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El Informe de Schapenham
Por Pablo J. Gallez
Los Yámana (vulgo Yaghanes)
vivían en los canales situados
entre la isla Grande de Tierra
del Fuego y el Cabo de Hornos.
Eran los indígenas más australes
del mundo. La mayoría de los
antropólogos que los conocieron
antes de su extinción (1), y de
los arqueólogos e historiadores
que los estudiaron después,
coinciden en afirmar que la
primera descripción de esta
etnia y de sus costumbres, es la
de Robert Fitz-Roy, en 1830.
Estos científicos no han tenido
conocimiento del informe que
presentamos aquí, debido al
vicealmirante holandés Geen
Huygen Schapenham, y anterior en
206 años al relato de Fitz-Roy.
El informe Schapenham ha pasado
casi desapercibido, quizás
porque no ha sido publicado
independientemente, sino como
parte del diario de a bordo de
la Amsterdam, nave capitana de
la Flota Nasávica, editado en
1626 en Amsterdam. (2) Dos
versiones francesas del siglo
XVIII tampoco parecen haber
merecido la atención de los
etnólogos. (3) El único autor
moderno que se acordó del
informe de Schapenham es Martín
Gusinde. En la introducción
histórica de su obra maestra Die
Yamana, copia sin comentarios
(4) la traducción alemana
publicada en el libro atribuido
erróneamente a Adolph Decker.
(5) En el presente trabajo, nos
guiamos por el texto original en
holandés arcaico, reeditado por
el historiador Voorbeijtel
Cannenburg en su excelente
estudio sobre la Flota Nasávica.
(6)
2.
Descubrimiento de los Yámana
Desde la formación de la Unión
de Utrecht en 1579 hasta el
Tratado de Münster en 1648, los
Países Bajos han luchado para
liberarse de la dominación
española. Como los gastos de los
ejércitos peninsulares se
pagaban con el oro y la plata
del Perú, los holandeses
decidieron apoderarse de esta
colonia, y armaron con este fin
la Flota Nasávica, compuesta de
once naves de guerra. Esta Flota
salió de Holanda en 1623 al
mando del almirante Jacques
L'Hermite, y llegó al Cabo de
Hornos en febrero de 1624. Para
protegerse de las tormentas,
buscaron refugio en la Bahía
Nassau, entonces desconocida. El
vicealmirante Schapenham exploró
la bahía con el patache Windhond
y descubrió las islas Navarino y
Lennox. (7) Entró en contacto
con los Yámana en la costa sur
de Navarino. La descripción de
esta tribu y de sus costumbres,
que traducimos a continuación,
es parte del informe de
Schapenham al almirante
L'Hermite, según lo refiere el
presunto autor del diario de la
expedición, el cosmógrafo Jan
van Walbeek.
3.
Color de la piel de los Yámana
Empieza Schapenham afirmando
que: "los habitantes de la
Tierra del Fuego son, por
naturaleza, blancos como los de
Europa; tal es la apariencia de
un niño que hemos visto." El
vicealmirante dice "Tierra del
Fuego", pero se trata de la
costa sur de Navarino, el único
lugar donde ha visto a indígenas
en su exploración de la Bahía
Nassau. Schapenham cree que
Navarino es parte de la Isla
Grande de Tierra del Fuego, pues
el Canal Beagle no había sido
descubierto todavía. Considera a
los Yámana como de piel blanca,
pero basa su opinión en el
aspecto de un niño; los niños
tienen siempre la piel más clara
que los adultos. Sin embargo,
Fitz-Roy, el primer observador
que describió a los Yámana
después de Schapenham, da una
información diferente "Su tez es
caoba muy viejo, o más bien algo
entre cobre oscuro y bronce".
(8) Gusinde dice que la piel de
los Yámana es "blanca tirando a
pardo o amarillo". (9)
4.
Pintura corporal
"Se embadurnan el cuerpo y lo
pintan de muchas maneras: unos
se adornan con pintura roja la
cara, las piernas, los brazos,
las manos otros llevan una mitad
del cuerpo en rojo y la otra en
blanco, de manera que cada uno
está pintado de una manera
particular." La descripción de
Fitz-Roy es más sencilla: "Los
individuos de ambos sexos se
enaceitan o embadurnan con
grasas y se estucan cara y
cuerpo de rojo, negro o blanco."
En opinión de Joseph Emperaire,
que ha pasado varios años con
los fueguinos (10), "la pintura
corporal… era más ritual que
ornamental. Pero la
significación de los colores, la
disposición de los motivos,
líneas y puntos, negros, blancos
o rojos, las circunstancias en
las cuales se pintaban el
cuerpo, serán para siempre
desconocidas." Gusinde dice que
cada manera de pintarse la cara
y el cuerpo tiene un significado
particular y se utiliza con
fines determinados. Ejemplifica
e ilustra con dibujos estos usos
en múltiples circunstancias.
(11) Mircille Guyot expone
también el sentido de la pintura
corporal de los Yámana. (12)
5.
Figura y estatura
"Su figura es apuesta, sus
miembros bien proporcionados, y
su altura parecida a la de los
europeos."
Tampoco está de acuerdo Fitz-Roy
sobre su figura, pues dice que
los Yámana "son bajos de
estatura, de aspecto
desagradable y mal
proporcionados… Su talla varía
de 1m65 a 1m45, pero sus torsos
corresponden a hombres de 1m80…
El pasar tanto tiempo en wigwams
bajos, o acurrucados en canoas
pequeñas, perjudica el
desarrollo de sus piernas y les
hace moverse agachados, con las
rodillas muy dobladas. Con todo,
son ágiles y más bien robustos".
Gusinde escribe que "su figura
es irregular y su aspecto
miserable causa lástima". (13)
En el mismo sentido opinan otros
observadores. Ricardo Latcham
escribe (14) que la talla media
de los varones era de 1m58 y la
de las mujeres 1m47; Rau los ve
más pequeños aún: 1m4O y 1m2O
respectivamente, y "con piernas
torcidas"; (15) Lucas Bridges
les asigna 1m62 y 1m4O. (16)
Estas estaturas son netamente
inferiores a lo que un holandés
podía considerar como una
"altura parecida a la de los
europeos".
6.
Cabellos y dientes
"Tienen el cabello negro; lo
llevan largo y tieso para
parecer más terribles; sus
dientes son filosos como
cuchillos." Fitz - Roy da
mayores detalles: "El pajizo
recubrimiento de sus feas
cabezas es ralo y mugriento y
les cuelga por las orejas y por
casi todo el semblante. Por
encima mismo de los ojos lo
recortan con una concha
quebrada… Las mujeres tienen un
cabello más largo, menos áspero
y por cierto más limpio que los
hombres. Se lo peinan con una
quijada de tonina, pero no se lo
atan ni trenzan; tampoco se lo
cortan, salvo por encima de los
ojos." Los dientes bien filosos
son una característica común a
todos los pueblos que comen
carne cruda, como lo hacían los
Yámana con la carne de ballena.
(17)
7.
Vestimenta
"Los hombres andan completamente
desnudos, sin cubrir sus
vergüenzas, pero las mujeres se
tapan con un pedacito de cuero,
se pintan como los hombres, y se
adornan el cuello con un collar
de conchas. Algunos indígenas,
pero pocos, se cubren los
hombros con una piel de foca,
que les da poca protección
contra el frío, tan extremo en
esta región, que es maravilla
que puedan aguantar el
invierno." Fitz - Roy coincide
con esta descripción: "A veces
estos remedos de seres humanos
llevan una piel de guanaco o de
lobo marino echada a la espalda,
y acaso cuelga al frente una de
pingüino o un trozo de cuero;
pero con frecuencia nada llevan
para conservar el calor ni
ocultar su desnudez, excepto un
parche de cuero alrededor de la
cintura, atado al costado y por
atrás… Las mujeres van algo más
vestidas; se envuelven en una
piel casi entera de guanaco o de
foca y llevan generalmente un
diminuto delantal." Es original
la interpretación de Gusinde:
"No llevan ropa ninguna para que
el fuego pueda calentar
directamente sus cuerpos." (18)
En cuanto al frío, los
holandeses están más de acuerdo
con los españoles que con los
exploradores ingleses del siglo
XIX, que dijeron repetidas veces
que el clima del archipiélago
sud-fueguino es similar al de
Escocia. (19) La mínima absoluta
registrada es de 12° C bajo
cero, a nivel del mar.
8.
Chozas cónicas
"Construyen sus chozas o casitas
con troncos de árboles; redondas
abajo, terminan en forma de
punta, a manera de las tiendas
de campaña, con una apertura en
la parte más alta para dejar
escapar el humo." Fitz - Roy
coincide con esta descripción:
"El wigwam tekeenica (es decir
la choza yámana) es de forma
cónica, hecho de una cantidad de
lar,,os postes, árboles jóvenes
colocados uno junto a otro,
formando círculo, y unidos por
la extremidad delgada." Altieri
agrega "un grueso palo plantado
en el medio"; (20) la foto de la
choza Yámana publicada en
Argentina Austral XV N° 155, p.
16, muestra una vivienda
netamente cónica. Annette Laming
Emperaire ve las chozas
"generalmente cónicas en vez de
tener la forma de cúpula" porque
las compara con las chozas más o
menos hemisféricas de los
Alak'aluf. (21) Gusinde hace la
distinción entre los Yámana
orientales que usan la choza
cónica, y los occidentales que
construyen la misma choza en
cúpula que los Alak'aluf. (22)
Los de Navarino pertenecen, por
supuesto, a los orientales.
Hyades describe la choza yámana
como "ramas clavadas en tierra y
unidades en su parte superior".
(23) El grabado adjunto, que
adornó la edición del diario de
a bordo, da a las chozas la
forma troncónica en la parte
inferior y cónica en la
superior. Es la interpretación,
por el dibujante (que no
participó del viaje), de la
expresión "a manera de las
tiendas de campaña". En Europa
occidental, las tiendas más
simples tenían la forma cónica,
mientras las más lujosas
correspondían a las del grabado.
9.
Chozas semienterradas
"Estas chozas están asentadas en
un pozo de dos a tres pies,
cavado en el suelo, y
recubiertas de tierra en su
parte exterior." La excavación
que sirve de asentamiento a las
chozas ha sido muy bien
descripta por Bird, (24) que se
basó principalmente en los
restos actuales de pequeños
pozos rodeados de conchales (kiökken
mödding anulares). Lucas Bridges
confirma que estos conchales
"con el correr del tiempo forman
un cerco protector de más de dos
metros de alto alrededor de la
hondonada … ; groselleros
silvestres, calafates y otros
arbustos arraigaban en ese
montón de basuras y florecían
profusamente". (25) Al lado de
una fotografía tomada en
Navarino, Annette Emperaire
escribe: "Las depresiones
circulares han suscitado la
hipótesis de chozas con base
cavada" y anota: "Para Bird,
estas chozas semienterradas
tendrían por fin proteger el
fuego del viento, y serían
originarias de la pampa";
advierte que algunas
observaciones de Bird "nos dejan
escéptica, como la choza cavada
del segundo período, que quizás
es una mera ilusión." (26) El
concepto de semienterrada admite
tres interpretaciones distintas:
1° la excavación en el suelo; 2°
el recubrimiento de tierra sobre
la pared exterior de la choza;
3° el pozo formado por la
acumulación del kiökken, mödding
anular alrededor de la choza. El
relato de Schapenham confirma
los dos primeros conceptos. Fitz
- Roy dice: "Se recubre con
matas de pasto o con corteza el
costado expuesto a los vientos.
Los Tekeenicas (Yámana) son los
únicos fueguinos que construyen
sus viviendas en esta forma." Si
Schapenham ha visto tales
chozas, nos parece muy
improbable que se deban a la
influencia pampeana: en primer
lugar porque en 1624 no podía
ejercerse ninguna influencia
pampeana en Navarino, y en
segundo lugar porque no consta
que las chozas semienterradas
sean típicas de la pampa.
Creemos que la "hipótesis" de
Bird queda probada con el
documento holandés, y que el
"segundo período", en la medida
en que se caracteriza por la
choza semienterrada, ha empezado
antes de la visita de la Flota
Nasávica.
10.
Cestería "No se encuentran en
ellas sino unas pocas
canastillas de junco…"
Hasta su extinción en nuestro
siglo, los Yámana no tuvieron
otros "muebles" que las
canastillas de junco trenzado
que fabricaban las mujeres
durante las largas jornadas de
inacción, es decir cuando el mal
tiempo no permitía pescar. Ellas
usaban unas canastillas para
guardar sus aperos de pesca,
otras para sus objetos
personales. Entre los Alak'aluf,
(27) que doblaban los juncos
acercándolos al fuego; los
Yámana deben haber utilizado una
técnica parecida; según Altieri,
ablandaban los juncos por
masticación. (28) Gusinde
presenta hermosos dibujos de
estas canastas hechas
preferentemente con el junco
Marsippospermum grandiflorum.
(29)
11.
Aperos de pesca
"… en las cuales guardan sus
aperos de pesca: unas líneas con
anzuelos de piedra
ingeniosamente tallada, en los
cuales cuelgan mejillones;
pescan así tantos peces como
quieren." La pesca desde la
playa estaba generalmente a
cargo de los hombres armados de
arpones, mientras las mujeres
pescaban con líneas desde las
canoas. Thomas Bridges describe
líneas hechas con nervios de
ballena (30) mientras su hijo
Lucas habla de los sedales que
las mujeres hacían con sus
propios cabellos trenzados. (31)
Los autores más recientes
destacan la pesca con el arpón
de punta de hueso, simple o
doble, manejado por los hombres.
(32)
12.
Armas
"Tienen varios tipos de armas.
Unos llevan arcos y flechas con
punta de piedra en forma de
arpón, hechas con mucho arte.
Otros se arman de largas lanzas
cuya punta es un hueso filoso
provisto de dientes para
clavarse mejor en las carnes.
Utilizan también garrotes y
hondas que manejan con mucha
eficacia, así como cuchillos de
piedra bien afilados." La lanza
y el arpón son elementos comunes
a los Yámana y a los Alak'aluf.
Se cree generalmente que el arco
y las flechas fueron tomados de
los Selk'nam, si bien el arco
yámana era más pequeño. El
informe de Schapenham prueba que
este préstamo es anterior al
siglo XVII. Varios autores
modernos consideran que la lanza
y el arpón se usaban para matar
peces, nutrias y focas, el arco
y las hondas para cazar pájaros
(33) y los garrotes para las
peleas individuales o
intertribales. Según Weddell, la
honda era el arma, de tiro más
utilizada. (34) Fitz-Roy escribe
que "el hombre, donde vaya,
lleva siempre la honda
suspendida del cuello o de la
cintura". Agrega que un
hondanazo tiene mayor alcance
que un tiro de mosquete. En
febrero de 1624. los Yámana
mataron a 17 holandeses "con
palos, hondas y picas", (35) y
Allen Gardiner, en 1851, fue
amenazado por Yámana armados de
hondas, (36) lo que indica que
las hondas y lanzas eran también
armas de guerra.
13.
Luchas internas
"Llevan permanentemente sus
armas consigo, porque, según
entendimos, están siempre en
guerra con otro clan que vive
unas millas al este, en el Paso
Goree y cerca de la Isla
Terhalten; éstos se pintan de
negro, mientras los de las
bahías Windhond y Schapenham se
pintan de colorado." En nuestro
trabajo El descubrimiento de la
Bahía Nassau, hemos demostrado
que la Isla Terhalten del
informe de Schapenham es la
actual Isla Lennox, y que su
Bahía Windhond es el actual Seno
Grandi. La Bahía Schapenham, que
ha conservado su nombre, está
situada en la Península Hardy.
Los Yámana eran "nómades del
mar", pero cada clan tenía un
territorio más o menos
reservado, en base a un derecho
reconocido o a meras
pretenciones o a relaciones de
fuerza, por lo que los Clanes
vecinos estaban perpetuamente en
estado de guerra latente. Thomas
Bridges describió las
hostilidades del clan Yámana de
Puerto Hueso con el de Ushuaia:
"Un grupo se distinguía del otro
por la peculiar pintura de la
cara; (los de Puerto Hueso) la
tenían cubierta de puntos
blancos sobre un fondo negro;
los otros, cruzada por rayas
blancas sobre un fondo rojo."
(37) Braun Menéndez resume así
sus luchas: "A la tribu enemiga
se la persigue y destruye a
pedradas." (38)
14.
Canoas
"Sus canoas son dignas de
admiración. Para construirlas,
toman la corteza entera de un
árbol grueso; la modelan,
recortando ciertas partes y
volviendo a coserlas, de manera
que adquiera la forma de una
góndola de Venecia. La trabajan
con mucho arte, colocando la
corteza sobre maderos, como se
hace con los barcos en los
astilleros de Holanda. Una vez
obtenida la forma de góndola,
refuerzan la canoa cubriendo el
fondo de punta a punta con palos
transversales, que recubren a su
vez de corteza; luego cosen el
conjunto. En estas canoas, que
miden 10, 12, 14 ó 16 pies de
largo por dos de ancho, se
sientan cómodamente siete u ocho
hombres, y navegan tan
eficazmente como lo harían en
una chalupa de remos." Esta es
quizás la mejor descripción de
la construcción de las canoas
yámana, después de la de Gusinde.
(39) Fitz - Roy se limita a
escribir que "la canoa se
construye con largos trozos de
corteza, cosidos entre sí". La
corteza utilizada era la del
coihue, llamado en yámana
shushche (haya perenne =
nothofagus betuloides). Las
canoas, en forma de "media
luna", estaban cosidas con tiras
de cuero de focas o con barbas
de ballena.(40) La canoa de
corteza es propia de los Yámana.
Los Alak'aluf usaban canoas de
tablas, y los Selk'nam no usaban
ninguna. Schapenham dice que los
hombres remaban, mientras muchos
autores reservan este papel a
las mujeres, tanto para la pesca
(41) como en las migraciones.
(42) El grabado holandés ilustra
muy bien la construcción de
canoas y su manejo con remos
sueltos (pagayas). Ni Schapenham
ni Fitz - Roy mencionan la
costumbre de llevar el fuego a
bordo, confirmado por muchos
autores. (43)
15.
Inteligencia y salvajismo
"Por su naturaleza y su
carácter, estos indígenas se
parecen más los animales
irracionales que a los seres
humanos." Schapenham había
conocido a los indígenas de
India y de Indonesia, cuyas
culturas y civilizaciones
estaban muy desarrolladas. En
comparación con ellos, los
Yámana merecían el calificativo
de salvajes. Que con el intenso
frío de la Bahía Nassau
anduviesen desnudos, fue para
los holandeses la prueba de su
falta de inteligencia. Los
viajeros de los siglos XVI y
XVII confundían bajo el nombre
de Patagones a los Tewelche,
Selk'nam, Yámana y Alak'aluf.
Cavendish los consideraba
"completamente salvajes, como
animales salvajes". (44) Van
Noort los menciona siempre bajo
el nombre de "los salvajes".
(45) Fitz - Roy también fue
severo en su apreciación de los
Yámana. Escribió que "el
cabello… extremadamente sucio…
exagera aún la expresión
repelente de unas facciones
salvajes de la peor especie
Thomas Bridges, que ha vivido
muchos años con los Yámana,
estima que "la tribu Yahgan es
la más miserable agrupación de
hombres sobre la tierra", (46) y
Armando Braun Menéndez opina que
"sepa preciso poseer un enorme
caudal de amor al prójimo -Para
sentirse atraído a corregir o
mejorar la vida miserable de los
indios de canoa". (47) Joseph
Emperaire, que ha vivido dos
años con los Alak'aluf, dice que
"los fueguinos, tanto yaganes
como alacalufes, merecían
ciertamente el título de
salvajes que se les atribuía, no
sólo por su aspecto, sino
también por su conducta". (48)
Lucas Bridges dice: "En el
transcurso de veinte años, unos
pocos misioneros transformaron a
estos salvajes irresponsables en
una comunidad respetuosa de la
ley" porque consideraron "al
indio como a un amigo
inteligente y a un camarada de
trabajo". (49)
16.
Antropofagia "Aparte de que se
alimentan de carne humana
cruda…"
Juan Hilarión Lenzi (50)
atribuye el origen de la fama de
antropofagia de los Yámana a
Jemmy Button, (51) quien habría
hecho "tragar un grueso anzuelo"
a Carlos Darwin, que acompañaba
la segunda expedición de Fitz -
Roy. "Bastó eso para que la
inexactitud, la calumnia, el
absurdo, dieran entonces la
vuelta al mundo con su libro y
otros que recogieron la falsa
noticia". E. Lucas Bridges, que
se ha criado con los Yámana, en
la misión de su padre, asegura
que aún en casos de hambruna,
ningún Yámana hubiese jamás
comido carne humana, ni siquiera
carne de animales, como el zorro
o el buitre, que podían haber
comido carne humana. (52) Su
padre afirma que "el canibalismo
es absolutamente imposible entre
los Yámana". (53) Sin embargo,
Emperaire ha descubierto, en
unos kiökken mödding, señales
que considera inconfundibles de
antropofagia entre los antiguos
Alak'aluf, primos hermanos de
los Yámana. (54) Bien antes de
Darwin, los fueguinos y
patagones están acusados de
antropofagia por casi todos los
viajeros de los siglos XVI y
XVII, incluso por el P. Sánchez
Labrador (55) en el siglo XVIII.
Esta creencia proviene
originariamente de la muerte de
Solís, devorado por los Charrúa
según afirman que se trataba de
una antropofagia ritual,
destinada a adquirir la fuerza y
la habilidad de la víctima, y
que, salvo en esta ceremonia, no
era costumbre de los Charrúa
comer carne humana. Los Charrúa
entraban en el grupo "Patagones"
lato sensu, y su fama se
extendió incluso a los
fueguinos. Cuando, en 1600, dos
holandeses de la flota de Van
Noort fueron asesinados por los
Alak'aluf en el Estrecho de
Magallanes, los indígenas se
llevaron sus cuerpos, v Van
Noort no dudó que los iban a
comer. (56) Joseph Emperaire
opina que "los dos marineros de
Van Noort fueron probablemente
comidos". (57)
Para colmo, mientras Schapenham
exploraba con el patache la
Bahía Nassau, 17 marineros del
barco Arend de la Flota Nasávica
fueron asesinados en la
Península Hardy por los Yámana
que se llevaron doce de los
cadáveres. Los holandeses
quedaron convencidos que los
indígenas los habían comido.
(58) Tal fue el relato que oyó
Schapenham a su vuelta de la
exploración por la bahía, y
estos acontecimientos no podían
dejar de influir en la
apreciación que da de los Yámana
en su informe. Fitz - Roy, a
quien los Yámana no comieron
ningún marinero, ha sido mucho
más severo en su apreciación de
los indígenas.
17.
Religión
"… y de que no hemos notado en
ellos el menor rasgo de
religión…" En realidad, los
Yámana tenían una vida
espiritual rica y variada, pero
no todos los autores la
califican de la misma manera.
Thomas Bridges afirma que "no
reconocen un creador". (59) Para
su hijo Lucas, "los Yaganes
tenían gran respeto por la magia
y la brujería y esas criaturas
salvajes de los bosques llamadas
Hanush y Cushpij los
'aterrorizaban". (60) Según
Paulotti, "la vida mental de los
Yámana se caracterizaba por el
sorprendente desarrollo y
complejidad de sus concepciones
religiosas, tanto más inesperado
cuando se pone en parangón con
la simpleza ejemplar de su
cultura material". (61) Martín
Gusinde, apóstol de los Yámana,
define su religión como
monoteísta. Su dios Hidabuan es
la fuente primera de todas las
cosas y de todas las normas
éticas que rigen la vida diaria
de las familias. (62)
18.
Cultura y organización "… ni de
cultura, carecen totalmente de
pudor."
Hemos traducido por cultura la
palabra holandesa politie, que
el comentarista explica en nota
por beschaving, (63), lo que
corresponde al francés
civilisation y al alemán Kultur.
(64) La palabra politie tenía en
el siglo XVII un sentido muy
amplio; evocaba tanto los rasgos
culturales de la polis griega
por oposición a los bárbaro¡,
como las moeurs policées de los
estados civilizados. Puede
interpretarse como cultura,
civilización, organización
social, y hasta sistema
político. Testigo de la cultura
y amplitud de los medios de
expresión de los Yámana es el
diccionario yámana-inglés de
Thomas Bridges (65) pues sus
32.000 palabras constituyen un
vocabulario más amplio, según
los lexicólogos, que el que
usaba Shakespeare. Lucas Bridges,
que, hablaba el yámana desde su
primera infancia, dice que esta
lengua es "infinitamente más
expresiva que el inglés o el
español", habla de la
"elocuencia característica de
las largas arengas de los
Yaganes" y relata unas leyendas
vámana que demuestran
imaginación y sensibilidad. (66)
El Padre Gusinde llega a
proponer que los pedagogos
cristianos tomen ejemplo de los
Yámana en sus métodos de
educación; pero, después de
vivir con ellos tantos años,
reconoce que "carecen totalmente
de cualquier especie de
organización política". (67)
Thomas Bridges afirma que "no
tienen ningún jefe" y que "no
pueden aguantar que se les dé
órdenes". (68)
19.
Ignorancia de las armas europeas
"Entienden muy poco de las armas
europeas; no conciben que se
pueda herir con una espada, y
mucho menos con un mosquete;
toman la espada con sus manos
tan pronto por la hoja como por
la empuñadura." Es esta la
actitud normal de toda persona
que no conoce el tipo de arma
que se les muestra.
20.
Mentalidad y conducta
"Son a la vez malvados y
engañadores…" Paulotti describe
a los Yámana como "generosos y
hospitalarios". (69)
Gusinde insiste en su
sentimiento del deber hacia la
comunidad y hace el elogio de la
conciencia social de los Yámana.
(70) Schapenham no ha convivido
con los indígenas, y los juzga
por su comportamiento en su
primer contacto con los blancos.
21.
Xenofobia
"… Mostrando al principio mucha
amistad para con el extranjero,
con la intención de atacarlo y
asesinarle cuando se le
presentaré la oportunidad, como
ocurrió con los 17 hombres de la
nave Arend." Esta apreciación se
basa evidentemente en la trágica
experiencia de los días
anteriores. Por supuesto, es
imposible saber si alguno de los
marineros asesinados había
tenido con los Yámana una
actitud que éstos han podido
interpretar como lesiva o
amenazadora, o si los indígenas
actuaron por el simple y quizás
natural afán de robar o matar al
extranjero, por pacífico que
éste pareciera. En este mundo de
conjeturas, recordemos que los
marineros no iban armados, (71)
lo que hace improbable una
provocación deliberada de su
parte. Pero un malentendido es
siempre posible. Por otra parte,
el asesinato de los misioneros
de Wulaia en 1859 da toda la
razón a Schapenham, y Thomas
Bridges, que siempre toma la
defensa de los Yámana, reconoce
que "eran pendencieros,
mostrándose a la vez de carácter
artero y traidor". (72)
22.
Conclusión
Es una suerte para la ciencia
que el primer observador de los
Yámana, en 1624, sin ser un
etnólogo, haya sido una persona
muy culta y meticulosa, capaz de
hacer de su breve visita un
informe conciso y meduloso. La
gira de Schapenham por la Bahía
Nassau duró solamente cinco
días, del 21 al 25 de febrero de
1624. Vio a los Yámana en la
costa sur de Navarino. Su relato
trae un panorama de casi todos
los aspectos de la vida de los
indígenas. Hubo que esperar -dos
siglos, hasta la vigila de Filtz
- Roy en 1830, para tener
confirmación de una parte de
estos datos, y otro siglo más,
hasta Gusinde, para,disponer de
informaciones detalladas sobre
la vida y las costumbres de este
pueblo.
Fuente:
Este estudio se publicó
originalmente en francés en el
Journal de la Société des
Américanistes (edición digital
previa en Biblioteca virtual de
página web de Museo del Fin del
Mundo en Ushuaia, Tierra del
Fuego, República Argentina).
Fuente:
http://www.temakel.com/texpatagiyamana.htm
Gentileza:: Melina Alfaro [
volar_2004@yahoo.com.ar ]
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