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Un pueblo y una sierra en
peligro: El tremedal
Geografía y Demografía
El Tremedal es un lugar singular
y bello, de tradiciones
trashumantes milenarios, digno
de todo esfuerzo que se pueda
realizar por protegerlo y
conservarlo. Está ubicado a 10
kms. del Barco de Ávila, en el
cruce de tres provincias:
Salamanca, Cáceres y Ávila, y
situado próximo a la
cima de una montaña de la Sierra
de El Tremedal, a unos 1.500
metros de altura. Al visitante,
ofrece vistas panorámicas
espectaculares de la Sierra de
Gredos. Está rodeado de huertas
manzaneras y de hortalizas
cultivadas por sus habitantes.
El pueblo corona un bosque largo
y denso de robles que esconde
riachuelos de agua fresca que
emana de las múltiples fuentes
que se encuentran en el pueblo y
más arriba, cercanas a la cima
de la montaña.
Un camino que sale del lateral
oeste del pueblo lleva a la
Garganta del Endrinal que recibe
aguas rápidas y abundantes de la
sierra y que se acumulan en una
piscina natural para luego
seguir su camino hacia abajo,
desembocándose en el Río Tormes.
Lugar tradicional de la
trashumancia, en su auge fue el
hogar de unas trescientas
personas, pero como tantos otros
pueblos en España, hoy en día el
número de habitantes fijos está
muy
disminuido. No obstante, todos
los fines de semana y en
vacaciones de verano, Semana
Santa y Navidad, están presentes
las familias del Tremedal,
cuidando de sus huertas y de las
casas familiares que han
reformado o simplemente pasando
el tiempo en la tierra sosegada
de sus antepasados.
La
Sierra del Tremedal: sistema de
propiedad
El pueblo se sitúa al pié de la
sierra que lleva su nombre. La
sierra se extiende sobre 846
hectáreas y es propiedad privada
colectiva de todas las familias
del Tremedal que históricamente
poseen títulos de propiedad
(llamadas “onzas”). En total,
existen 1.004 onzas. Éstas no
corresponden a parcelas
específicas, sino que tienen una
naturaleza parecida a la de las
acciones de propiedad de las
empresas. Esto significa que las
846 hectáreas son indivisibles.
Desde tiempos remotos, se
alquila la sierra para pasto a
ganaderos de la zona, por lo que
genera beneficios económicos que
se reparten entre los
propietarios, aunque estas
cantidades son pequeñas. La
Sierra del Tremedal y su
explotación económica están
gobernadas por una asamblea de
propietarios que se reúne
anualmente, o siempre que surja
algún tema que requiera su
conocimiento y decisión. Según
la tradición centenaria, la toma
de decisiones es por unanimidad
y a cada propietario le
corresponde un voto, tenga una
onza en propiedad o tenga
quinientas.
Crisi:
Especulación inmobiliaria y
urbanística
Hace casi dos años se desató una
crisis en el pueblo sobre la
venta de onzas a Francisco
Montero Moral, constructor
madrileño con un largo historial
de conflictos en Salamanca y
Ávila por la construcción de
grandes hoteles, complejos
urbanísticos, campos de golf y
estaciones de ski que suponen
una seria amenaza a la
supervivencia de los ecosistemas
de las Sierras de Gredos y de
Béjar. Su presencia en la zona
coincide con el afán por ampliar
una estación de esquí sin futuro
y la paralización, desde el año
92, de la declaración de un
nuevo Espacio Natural, el Parque
de Candelario-Béjar, reflejo del
conflicto intencionado y
auspiciado por cuestiones
políticas entre los intereses
privados contrapuestos a los
públicos derivados de un
desarrollo sostenible al amparo
del Parque Natural de
Candelario-Béjar y del Parque
Regional de la sierra de Gredos.
Grupos de residentes locales
unidos a grupos ecologistas se
han enfrentado a Montero por la
construcción de un gran hotel en
Bohoyo (Sierra de Gredos), la
ampliación de la estación de ski
“La Covatilla” en La Hoya hacia
terrenos protegidos como red
Natura 2000 por la Unión Europea
de Candelario y Solana de Ávila,
la construcción de una
urbanización de 200 chalés con
campo de golf en Barco de Ávila,
además de una urbanización
“turístico/residencial” de 2.000
chalés, también con campo de
golf en Béjar (llamado “El
Rincón de la Condesa ”).
Propietario de la empresa
GECOBESA, que gestiona tanto
estas obras como La Covatilla,
Montero ha hecho amistad con
políticos locales y regionales (PP)
que le han brindado todo su
apoyo. De hecho, un hijo del
alcalde de Barco de Ávila, que
regenta una gestoría en dicho
pueblo, es representante y
testaferro de Montero, y acude
en su nombre a las reuniones de
propietarios de la Sierra del
Tremedal. El propio alcalde,
Agustín González, actuó de
intermediario en la venta del
Hotel Manila a Montero. Ha
reconocido que cobró una buena
suma por facilitar este enlace.
En abril de este año, un grupo
de 80 profesores de la
Universidad de Salamanca
firmaron una declaración
conjunta manifestándose contra
la ampliación de La Covatilla
por los estragos ecológicos que
conlleva para la Sierra.
Asimismo, el pueblo de
Candelario se ha expresado en
los plenos municipales con
rotundidad en contra de la
ampliación de La Covatilla, y
del modelo de monocultivo y
especulador del esquí de
Montero, organizándose
activamente hoy en un plataforma
ciudadana y en colaboración con
Ecologistas en Acción de
Salamanca. Actualmente, la
Comisión de la Unión Europea
tiene dos expedientes abiertos
contra el Estado Español por los
proyectos del Sr. Montero. La
Comisión envió técnicos a la
zona para evaluar el impacto
ecológico de dichos proyectos y
la vulneración del derecho
comunitario (Directivas Hábitats
y Aves, y de Impacto Ambiental).
Su impresión fue negativa y el
informe de la Comisión está a
punto de hacerse público. A la
vez, hace un mes el Ministerio
de Medio Ambiente ha emitido un
informe contundente sobre la
incompatibilidad de la
conservación de la sierra al
amparo de la Red Natura 2000 y
los planes de ampliación del
esquí de La Covatilla. EL TRAMA.
Con la ayuda de sus amigos y
lacayos en el Barco de Ávila,
Montero entró en contacto con
algunos propietarios de la
Sierra del Tremedal hace un año
y medio. Esta sierra es una
pieza clave dentro del conjunto
de proyectos que Montero ha
ideado para la zona. Está
ubicado entre el hotel que ha
reconstruido en Barco de Ávila y
la urbanización que allí empieza
a construir y su estación de
ski, La Covatilla. Esta estación
viene revelándose como un caos
financiero, con pérdidas
millonarias año tras año, a
duras penas mantenida con
inversiones públicas, pero su
presencia a calzador es un
reclamo fundamental en la
estrategia de Montero para
promocionar sus intereses
especuladores de viviendas y
hoteles. Paulatinamente ha ido
comprando onzas de familias que
bien han perdido contacto con el
pueblo, bien están necesitados
de dinero. Les paga 1.200 euros
por onza. Hasta la fecha se ha
hecho con por lo menos 533 onzas
del total de 1.004. Parece
evidente que su objetivo es
hacerse con la finca,
probablemente para la ampliación
de la Covatilla hacia Barco y/o
para la construcción de otra
urbanización del estilo del
“Rincón de la Condesa” (2.000
chalets, campo de golf, etc.).
Ha confesado incluso su ilusión
en colocar un teleférico que
lleve clientes del antiguo Hotel
Manila (que él ha transformado
en el “Real del Barco de Ávila”)
a la cima de la sierra y a La
Covatilla.Y no duda en declarar
que las instalaciones del esquí
sin futuro las abandonará cuando
sus promociones inmobiliarias
estén satisfechas, por lo que
reclama sin tapujos en la
actualidad más inversión pública
de los Ayuntamientos,
Diputaciones, Junta de Castilla
y León y Mancomunidades para su
mantenimiento. Su negocio es el
inmobiliarioa y para ello
necesita derrumbar la sierra con
un proyecto de esquí inviable
como gancho publicitario, al
margen de las ilusiones de
futuro de sus gentes.
Si se traza una línea directa
hacia el oeste, desde la
urbanización atípica e
impactante de El Vergel de
Gredos, en Bohoyo que pertenece
al Parque Regional, pasando por
el antiguo Hotel Manila de El
Barco de Ávila y por las cimas
de la Sierra del Tremedal, luego
por la Covatilla y llegando al
“Rincón de la Condesa”, tenemos
el eje del gran proyecto de
Montero: hacerse con las tierras
y montes de la zona e imponer la
cultura del “pelotazo”
urbanístico, aniquilar
definitivamente el medio
ambiente y los hábitats
naturales de la zona, confiscar
de las aguas de las gargantas
para el riego de los campos de
golf y para fabricar la nieve
que cada año es más escaso aquí
y en todas partes. Esto es justo
lo que España menos necesita en
este momento: campos de golf y
estaciones de ski ante la falta
de agua, la destrucción de
hábitats naturales y la
deforestación ante el cambio
climático y más cultura
“pelotazo” al mejor estilo del
Pocero. En esto está de acuerdo
con nosotros la Comisión de la
Unión Europea.
Los propietarios de la Sierra
del Tremedal que no han vendido
onzas al Sr. Montero están
alarmados por los planes que
tiene para su propiedad. Sabe
que intentará hacerse con un
porcentaje suficientemente alto
de onzas para que un tribunal le
otorgue todos los derechos sobre
la finca, indemnizando a los
propietarios restantes. Éstos
últimamente han recurrido a
terceros para que compren onzas
para conseguir más votos en
contra de Montero. Pero el
constructor no se ha quedado con
los brazos cruzados. Ha llamado
a los tribunales de varias
ciudades españolas a todas las
personas que han comprado – o
han intentado comprar – onzas de
la Sierra para luego ejercer su
derecho de retracto sobre esas
ventas. Por supuesto, el Sr.
Montero es culpable del delito
de que acusa a los vendedores y
compradores recientes de las
onzas: jamás notificó a los
propietarios con más antigüedad
que él de sus compras.
Un mala noticia muy reciente es
que la Consejería de Medio
Ambiente de la Junta de Castilla
y León, del mismo color político
del PP que los Ayuntamientos de
Béjar y de El Barco de Ávila,
acaba de comunicar que continúa
paralizado el proceso de
declaración de la Sierra de
Candelario como Parque Natural,
lo cual despeja el camino para
la realización de los proyectos
del Sr. Montero. Y ello,
provocando un enfrentamiento
vecinal sin precedentes en la
zona, apesar de que los plenos
municipales son claros en favor
del Parque Natural.
El día 29 de abril del año en
curso la asamblea de
propietarios de la Sierra,
reunida en el Tremedal, aprobó
la legalización de los estatutos
tradicionales de la asamblea.
Todos los propietarios, salvo el
representante del Sr. Montero
(el hijo del alcalde de Barco de
Ávila) votaron a favor. En
dichos estatutos está recogido
un artículo que exige el voto
por unanimidad para la
aprobación de cualquier decisión
sobre el uso de la Sierra. El
hijo del alcalde ya ha
avisado que el Sr. Montero
impugnará estos estatutos
alegando que, como propietario
mayoritario, sus intereses son
perjudicados por estos estatutos
(que rigen la asamblea hace más
de doscientos años).
Por último, el pasado día 1 de
junio, los propietarios de la
sierra recibieron demandas
puestas por el Sr. Montero en el
juzgado de Piedrahita, exigiendo
bien la división de la tierra,
bien la venta (a su favor) de
las demás onzas. Tienen veintiun
días para responder. La mayor
dificultad que tienen los demás
propietarios para frenar esta
agresión es el hecho de que no
se encuentran documentos
históricos que afirmen la
indivisibilidad de la finca,
aunque
esto sea la práctica de siempre.
¿Qué
hacer?
Vecinos del Tremedal y de
pueblos conlindantes (de Ávila y
Salamanca) no afines a los
proyectos del Sr. Montero
estamos creando una asociación
en defensa del Tremedal y
buscamos ayuda para hacer frente
a estas agresiones sobre las
tierras y la naturaleza de
nuestra zona. Nos parece
evidente que, ya
sobre-construida y degradada la
costa mediterránea, el dinero de
la construcción y la
especulación busca otros
paraderos y otras
fuentes de riqueza. Están en su
mira los parques naturales y/o
zonas próximas a ellas. El Sr.
Montero confía en poder engordar
su gran fortuna cubriendo
nuestra sierra de cemento y
desviando nuestras aguas a sus
campos de golf y estaciones de
ski.
Necesitamos un abogado para
parar la impugnación de los
estatutos y para dejar al
descubierto el incumplimiento de
normas que exigen que toda
compra nueva a terceros sea
anunciada a los demás
propietarios. Buscamos
inversores para poder recomprar
las onzas ilegalmente adquiridos
por el Sr. Montero y para apoyar
otros proyectos que protejan –
en lugar de destruir – los
ecosistemas que alberga la
sierra. Pedimos ideas y apoyo
para que no nos sobrevenga el
desastre que ya ha destruido
tantos lugares bellos en España
y en otros países.
Gentileza:
plataformarural@nodo50.org
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