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El maestro es el factor más
importante para el cambio social
Por Ernesto Partida Pedroza
Cada año, antes de llegar al 15
de mayo, la celebración del día
del maestro se producen las
marchas, protestas,
congestionamiento de las
principales arterias de la
ciudad, molestias de los
automovilistas, pintas en los
muros con leyendas que no
bebieran ser de los educadores,
mítines y demás eventos que
dejan mucho que desear.
Sin duda hay mucha
responsabilidad tanto en las
autoridades como en los mismos
maestros, creo que es tiempo de
resolver las diferencias porque
eso está retrasando el progreso
de este país.
El maestro es el profesionista
más importante de todos, sin
este no sería posible que
tuviéramos médicos, arquitectos,
ingenieros, abogados,
odontólogos, pedagogos,
trabajadoras sociales, etcétera.
El 96% de la población hemos
recibido las enseñanzas de los
maestros. Somos lo que somos en
gran medida por la influencia
que hemos recibido de ellos.
Actualmente México no brilla en
el concierto de las naciones y
esto se debe en gran medida por
la educación de mala calidad.
Desde luego que ellos no son los
únicos responsables de esta
condición, creo que todos
tenemos nuestra propia
responsabilidad y cada quien
debe asumir la suya.
Quien tiene la mayor
responsabilidad es el gobierno
en su conjunto, pero
esencialmente es la Secretaría
de Educación Pública la
encargada de resolver en forma
directa el problema de la
educación de todos los
mexicanos.
Después están los directores de
cada una de las escuelas que no
han cumplido con su
responsabilidad como tal. Están
los padres de familia que
tampoco cumplimos con nuestra
responsabilidad y por último
están los alumnos que también
tienen su propia
responsabilidad.
No podemos dejar fuera de la
jugada a los medios de
comunicación que en realidad han
pervertido la cultura y la
educación que hemos generado.
Estos no tienen derecho a solo
ser testigos de la mala calidad
de la educación, sino les
corresponde investigar, difundir
las ideas que nos pueden ayudar
a todos los mexicanos a
involucrarnos en este problema
para resolverlo.
Todavía no tenemos un proyecto
de nación sobre el cual
deberíamos diseñar el tipo de
educación que necesitamos para
construir el país que
necesitamos. No tenemos el
diseño de las instituciones que
necesitamos para construir un
mejor país.
En ausencia de esto, tenemos
pocas posibilidades de acertar
al tipo de educación que
necesitamos. Esta condición
ocasiona que miles de
estudiantes no encuentren la
ubicación exacta en el mercado
laboral y se queden desocupados.
Esto representa un gasto inútil
en tiempo y en recursos los
cuales no tenemos derecho a
desperdiciar. El gobierno
federal está enfrascado en la
lucha contra el narcotráfico y
contra las mafias, estás
destinando grandes recursos a
esta lucha inútil.
Es inútil porque la inseguridad
esta perfectamente articulada
con los otros grandes problemas
sociales tales como la
corrupción, la impunidad, la
ignorancia, la pobreza y el
narcotráfico. La articulación de
estos grandes problemas da lugar
a un monstruo de dimensiones
colosales contra el cual no
existen los contrapesos. Lo
lamentable es que todos estamos
ahí sin que nos demos cuenta de
ello. Esta es la razón por que
todas las luchas que van
dirigidas a cada uno de estos
problemas estás destinadas al
fracaso, como se ha demostrado a
través de la historia.
La condición en que nos
encontramos como individuos y
como sociedad es producto del
acuerdo entre todos.
Prácticamente todos hemos
acordado en que existe la
inseguridad y que es imposible
terminar con ella. Hubo en una
ocasión un Secretario de
Seguridad Pública que aceptó
públicamente que: “No ha nacido
el hombre que termine con la
inseguridad”. Somos un país de
simuladores, hacemos como que
trabajamos y los otros hacemos
como que pagamos. Encontramos
fácilmente a los responsables de
la condición en que nos
encontramos como país, pero
siempre fuera de nuestra esfera
de acción. El pueblo encuentra
en el gobierno a su villano
favorito, el gobierno encuentra
en los emisarios del pasado, en
los legisladores o en las
fuerzas obscuras a su villano
favorito.
Esta condición del pueblo
mexicano se debe a la
domesticación bajo la cual hemos
sido sometidos a todo lo largo
de nuestra historia. Esto hace
que las instituciones no
funcionen como es debido. Esto
no quiere decir que estén mal
diseñadas las instituciones,
sino lo que está mal es la
mentalidad de los mexicanos y
eso es lo que debemos cambiar.
Por desgracia eso no es posible
hacerlo tan fácilmente.
Creo que la presente generación
no tiene remedio porque eso
implicaría ir contra nosotros
mismos puesto que somos nosotros
mismos los que nos oponemos a
cambiar. Todos deseamos el
cambio, siempre y cuando no
afecte nuestro status quo, pero
eso es imposible.
Lo único que podemos hacer es
romper todos los acuerdos para
que la próxima generación no
padezca los mismos males que
nosotros. Necesitamos una nueva
educación que esté totalmente
alejada de la domesticación.
Para esta tarea necesitamos una
profunda reforma educativa
integral con la que realmente
podamos enseñar a nuestros hijos
y a nuestros estudiantes a
pensar y a crear un mundo mejor
y distinto.
Necesitamos desarrollar
habilidades con una visión ética
totalmente distinta de la que
hoy tenemos. Es por eso que
pienso que el maestro es el más
importante factor para realizar
el verdadero cambio social.
Es tiempo de valorar la labor
del maestro y desde hoy impulsar
una verdadera reforma educativa
en donde se potencie su función.
Hay un libro escrito por María
del Carmen Bernal González
acerca de la teoría pedagógica
de José Vasconcelos.
La
autora interpreta a Vasconcelos:
“Su ejemplaridad es el medio
adecuado para suscitar en los
educandos el amor por la verdad,
el bien y la belleza, y
acrisolar la identidad nacional.
“Vasconcelos insta a los
maestros a que enseñen el
secreto de la felicidad, que
consiste en trabajar para la
dicha de los otros y no solo por
intereses personales.
“El sistema educativo mexicano
posmoderno necesita maestros
expertos en humanidad y
enamorados de su profesión.
Hacen falta héroes de verdad,
modelos de vida, capaces de
despertar principalmente en los
niños y en la juventud un amor
manifestado en obras por si
mismo y por México.
“Es necesario acercar a los
alumnos a los problemas reales
del mundo y de la vida laboral
para que descubran su utilidad y
se despierte en ellos el interés
y el gozo estético”.
Vasconcelos nos habla de un tipo
de maestro que por desgracia no
se ven muy seguido, pero no por
eso deja de estar vigente. Nos
habla de ser un ejemplo, un
modelo, lleno de felicidad que
pueda trasmitir los grandes
secretos, pero no es el caso de
la gran mayoría de los maestros.
A muchos de ellos los vemos
marchando por las calles
exigiendo sus “derechos” pero
ellos mismos no han cumplido con
sus obligaciones. Los maestros
debieran dar un testimonio de
una vida recta, de entrega, de
honestidad y enseñar con toda
libertad, pero la triste
realidad se han convertido en
simples operadores de planes y
programas diseñados por las
autoridades desde el más alto
nivel que no conocen de las
verdaderas necesidades de los
estudiantes de las diferentes
partes del país.
Están obligados a no salirse ni
un ápice de esos programas, y si
lo hacen se atienen a las
consecuencias. La verdadera
enseñanza requiere de toda la
libertad para mirar lo que los
estudiantes realmente necesitan
y dárselo de acuerdo a sus
propias aspiraciones y a sus
necesidades.
Estos son algunos de los muchos
cambios que se deben hacer para
que el país entero vaya por un
sendero distinto.
Los grandes problemas sociales
que padecemos es el resultado de
creencias, acuerdos y vicios que
hemos sembrado y cosechado a lo
largo de nuestra historia. Eso
se ha debido a una baja calidad
en la educación, con la cual no
hemos sabido identificar esos
malos acuerdos y tampoco hemos
sabido romper con ellos. La
solución para terminar con estos
grandes problemas no es mediante
la fuerza de las armas, sino
requerimos preparar a los niños
y a los jóvenes bajo esquemas
diferentes para tener resultados
diferentes. Pero esencialmente
necesitamos transformar al
maestro, requerimos que se le
prepare con calidad para que esa
misma la pueda dar a sus
estudiantes.
Necesitamos impulsar una
autentica reforma educativa
integral, es el único boleto que
nos puede llevar hacia el
progreso de todos los mexicanos.
¿Hasta cuando? Cuando menos
necesitamos hablarlo en los
deferentes medios, habrá alguien
que escuche y nos pongamos a
trabajar.
Gentileza::
ernestopp1@yahoo.com.mx
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