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El Magisterio, El Perú y la
experiencia Mexicana
Por Moramay Aguilar
La Ley de la Carrera Pública
Magisterial es un paso
trascendente e inevitable que se
necesitaba para acceder a una
modernidad de orden mundial en
cuanto a Educación. Es evidente
que las maestras y los maestros
peruanos necesitaban fortalecer
su prestigio social a través de
un reconocimiento a la labor
comprometida de cada uno de
ellos. En el desarrollo de estas
necesidades, es importante que
no se tome como argumento
recurrente la tan ansiada
calidad educativa que se busca
como meta. Ninguna Ley por sí
sola es suficiente garantía para
mejorar nuestras escuelas.
Mejorar la condición de vida de
los maestros a través del
reconocimiento económico y
social a sus méritos es una vía
para tener escuelas de calidad,
pero no es la única y tampoco
será suficiente. La sociedad
necesita estar conciente de que
este solo es el primer paso de
un camino de profundas
transformaciones. "Crecer duele"
y este tipo de ley va a ser una
experiencia sin precedentes en
la Educación del Perú.
En México, desde 1993 existe un
programa similar. CARRERA
MAGISTERIAL es un sistema de
promoción horizontal en donde
los Profesores participan de
forma voluntaria e individual y
tienen la posibilidad de
incorporarse o promoverse, si
cubren todos los requisitos y se
evalúan conforme a lo indicado
en los Lineamientos Generales de
Carrera Magisterial.
El Programa en México consta de
cinco niveles "A", "B", "C", "D"
y "E", en donde el docente puede
acceder a niveles superiores de
estímulo, sin que exista la
necesidad de cambiar de
actividad. Se sustenta en un
sistema de Evaluación Global por
medio del cual es posible
determinar de forma objetiva y
transparente, a quién se le debe
otorgar el estímulo económico.
Se incorporan o promueven los
docentes que obtienen los más
altos puntajes.
CARRERA MAGISTERIAL es
ampliamente aceptada por los
profesores de Educación Básica.
Ello ha permitido consolidar una
cultura de la evaluación, como
una actividad permanente y
natural del quehacer educativo;
asimismo, ha promovido la
actualización, capacitación y
profesionalización de los
docentes en servicio.
La educación en México tiene
orientaciones, metas y
compromisos claramente
definidos, las cuales están
expresadas en forma precisa en
el Artículo 3º de la
Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos y en la
Ley General de Educación.
En mayo de 1992, el Gobierno
Federal, los Gobiernos de los
Estados y el Sindicato Nacional
de los Trabajadores de la
Educación, suscribieron el
ACUERDO NACIONAL PARA LA
MODERNIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN
BÁSICA (ANMEB), en donde se
establecieron tres líneas
centrales de acción: la
reorganización del sistema
educativo; la reformulación de
los contenidos y materiales
educativos; y, la revaloración
de la función social del
magisterio donde el docente es
concebido como el protagonista
de la transformación educativa.
En esta última línea se propuso
la creación del Programa
Nacional de Carrera Magisterial.
A la luz de los preceptos
legales, del contexto histórico
y del diálogo razonado, entre la
Secretaría de Educación Pública
(SEP) y el Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE),
surge dicho Programa como uno de
los medios para impulsar la
profesionalización del trabajo
de los docentes de Educación
Básica.
Previamente al Programa de
Carrera Magisterial, existía un
sistema de promoción y otro de
estímulos: Escalafón Tradicional
y Esquema de Educación Básica
respectivamente, de los cuales
sólo el primero subsiste.
El Escalafón Tradicional es un
sistema de promoción con una
estructura piramidal y con poca
movilidad, en donde para
ascender al nivel inmediato
superior es necesario que se den
retiros, renuncias,
jubilaciones, defunciones o que
sean creadas nuevas plazas.
Regula las promociones dentro
del sistema educativo mediante
un concurso entre varios
candidatos. Este proceso se basa
en una calificación de méritos y
no en evaluaciones. La escasa
movilidad se aprecia en los
siguientes datos: el 90.75% son
maestros frente a grupo; el 8.2%
corresponde a subdirectores y
directores; el 0.79% a
inspectores y jefes de enseñanza
y el 0.25% al nivel más alto del
escalafón: inspectores generales
y jefes de sector.
ESQUEMA DE EDUCACIÓN BÁSICA, se
formalizó en 1987 y terminó su
vigencia en marzo de 1993. Al
concluir es captado por Carrera
Magisterial. Hasta antes de esta
fecha fue un sistema de
estímulos que buscaba promover
el mejoramiento de la calidad de
la educación mediante el pago de
un estímulo por las horas
dedicadas a actividades
curriculares. Se ponderaban la
preparación profesional y los
años de servicio, como
requisitos para ingreso. El
defecto que determinó su poco
tiempo de vigencia, era que no
preveía mecanismos de movilidad
dentro de sus diferentes
categorías y nunca tuvo unidades
de control y seguimiento de las
acciones de fortalecimiento
curricular. Su impacto en la
calidad de la educación nunca
fue claro.
El Programa de Carrera
Magisterial inició formalmente
su operación el 14 de enero de
1993, con retroactividad a
septiembre de 1992, cuando la
Comisión Nacional SEP-SNTE firmó
los Lineamientos Generales. Sin
embargo, desde esta fecha y
durante un quinquenio, fue todo
un proceso el que permitió su
adecuación.
En cada ciclo escolar, el
docente tiene la posibilidad de
participar al requisitar la
cédula de inscripción en el
periodo establecido, cumplir un
mínimo de antigüedad en el
servicio docente y acreditar el
grado académico requerido para
su nivel o modalidad educativa.
Para incorporarse o promoverse,
un profesor debía obtener
durante el ciclo escolar los
mejores puntajes globales en los
cinco factores que integraban el
sistema de evaluación, los
cuales tenían una ponderación
distinta:
1. Antigüedad
2. Grado Académico
3. Preparación profesional
4. Acreditación de cursos de
actualización, capacitación y
superación personal
5. Desempeño profesional
Los profesores con maestría o
doctorado egresados de
instituciones formadoras de
docentes estaban en posibilidad,
previo cumplimiento de los
requisitos y de la Evaluación
Global, de ingresar directamente
a los niveles "B" o "C"
respectivamente. LOS DOCENTES EN
SERVICIO QUE NO CONTABAN CON EL
GRADO ACADÉMICO REQUERIDO NO
PODÍAN PARTICIPAR DEL PROGRAMA.
Para efectos de promoción,
además del puntaje en la
Evaluación Global, debía
acreditarse en la mayoría de los
casos una permanencia de tres
años para acceder a los niveles
"B" y "C" y de cuatro para los
niveles "D" y "E". En el caso de
los docentes ubicados en zonas
de bajo desarrollo o marginadas,
la permanencia disminuye a dos
años en cada nivel.
Existieron diversas situaciones
que originaron problemas en la
aplicación de la normatividad.
Pueden citarse las siguientes:
no estaban reglamentados los
cambios de vertiente; las
incorporaciones a los niveles
"B" o "C" dejaban fuera a
maestrías o doctorados de
instituciones de educación
superior; no se definieron
normas para los cambios de nivel
o modalidad educativa y para
Tercera Vertiente se requería
formación normalista en
modalidades donde participaban
mayoritariamente profesionistas
sin ese antecedente.
En el Sistema de Evaluación
también se presentaron algunos
inconvenientes. Por ejemplo, la
mayoría de los docentes
realizaron indebidamente la
valoración del factor DESEMPEÑO
PROFESIONAL en algunas etapas,
asignándose los máximos
puntajes, situación que tuvo que
ser corregida por disposición de
la Comisión Nacional SEP-SNTE.
Dadas las transformaciones que
experimentó el Sistema de
Educación Básica, era una tarea
impostergable actualizar la
normatividad vigente hasta esos
momentos. En diciembre de 1996
se realizó la III Reunión
Nacional de Coordinadores
Estatales de Carrera
Magisterial. Uno de sus
principales objetivos fue el de
la capacitación y resolución de
dudas normativas. A pesar de que
sus metas prioritarias estaban
orientadas hacia el manejo de
los Lineamientos vigentes en ese
entonces, se aprovechó la
oportunidad para captar
problemáticas e imprecisiones
relacionadas con el Programa,
ello con el propósito de empezar
a identificar aquellos aspectos
que requerían precisiones o
adecuaciones. Esta misma
experiencia se reprodujo con los
secretarios de Carrera
Magisterial de todas las
secciones sindicales del SNTE en
febrero de 1997.
En ese mismo año, se desarrolló
un estudio denominado PERCEPCIÓN
DEL PROGRAMA DE "CARRERA
MAGISTERIAL" de los maestros de
Educación Básica. Los
principales objetivos fueron
detectar el nivel de
conocimiento, comprensión y
valoración de Carrera
Magisterial, asimismo se buscaba
conocer la concepción sobre sus
objetivos, beneficios,
motivaciones y resistencias.
Este estudio fue muy valioso, ya
que se llevó a cabo con toda la
rigurosidad metodológica que
caracteriza a las
investigaciones descriptivas de
campo y porque consideró,
además, la opinión tanto de
docentes incorporados al
Programa, como aquellos que no
participaban. Los resultados del
estudio sirvieron no sólo para
delinear una caracterización
real de Carrera Magisterial,
sino que también fueron
utilizados para ubicar al
Programa en una dimensión más
objetiva e iniciar los esfuerzos
para reorientar algunas de sus
acciones.
Entre los resultados más
relevantes del estudio citado,
es importante resaltar que la
mayoría de los docentes
entrevistados (82%) argumentaron
que una de las motivaciones
centrales para participar en
Carrera Magisterial era la
superación y satisfacción
personales. Se encontró que un
alto porcentaje de profesores
(75%) percibía que uno de los
objetivos centrales del Programa
consistía en elevar la calidad
de la educación; el (66%)
mejorar las condiciones
económicas de los docentes y el
(64%) la capacitación. Con
respecto a los instrumentos de
evaluación, un resultado
interesante fue que los docentes
consideraban que los
instructivos para evaluar el
desempeño profesional eran muy
adecuados (4%); adecuados (31%);
regularmente adecuados (46%);
poco adecuados (13%) y nada
adecuados (6%).
En agosto de 1997 se realizaron
ocho Reuniones Regionales de
Carrera Magisterial, de gran
trascendencia, ya que de ellas
se derivó el principal insumo
para la elaboración de los
nuevos LINEAMIENTOS GENERALES DE
CARRERA MAGISTERIAL. Se convocó
a los responsables de la
operación del Programa y a las
Comisiones Paritarias de cada
una de las entidades
federativas.
Los Documentos de Trabajo
elaborados en dichas Reuniones,
recabaron propuestas concretas
de modificación, inclusión,
adecuación y eliminación de
diversos aspectos contenidos en
los Lineamientos vigentes. En
enero 1998, se programaron 32
visitas estatales con el objeto
de analizar aquellas
problemáticas que no habían sido
solucionadas y que en cierta
forma eran producto de
imprecisiones u omisiones del
marco normativo. Estas visitas
tuvieron el propósito de
solucionar, en la medida de lo
posible, todas esas situaciones,
a fin de que la entrada de los
nuevos LINEAMIENTOS GENERALES no
se viera obstaculizada con la
normatividad vigente hasta esa
fecha.
Al término de estas actividades,
la Comisión Nacional SEP-SNTE
elaboró los actuales
Lineamientos Generales de
Carrera Magisterial, emitiendo
una normatividad más consistente
que refleja plenamente la
filosofía y el compromiso de
Carrera Magisterial.
Los nuevos Lineamientos fueron
signados el 6 de marzo de 1998,
por el Secretario de Educación
Pública, Miguel Limón Rojas y
por el Secretario General del
Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación, (SNTE),
Humberto Dávila Esquivel, así
como por los miembros de dicha
Comisión. Entró en vigor a
partir de septiembre de 1998.
Los Lineamientos vigentes son
congruentes con las
características de un sistema de
promoción horizontal y eliminan
omisiones e inconsistencias de
la anterior normatividad. Entre
los principales cambios se
encuentran:
a. La definición precisa de
atribuciones de las instancias
implicadas en el desarrollo del
Programa.
b. Se fortalece el Sistema de
Evaluación mediante la
redistribución de los puntajes
de los factores Cursos de
Actualización y Superación
Profesional, Preparación y
Desempeño Profesionales.
c. Se eleva a rango de Factor el
Aprovechamiento Escolar (Primera
Vertiente) y se introducen los
factores Desempeño Escolar
(Segunda Vertiente) y Apoyo
Educativo (Tercera Vertiente).
d. Existe una mayor equidad:
todos los docentes inician en el
nivel "A".
e. Pueden incorporarse y
promoverse con base en su
antigüedad en el servicio, los
profesores (Primera Vertiente)
que no cubren con el Grado
Académico correspondiente.
Estas modificaciones han
permitido simplificar los
procesos administrativos de
Carrera Magisterial
Los aciertos del programa
carrera Megisterial
Entre los más importantes,
podemos mencionar:
a. Se ha logrado crear una
CULTURA DE LA EVALUACIÓN. Aunque
la inmensa mayoría de los
docentes no sabe cómo mejorar la
CALIDAD DE LA EDUCACIÓN, se
tiene ya un lenguaje común.
b. La participación activa y
comprometida del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE). Están
convencidos de que tienen un
papel crucial en el desarrollo
de esta nación y sus propuestas
son tomadas en cuenta y son
valiosas para el programa.
c. Hay acuerdos de beneficio
mutuo entre la Secretaría de
Educación Pública y el
Sindicato. Estos acuerdos se
deben de dar antes de
oficializar los programas y
evitar la confrontación.
Conclusiones y recomendaciones
A catorce años de haberse
iniciado CARRERA MAGISTERIAL en
México, sin duda se han tenido
buenos resultados. Los docentes
han mejorado sus condiciones
laborales y sobre todo
económicas. El salario de los
docentes que ingresan al
Programa, ya se le puede
considerar profesionalmente
competitivo. Pero también se han
tenido un gran inconveniente,
quizás el más importante: no ha
habido un impacto significativo
en la calidad de la educación y
en muy poco se han mejorado los
aprendizaje de los alumnos.
Basta con observar los
resultados que se obtienen en
las evaluaciones de la OCDE.
Esta es la importancia de la
experiencia mexicana y solo
pretende evitar que en el Perú
se cometan los mismos errores
por falta de previsión o exceso
de improvisación. De este
Programa señalaremos algunas
grandes lecciones, que bien
valdría la pena considerarlas en
todo momento:
1 Términos organizacionales:
Carrera Magisterial divide a los
equipos docentes al interior de
las escuelas ya que la promoción
es individual y la mejora de la
enseñanza y del aprendizaje se
dan como hechos aislados al
interior de cada aula, si es que
se llegan a dar. Después surge
el PROGRAMA DE ESCUELAS DE
CALIDAD para poder compensar en
algo este aislamiento, pero con
éste emergen algunos otros
problemas que posteriormente
trataré. Este individualismo se
debe en parte a que, como señalé
en párrafos anteriores, la
mayoría de los docentes (82%)
que ingresan a Carrera
Magisterial lo hacen por
satisfacción y superación
personales y no para tener un
mejor desempeño en el aula y en
sus actividades escolares
diarias. Aunque la mayoría
perciben que los objetivos del
programa están relacionados con
la calidad de la educación,
éstas son meras percepciones. Su
motivación principal es de
índole personal.
2. Meritocracia: A pesar que se
destaca la MERITOCRACIA, entre
otros factores más, esto no
siempre se cumple al pie de la
letra y se dan los favoritismos.
Esto conlleva a que algunos
maestros con menos preparación,
pero con mejores relaciones
públicas, se encuentren
inmerecidamente en ciertos
niveles del programa.
3. Los Lineamientos claramente
favorecen a los profesores que
se encuentran en las zonas
alejadas y marginadas del país,
pero curiosamente son los que
menos oportunidad tienen para
ingresar al Programa ya que se
encuentra distantes de las
instituciones de educación
superior para seguir cursos de
capacitación, alguna
especialidad o maestría.
4. Después de catorce años de
estar vigente Carrera
Magisterial, los espacios se han
cerrado considerablemente para
el ingreso. Puede ser debido a
razones presupuestales, entonces
la apatía comienza a inundar a
las escuelas. "Para qué me
preparo si no he podido entrar
al programa" o "sólo los amigos
han ingresado" son expresiones
que sintetizan la frustración de
acceder al programa.
Afortunadamente siempre existen
profesores que siguen mejorando
su capacidad profesional a pesar
de que saben que no tienen
posibilidades de ingresar al
Programa.
5. Uno de los factores que
evalúa a los directivos en una
escuela, es el rendimiento del
aprendizaje de los alumnos de la
escuela, por lo que más de uno
intenta alterar los indicadores
en las calificaciones con un
daño en las estadísticas. Para
prevenir esto, se ha creado a
partir de este año la prueba
ENLACE en todos los niveles
educativos que pretende reflejar
en forma objetiva el aprendizaje
real de cada alumno.
Gentileza: Víctor Raúl Huamán
Cárdenas [
aula.magna.apra@gmail.com ]
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