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Cómo las grandes cadenas
televisivas manipulan la masacre
de Israel en Líbano y Gaza, por
Manuel Freytas.
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19/07/06
 
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Cómo las grandes cadenas
televisivas manipulan la masacre
de Israel en Líbano y Gaza
Manuel
Freytas
IAR noticias
La noticia del genocidio
israelí en Gaza y Líbano está en
todas las cadenas y TV locales,
pero no se le llama genocidio
sino conflicto, no hay un
ejército poderoso y superior que
ataca sino "combates" entre
pares, el ejército israelí y la
guerrilla (del país invadido)
que "ataca a Israel"
Durante un mes, el Mundial
de fútbol de Alemania convocó la
atención en vivo de más de tres
mil millones de personas en todo
el planeta gracias a que las
cadenas internacionales
difundían en directo ese evento
durante las 24 horas.
Países enteros movilizados por
las grandes cadenas televisivas
se paralizaron frente a las
pantallas de TV, y multitudes
salieron a las calles a celebrar
el triunfo de sus equipos con
muestras de risas o festejos, o
de llantos colectivos, cuando la
formación que los representaba
quedaba eliminada del mundial.
Durante un mes, y gracias a la
televisión, el Mundial de
fútbol, 22 tipos que corren
detrás de un balón, un negocio
de las trasnacionales y de los
medios de comunicación que mueve
8.000 millones de dólares, se
convirtió en una cuestión
central y determinante en la
vida de miles de millones de
personas que permanecieron
clavadas frente a los
televisores mientras duró la
competencia.
La "fiesta colectiva" (difundida
por TV) del Mundial de Alemania
se convirtió en una cuestión
"estratégica" de Estado para los
gobiernos de las naciones, tanto
dependientes como centrales, que
decretaban asueto laboral para
que sus ciudadanos no se
perdieran los partidos y
pudieran celebrar en las calles.
Hace quince días, el Estado de
Israel comenzó un genocidio
militar, primero en la Franja de
Gaza, y ahora en el Líbano, cuyo
desenlace operativo ya ha
costado la vida (hasta ahora) de
más de 150 personas (entre
palestinos y libaneses) entre
ellos mujeres, niños y hasta
bebés, además de la tremenda
destrucción de infraestructura y
medio ambiente dejada por los
bombardeos contra poblaciones
civiles indefensas.
Se trata de una masacre militar
de características inéditas, de
una superpotencia, el Estado
judío de Israel, que utiliza
contra poblaciones desarmadas
cazas F-16, artillería pesada,
tanques y blindados, aviones
espías sin piloto que vigilan
todos los espacios y lanzan sus
misiles orientados a blancos
(asesinatos) selectivos,
helicópteros Apache que atacan
las 24 hs., e infantería
cubierta por los blindados, que
avanza y rodea las ciudades.
Ante esta carnicería militar, a
la que se agrega el genocidio
causado por la emergencia
sanitaria y alimentaria de las
poblaciones bloqueadas por las
tropas judías, ningún gobierno
del mundo decretó asueto
nacional, ninguna de las
poblaciones que se movilizaron
para celebrar el Mundial de
fútbol de Alemania mueven un
dedo ni se dan por "enteradas"
de la tragedia.
Los miles de millones que se
emocionaron, rieron o lloraron,
con el Mundial permanecen
indiferentes ante el asesinato
en masa de seres humanos
bombardeados por una
superpotencia invasora, en el
colmo de la impunidad y del
silencio cómplice de las
potencias y de sus
organizaciones internacionales.
¿Qué le pasa a esta humanidad
que se conmueve y llora con 22
tipos rentados corriendo detrás
de una pelota, y no derrama una
sola lágrima ni se conmueve con
el asesinato masivo de sus
semejantes?
¿Cómo se llegó a esta
aberración, a este
individualismo atroz, a esta
deshumanización, a esta
indiferencia ante la muerte y la
vida, donde los únicos factores
de movilización colectiva son
los ídolos deportivos y los
personajes de la farándula?
La pregunta tiene respuesta: SE
LLEGO CON LA TELEVISION.
Se llegó a esto con la sociedad
de consumo, con la manipulación
informativa para vender
productos, espectáculos,
farándula, ídolos deportivos,
modas fashion, celulares, y, en
general, todo lo que sea
rentable para los consorcios
capitalistas mediáticos,
trasnacionales y locales, que
controlan y direccionan conducta
colectiva mediante la
"información" o el
"entretenimiento".
Pero así como las técnicas de
manipulación sirven para alienar
conciencias con la "TV
espectáculo", también sirven
para esconder la realidad, crear
cortinas de humo, y fabricar
"atención social", o
"indiferencia", ante los
distintos acontecimientos
locales o internacionales que se
van sucediendo.
El "mostrar" o "esconder" tal o
cual acontecimiento, depende de
los intereses que eventualmente
tengan los gobiernos y
consorcios mediáticos sobre el
mismo.
Así como las cadenas
internacionales "vendieron" y
mostraron masivamente el Mundial
de Alemania (que distrajo por un
mes la atención de los problemas
reales), de la misma manera
ocultan la masacre producida por
Israel en Gaza y Libano, de la
misma manera que lo hacen en
Irak o en otras partes del
planeta sometidas a la conquista
y al genocidio militar por el
control de mercados y de
recursos estratégicos.
La manipulación informativa
La primera técnica que utilizan
las grandes cadenas (tanto
televisivas como radiales y
escritas) es la
descontextualización del
lenguaje, la deformación
significante de los hechos, que
permite dar una interpretación
diferente a lo que en realidad
está sucediendo.
Así, por ejemplo, en relación a
Líbano y Gaza, la prensa
internacional sustituye la
palabra invasión (lo que en
realidad está sucediendo) por
"conflicto" , "enfrentamiento" o
"crisis", quitándole a Israel su
carácter de potencia agresora y
poniendo a Gaza y Líbano, países
invadidos, en la misma igualdad
de condiciones que las fuerzas
invasoras.
De igual manera sustituyen la
palabra "asesinato" (lo que
realmente está ejecutando Israel
en Gaza y el Líbano) por "muerte
de personas", lo que le quita el
significante real al genocidio
militar israelí realizado sobre
poblaciones civiles desarmadas.
Otro punto de la deformación del
lenguaje para esconder la
realidad, consiste en presentar
las acciones de los grupos
combatientes que resisten la
invasión (con recursos
logísticos y armamento precario
frente a una superpotencia) en
el mismo nivel que la potencia
israelí invasora.
De esta manera, llaman "guerra"
tanto a las masacres militares
de Israel sobre poblaciones
civiles como a las acciones
defensivas de los grupos
combatientes que defienden su
territorio, nivelando el
significante entre el "invasor"
y el "invadido".
La segunda técnica que utilizan
las grandes cadenas para
deformar la comprensión de la
masacre israelí en Gaza y el
Líbano es la "jerarquización de
la noticia", mediante la cual
minimizan y restan gravitación
social movilizante frente al
genocidio.
Veamos como lo hacen:
Las grandes cadenas, cuando
quieren imponer un "eje de
información" o de "noticia" lo
imponen. Y lo imponen mediante
una metodología: con repetición
encadenada y con coberturas en
vivo.
Si las grandes cadenas
televisivas trasnacionales
trasmiten una cobertura en vivo,
imponen planetariamente la
información a las cadenas y
medios locales que la
retrasmiten y potencian a las
sociedades ubicadas en su área
de influencia.
Así como el medio es el mensaje
(según la teoría de Mac Luhan)
la TV es la masividad del
mensaje globalizado a nivel
planetario, y lo que no está en
las pantallas simplemente no
existe.
Pero en este caso, el genocidio
producido por Israel en Gaza y
Líbano, las cadenas no lo
ocultan sino que lo deforman y
le quitan su significante de
hecho trascendente y de tragedia
humana universal
¿Y cómo lo hacen?
Como ya se dijo, a través de la
manipulación, la TV
internacional puede imponer
desde un mundial de fútbol hasta
los temas más estúpidoss de la
tierra como si fueran de
"interés general", o puede
quitar relevancia a hechos
trascendentes de importancia
clave para el destino de la
humanidad.
O sea, que de la misma manera
que tiene el poder de imponer lo
que al sistema le interesa,
cuenta con el poder de ocultar
lo que perjudica al sistema.
¿Y cómo lo hacen? Simplemente
"valorizando" y "jerarquizando"
la información.
Lo que se destaca como
información principal, a lo que
se da carácter de cobertura en
vivo, es lo que lee y registra
el televidente como
acontecimiento central.
Y aquí está la trampa: el
genocidio de Gaza y el Líbano no
figuran como "información
principal" relevante de las
grandes cadenas, sino como un
"agregado informativo" en el
gran paquete de la información
diaria.
Si bien está en todos los
segmentos de noticias, no cuenta
con la relevancia y la dinámica
de una cobertura con
corresponsales en vivo en los
diferentes teatros de los
hechos, con opiniones de
testigos, protagonistas de la
masacre, relatando la tragedia
en vivo y en directo.
En el caso de Gaza y Líbano, la
CNN, y las grandes cadenas no
ocultan la información, la
achican, la deforman, la reducen
en significación, para evitar la
reacción emocional del
televidente que la consume casi
con indiferencia.
Se pone la información (en este
caso Gaza y Líbano) detrás, se
la despoja de relevancia y de
titulares impactantes, se le
quita a las imágenes la música
de fondo, se la "desdramatiza",
y se la convierte en una
"noticia más".
Por otra parte, las cadenas con
la CNN a la cabeza, seleccionan
las imágenes, evitando
puntillosamente mostrar los
rastros asesinos de los
bombardeos israelíes sobre las
poblaciones civiles y sus
víctimas, personas comunes
asesinadas, entre las que se
incluyen mujeres y niños.
La manipulación mediática del
genocidio producido por Israel
en Medio Oriente apunta a lo
masivo: y lo masivo es la TV.
La jerarquización y difusión de
información en Internet no tiene
incidencia masiva: las agencias
que titulan en primer plano
sobre el genocidio en Gaza y
Líbano, son proveedoras de
radios, TV y diarios que luego
deciden sobre la valorización y
presentación de las mismas ante
la opinión masiva.
O sea que no se la oculta (a la
información) , se la manipula
con la "jerarquización " y la
"valorización".
La noticia del genocidio israelí
en Gaza y Líbano está en todas
las cadenas y TV locales, pero
no se le llama genocidio sino
conflicto, no hay un ejército
poderoso y superior que ataca
sino "combates" entre pares, el
ejército israelí y la guerrilla
(del país invadido) que "ataca a
Israel.
La técnica con la que
habitualmente los consorcios
mediáticos televisivos, y sus
repetidoras locales, arman las
coberturas para movilizar a
miles de millones de
televidentes, en el caso de Gaza
y Líbano es utilizada para
convertir al genocidio producido
por Israel en una especie de
"información burocrática" y
aburrida.
Esa es la razón principal por la
cual la masacre de Gaza y el
Líbano producida por Israel casi
"no existe" para los miles de
millones de televidentes que
consumieron el Mundial de
Alemania (22 tipos corriendo
detrás de una pelota) como la
razón principal y determinante
de sus vidas.
El mundo está compuesto por
miles de millones de individuos
que se rigen por un axioma
elemental: miro la televisión y
luego existo.
Y las grandes cadenas
televisivas se encargan de que
el genocidio militar de Israel
en Gaza y Líbano, simplemente,
no exista.
Gentileza:: Eva Troxler
[eva.troxler@gmail.com]
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