paginadigital logo

Vida de perros, (Donde se dice que para morfar, conviene saber ladrar), por: John Argerich
 

 | LITERATURA | CONFERENCIAS |  EXPOSICIONES | 

 
 
   

Home

Colegios

Universidades

Guía Comercio

Industria

Clases

Cursos

Seminarios

Eventos

Arte

Exposiciones

Galería de Arte

Literatura

Textos

Cine

Teatro

Música

Música Clásica

Teatro

Cine, TV, Video

Noticias

Artículos

Museos

C. Culturales

Concursos

Carreras

Becas

Posgrados

Taller literario

Servicios de Internet

Solidaria

Profesionales

Librería

Lectura - Textos

Foro de discusión

Links

Mapa del sitio

El amasijo

Vida de perros

(Donde se dice que para morfar, conviene saber ladrar)

Por: John Argerich


 


Si Ud. vive en Suecia y tiene perro, se hace acreedor a una identidad especial. "Hundhavare", o sea "dueño de can", que le da status. Lo cual en el acto brinda acceso a una serie interminable de variantes, según sean las normas de su círculo social. "Perrero de mierda", es una. "Dueño de la encantadora Fifí", es la opuesta. Porque en el país de las sombras largas hay para todo gusto. Están los que viven a fideos, ahorrando en el propio lastre para tener al dueño de sus corazones bien comido, bañadito y vacunado. En la vedera opuesta, abundan quienes lo tienen hecho un asquete. Como la vecina del 5º "A", por ejemplo, que cuando chapa el bondi hace que algunos pasajeros sufran ataques asmáticos, o empiecen a estornudar.
-¡Adelante, que hay lugar! -dice el chófer.
-¡Guau, guau, guau! -contesta el perro de la vecina cuando le pisan el rabo en el atropello.
Una experiencia medio fulera, que no se la deseo ni al sofaifa que inventó el laburo, por más garca que haya sido en su vida profesional. Y si empezamos a hacer memoria aunque sea rejuntando recuerdos a la bartola, se desentierran situaciones con alto dramatismo, que me recuerdan unos versitos aprendidos en la niñez.
"¡Qué dolor que siente el perro
cuando le arrancan el rabo...!
-gemía el cantor-
¡Qué dolor que siente el rabo,
cuando le arrancan el perro...!
-retrucaba la segunda voz.
Palabras que puede interpretarse de diversas formas, porque mentes enfermizas siempre habrá, aunque dejan una enseñanza. Desde que nos bajamos de los árboles vivimos condicionados por nuestra relación con los perros. De los gatos quizás pudiera decirse otro tanto, pero dado su carácter introvertido, el vínculo es diferente. En primer lugar porque, salvo alguna excepción, los gatos no ladran. La naturaleza es sabia, ya que siendo al vesre, bien fritos estaríamos con los conciertos nocturnos al llegar el celo primaveral. Y no hay reglas sociales definidas que enseñen cómo socializar con ellos. La relación con los canes es otra cosa, porque en Suecia hay normas que no se discuten, y aparecen centenares de libros para popularizar conocimientos. Pero en este mundo hay que ser persona práctica, y más mejor vamos al grano. Ante todo, les recuerdo que cuando sacamos a caminar al perrito, se le debe hablar todo el tiempo, cuidándose de que cualquier ocasional compañero de caminata, sea vecino, pariente o acreedor, no interrumpa el diálogo. Y ni por pienso se te ocurra darles demasiada bola a los intrusos, mientras la mascota reclama tu atención.
-Guau, guau...
-Si, querido...
-¿Qué me dice de esta nevada, don Olaf?
-¡Sosegáte, que estoy hablando con el perro, che!
Es que muchos canes son casi humanos por donde se los busque, y bastante más gente que algunos caretas conocidos. Los ejemplos sobran, pero seré breve por cuanto "lo bué, si bré". Y vienen a mi memoria algunos exponentes detestables de esa versión subdesarrollada del homo sapiens. El jefe de celadores del Colegio Nacional, por ejemplo. El coimero de Impositiva que caía todos los fines de año en busca del aguinaldo. O el sardo que me arruinó la colimba, pidiendo voluntarios con buena letra.
-¿Así que vos sos experto en caligrafía inglesa, che?
-¡Si, mi sargento ayudante! -respondía yo, volando en una nube de gloria, ante la formación vespertina del regimiento.
-Entonces, agarrá cepillo y balde, y me dejás los retretes propio como espejos, que mañana viene el coronel. ¿Manyáste bien?
-¡Si, mi sargento ayudante!
-¡Subordinación y valor! -gritaba el turrazo entonces, con la mueca más zafada que vi en mis veinte abriles.
-¡Para defender a la Patria! -decía yo, como era norma, antes de salir rajando, para alejarme lo más posible del loco ése.
Y sus órdenes se repetían con una constancia digna de mejor causa.
-¡Salto de rana, carrera, marr...!
Vida de perros, ¿o no? ¡Dígamén después que el víacrucis de los pobres es pura garufa! En todo nos parecemos al buen cuadrúpedo. Y los que no me crean, acuerdesén del refrán. "El que no llora no mama", dice. O adaptando la nomenclatura a nuestro tema, "El que no ladra, no morfa", se podría sentenciar. Así me dice con su mirada peluda el bueno de Palemón. Y se acuesta en el suelo, al lado de la mesa, estudiando cada ida y vuelta del tenedor. Entonces yo sucumbo a la tentación de romper las normas de convivencia hogareña que ha ido imponiendo mi señora. En resumen: el loco morfa siempre, y está en un estado físico que bien querría para mi. Porque las comparancias no me hacen bien. Harto del laburo y sin que nadie me acaricie el lomo cuando escribo un artículo como la gente.
-Bien hecho, Palemón -digo yo cuando mi can me trae el diario.
-¡Hay que joderse, con la porquería que se te ocurrió mandarnos hoy! -me lapida el director.
Yo bajo la zabeca, y por suerte, viene corriendo a mi encuentro uno de los perros simbólicos que salvan el pellejo en los momentos de apuro. Los perros de meta y pon, un decir. O sea el perro que se mete para salvar la osamenta. Y me voy rajando al archivo, busco un artículo de 1987 que hace veinte pirulos le gustó al dire, cambio la fecha, y apreto "Print".
-¡Buen colaborador este Yoncito! Le oigo decir un rato más tarde al hijoputa por la línea interna- A veces hay que apretarlo, pero con buena motivación, labura como un campeón.
Hay, por fin, otra frase de nuestro refranero popular que merece ser estudiada en este ensayo. Cuando decimos "¡A otro perro con ese hueso, che!" Donde perro y hueso son palabras comodín, como decir "yo", "vos", "el coso", "el embeleco", "el que te jedi", "ese valor", "el ídem" qué sé yo. Y bien usadas, estas palabritas sirven para salvar el pellejo en diversas situaciones. Lo cual mal podría perder vigencia en el mundo abstracto de las matemáticas. Por ejemplo, si Vd. está dando exámen y debe demostrar el teorema de Pitágoras, no empiece diciendo: "En todo triángulo rectángulo... etc.", porque se mete en campo ajeno, y lo hacen bolsa. Elabore su dicción, lubrique la buena lunfa, y lárguela sin vaselina, que las mejores notas se sacan cuando al profe lo toman desprevenido y queda orsái por buena digitación. Ponga una sonrisa sobradora, y diga:
-En todo fato rectangular la suma de los cuadrados de los dos cosos, es igual al ídem de la que te jedi.
-¡Sobresaliente!
Pero el que manejaba las donaciones pensó:
"¡A otro perro con ese hueso, che!"
O sea que con una atención hacia los dueños de la cátedra, se salva la osamenta. Pero los canes sirven para muchas cosas más, que sólo aprobar parciales. Por ejemplo, como sujetos de experimentos biológicos. No nos referiremos a los mastines de Pavlov ni a la famosa perrita Laika, pionera del espacio, que son harto conocidos. Pensemos en algo mucho más cerca de nuestra experiencia cotidiana. La calle Cangallo, por ejemplo. Un nombre que siendo mezcla de perro con gallina, asombra a nivel zoológico. Porque ni los mismos escultores indígenas, que nos legaron flor de mesturas, se habían atrevido a crear tal especie. Mas no hay que sorprenderse: Los cien barrios de Buenos Aires son pura imaginación.
Y antes de terminar con este estudio sobre la influencia cultural de la especie canina, justo es recordar al perro de San Roque. El santo andaba medio caú con la juanetera que le había salido durante sus largas caminatas, y de pronto apareció el can. Verlo y amarlo furiosamente fueron causa y efecto. Amor a primera vista, estilo Hollywood. Así que le lamió los quesos, y nuestro héroe se sanó. Por eso le han levantado iglesias y monumentos. Aunque la más elemental justicia indica que si al santo le hacen un templo, al can deberían hacerle una catedral. Suerte de perros, nada más.
Por fin, dedicaremos un último renglón a los perros de San Bernardo, especie que sirve para llevar vino a los mamados que se caen por las montañas suizas. No existe raza animal más afecta al hombre, pues entienden nuestras debilidades. Y sólo les falta hablar, para acercarse al forastero diciéndole al compás del rabo: ¡Tómese un traguito, don!

THE END
 

Copyright: John Argerich, 2007
All rights reserved.
johnargerich@malmo2.net
johnargerich@ya.com

La serie quincenal "El amasijo" se publica regularmente en 32 medios de 10 países.

 



paginadigital


Ir al principio,
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica
 
 
 
<h1>Diseño de sitios web</h1>
<h1>Diseño de sitios web</h1>
<h1>Diseño de sitios web</h1>

La historia del pueblo judío Un unico Dios La historia del pueblo judío. El motivo de ser del pueblo elegido.
La tarea trascendental del pueblo elegido. Las políticas de la Iglesia Católica. El fin del politeísmo.
El hilo conductor jamás revelado de uno de los libros más leídos y tal vez  menos comprendidos:
La Biblia.
BAJE EL LIBRO SIN COSTO
<h1>Taller literario</h1>
 

Diseño web
Optimización y posicionamiento

Clic Aquí

  Notas & Artículos
Educación
Noticias & Opiniones
Cartas de navegantes (opiniones)
El amasijo
Charlas sobre Arte
Entrevistas a artistas plásticos
Tecnología y ciencia
Teatro
Lectura y Textos
Artículos y boletines literarios
Temas varios
Entrevistas
Chistes
Columnas para sonreír
Reflexión
Biografías



fabrica de muebles de cocina
soldadura de aluminio y fundicion
Rubber products manufacturers
fabricacion de tableros
libros digitales
observador sobre la tierra en genesis
Optimización web
libros biblicos
ebook para apple
paisajistas capital
cursos de ingles acelerado
ebooks de la biblia
Acidos fosforicos
rapisec
genesis de la biblia
tours en buenos aires
azoteas verdes
muebles de dormitorios
cremacion de perros
Vanitorys
creacionismo
el genesis y la creacion del hombre
paisajismo de jardines
plafones de iluminacion
fabrica de cuchillas industriales
fabrica de uniformes para empresas
ebooks kindle
Estudio pericial
fabrica de remeras publicitarias
alquiler de escenarios con camarines
 

© Copyright 1999-2010 Paginadigital®. - Hecho el depósito que marca la Ley 11723 - Derechos reservados  




|Pon a paginadigital en tu sitio | Sugiere esta página a un amigo | Responsabilidad |
 info@paginadigital.com.ar
   |  Ayuda |

Web diseñado y producido por paginadigital®, Copyright 1999 - 20151, todos los derechos reservados. Los nombres e íconos de: paginadigital, Kids, art, pinturas, grabados, dibujos, objetos. Todos los derechos reservados. Hecho el depósito que marca la Ley 11723 - Derechos reservados | Términos y condiciones

| Home | Cursos y talleres | Servicios de Internet |Agenda de Ferias y Exposiciones | Exposiciones de arte y galerías | Becas, maestrias y posgrados | Programación de teatro, cartelera | Centros culturales | Concursos de pintura, literatura, arte, video, television, tv, teatro, casting | | Conferencias, seminarios, jornadas | cartelera de cine, tv, fotografía | Música, recitales, bandas, música clásica | Libreria, venta de textos y libros | Museos | Coros, operas, conciertos | Noticias, notas y artículos | Música de tango, cena show | Textos, poesía, prosa, cuentos, poemas | Solidaridad | Tarot, astrología | Mapa del sitio | Foro | Not | Cart | Salas | Tel | Taller | Taller literario | Enlaces útiles