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Temuco: ciudad nacida del pueblo
mapuche
Por Tania Márquez
El origen del nombre
Para contener al pueblo mapuche
que por años resistió a los
españoles, durante la
pacificación, el ministro Manuel
Recabarren ordenó levantar un
fuerte albergado por el cerro
Ñielol y hermoseado por el río
Cautín.
Fue así como nació Temuco el 24
de febrero de 1881, una ciudad
que hoy es capital regional con
más de 250 mil habitantes y que
lleva su nombre en honor a una
planta medicinal sagrada para el
pueblo mapuche.
Es quizás esa pasión que
pusieron los españoles tras la
Guerra del Pacífico, y
obviamente la necesidad de
prolongar la nación, que se
levanta una ciudad como Temuco,
que hoy es una de las más
importantes del sur del país.
Temuco
La resistencia del pueblo
mapuche obligó a los españoles a
trasladarse tras la frontera del
Bío-Bío, y fue después de 1880
cuando comenzó en todo el sur la
fundación y refundación de
ciudades al sur del río para así
prolongar el país.
Así nació la mayoría de las
ciudades de la región y entre
ellas Temuco, que en Mapudungún
significa "Agua de Temu", una
planta medicinal que el pueblo
indígena utilizaba para combatir
algunos males tan crudos incluso
como la úlcera.
De acuerdo con los antecedentes
históricos de la ciudad, los
primeros en llegar a Temuco
-entre ellos Gregorio Urrutia,
quien años después fundó Freire,
Pucón y refundó Villarrica-
levantaron un fuerte como una
estrategia militar al alero del
cerro Ñielol.
Según el Ministro Manuel
Recabarren, éste tenía que ser
un poderoso asentamiento que
permitiría continuar con la
llamada Pacificación, que
permitiría así fundar ciudades
en el sur del país.
En honor a él, en un principio
se llamó fuerte Recabarren, pero
tal parece que esa necesidad de
conquistar de manera mucho más
pactada con el pueblo mapuche,
privilegiando la paz en el
territorio, permitió que se
bautizara el fuerte con un
nombre originario del Mapudungun.
La misión no era fácil. Había
que construir una ciudad con
todas las comodidades que
permitiera que los posteriores
adelantamientos del ejército
chileno contaran con los mejores
lugares. Para ello, según
cuentan los antepasados de
Labranza, se traía la madera
desde ese mismo pueblo y fue el
Temu una de las privilegiadas
por su color y sobre todo por su
textura, tanto así que tras la
llegada del ferrocarril fue
posible levantar más viviendas
de esa madera.
Inicio
Fueron esforzados y valientes
hombres los destinados a
levantar esta ciudad protegida
por bellezas naturales, en el
valle central y con una fuerte
presencia mapuche. "En sus
inicios sólo fue un fuerte con
características de campamento.
Nacido como consecuencia de la
tarea militar emprendida por más
de dos mil hombres que partieron
desde Traiguén con dirección al
Río Cautín. En el trayecto
fundaron fuertes y construyeron
caminos hasta llegar al llamado
Temuco", dan cuenta fuestes
históricas de la Municipalidad.
Sólo un año después de su
nacimiento, se insinuaban las
calles que hoy conforman en
centro de la ciudad.
Fue a los pocos años de su
fundación, el 15 de abril de
1888, cuando se configuraba las
primeras autoridades municipales
donde figuraba como alcalde José
del Rosario Muñoz, y ya para el
año 1893, el ingeniero alemán
Teodoro Schmidt fue el encargado
de la misión topográfica y la
planificación de lo que hoy es
esta ciudad.
En 1893, el ingeniero alemán
Teodoro Schmidt fue el encargado
de la misión topográfica y la
planificación de lo que hoy es
la capital regional. Al lado, la
antigua calle Vicuña Mackenna.
El Temu
El arrayán, también llamado palo
colorado, arrayán rojo o Temu,
es un árbol de la familia
Myrtaceae de hasta 20 metros de
altura, cuya principal
característica es su corteza
rojiza, ferrugínea, que se
desprende dejando pedazos más
claros y sus hojas aromáticas.
Es un árbol endémico de los
bosques subantárticos de Chile,
formando parte de la selva
valdiviana.
Según los investigadores Muñoz y
Hoffmann, las hojas y corteza
del Temu son ligeramente
astringentes, estimulantes,
balsámicas, vulnerarias y
modificadoras de mucosas. Las
raíces astringentes se usan
contra la disentería. La
decocción de corteza se usa en
lavatorios contra herpes y para
curar úlceras. Sirve para
combatir atonía y diarreas;
heridas de la piel y de la boca
y para tratar la leucorrea.
Además de esto sus frutos son
comestibles y con ellos se puede
preparar un licor.
Gentileza: @ volar [
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