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Como no morir de hambre?
Como no morir de hambre, y de
todo lo que viene con ella. La
desnutrición y la muerte es algo
que los indígenas sufrimos desde
hace siglos. Desde que los
"civilizados" vinieron a
nuestras tierras comenzaron
nuestras muertes. De diversas
formas. La primera fue la más
violenta y cruel, las matanzas
inhumanas de las que fuimos
victimas tanto de los españoles
como de nuestros compatriotas.
¿Cómo no morir de hambre? Si nos
quitaron las tierras donde
vivíamos desde hace milenios;
nuestros territorios donde
estaban nuestros alimentos y
nuestra vida, los ríos, los
animales, los frutos, el monte,
nuestro lugares sagrados. Nos
esclavizaron, nos exprimieron
con trabajos forzados.
Intentaron quitar nuestro
idioma, nuestra religión,
nuestras creencias, nuestras
medicinas, nuestra nacionalidad,
nuestros derechos, nuestra
escuelas, nuestras madres,
nuestras hijas, nuestras
hermanas, nuestras
organizaciones, nuestro mundo.
No está quedando nada nuestro en
nosotros mismos. Y aún
obedeciendo lo que se nos
imponía e impone, nos siguieron
expulsando. Muchos de nuestros
hermanos emigraron como parias
dentro del propio país, a
lugares donde tampoco fueron
bien recibidos. Aún continuamos
deambulando por las calles de
las nuevas ciudades y pueblos
sufriendo racismo y
discriminación. ¿Cómo no morir
de hambre? Si los gobiernos
queman y venden nuestra madre
tierra condenada a convertirse
en un desierto, envenenada con
fertilizantes y desnutrida por
el pastoreo indiscriminado y por
los animales foráneos que
trajeron a nuestro continente.
¿Cómo no morir de enfermedades?
Si combatieron a nuestros Hayaw,
nuestros Piogonak (shaman), los
curadores de nuestros males,
engañándonos con los espejitos y
lentejuelas de hospitales y
puestos sanitarios. Como no
sufrir desnutrición si desde
antes de la misma procreación
nuestras madres están
desnutridas.
¿Como no morir de hambre? Si ni
trabajo tenemos y nos mezquinan
nuestra tierra, cercándola con
alambre y guardias que muchas
veces nos persiguen a caballo
por buscar una iguana o una
planta curativa.
¿Como no morir de hambre? Si los
que nos gobiernan sean Rozas o
Nikish en el Chaco; Romero en
Salta o Infran en Formosa no
respetan nuestros derechos. Sus
subalternos nos azotan día a día
con sus mezquindades y nos
racionan los programas
destinados a nuestros pueblos, y
las ongs se apropian de nosotros
como si fuéramos suyos. Ellos
hablan por nosotros, piensan por
nosotros igual que los políticos
que pululan en nuestras
comunidades cuando se acercan
las elecciones.
Cuánto más tenemos que padecer
para que se nos respeten
nuestros derechos, a la vida, a
la educación, a una vivienda
digna, al trabajo, a nuestra
forma de vida, a nuestros
idiomas, a nuestra
espiritualidad, a nuestra
autoestima. Hasta cuándo los
gobiernos harán oídos sordos al
llanto de nuestros niños y de
nuestros ancianos. Estamos
sufriendo el genocidio a
cuentagotas, y los gobiernos
intentan desviar la atención de
lo que en realidad nos pasa.
¿Por qué no se obedece el
articulo 75 de la Constitución y
los tratados y convenios
internacionales. ¿Por qué las
Universidades no buscan alguna
forma de contrarrestar tanta
ignorancia sobre nosotros y
tanta injusticia? ¿Por qué tanta
maldad sobre nosotros? ¿Qué
pecado hemos cometido al aceptar
la nacionalidad de los nuevos
vivientes de nuestro suelo? ¿No
es hora de crear una nueva
nación más justa y equitativa
con la presencia de nuestros
representantes en las
instituciones que gobiernan a
nuestra provincia y a nuestra
nación? ¿Por qué no nos dan el
espacio que nos corresponde en
la toma de decisiones
incorporando a nuestros
representantes en la legislatura
y en los gobiernos provinciales?
Creo que es hora de la
participación de nuestros
representantes genuinos y no
punteros políticos o "indiólogos"
que se vanaglorian de ser los
expertos en saber cómo somos y
sólo aumentan el manto de
racismo. Hace muchos siglos un
Papa emitió una bula afirmando
que "somos humanos". Hasta el
extremo de dudarlo se llegó, y
se sigue dudando. Recientemente
otro Papa dijo que al momento de
la Conquista, esperábamos a
Cristo. Quizás haya sido así,
pero los "cristianos" que
vinieron fueron peores que
bestias sangrientas. Cuándo
vamos a entender que la
humanidad es una sola raza y que
la unidad en diversidad es
posible, si respetamos los
derechos de nuestros semejantes.
Lecko
Zamora del Pueblo Wichí
Gentileza: Melina Alfaro [
anahi_20002002@yahoo.es ]
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