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A NO engrupirse con la parafernalia
Nos visitaron, nos expusimos por kina
Por David Aniñir
| Es contradictorio, aunque nada
novedoso, que por un lado se utilizaron cuantiosas sumas de dinero en
levantar un evento de arte y por otro lado se mantenga una política de
persecución, encarcelamiento. Contradictorio pero es una política ya
conocida. Con la Bienal de Arte Indígena el Programa Orígenes culmina su
proceso, su broche rosa, esto acompañado de todo el aparataje comunicacional,
sus spots publicitarios en la radio y T.V. conmoviéndonos con nuestra
miseria indígena, como si no supiéramos de ella (Foto de José Alvujar).
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Por David Aniñir/
Azkintuwe Noticias / Jueves 19 de Enero de 2006
GULUMAPU / La 1ª Bienal de Arte y Cultura Indígena es una instancia
institucional que convocó el Comité de Coordinación de Políticas y Programas
Indígenas de la Subsecretaria del Ministerio de Planificación, Mideplan, la
que buscó mostrar el desarrollo artístico de los creadores indígenas del
paisaje, a través de una exposición de arte y cultura indígena que se llevó
a cabo entre los días 17 y 22 de enero en el Centro Cultural Estación
Mapocho. |
Los fondos y el sentido político de este show de arte ciernen sus inicios cuando
en Chile se realizó la cumbre del Fondo Monetario Internacional, el Banco BIHF
junto al poder empresarial de Chile y Latinoamérica. Tal relevante cumbre tuvo
sus agitaciones sociales de confrontación y protestas por las calles de
Santiazko. Respuestas similares resultaron en diversos lugares del mundo donde
se desarrollaban estos encuentros para el manejo de la economía mundial bajo la
tutela de Estados Unidos.
Las respuestas de violentas protestas que agitaban el descontento social
casualmente nacieron en USA, en Seattle, luego en Europa, Japón y en diversos
países de Latinoamérica: similar impacto tuvo la cumbre de los presidentes con
la presencia de Bush en Argentina y Chile el año pasado. Con tratados
comerciales y de ayuda monetaria la banca mundial declaró fondos para el
desarrollo de los pueblos indígenas, entre otros, como una forma de bajarle el
perfil de conflicto por las demandas de los pueblos originarios, específicamente
el pueblo mapuche en Chile.
También como una forma de acallar los efectos que se masifican y tienen la
simpatía popular derivados de los conflictos en el sur, se entregaron estos
recursos, los que se traducen en el Programa Orígenes. No hay que olvidar que
esto también es parte de un estudio de la CIA a todos los pueblos indígenas y
sus probables focos de conflicto social; en Chiapas, Colombia, Bolivia, Perú,
Ecuador y por supuesto Chile. La sentencia es mantener la estabilidad
democrática de la economía más pujante de Latinoamérica.
Ahora este programa asistencialista y de desarrollo social culminó con el éxito
esperado. La Coordinadora Arauco-Malleco que en su época dio un paso gigante en
el proceso de liberación y los derechos del pueblo mapuche, siendo acosada
judicial, policial y políticamente desde el Estado y el poder empresarial
criollo, específicamente las transnacionales de la celulosa, la inmobiliaria y
energética, hoy esta desarticulada, los dirigentes encarcelados y otros
requeridos por la justicia se hayan en la clandestinidad. Tocó de cerca el caso
del peñi Pascual Pichún Collonao, clandestino de la justicia chilena, quien
solicitó asilo político al gobierno Argentino. En ese sentido es imperante sumar
las voluntades de los mapuche y la sociedad no mapuche a esta campaña,
utilizando estratégicamente los canales informativos.
Es contradictorio, aunque nada novedoso, que por un lado se utilizaron
cuantiosas sumas de dinero en levantar un evento de arte, que de todas maneras
los creadores y artistas indígenas se merecen, y por otro lado se mantenga una
política de persecución, encarcelamiento y montaje eleccionario desde el
gobierno. Contradictorio, pero es una política ya conocida. Con la Bienal de
Arte Indígena el Programa Orígenes culmina su proceso, su broche rosa, esto
acompañado de todo el aparataje comunicacional, sus spots publicitarios en la
radio y T.V. conmoviéndonos con nuestra miseria indígena, como si no supiéramos
de ella. La reforma constitucional que reconoció a los pueblos indígenas es otro
tema, que muleado está, se incorporó a esta atmósfera de buena onda con olor pre
y post eleccionario, todo enmarcado dentro de las políticas de Verdad Histórica
y Nuevo Trato.
Elicura Chihuailaf sostuvo en Azkintuwe; "Si bien es cierto que es un importante
desafío - la Bienal - en el contexto de los reconocimientos de nuestros derechos
es insuficiente". Además recalca que el desafío "es contar con un movimiento
indígena fuerte, capaz indagar en como funcionan las estructuras, pues
valiéndonos de ese conocimiento es posible hacerlo conciliar con nuestro
pensamiento". En fin, esta Bienal es eso, otro lavado leve de caracho, donde lo
más graneado del arte y la espuma cultural indígena se presentan y exponen sus
creaciones. Tampoco hay que desmerecer el esfuerzo de nuestros hermanos en
general, por exponer noblemente sus trabajos. Allí mapuche buenos y malos nos
encontraremos, cómplices y libertarios, los indios del glamur y la farándula con
los de medio pelo de la pobla y las comunidades, toitos Top.
Así que fueron y nos visitaron, nos expusimos por kina y QUINIENTOS PESOS. Igual
hacemos un llamado a todos nuestros hermanos a no engrupirse con esta
parafernalia y montaje... y dejamos abierta la reflexión para con la real
situación de nuestro pueblo mapuche. NEWENTULEYMVN KOM PU MAPUCHE, CON NUESTROS
CAÍDOS EN LA MEMORIA, RESISTIENDO EL OLVIDO...MARRI CHI WEU!!! MAPURBE INCHE /
Azkintuwe
Poeta. Expositor Seleccionado de
la Primera Bienal de Arte y Cultura Indígena
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Eduardo Rapimán, pintor
Arte, identidad y
resistencia |
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“El Estado y sus políticas
quieren controlarlo todo,
territorios, salud,
educación, economía, a los
dirigentes y ahora también
quieren tener control sobre
el arte”, nos dice Rapimán.
El joven artista afirma que
sólo decidió participar de
la Bienal de Arte y Cultura
Indígena luego de que los
organizadores garantizaron
no poner ningún tipo de
censura a su obra, además de
no poder desconocer la
envergadura de este
acontecimiento, que ofrece
un momento oportuno para
instalar “una lectura
crítica, reflexiva y
desprendida de prejuicios
exóticos” (Foto de Archivo).
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Por Azkintuwe Noticias / Jueves 19
de Enero de 2006
GULUMAPU / Sus pinturas parecen ser la ilustración obligada de cualquier libro,
memoria o informe que aborde la temática mapuche; es usual ver sus obras en
afiches que invitan a hablar de derechos, en seminarios, talleres o marchas; es
un hecho que se transformó en un referente insoslayable para el mundo
organizacional mapuche, académico y hasta oficial; es normal que todos, aun no
sabiendo nada de arte, sepamos identificar a primera vista cuándo estamos frente
a la obra del artista, Eduardo Rapiman.
Nacido en el seno de una familia de profunda tradición mapuche en Huillio
(Novena Región), Rapiman cuenta que sus primeras creaciones se remontan a la
década de los 90, con el surgimiento de su identidad urbana en años que
resultaron claves para los movimientos indígenas en América Latina, de allí en
adelante comenzó a exponer sus trabajos en diferentes comunas de Chile y desde
ahí a diversos rincones del mundo, en Asia, Norteamérica y Europa
Entre los días 17 y 22 de enero, Eduardo Rapiman, participó de la Primera Bienal
de Arte y Cultura Indígena en la Estación Mapocho de Santiago; aun señalando su
postura crítica frente a “la orientación de desarrollo cultural del Estado en
este tipo de eventos” cree que su participación no significará una conciliación
con su arte.
“El Estado y sus políticas quieren controlarlo todo, territorios, salud,
educación, economía, a los dirigentes y ahora también quieren tener control
sobre el arte”, el artista afirma que sólo decidió participar luego de que los
organizadores garantizaron no poner ningún tipo de censura a la obra que
decidiera presentar, además de no poder desconocer la envergadura de este
acontecimiento, así como, la plataforma de “creación indígena” contemporánea que
ofrece un momento oportuno para instalar “una lectura crítica, reflexiva y
desprendida de prejuicios exóticos”.
Ying Yang Pan
Un desayuno familiar dio origen a su más reciente obra. Quién diría que las
anécdotas domésticas pudieran originar expresiones del arte. Hace algunos meses,
eso fue precisamente lo que le ocurrió a Eduardo Rapiman. Al calentar panes en
el horno para el desayuno, su familia dejó olvidado uno, que horas más tarde se
le presentaría al artista totalmente carbonizado y listo para motivarle lasmás
diversas reflexiones.
“Dejé el pan todo quemado sobre mi escritorio y lo miré por mucho rato", cuenta
que pensó en las manos que operan las máquinas panificadoras, muchas de ellas
manos mapuche, y que pintó sobre el calcinado pan, el símbolo del ying-yang “tal
vez por lo bullado del TLC con China”.
Rapiman cree que “Ying- Yang Pan” como ha denominado a su obra, lo liberará del
molde autóctono, sello de su obra, que señaló que le ha puesto límites a sus
inquietudes. La estrechez mental humana, etiqueta y clasificó a sus actores,
“por ser artista mapuche te exigen mística y simbología ancestral, yo jugué a
eso, querían arte mapuche y dibujé kultrunes”, terminó preguntándose, como ante
todo, ¿Para Qué?.
La “integración mapuche” al modelo socio-industrial chileno, no puede ser
representado de otra forma que no sea a través del pan, “debemos considerar que
los peñi (hermanos) que llegaron a Santiago a trabajar en la industria panadera,
hicieron resistencia cultural con la conservación del mapudugun y que no sólo se
transformaron en los mejores panaderos, también asumieron roles dirigenciales en
sus sindicatos en épocas que comenzaban a ser políticamente complejas”.
La integración mapuche a la industria panadera es clave, según el artista, para
comprender la conformación de la memoria mapuche urbana, ya que fue ésta el
soporte laboral de generaciones enteras que llegaron producto de la migración
campo ciudad ante el despojo de territorio, un tema presente y permanente que,
sin embargo, “no recuerdo haber leído en ninguno de los abundantes textos
indigenistas”. Eduardo Rapiman, finalizó instando a ver esta propuesta como un
espacio para la motivación de un debate crítico / Azkintuwe
* Fuente: Oficina de Prensa de la Bienal de Arte y Cultura Indígena de Santiago.
Crónica
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Wechekeche ñi Trawün
"Nuestro canto nadie lo
podrá parar" |
“Basta de ser un mapuche de
postal, de quedarse mirando
en la TV cómo golpean y
humillan a nuestro pueblo...
con la fuerza de la tierra
hoy nos levantamos, unidos
como un sólo pueblo,
reafirmaremos los derechos
colectivos, en base a un
discurso unido aunque las
problemáticas y territorio
son distintos por nuestras
venas corre la sangre de la
tierra, es hora de discutir,
hacer trawün, de generar un
discurso común”, cantaron
los jóvenes de Wechekeche ñi
Trawün. Por Azkintuwe
Noticias / Jueves 19 de
Enero de 2006
GULUMAPU / Con la firme
convicción de que la música
es la mejor manera de
difundir, entre niños y
jóvenes mapuche, la cultura
y lucha de su Pueblo y de
acercar a la sociedad
chilena al entendimiento de
aquellos que históricamente
negó, la Agrupación de
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Jóvenes Mapuche “Wechekeche
ñi Trawün” (reunión de la
gente joven), luego de años
de trabajo lanzó su primera
producción de música fusión. |
Hip-Hop, reggae, rock, raggamufin,
ranchera y cantos tradicionales, dan vida a 15 temas bilingües (mapudugun y
castellano), creados colectivamente, donde dieron cuenta del testimonio de
miles, que como ellos, debieron enfrentar el desarraigo cultural en Santiago y
la discriminación en los colegios, desde una perspectiva de autoafirmación
basada en el orgullo y valoración de su propia identidad mapuche.
Al respecto, Ana Millaleo, integrante del grupo, señaló rapeando una de sus
consignas principales “Oye niño, yo te digo que mapuche es tu origen, para
aquellos que se ríen cuando la lista a ti te pasan, identidad es lo que tienes y
el orgullo de una raza. Mira a los ojos a quien te mire con desprecio, ya que tu
sabes de dónde vienes y lo que tienes es la sangre de los guerreros que por ti
murieron, muchos cayeron en la batalla y muchos resistieron, para que alguien en
su ignorancia te haga sentir menos”. “En el camino de la vida a veces es más
grande el sentimiento”.
“Hacer un disco en este país no es fácil, por eso en éste no sólo hay creación,
fuerza, identidad y ganas, aquí también hay valentía”, señaló Cesar Millahueque,
poeta mapuche a cargo de la presentación el pasado 23 de diciembre “Wechekeche
ñi Trawün” se presentó por primera vez, en forma masiva, en el pasado acto
político-cultural del 12 de octubre de 2005 finalizada la tradicional marcha en
Santiago; desde ahí que su propuesta no ha pasado desapercibida para nadie.
Las personas que repletaron el Auditorio Municipal, en su lanzamiento,
coincidieron en que esta apuesta musical, inédita en su género, motivó más de
alguna controversia al fusionar en una producción sonidos tradicionales y música
como el raggamufin “sabemos que esta música es difícil de entender por los más
adultos, pero nuestra apuesta, también es atraer a los más jóvenes y a los
niños”. Paillafilu, coordinador de la iniciativa, también hizo mención a la
satisfacción del grupo ya que figuras de tanta trayectoria, como Sofía Painequeo,
reconocida artista mapuche, hizo un especial reconocimiento a su trabajo, pese a
su “postura contraria a cualquier tipo de fusiones musicales, he visto aquí un
trabajo de calidad”.
Wechekeche Ülkantun (el canto de los jóvenes)
“Nuestro canto nadie lo podrá parar” Inchiñ Ngeiñ (Nosotros somos) comienzó
afirmando de entrada en su disco los jóvenes de esta agrupación, para luego
emplazar, al ritmo del ragga, a sus propios hermanos “no te quedes mirando si no
vas a actuar, es tu vida la que el winka (invasor) quiere dominar... Recuerda
por qué luchas, también lo que eres, que Leftraru (Lautaro) en batalla ganó lo
que tú tienes”.
El emplazamiento continuó y un “basta de ser un mapuche de postal, de quedarse
mirando en la TV cómo golpean y humillan a nuestro pueblo” pasa a invocar la
unión de las Naciones Originarias de América “con la fuerza de la tierra hoy nos
levantamos, unidos como un sólo pueblo, reafirmaremos los derechos colectivos,
en base a un discurso unido aunque las problemáticas y territorio son distintos
por nuestras venas corre la sangre de la tierra, es hora de discutir, hacer
trawün (reunión), de generar un discurso común... Somos pueblos pre-existentes a
cualquier otra Nación” señalan.
Con un canto pidieron a Ngenemapun (Espíritu regulador de las fuerzas de la
Tierra) que renueve el newen (fuerza) del guerrero y que les enseñe el camino
para reencontrarse con sus ancestros; y así parece resultarles porque continúan
su solfear recordando con fuerza a dirigentes como Víctor Ancalaf, Pascual
Pichun, Aniceto Norin, José Huenchunao, Alex Lemun y todos aquellos “que su voz
no callan”. Un sueño entregado a Ximena Painemal (integrante del grupo) es
convertido en canción y luego cuatro jóvenes buscaron en compañía de la batería
y el bajo el “origen de su raíz” vieron cómo “la apariencia de chileno” los
tiene confundidos. La voz de la poeta, Eliana Pulquillanca, inició un homenaje a
la Mujer Mapuche.
Al son de una ranchera se relata la historia de quien llegó a trabajar de
panadero a Santiago y con sus hermanos comenzó a organizarse. Con un “alza la
mano si te gusta ser mapuche” en ritmo de raggamufin invitaron a “recuperar lo
que por tanto tiempo han querido que borremos”.
La batería, kultrung, pifilka, trutruka y guitarra eléctrica, puso melodía al
grito de “Marichiwew” (diez veces venceremos). Y en “Liberar al mapuche por
luchar” emplazan con fuerza que “somos Nación Mapuche y no una etnia
perteneciente al Estado tuyo”. El Canto de los Jóvenes Mapuche de la ciudad,
termina añorando en canción “Quiero llegar más allá del viento, quiero volver
donde está mi Pueblo, quiero estar junto a mis ancestros, la tierra que pisó
Kalfulican (Caupolican)” / Azkintuwe
* Fuente: Oficina de Prensa de la Bienal de Arte y Cultura Indígena de Santiago
Gentileza: volar [
volar@fibertel.com.ar ]
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