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La Ley de Financiamiento parece
más un corset que una garantía
Parte
de los rectores reclama un
urgente aumento del presupuesto
universitario. El titular del
CIN espera un aporte adicional.
En su primer año de vigencia, la
Ley de Financiamiento Educativo
ha estado muy lejos de
satisfacer las demandas
presupuestarias de las
universidades nacionales. Es
más: varios rectores sostienen
que funciona como un tope que
mantendrá acotado el
financiamiento hasta el 2010, en
lugar de promover su incremento.
Aunque entre las autoridades
universitarias las posturas no
son unánimes, la mayoría
coincide en la urgente necesidad
de obtener más recursos para
invertir en actividades de
ciencia y tecnología, financiar
mejoras en infraestructura,
actualizar equipamientos y
afrontar los habituales gastos
de funcionamiento. La semana que
viene se reunirá el Consejo
Interuniversitario Nacional (CIN)
y, entre otras cosas, analizará
el tema y la posible formulación
de un reclamo conjunto al
Gobierno.
Sancionada en el 2005 para
comprometer al Estado con la
inversión en educación, la Ley
26.075 establece un progresivo
aumento del financiamiento
educativo en todos los niveles,
hasta llegar a un 6 por ciento
del Producto Interno Bruto (PIB)
en el año 2010. Si bien, en su
primera etapa la aplicación se
cumplió, un grupo de rectores
considera que “las expresiones
de deseos que impulsaron la ley
han chocado de frente con la
realidad de sus números”. La
inquietud fue expresada por los
rectores de las casas de
estudios de Córdoba, Entre Ríos,
La Pampa, del Litoral y del Sur,
a través de un documento
titulado “Las universidades
argentinas en una situación
presupuestaria crítica”.
El documento apunta que, para
atender a más de 1.250.000
alumnos, las 39 universidades
nacionales cuentan este año con
un presupuesto “de 3359 millones
de pesos, valor que representa
un 0,57 por ciento del PIB del
país... Este nivel de inversión
es sensiblemente inferior a los
indicadores internacionales que
tienen otros países: Brasil
invierte un 0,84 por ciento de
su PIB, España un 0,92,
Australia un 1,14, Estados
Unidos un 1,28 y Finlandia un
2,13”. Los rectores advierten
que los últimos aumentos de
fondos aprobados se dirigieron a
los postergados salarios de
profesores y trabajadores. Por
eso, “en la actualidad más del
90 por ciento del presupuesto se
destina al pago de sueldos”,
mientras que “se ha mantenido
prácticamente invariable en
términos nominales” el monto
destinado a inversiones y
gastos. Así, “el impacto de una
inflación anual de más del 10
por ciento durante los últimos
años e iguales valores
proyectados para este año,
terminan de delinear un panorama
que requiere un profundo cambio
de rumbo”.
Ante el pedido, la Secretaría de
Políticas Universitarias les
comunicó extraoficialmente a los
rectores que se buscaría un
refuerzo presupuestario. Pero
hasta ahora no se concretó. “A
medida que avanza el año, la
situación se vuelve más grave y
más preocupante –dijo a
Página/12 Eduardo Asueta, rector
de la Universidad de Entre
Ríos–. La Ley de Financiamiento
parece más un corset que una
garantía de incremento
presupuestario. Los aumentos
previstos para el 2006 ya se
cumplieron y sólo significaron
mejoras salariales. Incluso
estamos absorbiendo fondos
previstos para el 2007 y sin
haber satisfecho tampoco las
demandas salariales.” Su
diagnóstico fue claro: Sin una
recomposición presupuestaria
real, no se puede pensar en que
las universidades cumplan su
misión.
Aunque no se plegaron al planteo
del documento citado, también
las autoridades de la
Universidad de La Plata
reclamaron fondos en los mismos
términos: nada menos que un
aumento del 70 por ciento sobre
los 222 millones otorgados este
año. Y desde la UBA, en medio de
su profunda crisis, el
vicerrector Aníbal Franco se ha
hecho tiempo para señalar que
sin un aumento no llegará a fin
de año. Una postura más mesurada
mantiene, en cambio, el actual
presidente del CIN, Carlos
Domínguez, rector de la
Universidad de Villa María.
Opinó que algunos rectores “se
apresuraron” al reclamar. “El
presupuesto universitario
aumentó notablemente, en
especial en las partidas de
salarios. Hay algunas
dificultades con los gastos de
funcionamiento, pero el ministro
de Educación (Daniel Filmus) nos
dijo que podría haber fondos
adicionales según la evolución
de la recaudación impositiva.
Esperamos que haya alguna
novedad en las próximas semanas.
Gentileza: compromiso
estudiantil [
compromiso_estudiantil@yahoo.com.ar
]
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