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Gestores de la identidad
virtual
La proliferación de la redes sociales y los servicios 2.0 pone de manifiesto el
problema de la gestión de una única identidad virtual del individuo en Internet.
El blog, las fotos, el correo web, los enlaces... Todos los contenidos que
comparte un usuario, así como los sitios a los que pertenece, forman parte de su
identidad digital. Y ésta debe tener una cierta coherencia a la hora de
identificarle de cara a los demás, con lo que se podrían llamar su 'nombre y
apellidos', cosa que no siempre ocurre. A menudo, por ejemplo, no se puede tener
en todos los servicios el mismo nombre de usuario. Por eso, existen en la
actualidad distintas formas de gestionar esta identidad online hiperatomizada en
función de las necesidades de cada caso, de modo que al final de cada servicio y
cada contraseña el usuario pueda estar seguro de que su identidad se encuentra
debidamente protegida y a la vez accesible a sus contactos.
Por José
Antonio Gelado
Hacerse un nombre en Internet
Si es posible utilizar siempre el mismo nombre de usuario (que es a lo que
tiende todo internauta que no desee tener que recordar demasiados nombres) poco
a poco éste se crea una personalidad en la red, en especial en las redes
sociales.
Los demás internautas que navegan por servicios como Flickr, Picasa, Del.icio.us,
eConozco, Meetic y muchos otros, se encuentran en principio a la misma persona
cada vez que ven en el apartado de 'contactos' un determinado nombre de usuario
que se repite en todos ellos. Así, sin quererlo, el usuario ha definido su
identidad virtual.
Si el usuario, además, tiene un blog o una página web, la sección 'Acerca de' (o
'Quiénes somos' si es colectivo), en la que normalmente se muestran los datos
biográficos del autor, será por defecto su perfil público. Es la proyección
pública en Internet de esa persona, y por tanto sirve de base más elemental para
su identidad digital, ya que permite dar cuenta de todos los contenidos que
tiene disponibles en la Red.
Sin embargo, a medida que aumenta la participación en foros, redes sociales y
otros servicios, se van creando distintos perfiles en función de la temática de
la Red o las actividades del usuario, y se fragmenta de forma progresiva la
identidad virtual. Gravatar nació como una solución parcial a este problema. Su
objetivo es satisfacer la demanda de una única imagen (avatar) con la que
identificarse en el perfil de los foros, redes y blogs en los que el usuario
participa.
MySpace: en busca de la identidad del grupo
Sin embargo, en algunas ocasiones, la identidad del individuo no es una isla en
la Red, sino que va vinculada a un grupo online o red social, desde la que un
colectivo determinado habla al resto de Internet. En estos casos, pertenecer a
una determinada red ya dice mucho de la identidad del usuario. Tal es el caso de
lo que se conoce como la 'blogosfera adolescente'.
MySpace es un ejemplo de red social que se ha convertido en depositaria de la
identidad tribal para muchos internautas adolescentes. MySpace es un ejemplo de
red social que se ha convertido en depositaria de la identidad tribal para
muchos internautas adolescentes, y de paso para sus héroes: los nuevos artistas
y músicos en busca del éxito.
Los servicios integrados de distribución de música, vídeos y textos, así como la
facilidad en la creación de una red de contactos con los seguidores y
aficionados a la música, han calado entre los artistas, que se ven arropados
online por sus fans.
MySpace es una red utilizada por adolescentes y jóvenes de todo el planeta, en
parte gracias a la promoción inicial como red de contactos personales, lo que
conlleva la invitación a integrar en ella a los amigos del mundo real y
reafirmar así la identidad del grupo. También se integra de este modo en la
banda de amigos a los iconos grupales, como son los deportistas y los artistas
que arrastran numerosos seguidores juveniles.
Otras redes en la que los jóvenes y adolescentes han encontrado su lugar son MSN
Spaces y Fotolog. Respecto a MSN Spaces, la facilidad en la creación de un
'espacio' para los millones de usuarios de Hotmail y su integración con el
servicio de correo electrónico y mensajería instantánea, unida a la continua
promoción en todos los programas y servicios de Microsoft, han sido las claves
de su popularidad.
Fotolog, por su parte, aporta la facilidad para crear un blog de fotografías que
permite publicar fotos, recibir los comentarios y ver imágenes de otros
usuarios.
Spock, un buscador de identidades
La empresa estadounidense Spock está apunto de lanzar al mercado un motor de
búsqueda que podría indizar las identidades de 6.000 millones de internautas.
La herramienta funcionaría de forma similar a los buscadores de páginas: unas
etiquetas que introduce el usuario, dan como resultado unas páginas de enlaces
relacionados con la consulta. Spock.com hará lo mismo, pero suministrará
información sobre las personas que se busquen por sus nombres.
El buscador cuenta ya con una versión experimental, y una base de datos de cien
millones de personas antes aún de su lanzamiento oficial, previsto para mediados
de este mes. La herramienta realiza un rastreo especialmente en redes sociales
como MySpace, Facebook o Bebo e indiza para sí los datos obtenidos.
Metarredes
Tanto los creadores de contenidos en vídeo que están en Youtube como los
estudiantes, han encontrado en redes como Facebook el gestor idóneo de su
identidad virtual, al nacer como una red exclusiva para alumnos de instituciones
educativas que finalmente se ha ido abriendo a la llegada de usuarios de otros
ámbitos.
En este último caso, la decisión de abrir la red a la integración de servicios
ofrecidos por otras redes, como ha ocurrido efectivamente con Youtube, ha
fundado un nuevo periodo en las redes sociales que previsiblemente no hará sino
acrecentar aún más el número de usuarios. Se trata de las metarredes, o redes
que sirven para gestionar otras redes de nivel menos amplio.
Así, el usuario puede manejar desde la metarred todas sus identidades, así como
los contenidos que genera desde ellas, con mayor versatilidad y desde un sólo
punto, lo que facilita su 'vida online'.
El usuario puede manejar desde la metarred todas sus identidades, y los
contendidos que genera desde ellas, con mayor versatilidad y desde un sólo
punto. En definitiva, las metarredes como Facebook unifican los perfiles online
en una misma página y además ofrecen una amplia gama de herramientas para
gestionarlos sin mayores dificultades. Desde Facebook se puede manejar lo que se
publica en Youtube, en Flickr o en los propios blogs. Todo sin moverse de la
página.
Otra metarred que ha nacido con voluntad integradora es Jaiku, que ofrece
servicios similares a los de Twitter pero que además los complementa al permitir
la integración de los contenidos generados en otras redes sociales. Este
proceso, que convierte a Jaiku en una especie de 'mediateca especializada' en el
usuario, se logra mediante la sindicación de contenidos RSS.
En Jaiku, la red de contactos incluye también todo lo que los usuarios han
añadido a sus perfiles públicos, siendo por el momento una de las redes idóneas
para gestionar de forma centralizada una identidad virtual sumamente atomizada.
Jaiku ofrece un servicio agregador de todos los contenidos RSS generados por el
usuario en otras redes: fotos en Flickr, música en Last.fm, mensajes en Twitter,
enlaces en Del.icio.us, lugares visitados en Plazes... Y en definitiva, todo lo
que se pueda distribuir mediante RSS.
Redes profesionales: la tarjeta de visita online Las redes de contactos
profesionales siempre han pretendido aglutinar todos esos perfiles en uno y
convertir la página del usuario en un currículo online dinámico en el que se
integran sus relaciones con otros usuarios y colectivos a los que pertenece.
Neurona, eConozco (en España), Xing (actualmente propietaria de eConozco) y
LinkedIN, son ejemplos de redes de contactos que ofrecen páginas con un perfil
público para que los usuarios puedan incluirlas en sus tarjetas de visita.
Las limitaciones de estos perfiles están en la falta de flexibilidad e
integración de contenidos generados en otras redes y servicios online. Por lo
tanto, no se resuelve el problema de la dispersión de la identidad virtual en
distintos sitios web, ya que no todos los servicios los presta la misma red que
la gestiona.
En función de las actividades profesionales, intereses o aficiones, existen
sitios que aunque no integran todos los contenidos, se han alzado con el
codiciado puesto de 'red por defecto' para localizar información sobre una
persona.
Los riesgos de no gestionar bien la identidad online
Un riesgo que plantean los perfiles públicos es la posibilidad de suplantación
real o virtual, por parte de una persona que tenga acceso a los datos del
usuario. Las redes sociales quieren tener todos los datos posibles sobre sus
miembros, incluidos los referentes a las preferencias sexuales y la orientación
política y religiosa, y por ello son una fuente de primera mano para conocer
todos los detalles de un persona.
Una política de seguridad basada en la confidencialidad y el cambio periódico de
las contraseñas de estos servicios, así como una reflexión sobre los datos que
se desean hacer públicos, y las herramientas necesarias puede evitar el riesgo
de sufrir una suplantación de identidad.
Los sistemas descentralizados de identificación como OpenID pueden ser una
solución cómoda para iniciar la sesión en los distintos sitios online en los que
cada día toma parte un usuario, aunque no están exentos de riesgo de fraude.
Malas lenguas online
Otro riesgo es la formación espontánea de la identidad digital por parte de los
demás, ante la falta de un perfil creado por el propio protagonista. El caso es
más evidente al hablar de personajes públicos y empresas, cuando a falta de un
cauce para canalizar las comunicaciones, ven cómo los usuarios, los espectadores
y los clientes utilizan foros y comentarios en blogs para verter opiniones,
quejas, denuncias o simplemente para narrar el relato de episodios
desafortunados vividos por el protagonista.
En algunos casos, como los de Ikea y AirEuropa, las críticas aparecen situadas
en los buscadores junto a las propias páginas web de los afectados, y plantean
un problema de posicionamiento no deseado.
La incorporación de blogs y podcasts en las empresas está permitiendo que esa
comunicación se canalice de forma más adecuada, se atajen los conflictos y se
mantenga un mayor control en la identidad virtual de la persona o la empresa.
Ojo con la 'ciberreputación'
Un perfil público ha de adecuarse al medio en el que se realiza, ya que de lo
contrario el efecto puede ser contraproducente. Los acontecimientos ocurridos en
la Wikipedia tras los intentos de corregir una entrada por el propio
protagonista de su biografía han dado lugar a encarnizados debates sobre el
sistema de aportación de contenidos y la redacción de las biografías, y han
puesto de manifiesto el problema de las identidades virtuales.
La Wikipedia no sólo es una de las fuentes de referencia más utilizadas en al
actualidad, sino que también es una red de usuarios con roles establecidos en
función de las tareas que se realizan y que se organiza para mantener y mejorar
el contenido aportado ente todos los usuarios.
El carácter de actuación mediante el consenso colectivo limita la modificación
de las biografías por parte de los interesados, lo que puede crear situaciones
en las que el autor ve cómo un dato falso sobre su persona se publica como
cierto o se abre un debate para delimitar su veracidad.
Identidad virtual y buscadores
Tal vez el más importante gestor de identidad online es Google. Teclear el
nombre de una persona en un buscador es algo habitual en procesos de selección
de personal, y la forma más sencilla de realizar una primera investigación del
perfil público (y a veces también privado) de una persona.
El posicionamiento de la identidad virtual deseada no siempre se logra, ya que
determinados sitios tienen más peso en los resultados, como por ejemplo las
redes de contactos profesionales. La posesión de un dominio de Internet a nombre
del usuario puede ayudar a situarse en la posición deseada con el perfil que
desee, ya que es a esa página a la que enlazarán a la hora de referirse a él.
Tener una página web propia permite sobre todo obtener un mayor control e
independencia de los proveedores de servicios online en la gestión de la
identidad virtual. Casos como el cierre no deseado de una cuenta de Google dejan
al descubierto la problemática de confiar en un único sitio todos los datos sin
que se encuentre bajo el pleno control del usuario.
Cerrar una cuenta de Google supone la pérdida de todos los servicios asociados y
todos los datos: blog (Blogger), correo electrónico (Gmail), calendarios (Google
Calendar), fotos (Picasa), etc., y con ellos desaparece el perfil del usuario.
El bajo coste actual de los dominios, junto a las ofertas de alojamiento, hacen
que tener una página web con el perfil deseado que sirva como dirección en la
Red, se encuentre al alcance de cualquier usuario.
Gentileza:
boletines@consumer.es
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