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Indígenas, tristeza y muerte
Mow be, el líder e
interlocutor de los Nukak Makú,
se suicidó al no poder ayudar a
su pueblo a regresar a lo
profundo de la selva. Esta es la
angustiante historia de la
última tribu nómada de Colombia.
Por Sarita Palacio Garcés
Mow be, el líder de la última
tribu nómada de Colombia, los
Nukak Makú, se suicidó al no
poder encontrar una solución
rápida y efectiva a la situación
de desplazamiento por la que
está atravesando su pueblo, que
ahora se encuentra concentrado
en un casco urbano de San José
del Guaviare contrario a la
tradición de caminantes que
anida en sus espíritus. La
información fue confirmada por
la Organización Nacional
Indígena de Colombia, ONIC, en
un comunicado, el líder falleció
en un hospital de Villavicencio.
Mow be fue líder desde niño en
su pueblo. Con tan sólo 7 años
presenció el primer
desplazamiento forzado cuando
salió de la selva con otros 243
Nukak en busca de bienestar y
seguridad para su tribu, que
empezó a ser víctima de la
violencia y de extrañas
enfermedades. Su padre murió y
en 1990, él, y sus hermanos se
quedaron con los colonos, junto
a ellos Mow Be, asumió el nombre
de Belisario y aprendió el
español. Cuando creció decidió
regresar con su tribu y allí se
casó con una mujer de su grupo
Nukak, y desde entonces, al ser
el único que hablaba bien el
español, se convirtió en la voz
oficial de su pueblo.
Desde que los Nukak empezaron a
extinguirse hace poco más de 15
años, este líder se abanderó de
la lucha ante el Estado por los
derechos de su comunidad. Los
últimos días de su vida estuvo
dedicado a solicitar por todos
los medios posibles los recursos
para que los 160 Nukak que se
encuentran alojados por el
gobierno en San José del
Guaviare en la reserva forestal
del Barracón, pudieran regresar
a sus tierras pues están sumidos
en una profunda depresión por la
inconformidad con las
características del territorio
donde se encuentran.“Mow be,
estuvo en Bogotá para hacer oír
su pedido. Después nos llamaba
urgentemente por teléfono para
preguntar qué habíamos
conseguido, se le sentía
desesperado”, dijo a SEMANA.COM
Luis Ebelis Andrade, director de
la Onic.
Los Nukak se quieren marchar
porque dicen que en el actual
territorio donde fueron alojados
se sienten encerrados en una
pequeña selva. Dicen que el
espacio que tienen allí no es
suficiente para moverse, para
avanzar, para cazar, y para
llevar su vida de grupo
normalmente, por eso asumen la
responsabilidad de llegar a su
tierra pese a la actual
situación de conflicto.
En vista del etnocidio que en
los últimos años se ha cometido
con los Nukak, el gobierno
decidió ubicar a los indígenas
de manera transitoria en Puerto
Ospina, en el Guaviare, con el
fin de que retomaran el camino
por sus propios medios a su
territorio. Pero, hoy los Nukak
se quejan de que su pueblo ya ha
sido víctima de muchos cambios,
dentro de este grupo de
indígenas hay varios ancianos
que ya no son capaces de
desplazarse hasta su territorio
natal caminando, pues el viaje a
pie, como acostumbraban hacerlo
en otras épocas, tardaría más de
seis meses.
Los indígenas piden otras
soluciones, según Ebelis
Andrade, lo que el gobierno ha
hecho hasta el momento no ha
sido suficiente. “Esas no son
las respuestas que necesita el
pueblo Nukak, eso han sido
estrategias paliativas, no ha
habido una estrategia de
solución a sus problemáticas, no
se ha procurado el respeto a las
etnias, y eso es lo que reclaman
los Nukak”.
“El pueblo empezó a exigirle
demasiado, le cargaban la
responsabilidad de no
interlocutar bien. Él sólo pedía
algunos recursos para conseguir
las lanchas para poderse irse
junto a su grupo para su
territorio, decía que estaba
desesperado que el pueblo lo
estaba presionando y que no
sabía qué hacer, tal vez esa fue
la única solución que encontró”,
puntualizó Andrade.
Los Nukak fueron contactados por
primera vez en 1988, para
entonces este grupo étnico
sumaba por lo menos, 1.300
indígenas, pero ahora son menos
de 500. El diagnóstico es
desalentador. Mow Be, su voz
ante el país, se suicidó por su
impotencia para remediar la
situación por la que atravesaba
su pueblo y el desespero de no
poder atender a las peticiones
que todos los Nukak le hacían.
Gentileza: TOE [
toe@telefonica.net.pe ]
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