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Derechos Humanos
Raúl
Wiener
Para las organizaciones del
llamado movimiento de derechos
humanos que han tomado distancia
de la carta de APRODEH al
Parlamento Europeo, la
“equivocación” de Soberón y los
suyos, no está en la frase de
que el MRTA no existe desde hace
diez años, que nadie podría
seriamente discutir, salvo
Mauricio Mulder, sino en la
forma como esa opinión puede
interpretarse como una manera de
favorecer al grupo subversivo.
Más o menos que no importa el
absurdo de querer convertir el
tema en el único punto de
interés peruano sobre la
resolución para la Cumbre de los
presidentes de Europa y mérica
Latina. Si quieren hacerlo, que
lo hagan. Servirá para que
recordemos que nadie debe tratar
de volver a hacer lo que estos
hicieron. Y ya veremos si esto
trae algunas consecuencias
internas respecto a la situación
de los bolivarianos u otros
casos, con un gobierno que
pretexta terrorismo para
reprimir a la gente (¿)
Algunos han escrito al respecto
que el MRTA ha sido, es y será
terrorista, no importa si existe
o no, y cualquiera que sea la
opinión actual de sus líderes
sobre el proceso que vivieron en
los 80 y 90. Lo que plantea el
caso de los grupos subversivos
de otros países que se han
reintegrado a la vida política
luego de procesos de
negociación, en algunos casos en
responsabilidades de gobierno,
¿siguen siendo terroristas en el
sentido que se le da a esa
palabra actualmente?, ¿si o no?
Uno podría entender que el MRTA
merece todo desprecio porque fue
derrotado y no forma parte de la
discusión actual, que es lo que
permite que algunos
comentaristas lo tomen en
paquete con Sendero Luminoso:
ellos iniciaron la guerra
(aunque sus primeras acciones
fueron en 1987) y fueron
responsables del mayor número de
muertes (aunque la CVR les
asigne menos del 5% de las
bajas).
No hay que olvidar que el caso
Roque Gonzáles se arma sobre el
supuesto que como fue condenado
una vez en relación al MRTA, se
le puede volver a detener con el
cargo de lo que era antes, y no
de lo que es hoy. Y peor aún,
que otras personas también se
hacen terroristas por haber
viajado o haberse sonreído con
él, como le ocurre a Melissa
Patiño y cinco mujeres más, a
las que la Policía y su vocero
“La Ventana de la Dircote” que
se emite cada lunes, no le han
podido probar nada más.
En privado varios dirigentes de
las organizaciones de derechos
humanos se han quejado que
APRODEH ha puesto en riesgo ni
más ni menos que el juicio a
Fujimori. Lo que equivale a
imaginar este proceso como un
reflejo de lo que hacemos fuera
de él, es decir si nos
mantenemos en el justo medio y
evitamos hablar de más. Pero eso
es ofensivo para los jueces que
si no se dejan influir por el
factor político (el gobierno
busca salvar al ex dictador)
tendrán que sopesar la evidencia
de los crímenes, los autores y
las líneas de mando que
comprometen directamente a
Fujimori.
Lo esencial es que en torno a la
iniciativa del gobierno ante el
Parlamento Europeo y la carta de
APRODEH, lo que hemos aprendido
es que en nuestro país todavía
hay muchos que creen que no
estamos preparados para hablar
con la verdad en temas delicados
como el balance de a guerra
interna.
www.rwiener.blogspot.com
Gentileza:: Raúl Wiener
[raulwiener@yahoo.com.ar]
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