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Álvaro Uribe, "el señor de
las sombras"
Roberto
Bardini
Bambú Press
El día que se otorgue el
equivalente político a los
premios Oscar al cinismo, la
hipocresía y el caradurismo el
presidente colombiano Álvaro
Uribe seguramente figurará entre
los más firmes candidatos a
obtenerlo en los rubros de
guión, actuación, dirección y
producción. Un informe
confidencial confeccionado hace
más de 16 años en Estados Unidos
señala al inexpresivo mandatario
como "colaborador del Cartel de
Medellín" y lo ubica en una
lista de narcotraficantes
colombianos de aquella época.
"El pasado me condena" podría
ser el título de esta
coproducción
colombiano-estadounidense, en la
que Uribe protagoniza a un
obediente político obsesionado
por instaurar una democracia
paramilitar, el boicot a todas
las iniciativas de integración
latinoamericana y la promoción a
toda costa de un Tratado de
Libre Comercio.
La comprometedora información,
desclasificada el 1 de agosto de
2004 en cumplimiento del Acta de
Libertad de Información (Freedom
of Information Act), hecha
pública por el Archivo de
Seguridad Nacional de la
Universidad George Washington y
publicada en el semanario
Newsweek, no proviene de las
FARC, el presidente venezolano
Hugo Chávez, el espionaje cubano
o Los Simpson. Fue elaborada el
23 de septiembre de 1991 por uno
de los más sólidos -y menos
conocidos- servicios secretos
estadunidense: la Agencia de
Inteligencia de Defensa (Defense
Intelligence Agency = DIA),
adescripta al Pentágono.
El capo de la droga Pablo
Escobar -fundador del Cartel de
Medellín y responsable de 4.000
asesinatos, abatido por la
policía en diciembre de 1993-
aparece en la lista de 106
narcotraficantes colombianos con
el número 79, en la página 10
del informe de la DIA. En la
misma página y en la siguiente,
es mencionado Uribe con el
número 82. La ficha del actual
mandatario y promotor de una muy
cuestionada "política de
seguridad democrática", lo
describe así:
"Político y senador colombiano
dedicado a la colaboración con
el Cartel de Medellín en altos
niveles del gobierno. Uribe fue
vinculado con una empresa
implicada en actividades de
narcotráfico en Estados Unidos.
Su padre fue asesinado en
Colombia por su conexión con
traficantes de narcóticos. Uribe
ha trabajado para el Cartel de
Medellín y ha sido amigo íntimo
de Pablo Escobar Gaviria.
Participó en la campaña política
de Escobar para hacerse elegir
parlamentario suplente de Jorge
Ortega. Uribe ha sido uno de los
políticos que, desde el Senado,
se opuso a cualquier tipo de
tratado de extradición".
El texto completo del informe
confidencial de la DIA puede
consultarse en la página oficial
del Archivo de Seguridad
Nacional de la Universidad
George Washington, bajo el
título "U.S. Intelligence Listed
Colombian President Uribe Among
'important colombian narco-traffickers'
in 1991": http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB131/index.htm
"El retrato que el informe del
Pentágono hace de Uribe discrepa
con su imagen actual de aliado
principal de Washington en EE.UU
-que financia la guerra de las
drogas en América del Sur. Pero
por esos días, Uribe estaba
entre las docenas de políticos
colombianos que abiertamente se
opusieron a la extradición de
sus compatriotas traficantes de
droga", escribió en su momento
Joseph Contreras, editor
regional para América Latina del
semanario Newsweek. "Uribe ha
cambiado subsecuentemente su
punto de vista y, de hecho, su
gobierno ha enviado numerosos
narcotraficantes a los Estados
Unidos desde que él tomó el
poder".
En 2002, Joseph Contreras y
Fernando Garavito, ex columnista
del diario colombiano El
Espectador, publicaron Biografía
no autorizada de Álvaro Uribe
Vélez, el señor de las sombras,
una minuciosa investigación
sobre los vínculos del
presidente con el narcotráfico.
Como ya es habitual en la
narcodemocracia uribista,
Garavito tuvo que abandonar el
país y exiliarse.
Gentileza::
Bambú Press
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