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Ver para crecer: el bajo
rendimiento escolar puede tener
causas en problemas de visión
La
Clínica de Ojos Dr. Nano propone
una serie de medidas con el fin
de prevenir los problemas de
rendimiento escolar y conducta
en los niños a causa de
problemas visuales sin
diagnosticar.
En esta época del año, ya se
hacen evidentes los problemas de
aprendizaje y conducta en la
escuela. A menudo, las maestras
mencionan que el niño no presta
atención en clase, que no
comprende las consignas, que es
distraído o muy inquieto. Entre
las causas que originan estas
manifestaciones relacionadas
directamente con el bajo
rendimiento, sin dudas, una de
las más significativas está
relacionada con los problemas de
visión. Según estudios recientes
realizados en España, citados
por la doctora Alicia Ruíz,
profesora de la Universidad
Europea de Madrid, está
comprobado que un 30 % de los
chicos con bajo rendimiento en
la escuela tiene que ver con
dificultades en la visión.
La capacidad de aprendizaje está
altamente condicionada por el
aspecto visual ya que a pesar de
que la audición y la
concentración son esenciales, un
80% de lo que se aprende entra
por los ojos. De acuerdo a datos
de la Organización Mundial de la
Salud, constatados también por
estudios realizados por la
Fundación Oftalmológica Hugo D.
Nano en la Argentina, el 6 % de
los chicos en edad escolar
tendrá problemas con su vista.
Según explica el Dr. José María
Múgica, Médico Oftalmólogo
especializado en
Oftalmopediatría, “los chicos no
tienen parámetro de referencia
visual previa. Es decir, no
saben como es ver normal. Ellos
ven como ven y como han visto
toda su vida. La única forma de
conocer y saber realmente como
ven es por medio de una revisión
oftalmológica donde se toma la
agudeza visual entre otros
exámenes”.
Es esencial entonces capacitar a
padres y maestros para estar
atentos a los primeros síntomas
y así detectar cuanto antes el
problema. Hay que tener en
cuenta ciertos índices como:
frotarse los ojos en exceso,
sentarse demasiado cerca de la
televisión, enrojecimiento
constante, dolores de cabeza,
dificultad para leer,
sensibilidad ante la luz,
dificultad para enfocar,
problemas para asir un objeto,
movimiento anormal de los ojos,
lagrimeo constante, dificultad
para ver objetos en la
distancia( pizarrón), cruzar o
entrecerrar los ojos.
De acuerdo al Dr. Múgica, “los
defectos visuales pueden no sólo
afectar el rendimiento en la
escuela sino también delinear
personalidades o actitudes.
Entre las alteraciones más
comunes que afectan a los chicos
figuran la Miopía, la
Hipermetropía y el Astigmatismo.
La Miopía es la dificultad para
ver de lejos. Es común que los
miopes desarrollen una
personalidad más tranquila y
prefieran realizar actividades
de cerca como los juegos de mesa
y la lectura. La Hipermetropía
es la dificultad para ver de
cerca y se manifiesta a través
del cansancio visual, dolores de
cabeza y enrojecimiento de ojos.
El hipermétrope suele elegir
actividades al aire libre en
grandes espacios, ya que se
trata de chicos más inquietos”.
El tercer problema visual que
más se presenta es el
astigmatismo. Básicamente lo que
se produce es un problema en el
enfoque claro de los objetos que
se encuentran tanto cerca como
lejos. Para poder ver los
objetos claramente se
entrecierran los ojos
produciendo dolores de cabeza o
mareos debido a que el ojo
intenta compensar el defecto con
un esfuerzo muscular. Por lo
tanto hay que estar atento a los
indicios que nos dan los chicos
como la postura para leer o
hacer la tarea, ver si se rascan
los ojos, si lagrimean, si
tienen dolores de cabeza y
mareos. También pueden tener una
mala comprensión de los textos,
saltearse renglones, torcerse al
escribir, o distraerse con
facilidad.
Si se toma en cuenta el alto
impacto que generan estas
alteraciones en la vida de los
chicos es esencial entonces
destacar la necesidad de la
prevención. Por un lado, se
tiene que tener en cuenta una
visita al oftalmólogo a los 6-9
meses, a los 2 y 4 años y luego
una vez cada año antes de
empezar las clases, ya que la
maduración del globo ocular del
niño varía rápidamente. Luego
hay que saber como cuidarlos en
casa: fijarse que los chicos
estudien en lugares con buena
iluminación, preferiblemente luz
natural y que se ubiquen al
menos a 60 cm de distancia de la
computadora y de la televisión.
En definitiva, hay que realizar
un trabajo conjunto de
observación entre padres,
maestros y médicos para poder
detectar aquellos problemas
visuales que pueden llegar a
impactar radicalmente en el
rendimiento escolar y la
conducta de los más chicos.
La Clínica Nano es una
organización dedicada a la salud
ocular, con una trayectoria de
más de 5 décadas, las más altas
certificaciones internacionales
y las últimas tecnologías
mundiales para la prevención,
diagnóstico y tratamiento de las
enfermedades del ojo.
Gentileza: Virginia Amendola [
virginiaa@verticeconsult.com
]
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