|
En ARCIS ya no hay un proyecto
de Universidad
Por Arnaldo Pérez Guerra
Los trabajadores de ARCIS han
denunciado un clima de
persecución, despedidos,
maltrato laboral y prácticas
antisindicales. Uno de los
académicos despedidos es el
historiador Gabriel Salazar.
Me retiro de ARCIS, en parte
porque me están despidiendo y,
en parte, porque tampoco quiero
seguir acá. La razón principal
es que tengo una
incompatibilidad profunda con el
actual cuerpo directivo de la
Universidad, particularmente con
el llamado Directorio de la
Corporación. No tengo con ellos
compatibilidad académica y creo
que tampoco política… Y, en
definitiva, incluso,
incompatibilidad en términos que
podríamos llamar ‘sentido de
solidaridad’ y de ‘sensibilidad
social’. Eso hace muy difícil
que pueda continuar acá. Tuve un
cargo directivo y, por tanto, la
oportunidad de vivir en carne
propia esta ‘incompatibilidad’.
Fui miembro del Directorio. De
siete directores, seis eran
‘inversionistas’ y yo el único
académico no inversionista o
‘proletario’, podríamos decir… Y
eso significó que mis puntos de
vista, que estaban centrados
básicamente en un sentido de la
democracia universitaria,
chocaron muy fuertemente con los
métodos utilizados por la
mayoría del Directorio. Se
generó una serie de incidentes y
situaciones muy poco
edificantes. Eso me hace muy
difícil pensar que pueda
trabajar tranquilamente los años
que me quedan en esta
Universidad. Hace más de 42 años
que hago clases. Estoy en la
culminación de mi carrera y no
quiero terminar trabajando donde
se producen este tipo de
problemas. El Rector, Carlos
Margotta, que trata de alguna
manera mantener una ‘apariencia
académica democrática’, me dice
‘que no me vaya’, ‘que siga
haciendo clases’, pero de hecho
me ofrece seguir como taxi-teacher.
O sea, exactamente como entre
acá hace 21 años, haciendo unas
‘clasesitas sueltas y
boleteando’… A esta altura de mi
carrera no estoy para eso. Sobre
todo con el conflicto laboral
tras todo esto. Por esa segunda
razón y el hecho que me
finiquitan en mi cargo, por
tanto es una forma de despido,
agrego mi interés en retirarme,
de no continuar aquí”.
Gabriel Salazar señala que
durante la crisis financiera de
2003, ARCIS ya había despido a
trabajadores. La crisis se
resolvió en parte por una
política de reducción de costos
y de personal que se adoptó
durante la rectoría de Tomás
Moulian. Pero ese proceso se
hizo con un criterio de
“discusión interna”, “criterio
académico” y “discusión amplia
al interior del Consejo Superior
de la Universidad”. Significó la
salida de decenas de personas,
pero, según Salazar “no implicó
maltrato, por el estilo y la
forma. Se mantuvo el espíritu
académico pese a las medidas”.
En ese momento entraron los
“inversionistas”: el empresario
Max Marambio y el Partido
Comunista (PC), lo que -según
Salazar- “permitió resolver la
deuda de arrastre que tenía la
Universidad”. Agrega: “No hay
duda que la entrada de estos
‘inversionistas’ permitió
remontar financieramente -no
completamente-, pero, por lo
menos, equilibrar la situación
económica de ARCIS. Fines de
2004 y 2005 fueron periodos
relativamente estables. Pero, a
partir de este año, una parte
del ‘grupo inversionista’ rompió
el consenso con el otro sector
de inversionistas, la llamada
Corporación Salvador que está
compuesta por abogados y
académicos. Rompieron el
consenso e intentaron controlar
totalmente -lo que consiguieron-
no sólo la Corporación, el
Directorio, sino también la
Universidad. Entraron
violentamente a apoderarse y
hacerse de los cargos
fundamentales: Rectoría, Vice-rectoría,
Secretaría General, etcétera.
Ahí se produce una tensión muy
fuerte por los métodos
utilizados que, desde que estoy
en esta Universidad hace 21
años, nunca había visto en
aplicación… Eso generó una
ruptura -como lo llaman acá- de
las ‘confianzas internas’, de
los ‘sentidos de comunidad’ y
camaradería que al principio se
dio al interior del Directorio,
fundamentalmente entre los
‘inversionistas’ no
universitarios y el grupo que
tomó el control violentamente,
pero luego esto se extendió al
resto de la Universidad. Los
alumnos tomaron posición frente
a esto y exigieron una
democratización de la
Universidad, lo que culminó con
una toma. Posteriormente, ya
controlada la situación por el
‘grupo inversionista’, una vez
que bajada la toma, los
estudiantes se repliegan en
cierto modo derrotados, y se
cohesionan los grupos
‘inversionistas’ tomando el
control de la Universidad. En
ese momento yo salgo del
Directorio y, a partir de allí,
viene una política de ‘reducción
de costos’ bastante violenta,
que se discute a puertas
cerradas. En este preciso
momento discuten en la Dirección
a puertas cerradas. Se toman
medidas que no se discuten
democráticamente y menos con un
sentido de solidaridad. Eso
explica el número de despedidos
que sobrepasa los cien, aunque
la cifra sube y baja. Despiden y
a algunos los reintegran. Todo
el proceso ha sido muy mal hecho
y ha generado, por tanto, un
maltrato a los trabajadores. Se
supone que esta es una
Universidad ‘alternativa’ y ‘de
izquierda’, y hay un ambiente
horrible, nadie está seguro.
Algunos tratan de asegurar sus
puestos y, por lo tanto, no se
juntan con quienes han sido
calificados de ‘peligrosos’. Los
trabajadores han sido despedidos
de forma muy desconsidera. Se ha
creado un ambiente que no es en
absoluto universitario. No es en
absoluto propio de una entidad
que se supone inspirada en
principios de la ‘izquierda’ o
‘socialista’, por lo menos. Eso
hace muy insostenible seguir
trabajando acá”, dice Gabriel
Salazar.
Salazar trabajó 21 años en ARCIS.
Colaboró, organizó y formó una
Escuela de Historia que tenía
ganado un prestigio. Fundó dos
Pos-grados, un Magíster en
Historia y un Doctorado: “Creo
que hice un aporte… Por eso
resulta muy grotesco que me
despidan ofreciéndome la mitad
de lo que me corresponde por los
años de servicio trabajados y,
por otro lado, ‘contratitos de
taxi-teacher’… A esta altura
siento que es una incomodidad,
lo aceptaría sólo por respeto y
lealtad a los alumnos de la
Escuela que ayudé a formar, pero
prefiero no hacerlo y mantenerme
fuera de este ambiente
grotesco…”.
El Sindicato de Trabajadores de
ARCIS interpondrá una demanda
colectiva en tribunales. Gabriel
Salazar se hará parte de la
demanda pues es miembro del
sindicato. No renunció al
sindicato cuando asumió el cargo
en el Directorio: “Tal vez
debería haber renunciado. No
quise hacerlo porque uno nunca
sabe cómo son las cosas… Un
historiador sabe de las vueltas
de la historia. Estoy dentro del
convenio colectivo, lo que
implica que no tengo el tope de
11 años para la indemnización
que me quieren dar… Seré parte
de la demanda de los
trabajadores porque creo que es
justo. Es cierto que por razones
de empresas pueden despedir de
acuerdo a la ley, pero deben
pagar lo que corresponda y
dentro de un trato por lo menos
respetuoso. En una Universidad
como ésta las decisiones
deberían ser tomadas con
transparencia, donde todos sepan
los datos y cálculos precisos.
Pero acá jamás se entrega
información seria. Con
transparencia, números en la
mano y donde todos participen se
pueden tomar decisiones
radicales como las que se
tomaron anteriormente”.
Gabriel Salazar no es el único
académico despedido. “La Decana
de Ciencias Sociales, Inés Reca,
socióloga de reconocida
trayectoria, fue también
despedida y en peores
condiciones que las mías. No le
ofrecieron la posibilidad de dar
‘clasesitas como taxi-teacher’.
También despidieron al
economista Patricio Escobar. El
pedagogo Luis Bustos, una
eminencia en Chile en educación
popular. El profesor Carlos
Sandoval, encargado de las
prácticas pedagógicas de la
Universidad. Otros académicos
que llevan años y trayectoria
como Bernardita Vio, Carlos
Pérez Soto, en fin. A Carlos
Pérez le quieren mantener como
‘taxi-teacher’. Antes ya había
salido Jacques Chonchol, Orlando
Caputo y otros. Varios
profesores me han dicho que
quieren irse, salir de aquí.
Estaban en ARCIS precisamente
por el proyecto y ya no se
sienten parte del proyecto
porque ya no hay proyecto. Se
han retirado y se va a retirar
un número significativo de
académicos que le habían dado
prestigio a ARCIS”.
Gentileza: quimantu [
quimantu@ceprinet.cl ]
paginadigital |