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Festival de Teatro Rafaela
2006
Diez mil espectadores en la
Perla del Oeste
Rafaela
es un escenario
El Festival de Teatro Rafaela
2006 convocó a diez mil
espectadores que disfrutaron y
aplaudieron dieciocho
propuestas. Se desarrolló en el
Teatro Lasserre del Centro
Ciudad de Rafaela, el Centro
Cultural La Máscara, el Centro
Cultural Municipal y el Cine
Teatro Belgrano. También en
plazas de la ciudad.
El éxito de la XIX Fiesta
Nacional del Teatro realizada en
la ciudad de Rafaela en abril de
2004 (10 días de fiesta, 24
provincias participantes, 35
obras de teatro, 53 funciones,
300 artistas, 5 salas a pleno y
22.0000 espectadores), dio el
puntapié para que desde el
Departamento Ejecutivo Municipal
de Rafaela se impulsara la
realización de un festival
propio. Es por eso que del 29 de
junio al 3 de julio de 2005 se
desarrolló en dicha ciudad el
primer Festival de Teatro
Rafaela 2005, organizado por la
Municipalidad de Rafaela, a
través de su Subsecretaría de
Cultura, con la colaboración del
Centro Ciudad de Rafaela, el
Centro Cultural La Máscara y el
Instituto Nacional del Teatro.
Pero Rafaela va por más y hace
apenas unos días, entre el 19 y
el 23 de julio, se realizó a
todas luces el Festival de
Teatro Rafaela 2006.
El Festival de Teatro Rafaela
2006, desarrollado en las cuatro
salas existentes en esa ciudad:
Centro Cultural La Máscara,
Centro Cultural Municipal, Cine
Teatro Belgrano y el Teatro
Lasserre del Centro Ciudad de
Rafaela contó con la presencia
de 18 producciones teatrales, en
las que se dieron cita
directores, dramaturgos,
técnicos y actores de Buenos
Aires, Rosario y La Pampa. El
resultado: la suma de casi
10.000 espectadores que
asistieron desbordando, como el
año anterior, los cálculos de
los organizadores, de los medios
locales e invitados, y de las
mismas compañías teatrales.
El intendente de Rafaela, el CPN
Omar Perotti, declaró que
"Rafaela merece y espera este
festival porque el teatro se ha
hecho parte de la ciudad y de la
gente. La realización de este
evento y su consolidación como
espectáculo artístico
contribuyen al desarrollo de
Rafaela como centro cultural
regional". El director de
teatro, bailarín y actor
rafaelino Marcelo Allasino,
responsable de la programación y
"factótum" del Centro Cultural
La Máscara (uno de los espacios
teatrales más interesantes del
país), comentó que "estos
espectáculos transitan diversos
géneros con un mismo denominador
común: la calidad, reconocida en
festivales o destacada por la
crítica especializada".
LAS "JOYITAS" DEL FESTIVAL. Cabe
destacar, ante todo, una
supremacía de espectáculos
llegados de Buenos Aires. Quizás
no hace falta preguntarse el
porqué sino, más bien, mirar la
calidad de los espectáculos,
elegidos por selección o
invitación y no por
convocatoria. Una apuesta
"jugada" desde su génesis que
implicó la necesidad y el
trabajo por parte de Allasino (y
por consiguiente del festival
todo) de ver espectáculos para
posteriormente elegir aquellos
que resultaran indicados para el
perfil del festival.
La programación fue variada y la
multiplicidad de géneros ofreció
propuestas que fueron desde el
naturalismo hasta la danza
teatro, los espectáculos para
público infantil y los eventos
callejeros. Pero, más allá de
una que otra sorpresa, digamos,
¿desalentadora? que surgió de
algunos espectáculos que venían
cargados de una fama que luego
fue diluyéndose, perdiéndose
como hoja al viento, tres
fueron, quizás, los espectáculos
que, de una manera u otra,
reafirmaron la supremacía
sensitiva de ese lugar de
circulación deseante llamado
escenario.
"Antígona", de Sófocles, en una
versión libre de José Watanabe,
dirigida por Carlos Ianni con la
actuación de Ana Yovino, fue una
de las propuestas que se
presentaron la primera noche del
festival. En Tebas, pasada una
cruenta guerra, Antígona quiere
dar sepultura al cadáver de su
hermano Polinices, general
muerto en combate. Pero el
tirano Creonte considera a
Polinices un traidor por haber
vuelto las armas contra sus
hermanos; le niega, pues, las
honras fúnebres. Pero Antígona
viola la prohibición, es
capturada y Creonte la condena a
morir de hambre y sed encerrada
en la cueva de una montaña.
Revalorizando el mito de la
heroína griega, en un escenario
totalmente despojado (sólo tres
cuerdas colgando) Ana Yovino,
bajo la dirección de Ianni,
interpreta a una Antígona tan
feroz y virulenta como
descarnada y conmovedora;
resignifica el mito y pone en
palabras y acciones la historia
negra de los argentinos. Frases
como "un cadáver que respira nos
gobierna", o "soy cuando me
palpo", entre otras apuntan
directamente a todo aquello de
lo cual pareciera no quererse,
no poderse, no atreverse a
hablar o representar todavía en
el teatro argentino; o que
tibiamente algunos casos
aislados comienzan a hacerlo:
los desaparecidos; los
desaparecidos y la forma, el
cómo de su representación
escénica sin caer en lo
panfletario o lo testimonial.
TEATRALIDAD IMPACTANTE. "Fotos
de infancias", de Jorge
Goldenberg, dirigida por Berta
Goldenberg y Juan Parodi, con
las actuaciones de Claudio
Benítez, Catherine Biquard,
Cecilia Miserere, Gustavo Monje,
Ignacio Oliveros y Clara
Virasoro se presentó en la
segunda jornada del festival y
fue uno de los más emotivos
espectáculos. A través del
artificio teatral, a través de
un lugar tan falso como
placentero, tan fraudulento como
veraz, tan fugaz como intenso, y
con el recurso de una
reescritura en escena (con el
imprescindible aporte de un
dramaturgo como Jorge Goldenberg)
de siete fotografías aportadas
por los actores en las que
aparecen niños de diferentes
edades, registrados en
diferentes situaciones, "Fotos
de infancias" posee la
particular y potente cualidad de
ser un espectáculo que, si bien
va a, digamos, lugares comunes,
transforma ese momento (la
niñez) en una obra teatral que
posee, y valga la redundancia,
una teatralidad tan impactante
desde la aparición de la primera
fotografía hasta el apagón o la
salida final, cuando los actores
se van, se alejan de ese mundo
que por una hora los cobijó.
"Fotos de infancias" tiene una
reminiscencia, un pequeño olor a
Charles Dickens; sobre todo eso:
un olor, un aroma, uno que otro
déj‡ vu al escritor: "Era la
mejor de las épocas, era la peor
de las épocas; era la época de
la sabiduría, era la edad de la
locura; era la época de crecer,
era la época de la incredulidad;
era la estación de la luz, era
la estación de las tinieblas;
era la primavera de la
esperanza, era el invierno de la
desesperanza. Lo teníamos todo
ante nosotros y no teníamos
nada...".
LA INTENSIDAD Y LA FUERZA. "Pero
tenés amigos. Tenés un montón de
amigos. ¿Qué les ofrecés a tus
amigos para que te apoyen tanto?
¿Qué ofrecés? Tuve una noche en
la que todo me fue revelado.
¿Cómo puedo volver a hablar?
Estoy triste. Siento que el
futuro no tiene esperanza y que
las cosas no pueden mejorar. Me
aburre todo y nada me satisface.
Como persona soy un rotundo
fracaso. Soy culpable, se me
está castigando. Me gustaría
matarme. Antes podía llorar pero
ahora estoy más allá de las
lágrimas. He perdido el interés
en los demás. No puedo tomar
decisiones. No puedo comer. No
puedo dormir. No puedo pensar.
No puedo sobrellevar mi soledad,
mi miedo, mi asco. Estoy gorda.
No puedo escribir. No puedo
amar. Mi hermano se muere, mi
amante se muere, los estoy
matando a ambos.
"Voy como una tromba hacia mi
muerte. Me aterra la medicación.
No puedo hacer el amor. No puedo
estar sola. No puedo estar con
otros. Mis caderas son demasiado
grandes. No me gustan mis
genitales. A las 4:48 cuando la
desesperación visita habré de
colgarme al compás de la
respiración de mi amante. No
quiero morir. Mi mortalidad me
deprimió tanto que he decidido
cometer suicidio. No quiero
vivir. Tengo celos de mi amante
que duerme y codicio su inducida
inconciencia. Cuando se
despierte envidiará mi noche
insomne de reflexión y discurso
que la medicación no logra
trabar. Me he resignado a la
muerte este año. Algunos
llamarán a esto autoindulgencia
(tienen suerte de no conocer su
veracidad). Algunos conocerán el
simple hecho del dolor. Esto se
está volviendo mi normalidad".
Así comienza "4.48 Psicosis", la
obra póstuma de Sarah Kane, con
dirección de Luciano Cáceres, la
actuación de Leonor Manso y el
destacable e impresionante
diseño de iluminación de Eli
Sirlin. Fue uno de los
espectáculos más intensos y
fuertes del Festival de Teatro,
Rafaela 2006 a pesar de haberse
realizado en una sala de
dimensiones demasiado grandes
para dicha obra que, desde el
título hace alusión a la hora en
que se cometen más suicidios ya
que, según estadísticas de
Inglaterra, a esa hora
aproximada acaba el efecto de
los fármacos psiquiátricos
tomados la noche anterior.
"4.48 Psicosis" posee un texto
sólido, perturbador, que se hace
carne en Leonor Manso de una
forma tan convincente como
aterradora. A veces, la,
digamos, magia (¿?) del teatro
produce emociones tan fuertes y
shokeantes que pueden cambiar la
vida. "4.48 Psicosis" es uno de
esos casos teatrales que pueden
cambiar la vida (al menos por la
hora que dura el espectáculo).
CONVICCIÓN, VOLUNTAD Y DECISIÓN.
El Festival de Teatro, Rafaela
2006 fue realizado con
convicción, voluntad y decisión
tanto política como artística y,
sin lugar a dudas, se suma a
otro importante festival que se
realiza en la provincia: El
Argentino de Teatro, organizado
por la Universidad Nacional del
Litoral (UNL). Entre los dos,
posicionan a la provincia de
Santa Fe como un lugar
"potencialmente seductor" para
la producción y la creación
teatral de la zona y de todo el
país.
LA CARTA DE PRESENTACIÓN. Los
rafaelinos pueden sentirse
orgullosos. Una vez más,
categóricamente, demostraron que
saben y pueden organizar un
festival de características
especiales como el que acaba de
finalizar.
La razón esencial es,
básicamente, la organización.
Desde el intendente Omar Perotti
hasta el último de los empleados
municipales y desde los
directores de las salas hasta el
último de sus colaboradores
trabajaron intensamente para que
quienes visitaron la Perla del
Oeste pudieran percibir la
precisión en los horarios, la
amable disponibilidad, el
afecto, la cordialidad. No es
algo costoso, se trata de
ponerle las ganas necesarias a
una idea que se concreta de la
mejor manera posible: con
indisimulable entrega.
Ahora cabe esperar para el 2007
la nueva edición. Para que esa
Perla sea, si se puede, negra.
Porque son las más caras, las
que se compran también con
decisión. Y con el corazón en la
mano, como los rafaelinos.
Leonel Giacometto. El Litoral.
29 de julio de 2006
Gentileza:
CorreoCELCIT [
correocelcit@ciudad.com.ar ]
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