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La mujer, clave del desarrollo
Por Cristina Montañés,
Periodista
Más de 800 millones de personas
en el mundo sufren a causa del
hambre y la malnutrición. Mil
cien millones de personas
carecen de acceso al agua
potable y mil doscientos
millones de niños mueren cada
hora por enfermedades
prevenibles. Hoy en día podemos
eliminar la pobreza porque no
existen obstáculos técnicos o
logísticos que lo impidan. Sin
embargo, el informe anual del
Programa para el Desarrollo de
Naciones Unidas (PNUD) nos
presenta un mundo de grandes
contrastes. El 40% más pobre de
la población mundial, los 2.500
millones de personas que viven
con menos de dos dólares por
día, representan el 5% de los
ingresos mundiales. El 10% más
rico representa el 54%.
El PNUD considera que el motor
principal en el desarrollo
humano es la mujer. El aumento
de su participación en la toma
de decisiones mejorará la salud
y la nutrición de su familia y
aumentará las posibilidades de
educación de sus hijos. La
independencia y formación de la
mujer contribuyen a aumentar la
productividad económica y a
reducir la mortalidad infantil.
Por eso, gran parte de los
programas de este año se centran
en la escolarización y en la
alfabetización de las mujeres.
De los 960 millones de adultos
que no saben leer, las dos
terceras partes son mujeres, y
las niñas constituyen el 70% de
los 130 millones de niños que no
asisten a la escuela.
Experiencias como los
microcréditos en África o
América Latina corroboran la
importancia de la mujer en el
crecimiento económico de los
países en vías de desarrollo. En
la actualidad los países más
pobres quedan excluidos de los
mercados internacionales. La
falta de infraestructura y de
conocimientos técnicos impiden
que estén en condiciones de
competir contra los productos
del mundo desarrollado. Además
carecen de la formación
necesaria para participar de las
instituciones y complicadas
reglas de la economía mundial.
Con la ayuda adecuada, el
desarrollo económico acelerará
el desarrollo social.
El reto de los organismos
internacionales es evitar la
destrucción del entramado de las
comunidades. El número de
personas afectadas con el
VIH-Sida en todo el mundo
asciende aproximadamente a más
de 40 millones. En 2005, unos
tres millones de personas
fallecieron por enfermedades
relacionadas con el SIDA, de las
cuales más de 500.000 eran
niños. Cuando muere el maestro,
los alumnos no tienen acceso a
la formación. Si fallecen los
padres, los niños tienen que ser
autosuficientes y se vuelven más
vulnerables a la explotación y
el abuso. Si muere el médico, la
comunidad entera queda
desprotegida ante las
enfermedades.
Los conflictos armados y los
desastres naturales también
paralizan el desarrollo humano
de un país. En 2005 más de cien
mil personas murieron en todo el
mundo como consecuencia de
desastres naturales. En apenas
una hora, un huracán o un
terremoto pueden hacer
desaparecer comunidades enteras
y arraigar aún más la pobreza y
la desigualad. Por otra parte
una guerra civil puede destruir
varias décadas de desarrollo. En
la década de los 90 casi cuatro
millones de personas perdieron
la vida en un conflicto armado.
Como se indica en el Informe
sobre Desarrollo Humano de 2005,
de los 32 países que ocupan los
lugares más bajos en el mundo,
22 han experimentado algún
conflicto violento desde 1990.
Los conflictos causan una
sangría humana y enormes
desastres en todos los órdenes
sociales. El 90% de las víctimas
de guerra son mujeres y niños
porque, para incrementar el
terror, los objetivos son
civiles. De los 52 países que no
han mejorado las estadísticas
sobre mortalidad infantil, 30
han experimentado conflictos en
los últimos 15 años. En el
futuro, los conflictos se
derivarán del control y uso del
agua potable. En la actualidad
más de 1.000 millones de
personas carecen de acceso al
agua potable y 2.400 millones de
servicios de saneamiento básico.
El uso y el abuso de los
recursos hídricos se han
intensificado en los últimos
años y la escasez de agua y la
degradación de su calidad
amenazan la estabilidad
política.
La desigualdad entre los géneros
es un obstáculo importante para
la eliminación de la pobreza y
para el logro de las metas de
los Objetivos del Milenio. El
informe del PNUD nos recuerda la
importancia de proteger a los
más vulnerables porque, como es
habitual, suelen ser los más
afectado.
ccs@solidarios.org.es
Gentileza: @ volar [
volar_2004@yahoo.com.ar ]
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