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Aznar y el anti indigenismo
Por Hernán Scandizzo ((i))
Del Santa Fe II a la Doctrina
Aznar
El ex presidente español José
María Aznar presentó el 27 de
marzo en Madrid el documento
América Latina. Una agenda de
libertad, donde analiza la
coyuntura regional y luego
desarrolla sus propuestas. Al
hacer historia rehabilita la
teoría de los dos demonios
cuando analiza las dictaduras de
los ‘70/’80 y al llegar al
presente identifica a los
‘enemigos de Occidente’, entre
ellos los movimientos indígenas.
Al momento de las propuestas
reitera como modelo salvador la
‘apertura económica’ neoliberal,
enaltece a Estados Unidos como
rector de la política global y
señala el rol de la Unión
Europea como exportadora
seguridad y democracia. Este
trabajo, auspiciado por la
Fundación para el Análisis y los
Estudios Sociales (FAES),
vinculada al Partido Popular de
España, busca convertirse en
doctrina para los partidos
conservadores y democristianos.
“El objetivo de este informe es
plantear una serie de
propuestas, en las que se
involucren no sólo los países de
América Latina sino el ‘Área
Atlántica’ en su conjunto, así
como todas aquellas naciones que
quisieran sumarse a dicha
agenda. Esta parte propositiva
del informe va precedida de una
primera parte ensayística,
América Latina y Occidente, en
la que se exploran las profundas
afinidades que unen a
iberoamericanos de ambos lados
del Atlántico entre sí y con el
resto de lo que conocemos como
Occidente; y una segunda parte
analítica, ¿Dónde estamos?, en
la que se traza el diagnóstico
de la situación actual de la
región, caracterizada por
problemas endémicos y amenazas
acuciantes, pero también por la
existencia de oportunidades y
motivos para el optimismo”, se
advierte en el primer párrafo de
la Agenda.
La llegada del informe a ámbitos
políticos y corporativos con
capacidad de influencia en
centros de poder queda
manifiesta en la lista de
agradecimientos. Poniendo por
caso el extremo sur del
continente, algunos de los
nombres que allí aparecen son:
Ricardo López Murphy, presidente
de Recrear para el Crecimiento
(Recrear); Gerardo Bongiovanni
Garassai, director de la
Fundación Libertad; Ignacio
Liprandi, responsable de Área de
Cultura de Propuesta Republicana
(PRO); y Adalberto Rodríguez
Giavarini, ex Canciller de la
República (1999-2001), por
Argentina; Sebastián Piñera
Echenique, presidente de
Fundación Futuro y senador por
Renovación Nacional; Luis
Cordero Barrera, prorrector
Universidad Andrés Bello; Jorge
Edwards, cuya familia es
propietaria de la cadena de
diarios EMOL (El Mercurio, Las
Últimas Noticias, La Segunda, La
Cuarta y medios regionales); y
Carlos Tudela Aroca, secretario
ejecutivo de la Comisión de
Asuntos Internacionales del
Partido Demócrata Cristiano, por
Chile.
En relación al ámbito
corporativo, entre otros aportes
se reconocen los realizados por
José Luis Escrivá, director del
Servicio de Estudios Económicos
BBVA; Ana Palacio, ex ministra
de Asuntos Exteriores de España
y vicepresidenta del Banco
Mundial; Antonio Tornel,
vicepresidente de la Fundación
ENDESA; y José Juan Ruiz,
División América Grupo
Santander.
Mirando al Norte (desde el sur)
“FAES es una institución que no
sólo adoctrina a la derecha
española, sino que ahora
pretende extender su influencia
hacia América Latina, para lo
que estableció una serie de
acuerdos de cooperación y
colaboración con otros
partidos”, indicó el diario
mexicano La Jornada en una nota
aparecida tras la presentación
del documento. “Hasta la fecha,
unos 200 jóvenes
latinoamericanos han asistido a
estos cursos, y ‘algunos de
ellos ya han tomado decisiones
en lugares estratégicos de esos
países’, explicó Aznar en
declaraciones a ese medio.
En la elaboración de la Agenda
participaron becarios de
Colombia (2), Chile (2), Ecuador
(1), El Salvador (1), Guatemala
(2), México (3), Nicaragua (1),
Perú (2), Uruguay (1) y
Venezuela (3). En el caso de
Argentina siete personas
hicieron sus aportes directos,
dos de ellas
pertenecientes a Recrear: Julián
Martín Obiglio – quien es o fue
cofundador y ex-apoderado legal,
coordinador de la Comisión de
Relaciones Internacionales,
vicepresidente de la Junta
Electoral, candidato a
legislador porteño (2003) y
candidato a diputado nacional
por el PRO – y Pablo Ricardo
Álvarez – miembro de la
agrupación interna Foro
Republicano. Los otros
argentinos integran usinas del
pensamiento neoliberal como la
Fundación Atlas 1853 (2) y
ESEADE (1) – de Buenos Aires – y
la Fundación Libertad (3) – de
Rosario –, estos think thanks
están vinculados entre sí y
además comparten miembros y
actividades con la fuerza que
lidera López Murphy.
En el caso de la entidad
rosarina en su página web -
www.libertad.org.ar - destaca:
“en el marco de acuerdos
internacionales, durante los
últimos años varios jóvenes (…)
fueron becados para desarrollar
en España diversas actividades
relacionadas con las Políticas
Públicas”, e identifica a
“varios jóvenes” becarios. Pedro
Piana, Edgardo Ronda y Guillermo
Hirschfeld, que intervinieron en
la elaboración de la Agenda,
están en esa lista. El último es
Coordinador de Programas para
Iberoamérica de FAES y cumplió
la misma función en el armado
del documento, labor que fue
destacada por Aznar durante el
acto de presentación.
Es destacable la intervención de
este think thank neoliberal en
los aspectos más diversos de la
vida del país. En materia de
seguridad ciudadana promovió el
modelo de Tolerancia Cero del
Manhattan Institute, aplicado en
Nueva York por el cuestionado
alcalde Rudolph Giuliani, y
tendió un puente entre esa
institución y Juan Carlos
Blumberg. En materia
agropecuaria impulsa el modelo
de agronegocios y la
transgenización del campo junto
a la Asociación Argentina de
Productores en Siembra Directa (AAPRESID).
En el plano internacional se
hace eco de las nuevas amenazas
delineadas en Washington por los
asesores de administración de
Ronald Reagan en los ’80 y la
alternancia Bush en la última
década, y ahora reflotadas por
el satélite Aznar.
El
aznoindigenismo
“Ante América Latina se abren
dos caminos opuestos. Un camino
aleja de las sociedades
abiertas, libres y prósperas.
Tenemos suficiente experiencia
histórica para saber cómo acaba
esa ruta. Quienes hoy proponen
seguir esta vía se nutren de
ideas caducas: del populismo
revolucionario, del neoestatismo,
del indigenismo racista y del
militarismo nacionalista.
Ninguna de ellas es desconocida
en Iberoamérica”, sostuvo Aznar
durante la presentación de la
Agenda.
"La alianza antisistema empezó a
gestarse de manera espontánea,
por la coincidencia en los
enemigos y en las fobias. Esa
aversión común es la que
aglutina a la izquierda que
fracasó en mayo del 68 y a la
que se le vinieron encima los
cascotes del Muro de Berlín; a
los intelectuales que jalearon
el comunismo y hoy ven con
complacencia la pulsión anti-occidental
del islamismo yihadista; a los
antiglobalizadores
altermundistas del más distinto
pelaje y a las distintas
manifestaciones de indigenismo,
populismo y fanatismo
religioso", se lee en la página
32 del documento.
Basado en una caprichosa
interpretación del indigenismo –
al que trata como un bloque
monolítico sin distinción de
pueblos y tendencias dentro de
éstos – el documento fuerza en
las páginas 25 y 26 una analogía
con imprecisos ‘nacionalismos
excluyentes’ europeos basada en
una raíz común antiliberal.
Desde un pretendido polo de
libertad Aznar ensaya el ataque
a un enemigo que sin más
caracteriza totalitario y con
palabras echa bajo la alfombra
su cuna franquista, las
políticas de control social
vejatorias de la libertad
individual aplicadas durante su
gobierno y la adscripción al
oscurantismo Vaticano.
“El indigenismo empieza a ser
para América Latina lo que el
nacionalismo es a Europa.
Resulta tan esclarecedor como
preocupante contemplar sus
analogías. Ambos cuestionan los
Estados nacionales modernos que
superaron el Antiguo Régimen con
el constitucionalismo liberal
del Siglo XIX. El indigenismo
sustituye el concepto de
ciudadano de una república por
el de miembro de una comunidad
étnica, al igual que el
nacionalismo europeo busca
formas identitarias excluyentes.
Los dos subordinan principios e
instituciones liberales como la
división de poderes, el mérito y
capacidad, la igualdad ante la
ley y el respeto por los
derechos individuales, al logro
de sus objetivos muy cercanos al
totalitarismo”, se afirma en
página 25.
… sino
el espanto
En sintonía con Aznar la
Fundación Atlas 1853 ha
publicado en su portal varios
artículos atacando el
indigenismo. En éstos más que un
análisis del proceso lo que sus
autores proyectan es la
ignorancia sobre el tema y
miedos, dando forma a una
bizarra galería neandertal.
Gustavo Küpfer es investigador
asociado de la Fundación,
miembro de la Junta Ejecutiva de
la Ciudad de Buenos Aires de
Recrear y Presidente de la Junta
de Sección 28 (Saavedra), tituló
su desahogo Discriminación
originaria. “Entonces, ¿en que
se basa esta ola de racismo
'invertido' (?) en
Latinoamérica, donde si algunos
no comenzamos a comprar
cantidades importantes de betún
cobrizo, nos encontraremos que
seremos culpables de lo que
hicieron Hernán Cortes,
Francisco Pizarro y sus
descendientes mestizos, salvo
que podramos (sic) demostrar
nuestra inocencia, ante jurados
“originarios”?, sostiene una
nota publicada en vísperas de la
asunción de Evo Morales. “Cuando
el recién asumido presidente
Boliviano Evo Morales habla
sobre la reivindicación de 500
años de los pueblos indígenas
sobre la minoría blanca y
mestiza, ¿Está alertando sobre
la inversión de roles? Allí
donde algunos “carapálidas”
cometieron abusos más por el
hecho de ser poseedores del
poder que por una cuestión de
raza, ahora ¿Serán los quechuas,
aymaras y guaraníes quienes en
nombre de Tupac Tapari o
cualquier otro que se haya
sublevado (incluido el Che),
ejercerán ese poder para aplicar
el castigo a los recién llegados
(en el siglo XV) y de paso,
mejorar situaciones personales?”
Más rabioso en su ataque resulta
Alejandro Chafuen, quien fuera
profesor en la Universidad
Católica Argentina, ESEADE y
Universidad de Buenos Aires: “El
populismo, y especialmente una
nueva variante, indigenismo
alentado por las fuerzas
enemigas de la libertad, que
poco tienen que ver con el
quehacer indiano, se está
acercando muy peligrosamente al
modus operandi terrorista”.
Miembro del consejo directivo de
varias fundaciones como Acton de
Religión y Libertad (EE.UU.),
Fraser Institute (Canadá), la
Fundación Internacional por la
Libertad (España), y presidente
del directorio del Hispanic
American Center for Economic
Research, Chafuen se reivindica
parte de la generación que
“peleó la ‘guerra sucia’ de
Argentina” y desde ese lugar
escribe. En su artículo
Terrorismo Latinoamericano en el
siglo XXI, luego de arremeter
contra el indigenismo introduce
la variante narcoterrorista, y
su desenfreno afirma: “La
infiltración es esencial en las
guerras no convencionales. El
honor, la gloria y el coraje,
así como el odio, motivan a
quienes tratan de infiltrar al
enemigo ideológico. Los
incentivos materiales, a veces
los complementan y ayudan a
reclutar. La necesidad de
infiltración crece durante las
épocas de lucha y amenaza
terrorista. Se incrementa la
demanda y la complejidad de la
tarea de los servicios de
inteligencia y también se hace
más difícil la tarea de los
líderes terroristas”.
El
regreso del Cóndor
“En la actualidad, la pobreza es
el mayor problema de la región
por que debilita a las
democracias. Crece el
nacionalismo y el indigenismo,
como en Bolivia y Ecuador y se
gestan los llamados ‘Golpes de
Estado de 3ª. Generación’, es
decir, aquellos que son nacidos
en la calle, como nos recuerda
el Caso Sánchez de Losada”,
sostuvo Emilio Cárdenas,
Director Ejecutivo de HSBC
Argentina Holdings S.A. según el
resúmen ejecutivo publicado en
la web del Instituto para el
Desarrollo Empresarial de la
Argentina (IDEA). En el Coloquio
2006 de los capitales más
influyentes del país el
ejecutivo de la entidad
financiera intervino en la
sesión plenaria “Posicionamiento
regional y mundial de la
Argentina”, según otra síntesis
publicada por los organizadores:
“Para el especialista en
relaciones exteriores, hay
amenazas concretas en la región
para el sistema de
representación democrática, como
las pretensiones del movimiento
indigenista en Bolivia”.
El alzamiento del EZLN en el’94
fue la señal de que algo estaba
cambiando en América Latina, los
pueblos originarios irrumpieron
en el escenario con la fuerza
del repudio a cinco siglos del
comienzo de la conquista. A lo
largo de más de una década el
calendario se siguió nutriendo
no de efemérides sino de hitos
marcados por las movilizaciones
como las encabezadas por la
Confederación de Nacionalidades
Indígenas de Ecuador, que
voltearon presidentes; las
luchas de sus pares en Bolivia,
que allanaron el camino para la
llegada de Evo Morales a la
presidencia; la excelente
elección hecha por el
controvertido Ollanta Humala en
Perú. Incluso la Premio Nóbel de
la Paz Rigoberta Menchú anunció
su aspiración a la presidencia
de Guatemala.
Sin embargo el peligro de la
emergencia indígena había sido
señalado ya a fines de los ’80,
antes de la caída del bloque
soviético, en el Documento Santa
Fe II. Una estrategia para
América Latina en la década de
1990 por referentes del
conservadurismo norteamericano.
En el apartado Estrategia para
trabajar con las instituciones
permanentes de las naciones
latinoamericanas y fortalecer la
cooperación regional. El
problema del Conflicto de Baja
Intensidad. Propuesta 2,
recomienda: “EEUU debe estar
preparado para ampliar su
programa de asistencia militar a
las fuerzas armadas
latinoamericanas como parte de
su reconocimiento de que las
insurgencias indígenas son
explotadas y agravadas desde el
exterior. La complejidad de este
desafío requiere una respuesta
global de parte de nuestra
sociedad”.
Desde ese entonces cíclicamente
se reconocen movimientos en esa
dirección. El 16 de marzo de
2000 siendo López Murphy
ministro de Defensa, enumeró las
“nuevas amenazas” que se
cernirían sobre la sociedad
durante la inauguración del
Curso Superior de las Fuerzas
Armadas. “La pobreza extrema, la
superpoblación y migraciones
masivas, el terrorismo
internacional, el narcotráfico,
el fundamentalismo religioso y
las luchas étnicas y raciales”,
afirmó el funcionario según
apuntó Horacio Verbitsky en un
artículo publicado en Página/12
en febrero de 2001.
En la misma nota Verbitsky
destaca que durante la gestión
de López Murphy en esa cartera
dentro del Estado Mayor Conjunto
se creó la Dirección de
Inteligencia para la Defensa,
repartición enfocada sobre
cuestiones de seguridad
interior. Un informe de esa
dependencia advertía en el
capítulo dedicado a Ecuador
sobre persistencia del “problema
del indigenismo en el país (47
por ciento) que agravará los
conflictos internos.”.
En mayo de 2002 la revista
chilena Primera Línea denunció
que altos mandos castrenses
reunidos el año anterior en
Santiago en la b>Conferencia de
Ejércitos Americanos (CEA)
elaboraron un documento titulado
"Apreciación Combinada de la
Situación Subversiva en el
Continente". Según la
publicación: “En parte del
estudio, que abarca toda
Latinoamérica, se manifiesta en
tono inquietante que la
‘internacionalización de los
conflictos étnicos, constituye
una amenaza latente, dado que
personas o grupos pertenecientes
a movimientos políticos y a
diversas ONGs, apoyan a los
grupos aborígenes basándose en
discursos asociados a ideologías
puntuales y en defensa de los
temas medioambientales’".
La denuncia de Primera Línea
adquiere mayor relevancia a la
luz de las declaraciones
realizadas en diciembre por el
abogado paraguayo Martín Almada.
El descubridor de los Archivos
del Plan Cóndor - coordinación
represiva de las dictaduras -
afirmó en Buenos Aires: “El
Cóndor hoy está a cargo de la
Conferencia de Ejércitos
Americanos, el Cóndor sigue
volando conforme a la
globalización”. Y mientras él
vuela otros preparan el terreno
para que pueda aterrizar.
Gentileza: @ volar [
volar_2004@yahoo.com.ar ]
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