|
Pensamiento del Pueblo Waorani
para el futuro
Cuentan que había un ceibo
enorme que cuando se cayó se
creó toda la amazonía y los
waoranis, por eso nosotros somos
parte del bosque y sabemos vivir
con él.
Antiguamente nuestros abuelos
caminaban por todo nuestro
territorio protegiéndolo en sus
límites y enseñándonos los
caminos, los ríos y los lugares
donde están enterrados nuestros
antepasados. El padre puma era
el sabio espiritual, adivino y
curador que tenía toda la magia
que guiaba a nuestro pueblo y
nos daba el poder para ser
guerreros y vivir en bosque. El
poder de los padre pumas
defiende nuestro territorio.
El territorio de mi pueblo tenía
una extensión de alrededor de
dos millones de hectáreas. Desde
los años cincuenta las empresas
petroleras y las iglesias
iniciaron una división,
ocupación de las tierras para
extraer el petróleo.
Nuestro territorio era uno solo
y no conocíamos el dinero y
tampoco a las empresas
petroleras, como no sabíamos lo
que hacían les dejamos entrar.
Algunas personas de mi pueblo
empezaron a trabajar en las
empresas porque ya no tenían
territorio donde cazar y pescar,
entonces debimos aprender a
trabajar en los campamentos
petroleros y empezamos a comprar
comida y medicinas para curar
las nuevas enfermedades.
A mi me contaron que cuando
nosotros morimos nos convertimos
nuevamente en animales del
bosque, en jaguares y anacondas.
Y cuando entran las petroleras y
las iglesias destruyen todo,
acabando con nuestros espíritus
y nuestros ancestros, cambiando
nuestra cultura y tradiciones.
Yo tenía un año cuando los
misioneros evangélicos llevaron
a mi familia a vivir al
protectorado donde habían
reducido a casi todo mi pueblo.
La mayoría mi familia murió
cuando llegamos al protectorado
porque no teníamos vacunas para
las nuevas enfermedades que nos
habían contagiado los
religiosos.
Desde que llegaron los
misioneros trataron de acabar
con nuestras creencias, y
nuestras tradiciones casi
desaparecieron. Luego las
empresas petroleras ingresaron a
nuestras tierras contaminando y
destruyendo la tierra. Los
viejos fueron obligados a
olvidar sus poderes y los
jóvenes aprendieron a ser
empleados de las empresas que
los utiliza como guías y peones.
Desde entonces es que mi pueblo
viene sufriendo la presencia de
invasores y extraños que nos han
conducido a la desaparición de
nuestra cultura y nuestro
territorio. Cuando nos dimos
cuenta, nuestras tierras estaban
ocupadas y las familias dividas,
entonces tratamos de recuperar
nuestro territorio para volver a
vivir como nos enseñaron
nuestros abuelos.
En varias ocasiones hemos
tratado de luchar juntos pero
las empresas petroleras a través
de sus ofrecimientos, mentiras y
convenios ilegales han logrado
dividir nuestro territorio con
sus carreteras y acuerdos
firmados con otros miembros de
mi pueblo que tienen necesidades
para curar sus enfermedades y
comprar alimentos.
Desde que nos dijeron que somos
ecuatorianos hemos tratado de
compartir los recursos con todos
el Ecuador, pero no hemos sido
beneficiados de esta
explotación, no se han hecho
políticas que nos respeten como
nacionalidad indígena.
Actualmente existen siete
empresas petroleras que
contaminan y destruyen el bosque
en el que vivimos. Además estas
compañías dividen a las familias
y causan enemistades entre
hermanos, debido a las nuevas
necesidades que se han creado.
Las empresas no cumplen con los
ofrecimientos que hacen, llevan
militares a nuestras comunidades
para vigilar los pozos y
campamentos. Por las carreteras
petroleras entran madereros
ilegales que sacan madera de
nuestro territorio.
La empresa Petrobel, opera en el
campo Tiwino y ha provocado
derrames de petróleo. La
compañía Perenco construyó una
nueva carretera, esta perforando
nuevos pozos y explotando
petróleo en nuestras comunidades
sin informar a nuestra
organización sobre sus
actividades. Repsol YPF utiliza
la carretera que construyó la
empresa Maxus dentro del Parque
Nacional Yasuní y está
explotando petróleo desde hace
diez años; tiene un convenio con
nuestra organización que ha
creado mucha dependencia de las
comunidades a la empresa, el año
pasado las comunidades que viven
cerca a la Repsol hicieron un
paro que fue duramente reprimido
por policías y militares.
La empresa brasileña Petrobras
quiere reiniciar los trabajos de
explotación de petróleo en
nuestro territorio y por eso
pedimos nuevamente al Presidente
Rafael Correa que no se entregue
la licencia ambiental para
ingresar al Bloque 31.
Para nosotros es muy importante
que se respete en su totalidad
el territorio ancestral donde
viven y sueñan los pueblos
Tagaeri-Taromenane, que nadie
ingrese a sus tierras ni roben
sus recursos, que el Estado
garantice que ellos puedan vivir
en paz, con sus tradiciones,
creencias y costumbres como
siempre lo han echo. Que no les
invadan las compañías
petroleras, turistas,
científicas, madereras,
religiosos, Ong's de
conservación, etc. Para nosotros
nuestros hermanos son el último
pueblo libre en la selva y
pedimos al gobierno ecuatoriano
que se solidarice con nuestro
sentir y que respete a los
pueblos Tagaeri/Taromenane.
Tengo muchas historias e ideas
que contarles pero este espacio
es muy pequeño para la larga
historia de mi pueblo. Pero
nosotros seguiremos viviendo en
el bosque y no nos dejaremos
callar. Mis abuelos eran fuertes
guerreros que no dejaron entrar
a los extraños , pero ahora yo
soy amigo de otros pueblos y
quiero que luchemos juntos para
proteger mi territorio y el de
mis hermanos Tagaeiri –
Taromenane que viven en libertad
y sin contacto con esta
civilización.
Gentileza:
boletin_ae-bounces@correo.accionecologica.org
paginadigital |