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Única opción de lógica
contradicción
Vivimos sin vivir, muriendo por
no morir, un tragicómico
claroscuro de amor-odio, donde
todo es lo contrario de sí mismo
Por Mikel Agirregabiria Agirre
La realidad virtual de este
mundo inmundo, oculta un agudo
sarcasmo bajo un aparente
absurdo. Es algo nuevo y
redundante, descrito por
clásicos modernos con santos
malditos, filósofos ignorantes,
honorables villanos, cobardes
matadores, reclusos en libertad,
mártires crueles, leales
traidores y rendidos
victoriosos.
Este hielo abrasador, fuego
helado que duele y no se siente,
breve descanso muy cansado, es
soñado bien y mal presente. Es
un descuido de cuidado, un andar
solitario entre la gente,
libertad encarcelada, enfermedad
que crece si es curada, un amar
solamente ser amado. Un
agridulce mundo así, de vista
ciega y gentil descortesía
tiernamente hiere la luz oscura,
la música callada, la gloria
triste, la vida muerta donde lo
fugitivo perdura.
Nos inculcaron arquetipos
híbridos como amor libre,
discriminación positiva, lógica
borrosa, cuadratura del círculo,
estabilidad dinámica, apuesta
segura, actuar con naturalidad,
ambigüedad explícita,
crecimiento negativo, caos
controlado, club de solitarios,
creencias científicas, cambio
constante, aldea global,
agricultura ecológica, comida
basura,…
Primero fue la publicidad
fiable, el espejismo real del
pequeño milagro: Lujo
imprescindible, nuevo y
mejorado, estimación precisa,
préstamo sin interés, ahorrar
comprando, déficit cero,
inversión segura, riesgo
calculado y accidente
premeditado, lavado en seco,
café descafeinado, alarma muda,
conservantes naturales, copia
original, chocolate blanco de
peso ligero, y para inyección
letal estéril aguja.
Luego, el modelo plagiado de
cultura de masas,
espectacularmente aburrida, de
intimidad compartida,
espontaneidad calculada,
improvisación pautada para
perfectos idiotas, que en orden
aleatorio siguen la línea
discontinua de una organización
caótica. El menos es más, la
opulenta miseria de millonario
arruinado, el éxito parcial del
eterno presente, la emergencia
rutinaria, el fanatismo
cultural, la fantasía real, el
realismo mágico de resultados
iniciales, resumen detallado,
porción completa de una realidad
mística en silencio cacofónico
de banalidad profunda.
Siguió la política privada, el
rumor fidedigno, tregua
permanente, calma tensa,
suspensión indefinida, casi
segura, principio del fin,
paranoia justificada, pacto sin
compromiso, paradas continuas,
simples complicación de solución
aproximada, el desacuerdo
unánime, golpe institucional,
derecha siniestra en una
monarquía moderna de soberanía
limitada.
Después, las medias verdades:
Fuerza de paz, invasión
humanitaria, guerra santa,
ataque defensivo, ofensiva
preventiva, armas inteligentes,
destrucción creativa, ejército
pacificador, fuego amigo, dulces
derrotas, juegos de guerra,
peligros controlados, desastres
menores, y el yugo liberador de
una paz armada.
Finalmente, la verdad relativa,
la violación consentida de una
moral flexible con opción
obligatoria, plan espontáneo de
opinión objetiva, la vida
extinta en la historia del
futuro, del hoy es el mañana
para encontrarnos perdidos… en
un secreto compartido de esperar
lo imprevisto, de la versión
definitiva de mudanza constante,
semiprecioso zig-zag de
simplicidad kafkiana vagamente
consciente del nunca
generalices.
Solos entre la multitud, soñamos
despiertos las noches blancas de
los recuerdos olvidados, medio
muertos y medio enterrados. Para
romper con cuidado esta
atronadora mudez seamos
pacientes ansiosos, pacíficos
furiosos, tímidos arrogantes de
graciosa torpeza, llena de
vacíos repletos de tolerancia
cero. Apresúrate despacio, calla
y responde: ¿Prohibido prohibir
la utopía viable?
Gentileza:: Mikel Agirregabiria [
agirregabiria@gmail.com ]
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