|
|
|
"YERMA", de
Garcia Lorca, por Vilma E.
Muises. - 14/11/07
 
|
|
"YERMA"
de García Lorca - Teatro
Avante -Miami, USA
Por Vilma E. Muises
 Gerardo Riverón
y
Vilma
Como cierre del XXII
Festival Internacional de Teatro
Hispano, organizado bajo el
comando del excelente director,
escritor y dramaturgo Mario
Ernesto Sánchez, director
artístico y productor del
Festival, se presentó la tan
conocida obra de García Lorca:
Yerma, en el Studio Theater del
Carnival Center. Bajo la
dirección de Liliam Vega y
adaptación de Raquel Carrió
hemos disfrutado de una puesta
en escena distinta, moderna pero
sin dejar de explorar la
tragedia de la mujer lorquiana.
Yerma es una de las obras
atemporales del gran escritor
granadino Federico García Lorca,
ya que el tema central, la
infecundidad, trae aparejado una
crisis existencial en la mujer
que a través del tiempo no ha
cambiado, salvo en la
metodología moderna que permite
distintas formas de reproducción
asistida, sin descartar la
adopción. Pero el elemento que
actualiza a esta Yerma moderna,
presentada por Teatro Avante, es
la pasión, la insatisfacción
amorosa, la búsqueda de sueños
imposibles de concretar frente a
una sociedad que la detiene bajo
juzgamiento e Gerardo Riverón y
Vilma
inaceptabilidad de una realidad
que, en esa época y tiempo,
simplemente se silenciaba.

El elenco con
el público
La pasión azota a Yerma, la
sacude y arrastra. La realidad
dista de ser amable, por lo
tanto el lamento es constante en
esta Yerma sensual y explosiva,
que busca por distintos caminos
saciar su sed apasionada y la
libertad, que vislumbra pero que
jamás alcanzará.
Caracteriza esta puesta en
escena la multiplicidad de
planos sobre los que esa
situación básica se proyecta:
Plástica, música, escenografía y
vestuario se conjugan con la
palabra.
La plasticidad y a la vez la
fuerza que impone a sus
movimientos Yerma, protagonizada
por la excelente actriz
venezolana Jacqueline Briceño,
contrasta con el equilibrio y
mesura de su amiga María, Hannia
Guillén, en el papel de
confidente, logrando esa armonía
necesaria en el teatro
dramático.
El elenco con el público
Hector Agüero estuvo a cargo de
la música, quien escoge una
mayoría folclórica de distintas
culturas, sin dejar de lado el
flamenco y la ranchera mexicana.
Si bien su selección fue
acertada la desprestigia un
tango a ritmo de pasodoble que
la directora impone a los
protagonistas sobre el final,
perdiendo la armonía lograda.
El escenario abierto, diseñado
por Jorge Noa y Pedro Balmaceda,
deja a los actores deslizarse
sin estorbos. Solo dos bancos
situados en los extremos señalan
el hogar y la calle, y una
cortina negra transparente al
fondo donde el coro al estilo
griego, hace su intervención con
vestimentas muy elaboradas, con
grandes tocados alusivos a los
trajes andaluces y árabes.
Es imposible definir una
tendencia exclusiva en trajes y
ornamentos ya que tanto se
mezclan los símbolos religiosos
con los paganos, todo esto
contrastando con la simpleza de
los protagonistas. Yerma y María
lucen sencillas en su vestuario
de colores tenues y telas
livianas que permite,
principalmente a la primera,
deslizarse cual gacela por el
escenario y llevar a cabo
algunos desnudos que no hieren
la sensibilidad del espectador.
Lo mismo con respecto a los dos
personajes masculinos, sobrios y
con poco alarde, característico
de la gente de campo: Juan,
interpretado por Julio
Rodríguez, muy bien en su
hosquedad y pocas palabras; Juan
Pablo Zapata, como Victor, en
cierta forma el rival, lleva
bien su papel.
Es importante y admirable la
participación de Gerardo Riverón
en sus dos papeles: la vieja
pagana y una de las lavanderas.
En el primero muestra fuerza y
cinismo y moviliza la escena con
su presencia.
Evidentemente, este ha sido un
logro único para el teatro en
Miami, que muestra con esta
presentación que sí se puede
brindar calidad al público.@2007
Vilma E. Muises
vilmamuises@yahoo.com
Gentileza::
sweingast@gmail.com
paginadigital |
|
  |
|
Ir al principio,
|
|
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica |
|
|