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Janusz Korczak: el maestro del
ghetto
Janusz Korczak era el seudónimo
que utilizo para sus trabajos
pedagógicos el maestro, médico,
escritor, periodista y educador
judeo-polaco cuyo verdadero
nombre era Henryk Goldstein.
Había nacido en Varsovia hacia
1878/79 y desde joven se había
inclinado hacia las tareas
educativas, aunque sin descuidar
sus trabajos de medicina, en
especial la pediatría, de la que
dictaba una cátedra en la
Universidad. A comienzos del
siglo XX comenzó a trabajar de
lleno en su proyecto educativo.
Junto a otros trabajadores
sociales creó un Hogar de
Huérfanos, orientado a chicos de
origen judío carentes de toda
protección, englobados dentro de
los que hoy llamaríamos "chicos
de la calle". Este Hogar era (es
aún hoy) toda una novedad desde
el punto de vista educativo y de
integración social.
Entre las novedades educativas
revolucionarias que nacieron en
el Hogar -todo un ejemplo de
autogestión- tenemos un
periódico realizado
integralmente por los mismos
chicos, campamentos y vida al
aire libre, teatro, títeres,
talleres para el
autoabastecimiento de diversos
elementos y un Tribunal de
Justicia, también integrado pura
y exclusivamente por los
alumnos. Sin lugar a dudas,
estos espacios de participación
se transformaron en herramientas
con- cretas de protagonismo
infanto-juvenil en el proceso de
toma de decisiones y de
democratización real y verdadera
de la enseñanza. En el Hogar de
Huérfanos de la calle Krolmachna
(Varsovia), el trabajo era una
actividad productiva, educativa
y formativa. Paralelamente,
Korczak realizaba un programa
radial, en el que los
principales corresponsales eran
chicos y chicas de toda Polonia,
que con sus cartas, canciones,
poemas e informes daban vida a
las audiciones. Sin embargo, y a
pesar de la gran popularidad con
que contaba esta audición
semanal, la misma fue levantada
por razones de orden político y
de discriminación.
Con el inicio de la 2a. Guerra
Mundial, las cosas se
modificaron sustancialmente. Es
conocida la política de
persecución a los judíos -por el
solo hecho de serlo- practicada
por el nazismo. Al derrotar a
Polonia y los nazis tomar el
poder, crearon en todo ese país
los ghettos, que eran barrios de
la ciudad aislados del resto de
la ciudad por paredones y
alambradas de púas en los cuales
se confinaba a los judíos, los
que vivían hacinados en unas
pocas manzanas, carentes de la
mayoría de los servicios
esenciales para la vida. Debido
a esta política de racismo y
antisemitismo, el Hogar de
Huérfanos de Korczak fue
clausurado, sus bienes
confiscados y sus integrantes
confinados al ghetto. A pesar de
ello, y aunque Korczak se
hallaba amargado, cansado y sin
esperanzas, resolvió retomar la
tarea y refundar el Hogar en las
condiciones del ghetto.
Nuevamente lo rodeó un grupo de
abnegados colaboradores y
ayudantes (maestras, médicos,
enfermeras), quienes
sobreponiéndose a la pésima
situación en que se encontraban,
fueron dando forma y vida digna
de nuevo al Hogar. Así, poco a
poco, y contando con la
solidaridad de algunos
pobladores del ghetto y de fuera
del ghetto, se fue retomando la
dinámica de la labor en el Hogar
de Huérfanos, reapareciendo el
periódico y gestando nuevas
iniciativas para elevar la moral
de sus mas de 200 chicos
integrantes.
A mediados de 1942, los nazis
resolvieron liquidar el ghetto
de Varsovia. Comenzaron
realizando grandes redadas ("aktzias")
con el objeto de capturar gente
y deportarlos a los campos de
concentración y exterminio. En
una de ellas, el objetivo fue el
Hogar de Huérfanos: todos sus
componentes fueron aprisionados.
Debido al prestigio
internacional que tenia Korczak,
la comandancia nazi le ofreció
salvar su vida y canjearla por
prisioneros de guerra. Korczak
rechazo sin dudar esta oferta.
Prefirió no abandonar a "sus
chicos" y marchar junto a ellos
en los vagones de ganado hacia
las cámaras de gas de Treblinka,
donde fueron asesinados en algún
momento de agosto de 1942.
Sin lugar a dudas que los
trabajos pedagógicos y
educativos de Korczak
representaron -en su tiempo y
lugar- toda una revolución, un
aire purificador, dadas las
innovaciones llevadas cabo, ya
sea por su profundidad como por
su novedad. De allí la
significación de lo realizado
por Korczak: a) por ocuparse de
los chicos desamparados; b) por
no resignarse ante las penurias
y luchar para lograr sus
objetivos; c) por lo novedoso de
su trabajo, con un sector de la
sociedad hasta entonces no
considerado; d) por su valentía
y decisión; e) por los cambios
que introdujo en el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
Janusz Korczak, el maestro del
ghetto, al superar la
mediocridad, estimular el
pensamiento reflexivo y la
acción autónoma -aún en
condiciones limites del ghetto-
es un ejemplo perenne de
valentía, solidaridad, audacia y
humanismo militante.
Gentileza: Daniel Silber [
silberdan@gigared.com ]
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