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Juntos traemos la Educación del
Futuro al Presente
La Escuela Ayllu de Warisata
(1931-1949), Bolivia La Escuela
Ayllu de Warisata, se desarrollo
entre 1931 y 1940, conducida por
dos grandes educadores: el
amawt'a Don Avelino Siñani y el
profesor Elizardo Pérez. Además
de su tremendo impacto
socio-político, Warisata fue un
modelo pedagógico
extraordinario, y recién ahora
los psico-pedagogos elogian las
herramientas pedagógicas
utilizadas a la época. Warisata,
modelo único y sui generis que
fue reconocido y admirado por
toda América latina , respondía
a una lógica ancestral en un
modelo contextualizado, y se
caracterizaba por cinco
principios sobresalientes y
novedosos (novedosos por su
época y aún hoy en día).
Warisata era: Una escuela Ayllu,
es decir basada en los
principios andinos de
organización
económico-social-política
comunitaria multisectorial y
multifacética, fundada de
acuerdo a la cosmovisión y
valores ancestrales de los
Andes. Una escuela productiva,
integrada a la sociedad y que
generaba sus propios recursos.
Una escuela única, que daba
coherencia y continuidad al
sistema escolar en sus
diferentes fases, desde el
jardín infantil hasta la Normal
y la universidad. Una escuela
activa, repartida entre el aula,
el taller y los sembradíos, como
respuesta a las demandas de
viabilidad y practicidad
campesina. Una escuela con
organización flexible y
comunitaria, dirigida por el
Parlamento Amawt'a , instancia
de auto-gobierno de decisión y
de organización conformada por
unos sesenta a ochenta
representantes y amawt'as de las
diferentes comunidades de
Warisata. Warisata tenía
especial énfasis en una buena
nutrición e higiene. Warisata
fue capaz de sostener con
recursos propios a más de 200
internos, con abundante comida:
cereales, granos, papas,
hortalizas, peces y productos de
la ganadería y crianza de
animales menores. Cabe destacar
la organización pedagógica de la
"Sección Infantil", que entre
otros aspectos, entregó lotes de
tierra a los niños y niñas para
que los cuiden así como la
crianza de animales menores y
peces. Rescató el juego como
herramienta pedagógica, como
tal. Los niños y las niñas
jugaban modelando su
personalidad sin presión. El
maestro/a minuciosamente anotaba
una biografía psicológica de los
niños y las niñas y observaba
sus tendencias y vocación. Se
iniciaba el conocimiento de la
fauna y flora de la región. Se
enseñó y practicó en ambos
idiomas: aymara y castellano.
Los niños y niñas de la "Sección
Infantil" coleccionaban piedras
de colores para los empedrados.
Como hemos visto anteriormente,
se ejercitaba los cinco
sentidos: la vista, el oído, la
motricidad fina, el gusto y el
olfato. La música y las artes
plásticas eran pilares
fundamentales. Se aprendía a
ver, a contemplar, a escuchar, a
asociar, a crear, a inventar y a
valorar la iniciativa, el
esfuerzo y la solidaridad. En la
sección "prevocacional", cabe
notar que los mismos alumnos
construían sus útiles, juguetes,
mobiliarios. También hay que
mencionar que la misma
comunidad, junto con los
profesores y alumnos, fabricaron
los adobes para la construcción
de los edificios de Warisata.
Warisata tenía varios talleres
de oficios relacionados a la
construcción, textiles,
alfarería, sastrería, mecánica,
entre otros. Se complementaba
con una sección de formación de
maestros y se llegó a constituir
más de una docena de núcleos de
educación "warisateña" con los
principios e ideales de la
Escuela Ayllu de Warisata en
toda Bolivia. Estrategias
socio-culturales y pedagógicas
vigentes La pedagoga Karin
Boller (Boller, 2004:139ss)
comenta que muchas de las
estrategias de aprendizaje
contenidas en la concepción
pedagógica de Warisata siguen
vigentes y son fácilmente
aplicables hoy en día, como son,
entre otros: La enseñanza por
proyectos, de acuerdo a las
necesidades e interés de los
niños, niñas y jóvenes. El
juego, actividad inherente al
ser humano que requiere de
inteligencia, esfuerzo y
autonomía. Toda actividad lúdica
es sinónimo de libertad,
expansión y alegría. Incrementa
la creatividad y la
auto-confianza así como recrea
las actividades propias de la
comunidad. La investigación, que
permite a los estudiantes
desarrollar su espíritu de
investigador, brindándoles la
oportunidad de un aprendizaje
autónomo. La sistematización,
que consiste en la construcción
teórica de una experiencia o de
un hecho socio-cultural.
Promueve la reflexión, el
criterio y la comprensión. Las
sendas ecológicas. Son
actividades de carácter
ecológico, que permiten
participar e involucrarse de
manera concreta, activa,
responsable y colectivamente en
la vida socio-ambiental. Los
talleres, que favorecen nuevas
habilidades, destrezas y valores
así como generan recursos
económicos. El concepto de "aula
abierta", el cual se refiere a
todos los trabajos que tienen
lugar fuera del salón escolar.
Permite un aprendizaje
contextualizado, interconectado
y significativo. El modelo de
auto-gobierno, cuya práctica
desarrolla actitudes críticas y
de respeto mutuo así como
involucra a todos los sectores
de la escuela y de la comunidad,
barrio o junta vecinal. Salazar
Mostajo, Carlos 1997. ¡Warisata
mía! , Liberia Editorial
Juventud. La Paz. Bolivia. 1995.
Tres Ensayos disidentes, Editora
"Urquizo" S.A. La Paz, Bolivia.
1992. La Taika, Teoría y
practica del a Escuela Ayllu,
Liberia Editorial Juventud. La
Paz, Bolivia. 1991. Warisata,
Historia en Imágenes. CENTROTAC,
Ed. Gráficas "E.G". La Paz,
Bolivia.
Gentileza:
Red Latina sin fronteras [
redlatinasinfronteras@yahoo.es
]
aginadigital
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