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Papita de mis amores
Rodolfo TAFUR ZEVALLOS
Te llaman: “La pobre”, siempre
has sido la eterna segundona. El
sustento de los Incas, luego
como el alimento refugio de los
pobres. Siempre figuró como el
acompañante perfecto, la
guarnición preferida, y en
muchos casos el único alimento
del hombre humilde dándole
sabor, volumen y sobre todo
saciando el hambre.
En cientos de ocasiones ha
aparecido como contraste de
color junto a cremas
inolvidables de prestigiosos
cocineros. En la crema de “Papa
a la huancaína”, esa que prepara
Javier Zevallos Valverde (la
mejor que he probado en 50
años), la encontramos a su
merced la papa, escondida, casi
de tapada, pero que combinación
perfecta, esa crema sin tu
presencia no es nada, le das
prestancia.
A veces, te han permitido salir
al comedor como “la
protagonista”, pero nunca de
plato principal, sino como
entremés. Solo en la “KAUSA” nos
enseñas tu grandeza, esa que
prepara Raul Vargas, “La Honoris
Kausa”, hasta el nombre te hace
honor. Así has salido aliñada,
como arreglada, como el trocito
que faltaba para saciar el
hambre o recoger el jugo
sobrante de ese guiso delicioso.
Nunca se te trata con
justicia.Te hablo asi como
amigo, como alguien de la
tierra. Será porque soy papero y
de la sierra peruana, ya nadie
te trata con respeto, yo si
quiero hacerlo asi.
El indio te trato con cariño,
fuiste su alimento básico,
además cuando te comía te pedía
permiso, hasta representaste a
su Padre (Dios) de la
agricultura, el viejo y pobre “Huatio”.
Los Amautas te consideraban el
“alimento de la vida”, el que
trasmite energía y enseñanza,
para ellos comer papa era
filosofía, amor al pueblo,
respeto al hombre.
Contigo habría que hacer una
variante de ese famoso dicho que
dice: “quien no ha probado
ceviche al llegar a Piura, no
conoce Piura”. Igual se podría
decir: “quien no ha visto papas
en su plato, aunque sean
sancochadas, no sabe lo que es
comer”. A pesar de tu humildad
eres La Papa, tu nombre tiene
las mismas letras del mas grande
del Vaticano.
Nadie duda que fueron los incas
los que te domesticaron y los
primeros en hincarte el diente.
La experiencia les pareció
magnífica y ellos te cultivaron
hasta en los lugares más
inverosímiles. Hasta crearon una
fiesta para ti: “ El Tinkuy
Chaucha”, esta fiesta era en
Mayo, significaba “encontremos
la papa pequeña”, consistía en
buscar una papa entre la falda
de las jóvenes indígenas.
Un día fueron sorprendidos por
unos tipos sucios y barbudos
además traicioneros, como diría
Virgilio Roel, y que respondían
al nombre de españoles.
Los barbudos y traicioneros al
borde de tres embarcaciones, que
bautizaron con el nombre de
carabelas, se metieron a esta
tierra y pusieron la bandera de
una tal Isabel La Católica. Nos
trajeron pestes, enfermedades,
violencia y codicia, pero sobre
todo curas, que es lo que
sobraba a la católica en España
y se llevaron con engaños el
oro, la plata, los tesoros de
los incas y, por si fuera poco,
las papas. Los barbudos
codiciosos se sorprendieron de
las virtudes de esta delicia que
tenía como mejor virtud el de
quitar el hambre y llenar de
energía, cosa que ya habían
visto en los indios, que después
de comerse cuatro platos de
papas se subían el Huandoy dando
volteretas.
Julio II, el Sumo Pontifice de
la Iglesia Catolica te conocio
apenas llegaste a Europa, seguro
que dijo: “Habemus Papa”. Dicen
las crónicas que no le gustaste
al gran Julio, pero esta claro
que desde ese momento has tenido
un exito enorme en la Iglesia
Católica porque se llame como se
llame el sucesor de San Pedro,
ya sea Julio, Benedicto, Juan
Pablo o León, siempre le han
puesto el mismo mote “el papa”.
Llegaste a España casi como un
inmigrante ilegal, llegaste sin
papeles y aunque no fuiste bien
recibida, lograste colarte, los
españoles de ahora dan gracias
de que no te expulsaran porque
sino hubieran tenido que hacer
la tortilla española de
garbanzos.
Cuando el Inca deseaba agradar a
sus Dioses entregaba papas en su
ofrenda, en cambio los españoles
solo ponían palabras, peticiones
y promesas (aunque nunca los
cumplía). España trajo el
catolicismo y se llevo nuestra
papa, salimos perdiendo.
En la Madre Rusia te conocio
Ivan IV “El Terrible”, le
gustaste tanto que invento
contigo el “Vodka”, los Zares
rusos te despreciaron por ser
pobre pero cuando vieron el
cariño (algunos dicen hambre del
pueblo), no dudaron en
declararte producto de Estado y
con ello sus derivados,
Tramposos los Zares.
En el Perú, cuna de la papa, se
puede encontrar las mas enormes
variedades y todas exquisitas,
desde la “amarilla”, “la huayro”,
“huamantanga”, “semita”, “perlicholi”,
“negra mariva”, “china”, uff,
faltaría espacio para poner los
nombres de papas que existe en
esta tierra peruana. Y en
recetas, donde no te encuentro
papa de mis amores: “Kausa”,
“Locro de gallina”, “Cau cau”,
“picante de cuyes”,
“Pachamanca”, “Fritanguita”,
“sancochado”, “papa rellena”,
“Lomo saltado”, “Papa a la
huancaina”, “Ocopa”,”Kalaphurca”,
“Arroz con pollo”,
¿sigo?……………….., seguro que les
abro el apetito.
Escribir sobre tu nombre me trae
recuerdos de niñez, en mi natal
Huanuco, comprar papas en el
puesto del “pelado” Raul Rios y
comerte como: “papa con aji”,
“cau cau de la vieja”, “papas al
rescoldo” y como olvidar “la
papa rellena de doña Juanita” a
la salida del colegio, hasta se
me hace un nudo en la garganta;
y para terminar quiero
parafrasear a no se quien en una
película que ya ni recuerdo: “
Que la papa te acompañe, aunque
sea en espíritu”.
Muchas gracias papita de mis
amores.
Rodolfo Tafur:
rodotafur@yahoo.com.mx
Gentileza: @ volar [
volar_2004@yahoo.com.ar ]
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