
identificaba con su carácter
católico y su origen jesuita. El
día que nos privaron de la
libertad, como a mediodía,
cuando pretendieron exponernos
al escarnio de nuestros
estudiantes y colegas,
escoltados por un par de
militares armados, observamos
cómo el Director de la U.
Técnica del Estado, vecina
nuestra, semejante a un ave de
rapiña, llámese "jote" en Chile
o "zamuro" en Venezuela, se
apropiaba de bienes que
correspondían a las dependencias
de nuestra universidad
avasallada. Luego, vendría,
"Tres Alamos" y la Venezuela
hospitalaria para reiniciar
nuestra existencia. Al año
siguiente, recibiríamos en
Caracas a Patricio, quien con
seguridad había sido destituido
de su cargo e iniciaba el viaje
al exilio. Por tercera vez, el
destino unía nuestras vidas,
inclaudicablemente con el mismo
pensamiento cristiano, al
servicio siempre de los más
desposeídos, con una entrega
total por la preservación de la
persona humana. Incorporado a la
Universidad Abierta, Patricio
rehizo su vida académica hasta
que jubiló. En esos veinte años
crecieron nuestras familias,
manteniendo siempre la "llama
encendida": él en Caracas y yo
en Valencia en centros
universitarios de la región.
Patricio Gónzalez Aguirre había
jubilado hacía un tiempo y desde
hacía dos o tres años atrás se
había radicado en Santiago junto
a su hijo abogado, dejando a dos
hijas y nietos en la ciudad
caraqueña. Y justo, a fines del
año pasado, cuando vino a
visitar a sus descendientes ,
próximo a retornar al lar
nativo, contrajo una repentina
enfermedad, que lo tuvo
inconciente por cuatro meses ,
exactamente hasta el día 5 de
abril 08, un día después de
nuestro retorno de Santiago y de
Temuco .
Por su parte, Magallanes Pérez
Soto, ex sindicalista, quien
junto a su familia integrada por
su esposa Edita, hijos y
progenitora se incorporó al
exilio venezolano en 1982,
invitado por su hermano, el ex
diputado chileno, Tolentino
Pérez. Provenía de la lejana
Punta Arenas y nos traía una
noticia, que los medios de
comunicación chilenos de esa
época jamás la propalaron: Que a
raíz del conflicto de "Las
Malvinas", Pinochet le estaba
dando todo el apoyo a la
avanzada militar inglesa en la
ciudad puntarenense, en lo que
se refería a abastecimiento y
acondicionamiento del material
bélico, mientras los hoteles
magallánicos estaban llenos de
ingleses, exceptuando a los "gurkas",
esos súbditos bárbaros, traídos
de las colonias asiáticas, por
no considerarlos seres humanos
completos.
Magallanes, hombre sencillo y
cordial, rápidamente se granjeó
la simpatía de sus camaradas,
especialmente cuando el
combativo Núcleo DC en el
Exilio, en plena dictadura, era
dirigido por Claudio Huepe,
luego Rubén Escobar, su hermano
Tolentino Pérez y posteriormente
nosotros, quienes por muchos
años , por lo menos hasta 1990
viajábamos una vez a la semana
de Valencia a Caracas. en estos
afanes por contribuir a liberar
a nuestra patria nativa.,
contando con el apoyo de todos
los gobiernos venezolanos, que
hacían llegar a instancias
internacionales la condena
permanente a un "Gobierno "de
facto y dictatorial".Fue
justamente en 1985, cuando
integrábamos la Directiva con
Tolentino, decidimos organizar
el Encuentro de la "Cumaca", en
los alrededores de Valencia,
evento al cual concurrieron
cerca de un centenar de
connacionales chilenos,
militantes de la oposición a
Pinochet, sin distinción de
ideologías para compartir en
torno a un "sancocho",preparado
por el ex-líder sindical del
cobre de Rancagua, Carlos
Arellano, en la ribera del río
cumaqueño. Ahí, por primera vez
se producía una interrelación
franca y abierta entre sectores
cristianos y de la ex Unidad
Popular, para ir configurando lo
que posteriormente sería la
Concertación, relevada en
Caracas por la presencia de
todos los sectores
embrionariamente
concertacionistas que acudieron
al seminario "Chile:
Trasferencia hacia la
Democracia", en 1986, cuando
dirigíamos el Núcleo DC en
Caracas..
Nunca olvidaremos la primera
visita de Magallanes a Valencia.
Concurrió al Encuentro de la "Cumaca"
con toda su familia, incluyendo
su progenitora en ese entonces
plena de salud y su menor hijo,
adolescente, el cual años
después desaparecería
trágicamente en un accidente
vial.
Finalizada la Dictadura, se
produjo el retorno de miles de
exiliados en gran proporción
hasta el año 2000. Por esos
años, asumió Magallanes la
responsabilidad del Núcleo DC.
Desde esa fecha, se trasformó en
un difusor de los sucesos
producidos en Chile en tiempos
de la nueva república, además de
recibir constantemente a
parlamentarios o dirigentes que
concurrían a Caracas. Desde sus
inicios venezolanos Magallanes
se constituyó siempre en un
comunicador social. Fue el
creador de la "Nueva Aurora de
Chile" y de otras publicaciones
y estaba presto a ayudar a tanto
chileno, que andaba en busca de
información su pensión de
exonerado u otros trámites
similares...Se convirtió en un
verdadero Embajador de sus
amigos, camaradas y compañeros
que regresaban o permanecían en
el país venezolano.
Felizmente, alcanzamos a
visitarlo en su lecho de enfermo
en los primeros días de abril
pasado. Aquejado por una
enfermedad incurable, lo
encontramos muy disminuido
físicamente, pero sentía que nos
escuchaba atentamente , con una
mirada encendida de alegría,
aceptación y estupor, sobre todo
cuando le referimos lo ocurrido
con la destitución de una
camarada que en el Gobierno de
nuestra Presidenta Michelle
Bachelet, ocupaba la cartera de
Educación, al confabularse la
Derecha con tres tránsfugas con
los cuales se logró la mayoría
en el Senado: uno de ellos, nada
menos y nada más que ex Ministro
del Presidente Salvador Allende;
un segundo ex
-democratacristiano, expulsado y
un tercero independiente de
derecha. En ese instante
culminante, Magallanes trató de
hablar y contestarme, pero sólo
salió un murmullo de su
garganta. Esa fue nuestra última
despedida. A los tres días
después, Magallanes se iba en
pos de Patricio rumbo a la
eternidad.
En ambas oportunidades, que
acompañé a estos camaradas hasta
el Cementerio del Este, donde
expresé en nombre mío y de
muchos camaradas y compañeros
presentes una idea específica
del pensamiento cristiano y
demócrata como es aquella : Que
para nosotros existe la vida en
el Acá terrenal y en el Allá
trascendente . En el primero,
estamos para luchar por los más
desposeídos, preservando la vida
humana por encima de todo, junto
a otras fuerzas gubernamentales
y políticas que luchen por el
mismo objetivo. Y en el segundo,
pensamos que el Espíritu
continúa trascendiendo hacia una
realidad suprema de paz y de
sosiego, indudablemente más
perfecta que la primera
instancia vital
Sobre la base de lo anterior,
estamos conscientes que sus
espíritus continúan presentes
cerca de nosotros y cualesquiera
de estos días, nos encontraremos
con ellos, en los sueños y en
los recuerdos, especialmente en
aquéllos cuando hicieron en la
vida concreta aportes en favor
de los marginados, de esos
seres, que padecen de carencias
y que necesitan de cada uno de
nosotros para convertirse en
personas humanas plenas y
respetadas por el otro, porque
han sido igualmente creados a
imagen y semejanza de Dios.
*Escritor y educador chileno,
radicado en Venezuela desde 1976
Gentileza:: Reinaldo Villegas
[odlanier09@gmail.com]
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