paginadigital logo

Mi Buenos Aires Querido (Donde se habla de nostalgia y realidad)- Por: John Argerich
 

 | LITERATURA | CONFERENCIAS |  EXPOSICIONES | 

 
 
   

Home

Colegios

Universidades

Guía Comercio

Industria

Clases

Cursos

Seminarios

Eventos

Arte

Exposiciones

Galería de Arte

Literatura

Textos

Cine

Teatro

Música

Música Clásica

Teatro

Cine, TV, Video

Noticias

Artículos

Museos

C. Culturales

Concursos

Carreras

Becas

Posgrados

Taller literario

Servicios de Internet

Solidaria

Profesionales

Librería

Lectura - Textos

Foro de discusión

Links

Mapa del sitio

El amasijo

    Cuando calienta el sol

             (Donde se habla de pilchas e insolación)

Por: John Argerich


 


Hay cosas que las sabe hasta el más gil. Por ejemplo, que cuando en el hemisferio sur es invierno, los pieses en el norte se te ampollan de calor.
-¿Barejemplo? -dijo un turco.
-Un día como hoy, con 38 a la sombra -respondí.
Bruta ola de lorca, como están haciendo en Fuengirola, España. En que ahora uno casi envidia al grasaje que gasta medias de lana por esas calles del sur. La temida canícula te rompe los quinotos, hablando mal y pronto, y uno se pone nervioso, de tanto transpirar. Además de eso, los despelotes de siempre. Que prendéme el ventilador, che vieja. Que esperá un pomito, porque estoy colgando la ropa. Que dejála en la silla, si con este tufo se seca igual. Que vos siempre me llevás la contra, cuando te pido algo. Que no hable macanas, che. Que prendélo vos. Que más mejor vamo a la playa.
-¿A la playa, dijiste, negro? -inquirió la Fanny.
-A vos nada te viene bien.
-¡Qué esperanza! Cualquier cosa para rajar de este tufo que hincha la pensadora, che.
Y logrado tan frágil acuerdo, seguía la cantilena de siempre. Que sacá vos el auto del garage, porque estoy con fiaca. Que entonces poné en la canastra algo pal' morfi. Que vamo venir pipone como tu vieja, todo el día morfando así.
-A la vieja respetámela.
-Mate con galleta, entonces.
-¿Nada más?
Las mallas.
-¿Mallas pa' qué? Si ahora en Europa todos van en pelotas.
-Cuestión de clase, acordáte esos versitos de "El alma que canta", tan populares cuando éramos pibes.
-¿A ver?
Y el dorima puso facha de circunstancias, mientas esbozaba una mueca sobradora, luego de alisarse el jopo.
-Pará la oreja.
-¡A ver?
"Con esta malla,
ningún programa a mí me falla..."
-recitó, frunciendo la jeta.
-Yo me pongo la tanguita.
-¿Topless, querés ir?
-Sí, como se usa ahora.
-Vas a parecer una loca.
-Loca no, sino una tipa moderna.
-Entonces yo me pongo el slip.
-Para el levante no te sirve, con esa panza, si eso te preocupa. No te mira nadie, ya. Es el pirulaje, ¿capish?
-¿Pirulaje yo, con apenas treinta y cinco abriles?
-En cada pata, diría el que te ve por primera vez.
Y después de otros piropos, la feliz pareja salió de su domicilio legal, tomada de la mano. El, luciendo brillantes shorts de marca china, mientras junaba el minaje que hacía aporte a la deriva. Ella con un vestido cortón para insinuar los encantos. Signos de un vínculo tan intenso como las tormentas de verano.
-Deme diez euros de nafta.
-¿Va a la playa, don?
-No, mirá si voy a ir a misa, casi en pelotas.
Después puso la primera y salió echando diablos, que para eso están las autopistas, construidas a fuerza de libras esterlinas amarrocadas con vocación peninsular. Y un rato más tarde, llegaron al mar.
-¿Te parece bien la Playa "don Pepe", querida?
-Mal no está, pero prefiero una playita nueva que me recomendaron las chicas de la oficina. Queda a dos kilómetros de aquí.
Siguieron la traza zigzagueante de una moderna ruta, y los carteles indicadores los pusieron en el escenario soñado. Pero el acceso no era fácil, porque después de dejar el auto, hubo que seguir una porción de viaje a pié. Así dieron con un bosque de yucas y una larga escalinata que, cortando la roca, se metía como una puñalada en el mar. "PLAYA NUDISTA DE BENALMADENA" -decía un cartel, agregando dos palabras para hacer aterrizar al más vivanco. "CURIOSOS, NO". Pusieron cara de habitués, pero a medida que se acercaban al fondo de la caleta, la tensión iba en aumento. Y nuevos carteles agregaban suspenso a la aventura. "PERROS, NO", "TRAJES DE BAÑO, NO", "EN EL BAR NO SE ATENDERA A CLIENTES QUE ESTEN VESTIDOS".
-¡Mama mía! -exclamó redepente el Negro Cacciatore.
-¡Oia mi dió! -dijo la esposa.
¡Otra que escándalo por andar sacudiendo las lolas en tanguita! Al llegar a una curva se vió el mar azul y la arena blanca de la playa. Pero lo impactante no eran los centenares de sombrillas que le daban color, sino miles de culos tostándose al sol. Culitos y culazos, culos blancos y culos negros, culos de todo tamaño y color. Además de otras partes igualmente privadas del cuerpo humano de la persona, que ya no dejaban lugar a ninguna fantasía. La verdad de la milanesa, un decir.
-¿Qué mirás, idiota? -rugió la Fanny.
-Nada, querida...
-¡Te reviento, che! Dejá de relojear a esa degenerada, o me vuelvo a casa. ¡Mirá qué asco, semejantes tetas! Mejor, ponete los anteojos negros, che.
La playa estaba atiborrada de gente, a cada cual más entretenido en el arte de tomar sol.
-Permiso, por favor... -iba diciendo Cacciatore, mientras trataba de junar algo por los costados.
-¡Pobre cieguito! -dijo una señora con gesto caritativo, que si no hubiera estado desnuda de pies a cabeza, se la pudo haber tomado por una hermanita misericordiosa del Sagrado Corazón.
Fanny encontró un lugar donde las rocas que rodean la bahía echan su cono de sombra, y extendió las toallas, al sol. Después se sacó el vestido, quedando en todo el esplendor de su tanguita colorada.
-¡Mirá que degenerada ésa, aparecerse con ropa en la playa, para provocar a los hombres! -dijo una vieja al oído de su esposo.
-Habría que llamar a la policía, pienso yo.
Pero la destinataria de esos ácidos comentarios, tenía orejas de oro, y pescó al instante aquella conversa. Por lo cual, tiró del moñito, y los prejuicios morales no tuvieron más remedio que rendirse ante la ley de gravedad. Un minuto de incertidumbre, y por fin se incorporó. Pero el escándalo era para consumo interno, porque los vecinos no le daban ni cinco de bola. Lo que, sin ser molesto, no dejó de sorprenderla. ¡Pensar que en la calle la seguían por andar con pantalones apretados, y aquí que mostraba hasta el pasaporte, ni fu ni fa! Mientras tanto, Cacciatore trataba de acomodarse los shorts, mientras pateaba una lata de conserva que había quedado como testigo de algún picnic nocturno.
-¡Echen a la calle a ese sátiro vestido con pantalones! -clamaban las señoras.
-¡Te rompo la jeta por presentarte así delante de mi esposa, degenerado! -dijo otra voz, mientras le aplicaba un zurdazo a los riñones.
-¡Pobrecito, que no ve bien! - exclamó la del Sagrado Corazón.
Y acercándose impulsada por poderosos jamones, le empezó a tironear los shorts, con intención de quitárselos.
-¡Yo lo ayudo, señor!
-Está medio boleado. Ha de ser insolación.... -dijo otra voz.
El quiso defenderse, pero todo fue inútil porque varios otros concurrentes se unieron al esfuerzo por dejarlo como Adán. Al ratito, sólo le faltaba la manzana para parecerse a nuestro antepasado común. Hoja de parra no, porque en la playita nudista de Benalmádena, toda ocultación de epidermis está prohibida.
-Tomá, pibe -dijo una voz con acento rioplatense.
El Negro miró la lata que tenía a sus pies, y vió una reluciente moneda de dos euros. Al ratito, había otra. Y poco a poco se iba levantando una montañita de respetable valor.
"AYUDE AL CIEGUITO NUDISTA", escribió una mano generosa en un cartel, que Fanny le puso al cuello. Porque si la señora tenía una virtud, era ser rápida para pescar cualquier negocio. Así fue como empezaron a ganar plata, y les iba cada día mejor. No que se hubieran incorporado al jet-set de Marbella, pero casi más. La tranquilidad, empero, es efímera, y un buen día los descubrió el corresponsal de una página digital. "INMIGRANTE ARGENTINO SE ENRIQUECE EN ESPAÑA MOSTRANDO EL CULO", decían los titulares de la prensa sensacionalista. Después hizo aporte un inspector fiscal para pedir los libros de contabilidad. Y le hincharon tanto la pacencia, que el Negro Cacciatore debió rajar como rata por tirante. El epílogo de esta historia cae por su propio peso: Cuando estás en lo más lindo, aparece un garca para escupirte el asado. Lo bueno no dura, dice el refrán.

THE END



Copyright: John Argerich, 2005
johnargerich@malmo2.net
All rights reserved.

La serie quincenal "El amasijo" se publica regularmente en 31 medios de 9 países.

paginadigital


Ir al principio,
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica
 
 
 
<h1>Diseño de sitios web</h1>
<h1>Diseño de sitios web</h1>
<h1>Diseño de sitios web</h1>

La explicacion del Genesis Un unico Dios El Génesis al fin resuelto. La explicación científica del relato bíblico de la Creación. Del texto poético a la comparación astronómica. ¿De que hablan los dos relatos de la Creación de La Biblia? En el relato existe un observador, quién narra lo que observa. Y una ubicación muy precisa desde donde observa.
BAJE EL LIBRO SIN COSTO
<h1>Taller literario</h1>
 

Diseño web
Optimización y posicionamiento

Clic Aquí

  Notas & Artículos
Educación
Noticias & Opiniones
Cartas de navegantes (opiniones)
El amasijo
Charlas sobre Arte
Entrevistas a artistas plásticos
Tecnología y ciencia
Teatro
Lectura y Textos
Artículos y boletines literarios
Temas varios
Entrevistas
Chistes
Columnas para sonreír
Reflexión
Biografías



book free download scientific creationism
repuestos de motores
Cursos de medicina china
servicios industriales
libros sobre la biblia
Motores para refrigeracion
Racks y estanterias metalicas
observador sobre la tierra en genesis
private preiswerte führungen deutsch buenos aires
historia del pueblo de Israel
cursos
mudanzas en capital federal
administracion de redes sociales
libros digitales
sacrificar gato
eutanasia de mascotas
Muebles de cocina buenos aires
abogados de empresas
colegio de traductores e interpretes
Cubiertos descartables
mudanzas en caba
teoria del diseño inteligente
cursos argentina
Vasos plasticos
Descartables para delivery
telas de tapiceria
observador sobre la tierra en genesis
rectificaciones
instalaciones de media potencia
clases de ingles acelerado
 

© Copyright 1999-2010 Paginadigital®. - Hecho el depósito que marca la Ley 11723 - Derechos reservados  




|Pon a paginadigital en tu sitio | Sugiere esta página a un amigo | Responsabilidad |
 info@paginadigital.com.ar
   |  Ayuda |

Web diseñado y producido por paginadigital®, Copyright 1999 - 20151, todos los derechos reservados. Los nombres e íconos de: paginadigital, Kids, art, pinturas, grabados, dibujos, objetos. Todos los derechos reservados. Hecho el depósito que marca la Ley 11723 - Derechos reservados | Términos y condiciones

| Home | Cursos y talleres | Servicios de Internet |Agenda de Ferias y Exposiciones | Exposiciones de arte y galerías | Becas, maestrias y posgrados | Programación de teatro, cartelera | Centros culturales | Concursos de pintura, literatura, arte, video, television, tv, teatro, casting | | Conferencias, seminarios, jornadas | cartelera de cine, tv, fotografía | Música, recitales, bandas, música clásica | Libreria, venta de textos y libros | Museos | Coros, operas, conciertos | Noticias, notas y artículos | Música de tango, cena show | Textos, poesía, prosa, cuentos, poemas | Solidaridad | Tarot, astrología | Mapa del sitio | Foro | Not | Cart | Salas | Tel | Taller | Taller literario | Enlaces útiles