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La restauración del capitalismo
en China
Por José Sotomayor Pérez
Con el reconocimiento del
derecho a la propiedad privada,
por el Congreso Nacional del
Pueblo de la República Popular
China, ha culminado el largo
proceso de restauración del
capitalismo en la patria de Mao
Tse Tung, iniciado el año de
1978 por Den Xiaoping, llamado
con justa razón el Jruschov
chino. Cabe recordar que durante
los agitados años de la
“Revolución Cultural”, Deng se
opuso a la línea general del
PCCh , y en su autocrítica del
23 de octubre de1966 afirmó
textualmente:
“Yo y Liu Shao Chi somos
auténticos monárquicos. La
esencia de mis errores radica en
que no confío en las masas, no
apoyo a las masas
revolucionarias, sino que estoy
en contra de ellas, he seguido
una línea reaccionaria para
aplastar la revolución, en la
lucha de clases no he
permanecido al lado del
proletariado sino de la
burguesía. Todo esto demuestra
que no soy apto para ocupar
cargos de responsabilidad”.
El año de 1972, este
“monárquico" y “reaccionario”
por propia declaración, fue
rehabilitado nada menos que por
el mismo Mao Tse Tung (Mao
Zedong), con el fundamento de
que encabezó la delegación que
en Moscú combatió el
revisionismo soviético, el año
de 1960 en la Conferencia de los
81 Partidos comunistas y que se
opuso al Comité Central del PCCh
cuando era dirigido por Wang
Ming, cuya lealtad a la
Internacional Comunista es bien
conocida. A la muerte de Mao, y
después de una breve etapa de
confusión, Deng Xiaoping tomó en
sus manos las riendas del poder,
enrumbando a China hacia la
restauración del capitalismo con
su programa de las "cuatro
modernizaciones”.
El Jruschov chino hizo empapelar
los muros de Pekín con
“dazibaos” difamando y
calumniando a Mao Dzedong, ya
fallecido. Este fue el “discurso
secreto”, del revisionismo con
peculiaridades chinas. Así
comenzó la restauración del
capitalismo en la RPCh. No es
casual , por eso, que en su
último Congreso el Secretario
general del PCCh haya subrayada
la necesidad de “Persistir en
tomar la teoría de Deng Xioping
como guía e impulsar
incesantemente la innovación
teórica. LA TEORÍA DE DENG
XIAOPING ES NUESTRA BANDERA, Y
LA LÍNEA Y EL PROGRAMA
FUNDAMENTALES DEL PARTIDO
CONSTITUYEN LA GUÍA BÁSICA PARA
TODOS NUESTROS TRABAJOS”.
El Pensamiento Mao Tse tung (Mao
Zedong) no era suficiente para
restaurar el capitalismo en
China. Su teoría de “La Nueva
Democracia”, ambigua y
centrista, constituía un freno
para los propósitos
reaccionarios y restauradores de
sus sucesores. Fueron las ideas
o “pensamiento Deng Xioping”,
los que sirvieron de brújula a
los revisionistas chinos para
lograr sus propósitos
reaccionarios.
La
perestroika China
La teoría de las “cuatro
modernizaciones “ de Deng
Xioping fue desarrollada
rápidamente por el revisionismo
chino. En la III Sesión Plenaria
del XI Comité Central del PCCh
celebrada en 1978 se dio
comienzo a una radical reforma
económica que condujo finalmente
a la restauración del
capitalismo, bautizada con el
nombre de economía socialista de
mercado. Esta economía
“socialista” china tiene las
siguientes características:
Tanto los productos de consumo
como los instrumentos y medios
de producción son reconocidos y
circulan como mercancías;
El mercado se ha extendido a la
tecnología, a los bienes raíces
y fundamentalmente AL SERVICIO
LABORAL.
El ABC del socialismo científico
enseña que en el modo de
producción capitalista no solo
los instrumentos y medios de
producción son mercancía sino
también el trabajo. Constituye
una verdadera aberración
considerar socialista a una
economía en la que circulan
tanto los medios de producción
como la mano de obra (trabajo)
como mercancías.
Desde los años 80 los
economistas chinos vienen
afirmando que, ”En el pasado se
consideraba que en la economía
socialista solo los productos de
consumo eran mercancía... Los
medios de producción no eran
reconocidos como mercancías y
por eso no podían entrar en el
mercado”. Los revisionistas
chinos afirman que han
desarrollado la teoría económica
socialista “porque actualmente
los productos de consumo y los
medios de producción son
reconocidos todos como
mercancías y son vendidos en
crecientes cantidades en el
mercado”.
Es necesario recordarles a los
revisionistas chinos que la
producción mercantil conduce
inevitablemente al capitalismo
cuando existe la propiedad
privada sobre los medios de
producción y “si la fuerza de
trabajo aparece en el mercado
como una mercancía que el
capitalista puede comprar y
explotar en el proceso de la
producción". El socialismo “con
peculiaridades chinas”, niega
esta ley económica y se propone;
“IMPULSAR LA REFORMA, APERTURA ,
ESTABILIDAD Y DESARROLLO DEL
MERCADO DE CAPITAL. DESARROLLAR
MERCADOS COMO LOS DE DERECHOS DE
PROPIEDAD, DE TIERRA, DE FUERZA
LABORAL Y DE TECNOLOGÍAS”.
En el Informe de Jian Zemin ya
se dijo “Hay que poner en pleno
juego el importante papel que
desempeñan las economías de
PROPIEDAD NO PUBLICA, ENTRE
ELLAS LA INDIVIDUAL Y LA
PRIVADA, EN LA PROMOCIÓN DEL
INCREMENTO ECONÓMICO, EN EL
AUMENTO DEL EMPLEO, EN LA
ACTIVACIÓN DEL MERCADO, ASÍ COMO
EN OTRAS ÁREAS.”
El proceso de restauración del
capitalismo en China ha seguido
un ritmo impetuoso, pero en
forma desigual. La provincias
costeras tienen mayor dinamismo
económico, en contraste con las
zonas occidentales y del Sur.
Las denominadas ZEE (Zonas
Económicas Especiales) abrieron
las puertas a las inversiones de
las grandes transnacionales,
acentuando los desequilibrios
territoriales y sociales. De
otro lado los rápidos avances
económicos han sido acompañados
de una gigantesca y generalizada
corrupción en todas las esferas
de la vida social. Se sabe que
el año de 1998 se registraron
142,000 casos de corrupción, de
los cuales 4,000 eran de altos
funcionarios. A esto hay que
agregar la elaboración, tráfico
y distribución de drogas, junto
a la prostitución y toda clase
de actividades de tipo criminal,
como en la actual Federación
Rusa.
Con la aprobación, por el
Congreso Nacional del Pueblo, de
cambios constitucionales que
reconocen el derecho a la
propiedad privada en general, ha
quedado jurídica y políticamente
consumada la restauración del
capitalismo que ya existía en
las relaciones de producción en
la RPCh. Ahora sí la patria de
Mao Zedong puede ser considerada
como un socialimperialismo, con
intereses en el mismo Perú.
LA
“TRIPLE REPRESENTATIVIDAD” :
RENUNCIA AL MARXISMO LENINISMO
En su Informe al XVI Congreso
del PCCh, Jiam Zemin,
refiriéndose a la “triple
representatividad” ha dicho que
es “un pensamiento que
constituye la continuación y
desarrollo del marxismo
leninismo, el pensamiento Mao
Zedong y la teoría de Deng
Xiaoping, e interpreta la nueva
exigencia que la evolución y los
cambios del mundo actual y de
China en particular plantean al
trabajo del Partido y del
Estado...”
La “Triple representatividad” se
concreta en los siguientes
puntos:
El desarrollo de las fuerzas
productivas;
El rumbo de una cultura
avanzada;
Los intereses de las masas
populares más amplias.
Salta a la vista que la “triple
representatividad” constituye
una renuncia franca al concepto
de clase social y al análisis de
clase de los problemas político
sociales de cualquier modo de
producción. Tanto los Partidos
políticos como los Estados,
representan a determinadas
clases sociales. En una sociedad
en la que existe la explotación
del hombre por el hombre el
Estado representa y defiende los
intereses de la clases
poseedoras y explotadoras. El
cuento de la triple
representatividad solo sirve
para ocultar un hecho objetivo:
El Partido Comunista de China y
el Estado de la República
Popular China han dejado de
presentar a la clase obrera. El
Estado que Mao Zedong dejó a su
muerte ha sido sustituido por un
Estado burgués, y el socialismo
que venía construyendo Mao, con
sus peculiares puntos de vista,
es hoy un típico
socialimperialismo, con
aspiraciones a superpotencia.
La “triple representatividad “
del PCCh, repite la conocida
tesis del renegado Kautsky sobre
las “fuerzas productivas”
aisladas de las relaciones de
producción, olvidando que ambas
son inseparables y forman un
determinado modo de producción.
Las fuerzas productivas por si
solas, decía Kautsky, conducirán
al socialismo, escamoteando las
relaciones de producción que son
relaciones de propiedad de los
instrumentos y medios de
producción. Y en esta forma
ocultaba la existencia de clases
y la lucha de clases en la
sociedad capitalista.
La situación actual del mundo se
asemeja a la que existió antes
de la Primera Guerra mundial.
Las contradicciones
interimperialistas se agudizan
día a día; los grandes complejos
industrial-militares fomentan el
armamentismo y los conflictos
bélicos en todo el mundo. De
aquí la enorme importancia de
forjar Partidos de la clase
obrera auténticamente marxistas
leninistas, revolucionarios
proletarios. Los herederos de la
“perestroika”, los
“desestalinizados” (castrados),
no tienen porvenir. Están
destinados a servir de furgón de
cola de la burguesía, son sus
sirvientes. Sueñan con ser,
alguna vez, “alternativa de
gobierno y poder”.
Igual suerte les espera a todos
los “reciclados” y
“modernizados” que han tomado un
“nuevo curso” de acuerdo a la
“triple representatividad” de
sus protectores, seguidores
fieles del “pensamiento Deng
Xiaping”.
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