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La diabetes podría extinguir a
las poblaciones indígenas en un
siglo
En EU y Canadá, hasta 50% de la
población autóctona padece la
enfermedad tipo dos
La diabetes plantea una amenaza
mortal para la población
indígena de Asia, el Pacífico y
el continente americano,
mientras los estilos de vida y
las dietas occidentales
remplazan sus hábitos
tradicionales, advirtieron el
lunes expertos.
El profesor Martín Sillink, jefe
de la Fundación Internacional
para la Diabetes, con sede en
Bruselas, dijo que los indígenas
tiene mayor riesgo genético de
contraer diabetes tipo dos, que
es más difícil de diagnosticar.
"También tienen genes que hacen
que la diabetes sea más dañina,
por lo que están más expuestos a
desarrollar las complicaciones
serias de la enfermedad", añadió
Silink.
Al menos 230 millones de
personas (cerca de 6 por ciento
de adultos en todo el mundo)
padecen diabetes tipo dos, pero
el problema es más severo en los
países en desarrollo y entre la
población indígena, en la cual
uno de cada dos adultos
desarrollará la enfermedad.
Estos descubrimientos fueron
expuestos en un encuentro que se
llevó a cabo en Melbourne, en el
que participaron expertos de
Estados Unidos, Canadá,
Australia y las islas del
Pacífico.
El anfitrión de la conferencia,
el profesor Paul Zimmet, dijo
que la diabetes era desconocida
en el Pacífico antes de la
Segunda Guerra Mundial, pero
ahora la región tiene las tasas
más altas de la enfermedad y es
ahí donde las comunidades
indígenas están más expuestas.
Población adulta afectada
En la nación de Naurú, en el
Pacífico, la república más
pequeña del mundo (tiene una
población de apenas 10 mil
habitantes), más de 30 por
ciento de adultos de más de 20
años tienen diabetes tipo dos.
Sin embargo, el número se eleva
a la mitad en los adultos de más
de 35 años.
Tasas de entre 25 y 50 por
ciento se reportan en los
pueblos indígenas en Estados
Unidos y Canadá, así como entre
los aborígenes australianos y
los habitantes de las islas del
estrecho de Torres. "Es una
situación trágica, pero no la
damos por perdida", dijo Zimmet.
"El mundo debe actuar ahora si
quiere resolver este problema,
que amenaza con consumir
economías mundiales y llevar
sistemas de salud a la
bancarrota. También podría
representar el fin de nuestros
preciados grupos indígenas",
agregó Silink.
Silink dijo que cada año se
reportan entre 7 y 8 millones de
casos nuevos de diabetes en el
mundo, y los expertos proyectan
que en 2025 más de 250 millones
de personas la padecerán.
Informó que la fundación a su
cargo gestiona una resolución
ante la ONU para que los
gobiernos insten a estilos de
vida más activos y mejores
dietas.
"Cada 10 segundos se produce una
muerte por diabetes y cada 30
segundos una amputación
relacionada con esta enfermedad.
Nos enfrentamos con la mayor
epidemia de la historia
mundial", señaló por su parte el
director del Instituto de
Diabetes, Paul Zimmet, en su
conferencia dictada en Melbourne
sobre la enfermedad en el seno
de las poblaciones indígenas.
"Sin acciones urgentes se corre
el riesgo de una desaparición
importante o de una extinción
total de las comunidades
indígenas antes de que termine
este siglo", declaró.
La epidemia de "diabesidad",
contracción de diabetes y
obesidad, amenaza a las
poblaciones autóctonas de
América del Sur y del Norte,
Asia, Australia y el Pacífico,
precisó.
Estas poblaciones están
particularmente expuestas al
riesgo de diabetes de tipo dos,
causada por la obesidad,
producto a su vez del cambio
demasiado rápido a los modos de
alimentación y de vida de los
occidentales.
Educación alimentaria
En los "platos mágicos" de los
jardines de niños Tiger-kids, de
la región de Baviera, en
Alemania, no hay golosinas ni
barritas de chocolate. En cambio
hay verduras y frutas en la
cantidad que los pequeños
deseen. Lo mismo rige para las
bebidas, de las que se pueden
servir cuanto quieran. Hay agua,
té sin azúcar y jugos de frutas
diluidos.
El proyecto piloto de la
Fundación Kindergesundheit
(Salud Infantil), que tiene como
fin inculcar desde temprana edad
buenos hábitos de alimentación,
se realiza en 75 jardines de
niños y su objetivo es demostrar
que el sobrepeso y la obesidad
no son un destino irremediable,
ni siquiera en los tiempos de
las papas fritas, las bebidas de
cola y las comidas rápidas.
La Organización Mundial de la
Salud entregará premios en
distintas categorías a las
prácticas preventivas en la
lucha contra la obesidad durante
una conferencia regional que
comienza este miércoles en
Estambul.
Gentileza: Melina Alfaro [
melina_alfaro2000@yahoo.es ]
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