Detectan cómo eligen las
plantas el polen para ser
fertilizadas
Por José
Galan
La Jornada, México
Se trata de un sistema
bioquímico de reconocimiento del
material propio y externo, que
hace posible la diversidad.
Publicará Nature el resultado de
estudio de la UNAM
Científicos de la Universidad
Nacional Autónoma de México
(UNAM) descubrieron el mecanismo
molecular por el cual las
plantas reconocen el polen
adecuado para ser fertilizadas y
producir descendencia con
viabilidad genética, lo que a su
vez da lugar a la diversidad
vegetal, de acuerdo con los
resultados de una investigación
iniciada en 1997, que recibió ya
el visto bueno de la revista
especializada Nature para su
publicación.
Las plantas, a diferencia de los
animales, no pueden seleccionar
de manera visual qué miembro de
su especie es idóneo para tener
descendencia, es decir, no
eligen su pareja como los
animales, pero sí cuentan con un
sistema de escrutamiento que les
permite, mediante procesos
bioquímicos, realizar la
elección.
Un equipo que encabeza Felipe
Cruz García, de la Facultad de
Química, descubrió parte del
mecanismo molecular de
reconocimiento de polen de las
plantas, mediante el cual es
posible contar con una
diversidad vegetal como la que
existe en el planeta.
Depresión endogámica
Cruz García explicó que la
mayoría de las flores son
hermafroditas, es decir, tienen
los dos sexos, y, dada la
proximidad del órgano masculino
con el femenino, es probable que
le caiga su propio polen. Si eso
ocurriese de forma recurrente,
se presentaría depresión
endogámica, a causa del
apareamiento de individuos
emparentados entre sí. "En los
humanos ocurrirían
inconvenientes como la
consanguinidad que produce la
hemofilia, por ejemplo", dijo.
Para evitar tal conflicto, han
desarrollado un sistema
bioquímico de reconocimiento del
material propio y del
proveniente de fuentes externas.
"Eso es importante porque, si
viene de otras, las células
espermáticas sí fecundarán los
óvulos y se producirá una
descendencia con mayor
variabilidad genética", aclaró.
Esto propicia que un vegetal
genere una proteína con
actividad de ribonucleasa
conocida como S-RNasa, que
contacta a otra producto del
polen llamada SLF, de tal suerte
que si esta última viene de la
misma fuente será rechazada.
Por ejemplo, una planta S1S1
producirá una S1-RNasa que
identificará a la proteína SLF1
del polvillo. Cuando así sucede
y ambas coinciden, la especie
mata a su propio material. Si
viene de otra variedad, por
ejemplo de una S3S3, la deja
libre y el tubo polínico crece y
fecunda a los óvulos; entonces
la descendencia será S1S3. Es
decir, se incorporan nuevos
genes. Ese detalle "contribuye
en gran medida a que sea
apreciable la diversidad
vegetal, porque estos sistemas
promueven la polinización
cruzada, es decir, la
posibilidad de tener
descendencia con diferentes
individuos", aseveró.
Hasta ahora, añadió el
científico, se había sugerido
que el mecanismo molecular de
rechazo se llevaba a cabo por
degradación de la S-RNasa en los
tubos polínicos, inducida por
otra proteína, la SLF,
descubierta por especialistas
estadunidenses. Sin embargo,
desde 1997, cuando el
universitario realizó una
estancia posdoctoral en la
Universidad de Misuri-Columbia,
Estados Unidos, se había
detectado que no ocurría así. Y
recordó que las observaciones en
microscopía confocal lo
confirmaron.
Gentileza: Pedro Flecha [
pedroflecha@yahoo.com ]
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