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Tierra, manos y cianuro: la
expansión minera en el noroeste
santacruceño
Desde los años 90´ a esta parte
viene aumentando el número de
empresas mineras que operan en
el noroeste santacruceño,
estimuladas por los sucesivos
gobiernos y amparadas en el
marco legal vigente.
Por
Luis Manuel Claps
Desde los años 90´ a esta parte
viene aumentando el número de
empresas mineras que operan en
el noroeste santacruceño,
estimuladas por los sucesivos
gobiernos y amparadas en el
marco legal vigente.
Estas empresas, en su mayoría
extranjeras, han logrado
identificar cuantiosos depósitos
de metales diseminados. Pero el
brillo del oro se ve opacado por
otra riqueza que alberga la
zona: las milenarias pinturas
rupestres y yacimientos
arqueológicos de la cuenca del
río Pinturas. Hasta ahora, las
mineras consolidaron un dominio
territorial y político de la
región. Sin embargo, la
situación podría comenzar a
cambiar.
Algo en las cuevas del río
Pinturas nos habla de lo
originario, nos toca el alma.
Delicado como caricia, el culto
de las manos parece ser una
historia tan larga como la
propia existencia humana. Leroi-Gourhan,
estudioso de las pinturas
rupestres de Lascaux, señaló el
rol liberador de las
extremidades superiores para el
desarrollo del cerebro, y por
consiguiente del Homo Sapiens.
Hay improntas de manos en los
más diversos lugares del mundo.
También en Patagonia.
Las primeras noticias sobre las
pinturas rupestres de Santa Cruz
se deben al viajero inglés
Musters (1871). En sus crónicas,
alude a la "colina de Dios", que
más tarde Escalada (1949)
identificará como el posible
lugar de origen de los hombres y
animales, según la cosmogonía
tehuelche (Gradin, 1985). Pero
fue Carlos J. Gradin, en 1964,
quien comenzó un estudio
intensivo y permanente de la
zona. La magia de las pinturas
lo conmovió de tal manera, que
no dejó de visitar Santa Cruz
hasta su muerte en el año 2002.
En "Recuerdos del Río Pinturas"
(1999), libro breve pero
hermoso, ya que el autor deja de
lado el lenguaje técnico del
arqueólogo para dejar ver más
bien los "espíritus que laten en
el Río Pinturas", puede leerse
algo de la experiencia íntima de
Gradin en la zona: su particular
mirada, que es también una
filosofía de acercamiento al
territorio basada en el respeto
y la contemplación. Cualquiera
que ingrese en la zona a través
de esa mirada, de esa
experiencia, se desespera al
conocer lo que está pasando allí
últimamente.
Cateos
en el Arroyo Feo
La Cueva de las Manos, ocupada
por grupos de cazadores y
recolectores desde fines del
octavo milenio AC, ubicada en el
cañadón del río Pinturas, fue
declarada Patrimonio Cultural de
la Humanidad por la UNESCO en
diciembre de 1999. El municipio
de Perito Moreno (declarado
Capital Arqueológica de Santa
Cruz) es la autoridad
responsable de la administración
del área de reserva. La
temporada pasada, me comentaban,
unos 10 mil turistas visitaron
el sitio. Es curioso que el área
declarada como patrimonio, lo
que instituye un régimen de
protección, hay sido restringida
a la Cueva de las Manos dejando
afuera, por ejemplo, la Cueva
del Arroyo Feo y el Alero
Charcamata. También a gran
cantidad de pequeños abrigos con
pinturas: Aleros del Buho, la
Vizcaina, Don Alfonso, Los
Almendra, la Madrugada, el
Cármen, por mencionar los más
conocidos (la enumeración es de
Gradin, 1982). En el folleto que
me dieron en la dirección de
Turismo de Perito Moreno, puede
leerse que la zona del Pinturas
"tiene el encanto de traducir la
sensación de hallarse en un
sitio inexplorado". Esto no
puede referirse a la exploración
minera.
Precisamente allí han ingresado
varias empresas, con la anuencia
de los propietarios de los
campos. Abrieron enormes
trincheras que se distinguen
desde la ruta 40, a unos 10
kilómetros. Hicieron caminos y,
como denunció el turista Carlos
Astrada, vertieron líquidos
sobre los cursos de agua del
lugar. "Vimos huellas de
topadoras y finalmente las
encontramos sacando piedras del
arroyo, como haciendo un camino
o algo por el estilo. No
entendíamos qué hacían esas
máquinas allí. Cuando llegamos a
la cueva del arroyo Feo, justo
enfrente, a unos 150 metros,
encontramos un equipo de
exploración minera. A 200 metros
de las pinturas rupestres están
realizando ese trabajo" dijo
Astrada a Tiempo Sur (nota
publicada también por
www.losantiguos.info con fecha 1
de junio de 2006). El preocupado
turista mandó un correo
electrónico a la secretaría de
Turismo de la localidad de Los
Antiguos, pero nunca tuvo una
respuesta: en el noroeste de
Santa Cruz no se puede denunciar
a una empresa minera.
El
proyecto San José
Construido con 50 millones de
dólares del Standard Bank (que
también le prestó 75 millones a
la canadiense Wheaton River para
comprar el 12,5 por ciento de
Minera Alumbrera, en la
provincia de Catamarca), el
proyecto San José es una
explotación de dos vetas de
plata y oro (Huevos Verdes y
Frea) de forma subterránea. Es
el más avanzado en el noroeste
de Santa Cruz: se espera que
comience a operar plenamente a
comienzos de 2007. Ubicado a
unos 120 Km. al oeste de Las
Heras y a unos 50 Km. al este de
Perito Moreno, se extraerán unas
61.000 onzas de oro y 3.400.000
onzas de plata al año. El área
minera se encuentra a unos 7 Km.
al sur de la confluencia del río
Pinturas y el río Deseado. El
proceso de tratamiento de las
750 toneladas diarias de
material contempla el uso de
cianuro de sodio para la
separación del oro y la plata.
La empresa a cargo del proyecto
es Minera Santa Cruz, una
sociedad entre la peruana
Mauricio Hochschild & CIA SA y
la canadiense Minera Andes. Si
bien el proyecto está a relativa
distancia de las pinturas
rupestres, la agresiva
estrategia pública de la empresa
ha obliterado una discusión
colectiva sobre la actividad
extractiva en la zona. En Perito
Moreno, Las Heras y Los Antiguos
vienen escuchando pacientemente,
desde hace dos años, su discurso
sobre la "responsabilidad
social" por todo medio de prensa
disponible. Pero muchos
comienzan a advertir que algo
anda mal. Más aun si se tienen
en cuenta las experiencias de
crítica y resistencia a la
industria minera metalífera que
crece en provincias vecinas como
Chubut o Río Negro. Frente a
esto, Minera Santa Cruz cerró
filas con funcionarios locales,
provinciales y nacionales. Y
detrás de ella, llegaron las
demás.
"El
entorno comunitario es lo más
importante para la empresa"
Afirmaba Juan Incháustegui
Vargas, presidente de Mauricio
Hochschild & CIA, en la
presentación del proyecto en el
Salón Sur de la Casa de
Gobierno, con la presencia de
Néstor Kirchner. Lo primero que
hizo Minera Santa Cruz fue
firmar un convenio con el
Consejo Provincial de Educación
de la provincia, cuyo titular es
Ingrid Bordoni, el 22 de abril
de 2005. De este convenio,
ratificado por el entonces
gobernador Acevedo, y en el que
participa también el ministerio
de la Producción, bajan todas
las acciones de inserción
comunitaria desplegadas por la
minera, con el objeto de
"cooperar en el plano académico,
científico, intercambio de
información y capacitación de
recursos humanos".
A ese convenio se fueron
agregando protocolos
específicos: para la producción
de textiles (ropa de trabajo
para los operarios), para la
entrega de 24 mil mangos al
intendente cuyo propósito fue
terminar la obra del matadero
municipal, un tercero se trató
de la entrega de tres
invernáculos (pero ojo, dos
durante el 2006 y, si la cosa va
bien, el tercero en 2007). Pero
el más interesante es el "Plan
integral de formación y
capacitación en minería de
metales para el empleo local",
destinado a los jóvenes de las
tres localidades vecinas al
proyecto. Al final del curso, el
Consejo de Educación y Minera
Santa cruz entregaron un
certificado de "operador de
procesos mineros". En otras
palabras, para laburar de
perforista en los túneles de la
mina. Varios de quienes tomaron
el curso se sorprendieron por la
desorganización reinante: "nadie
nos daba pelota... el curso duró
un mes, pero solamente operé la
máquina perforadora unas dos
horas, más bien me parece que
era todo un chamuyo" me
comentaban. Para algunos, la
promesa de prosperidad dorada se
desvanece. Consuelo efímero para
una ciudad como Perito Moreno (4
mil habitantes), cuyo municipio
tiene unos 600 empleados.
Espíritu en peligro
Comenta Gradin que los primeros
habitantes de la zona del río
Pinturas, hace varios miles de
años, "habrían llegado a
constituir una sociedad de
cazadores, cada vez más
organizada y... tal vez más
justa que la actual, más
comunitaria" (1999). Esta
afirmación constituye todo una
declaración política. Nadie
domina la verdad. Es hora de que
otras fuentes, argumentos y
experiencias relacionadas con
las actividades extractivas
ingresen en el escenario público
del noroeste santacruceño. De lo
contrario, los espíritus del
Pinturas podrían dejarnos para
siempre.
www.ecoportal.com.ar
Gentileza: volar [
volar@fibertel.com.ar ]
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