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Mozart: El músico
identificado con su música
Por Cristina Papaleo
Con el jubileo por el 250
aniversario del nacimiento de
Wolfgang Amadeus Mozart, muchas
cosas se han dicho, aunque
quizás falte que no existe
músico en la historia que se
confunda tanto con su propia
obra.
Decir que era genial es casi un
lugar común, preferible resulta
llamarlo 'el obrero de la
música' pues en su existencia de
35 años compuso 46 sinfonías, 27
conciertos para piano, 23
óperas, 178 sonatas para piano,
20 misas y 60 obras orquestales.
Aprendió con su padre Leopoldo,
quien le impuso una disciplina
prusiana siendo natural de
Salzburgo, Austria, y de esa
rigidez brotó una personalidad
que creaba rápido, profuso y
excelente.
Algunos opinan que fue uno de
los mejores oídos musicales de
la historia.
El realizador checo Milos Forman
rodó hace algunos años su filme
Amadeus y reveló que con esa
cinta no pretendía defender a
Mozart sino al compositor
italiano Antonio Salieri, su
contrincante.
'A Mozart no hay que defenderlo
porque puede hacerlo él solo con
su obra. Como hombre y artista
me siento más identificado con
Salieri porque era más normal,
más parecido a la mayoría',
agregó el director de Alguien
voló sobre el nido del cuco.
El autor de Réquiem era díscolo
y disipado, de eso no hay duda,
como estaba superdotado no tenía
ni que fingir, ni simular ni
recurrir a la doble moral.
Representaba un cuadro parecido
a esto: Dios en el cielo y él en
la Tierra.
Más su obra profusa lo hace
desaparecer como individuo,
porque por él habla su música.
No era un carácter, sino un
creador, quizás el más grande,
caudaloso y controvertido en la
historia del pentagrama mundial.
Cuando pensamos en él nos viene
a la mente la Sinfonía 40, o
estrofas de Las bodas del Fígaro
o Don Giovanni. Ahí está otro de
sus legados: también nos obliga
a recordarlo con música de
fondo.
Por eso es grande y se le
jubilea de la manera que el
mundo lo hace. Según datos de
los medios no ha existido músico
que provoque más homenajes a
escala planetaria.
Mozart es como el fútbol o como
el nacimiento de un hijo
deseado.
Su
música llegó para quedarse.
¿Quién puede imaginarse un mundo
sin Mozart? El mundo celebra su
250 aniversario y Alemania rinde
homenaje a uno de sus mayores
íconos culturales.
Quien gusta de su música corre
peligro de perderse en la
multitud de obras que recuerdan
su carrera, sus amores, éxitos y
sufrimientos. Más de 20.000
libros registran el paso de este
músico por la vida, por no
hablar de películas como
"Amadeus", de Milos Forman,
numerosas páginas de internet y
series de televisión. Además,
los productos Mozart invaden el
mercado, desde los bombones de
chocolate hasta los muñequitos
de Mozart para los más pequeños.
Nunca un clásico se vio tan
inmerso en la cultura popular.
Sin duda, todo es posible en el
año de Mozart.
Primer
artista que supo vender su marca
Fue un niño prodigio y un
prolífero artista, mimado y
agobiado por un padre exigente.
Fue más tarde un músico que, en
sus 35 años de vida creó más de
600 obras y pagó seguramente un
alto precio por la fama. Su
padre, Leopold Mozart, al notar
el talento de Wolfgang, puso a
su alcance las primeras
herramientas musicales.
Proveniente de una familia
humilde de trabajadores de
Augsburgo, hoy Alemania, y
poseedor de un gran talento
musical, dio clases de violín a
Wolfgang Amadeus y lo llevó
hasta los salones de la realeza
y la aristocracia, haciendo de
él una estrella, con todo lo que
eso significa para un niño.
Mozart compuso su primera
partitura a los cuatro años, y a
los ocho ya supo entusiasmar al
rey Luis XV de Francia y a Jorge
III de Inglaterra, entre otros
personajes de la realeza. A la
edad de doce años compuso sus
primeras 22 óperas.
Hace más de dos siglos, Wolfgang
Amadeus utilizaba lo que hoy
llamaríamos una "estrategia de
márketing" para dar a conocer su
obra. Realizó numerosas giras a
través de Europa llevando su
música a las cortes y a las
calles, y su ciudad natal,
Salzburgo, hoy le rinde homenaje
con 260 conciertos y 55 misas.
Berlín, Augsburgo, París, Nueva
York, Praga, Londres y Buenos
Aires lo homenajean también con
diversos eventos.
Mozart
supera a la música pop
Para el 84 por ciento de los
alemanes, Mozart es más
importante que las grandes
estrellas pop de la actualidad,
como Madonna o Robbie Williams,
según una encuesta del semanario
Stern.
Y es que, según Dirk Hewig,
presidente de la Sociedad
Mozartiana de Alemania, "Mozart
quería ser bien recibido, y
nunca quiso componer música
obscura para grupos pequeños".
De las 630 piezas que compuso,
27 eran conciertos para piano,
además de 40 sinfonías y óperas
famosas como Las bodas de
Fígaro, La flauta mágica y Don
Giovanni.
Si de algo se alegran los
alemanes, es de poder considerar
a Mozart como propio. Su música,
que por su melodía está hecha
para oídos que saben disfrutar
de la belleza de lo simple, es
capaz de desarmar la coraza del
más duro y entrar por el
corazón, para ponernos en
contacto con la alegría
inherente a la vida.
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