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La baja autoestima y las novelas
de crímenes con finales
sorprendentes
Por Silvia Knobloch-Westerwick
Las personas que tienen bajos
niveles de autoestima prefieren
historias de detectives que
tienen un final predecible,
mientras que quienes poseen una
alta autoestima disfrutan más
una historia que desemboca en un
final distinto del que
esperaban. Esto es lo que revela
un nuevo estudio.
"La personalidad influye mucho
en si una persona quiere ver o
no confirmadas sus sospechas
cuando lee una historia de
suspense", subraya Silvia
Knobloch-Westerwick, coautora
del estudio y profesora de
comunicación en la Universidad
Estatal de Ohio. "A las personas
con baja autoestima les gusta
comprobar que su deducción sobre
quién cometió el crimen ha
resultado ser correcta,
probablemente porque eso las
hace sentir más inteligentes.
En lo que sí coinciden las
personas de uno y otro tipo,
según muestra el estudio, es en
que disfrutan más de aquellas
historias que no presentan
indicios demasiado obvios de
cuál será el desenlace final.
Knobloch-Westerwick condujo el
estudio junto con Caterina
Keplinger de la Universidad de
Hanover para la Música y el Arte
Dramático, en Alemania.
Los investigadores saben muy
poco sobre lo que hace tan
populares para los consumidores
algunas formas de ficción
detectivesca. Este estudio es
una manera de profundizar en
cómo y por qué un género clásico
de ficción es atractivo para
diferentes clases de personas.
El género de misterio y
detectives atrae grandes
audiencias.
¿Cómo
fue orientada la referida
investigación?
La investigación contó con la
participación como sujetos de
estudio de 84 estudiantes
universitarios. Todos ellos
pasaron una serie de
evaluaciones de personalidad.
Luego cada uno leyó una historia
de misterio de una página. El
relato trataba sobre un hombre
de negocios que es asesinado,
con dos sospechosas: la esposa y
la amante.
Los estudiantes leyeron una de
tres versiones de la historia.
La primera versión presentaba a
ambas sospechosas con iguales
probabilidades para cometer el
crimen. La segunda versión
presentaba a una de las dos como
más sospechosa y luego se la
descubría como la asesina (el
final que confirma la suposición
del lector). La tercera versión
también presentaba a una de las
dos como más sospechosa, pero la
asesina resultaba ser la otra
mujer (el final que no espera el
lector).
Después de leer la historia, los
participantes calificaban cuánto
habían disfrutado del final de
la misma. Las personas con baja
autoestima asignaron al final
inesperado la menor calificación
en comparación con el final que
confirmaba su suposición.
Las personas con alta autoestima
reaccionaron a la inversa,
desagradándoles el final que
confirmaba su suposición y
disfrutando el que les
sorprendía.
Una implicación del estudio es
que las historias de suspense
con mayor éxito popular serían
aquellas con un alto grado de
incertidumbre desde el
principio, que no permiten a los
lectores decantarse hacia un
final determinado a medida que
avanzan en la lectura.
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knobloch-westerwick.1@osu.edu
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