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Editorial: Conocimientos y lucha
para la escuela que queremos
construir
Por Silvia Almazán, Secretaria
de Educación y Cultura, SUTEBA
Desde mediados de los 90 se
implementó en la provincia de
Buenos Aires, por decisión
política de Duhalde y
Giannettasio, la ley federal de
educación. Las consecuencias en
la educación pública bonaerense,
se expresaron tanto en la
fragmentación del sistema
educativo, en las fracturas en
la organización escolar, en el
deterioro de las condiciones de
enseñar y aprender, y se
evidenciaron fundamentalmente en
la exclusión educativa de
cientos de miles de niños y
jóvenes.
A través de nuestras luchas
fuimos haciendo visible, lo que
la propaganda oficial ocultaba,
el fracaso de la EGB como unidad
pedagógica, el proceso creciente
de destrucción de la escuela
secundaria, el desguace de la
educación técnica y agraria, el
abandono de la educación
inicial, especial, de adultos,
artística y física, las
apresuradas modificaciones de la
formación docente, una
capacitación docente compulsiva
y el desdibujamiento de la tarea
pedagógica y preventiva de los
EOE.
Relevamos y denunciamos el
aumento de los niveles de
deserción, ausentismo, sobreedad
y fracaso escolar, así como las
graves deficiencias de la
infraestructura edilicia.
Demandamos la centralidad de los
estados nacional y provincial
como garantes de la educación
pública, denunciamos la
reducción de la inversión
educativa y la desjerarquizaciòn
de la tarea y los salarios
docentes.
La reforma educativa de los 90,
de ideología neoliberal,
enmarcada en los dictados
políticos de los organismos de
crédito internacional, se impuso
en un contexto autoritario, con
cambios inconsultos,
improvisados y sin racionalidad
pedagógica. Es fundamental, para
evitar su reiteración, tener
presente este proceso y sus
consecuencias, en tiempos en los
que luego de la aprobación de
una nueva ley de educación
nacional, debe reabrirse el
debate para desarrollar la
elaboración de una nueva ley de
educación provincial.
Consideramos relevante, que este
nuevo proceso pueda realizarse
con la más amplia participación
de toda la comunidad educativa y
en distintos espacios de debate
que habiliten protagonismos
reales de docentes, estudiantes,
de la comunidad y sus
organizaciones sociales,
sindicales y políticas.
Señalaría nuevos caminos, que
las propuestas, construidas de
manera participativa, nutran el
contenido político de la
herramienta legal en la que se
defina el proyecto educativo que
sostenga la escuela pública,
popular y democrática, por la
que hace muchos años venimos
luchando.
Diez años transcurrieron desde
que la carpa blanca se
transformara en un hito
histórico que interpelaba las
políticas neoliberales,
resituaba la defensa de la
educación pública, así como
produjera nuevos contenidos para
la direccionalidad de su
proyecto y financiamiento. De
esas luchas de denuncias de
realidades injustas y de
construcción de propuestas es
que los trabajadores de la
educación venimos siendo parte.
Por eso, definir una nueva ley
de educación, implica para los
trabajadores de la educación la
disputa por un sentido político
de la educación distinto al que
plasmó el neoliberalismo en
nuestra provincia.
Requiere un cuerpo legal que
cierre el paso a cualquier
intento de mercantilización de
la educación, que reafirme el
concepto de lo público y
popular, que consagre claramente
la responsabilidad del estado
respecto de la educación pública
y de su gratuidad, que exprese
taxativamente a la educación
como derecho social, que
reorganice el sistema educativo
provincial y modifique su
estructura, que transforme el
gobierno de la educación
democratizando su organización y
definiendo espacios colectivos
de participación, que
democratice la producción y
distribución de conocimientos,
que enuncie derechos de los
docentes, de los estudiantes y
de la comunidad educativa, que
exprese la centralidad del
incremento del financiamiento de
la educación, para que puedan
concretarse las transformaciones
en la cotidianeidad de las
escuelas.
La nueva ley debe expresar los
Derechos de los trabajadores, de
los estudiantes y de la
comunidad educativa. De los
trabajadores a condiciones
dignas para enseñar, la
jerarquizaciòn de la tarea
docente a partir de sus
salarios, de la redefinición del
contenido de su puesto de
trabajo, del acceso a
capacitación en servicio, a
negociaciones colectivas. Así
como el derecho a la
construcción participativa de
las políticas curriculares y de
los proyectos educativos en
todos sus niveles. Derechos de
docentes, estudiantes y de la
comunidad educativa a la
participación y organización, en
diferentes ámbitos distritales,
regionales, provinciales en los
que se construya el planeamiento
estratégico educativo, se
controle su ejecución a través
de auditoría social.
Debe plantear la
Universalización del derecho a
la educación, a través del
cumplimiento del estado de su
responsabilidad de garantizar
para todos y todas, el acceso,
tránsito y egreso en todos los
niveles y modalidades. Extensión
de la obligatoriedad desde el
segundo ciclo del nivel inicial
hasta el nivel secundario, con
creación de jardines, escuelas
primarias y secundarias en cada
barrio, con políticas socio
educativas complementarias, con
infraestructura y equipamiento
acorde al proyecto pedagógico, y
con financiamiento específico.
Esta sintética enunciación,
intenta recuperar los ejes que
venimos debatiendo los
trabajadores de la educación y
también convocar a protagonizar
el debate para evitar que se
reproduzcan acciones
autoritarias de la logística
noventista; por eso reafirmamos
que no puede elaborarse una
nueva ley omitiendo nuestros
conocimientos, ninguneando
nuestras experiencias y sin
nuestra participación
protagónica.
Asimismo intenta dar cuenta de
qué escuela queremos y cómo la
estamos construyendo en diversos
espacios de lucha, con
diferentes medidas de fuerza, en
múltiples jornadas en las
escuelas, en los ámbitos
sindicales y en articulación con
los estudiantes, los padres y
las organizaciones sociales y
populares.
“Esa escuela que ya existe en
nuestro imaginario colectivo y
que sólo podrá existir también
en la realidad si seguimos
siendo capaces de luchar por
ella”.
Gentileza:
info-bounces@listas.suteba.org.ar
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