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Ellos: ¿los unos o los otros?,Fco.
Fernández Buey. - 17/02/06
 
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Ellos: ¿los unos o los otros?
Fco.
Fernández Buey
El presente ensayo, no
pretende ser más que el eco de
nuestra conciencia, ante la
marginalidad, la discriminación
y la segregación social, que
tanto deseamos abolir de nuestra
sociedad. Están
convidados...Desde hace unos
años en nuestro país, se dan dos
fenómenos simultáneos, que
entendemos son producto de la
aplicación de políticas
neoliberales, que lejos de
incluir a los seres humanos en
el sistema vigente, excluye y
margina a la mayoría.
Se da por un lado una corriente
de emigrantes hacia los países
del primer mundo, y por el otro,
y de éste nos ocuparemos,
recibimos principalmente de
países vecinos como Bolivia,
Paraguay y Perú, nuevas
corrientes migratorias, al
ocurrir esto, existe una mayor
exposición a la alteridad, que
da lugar al surgimiento de
movimientos nacionalistas,
prácticas xenófobas y de
segregación social por un lado,
y por el otro, de acciones de
revitalización de lo étnico, del
discurso de la tolerancia y del
respeto a lo diferente.
Nos preguntamos entonces
¿existen otros factores que
contribuyan a que se den estas
prácticas xenófobas o de
discriminación? Y creemos que
podemos comenzar a entenderlo a
través de las siguientes
definiciones:
Eduardo Menéndez, sostiene que
el racismo no es solamente una
cuestión de segregar negros u
odiar judíos, el racismo debe
ser referido a la forma de
relaciones sociales y culturales
que implican negación,
discriminación, subordinación,
compulsión y explotación de los
otros en nombre de pretendidas
posibilidades y
disponibilidades, ya sean
biológicas, sociales o
culturales. Toda relación social
que signifique "cosificar" a los
otros, es decir negarle
categoría de persona, de igual;
toda relación que permita la
interiorización y uso de los
otros es racismo.
Según Albert Memmi Racismo es la
valoración generalizada y
definitiva de las diferencias
biológicas, reales o
imaginarias, en beneficio del
acusador y en detrimento de su
víctima, con el fin de
justificar una agresión.
Citando a Lévi Strauss:
"descubrimos que la raza es una
función, entre otras, de la
cultura" . Perrot Preiswert,
parafrasea a éste, diciendo que:
Es la cultura la que determina
las relaciones de amistad o de
hostilidad que un grupo mantiene
con sus vecinos (...) Cultura es
el conjunto de los valores,
comportamientos e instituciones
de un grupo humano que es
aprendido, compartido y
transmitido socialmente. Abarca
todas las creaciones del hombre.
La cultura es el resultado de la
acción que el hombre ejerce
sobre su ambiente natural y de
la interacción de los miembros
de un grupo.
Tomando como referentes a estos
y otros autores, trataremos de
explicar y explicarnos por qué
esta cuestión del racismo, el
etnocentrismo y la
discriminación, está instaurada
en el seno de nuestra sociedad
como un dogma establecido y
quienes pertenecen a lo Uno y a
lo Otro.
Coincidimos con Albert Memmi en
que: el racismo no toma como
base la razón sino que surge
como la proyección mítica y
racionalizadora de una
experiencia vivida, emocional y
más o menos confusa. Cada vez
que se halla en contacto con
otro ser individual o colectivo
diferente o al que conoce mal,
el individuo o grupo reaccionará
con actitudes de inquietud o
desconfianza, con un gesto de
rechazo agresivo.
"En las Américas, y también en
Europa, la policía caza
estereotipos, culpables del
delito de portación de cara.
Cada sospechoso que no es
blanco, confirma la regla
escrita, con tinta invisible, en
las profundidades de la
conciencia colectiva: el crimen
es negro, o marrón o por lo
menos amarillo. Esta
demonización ignora la
experiencia histórica del mundo.
Por no hablar más que de estos
últimos cinco siglos, habría que
reconocer, que no han sido para
nada escasos los crímenes de
color blanco." (Eduardo Galeano)
Sin embargo hoy en día, se ha
llegado a la conclusión de que
desde el punto de vista
biológico las razas no existen.
Las agrupaciones humanas en
términos de "blancos", "negros"
o "indios" no pueden por ellos
ser marcadas o establecidas en
términos genéticos de ninguna
manera que sea mínimamente clara
o precisa.
Además, existe un acuerdo
bastante generalizado de que las
razas no son sino
"construcciones sociales". Al
igual que la identidad, la raza
es entonces una idea. Esta idea
tiene un enorme peso en la
realidad porque las personas que
creen en ellas se comportan como
si las razas realmente
existieran, transformándolas así
en categorías sociales dotadas
de un gran poder.
Teniendo en cuenta este
pensamiento, entendemos cuando
Feinmann explica que: Los
sectores de poder de la
Argentina , siempre se asumieron
como lo Uno . Lo Uno fue (y es)
lo esencial, lo primero, lo
indivisible, y lo bueno. Lo uno
se propuso y se propone el
control, el dominio, la
exclusión o, sin más el
exterminio de lo Otro . Nunca su
inclusión. Lo Uno fue siempre lo
Uno: el Poder. Lo Otro tuvo
diversas encarnaciones: fueron
los gauchos, los negros, los
indios, (...) los subversivos y
(hoy) la "delincuencia" y los
nuevos inmigrantes (...)
Para lograr insertar en el seno
de la sociedad, esta
"cosificación" de los Otros,
encontramos que existen
mecanismos discursivos
involucrados en la construcción
de otredades, que el poder
vuelve necesarias para regular
por exclusión y/o inclusión un
orden social. Esto en nuestro
país se vio claramente reflejado
en la década "menemista" Una de
las principales herramientas de
la hegemonía que detenta el
poder es la comunicación masiva,
por eso en los medios de
comunicación, los tópicos sobre
el otro no fueron ni son libres:
existe una selección de tópicos
(que en última instancia se
reducen al desvío respecto de la
norma) referidos a casos
acotados sobre los cuales se
focalizan y a partir de los
cuales se realiza una
generalización que construye
grupos en torno a la diferencia,
construyéndola, cosificándola.
Al entender que tanto el
concepto de "identidad" como el
de "otredad" son construcciones
sociales, podemos pensar que el
"uno" identidad, construye,
codifica al "otro", podemos
aproximarnos al racismo desde su
origen, la intolerancia y la
exclusión que no es sino "la
negación sistemática en la
historia, a la idea y a la
práctica a ella asociada, de que
los otros son simplemente otros"
(Castoriadis). Visto así, no es
difícil reconocer que la
exclusión es un fenómeno mucho
más globalizado de lo que se
admite. Parecen ser universales
la "aparente incapacidad de
constituirse uno mismo sin
excluir al otro y la aparente
incapacidad de excluir al otro,
sin desvalorizarlo y,
finalmente, sin odiarlo" (Castoriadis).
Pero esa forma de representarse
al otro tiene su historia, que
en general se resume en que se
considera a los "otros" como
inferiores. El razonamiento se
concreta a pensar: si éstos
fueran iguales a nosotros y
nosotros fuésemos iguales a
ellos, entonces no habría razón
para que tuviéramos costumbres
distintas. La in diferenciación
es vivida como la pérdida de la
propia identidad, y esto lleva a
que se pierda la razón de las
propias costumbres. La
consecuencia de no aceptar esto
se reduce a no querer ver a los
otros como eso, como simplemente
otros, no poder dejar de
compararlos, no poder
simplemente aceptarlos.
Llegamos así a relacionar el
concepto de racismo con el de
cultura y etnocentrismo.
Aceptamos que la diversidad
cultural se encuentra en nuestra
propia sociedad, pues estamos
inmersos en una época de
mestizaje, mezcla de
diversidades y globalización.
Somos el resultado y producto de
un enorme collage. El
etnocentrismo descansa en una
actitud psicológica antigua, que
aparece en nosotros ante una
situación inesperada, consiste
en repudiar las formas
culturales que son diferentes y
alejadas de otros más cercanos y
con los cuales nos
identificamos. Para Lévi-Strauss,
la humanidad actualmente parece
cristalizarse en una monocultura.
Diríamos un discurso hegemónico
en un mundo globalizado.
Podemos ver claramente como los
sectores hegemónicos que
detentaban el poder
(impunemente) en nuestro país
desde 1976, se niegan a perder
ese poder que podían ejercer;
para eso, bajo una aparente
amplitud y entendimiento del
Otro, reafirman su necesidad de
"círculo cerrado" y dejan de
manifiesto su preocupación
porque algunos sectores
minoritarios logren un espacio
reconocido y respetado en
nuestra sociedad. Los Otros, por
ejemplo los "pobres" no pueden
compartir la casa, deben ser
contenidos por medio de la
caridad y los Unos deben ser
entendidos, apoyados y
respaldados para que puedan
seguir administrando y
gobernando la casa, decidiendo
ellos y ayudando a la sociedad a
tomar conciencia sobre quien
puede estar adentro y quienes
deben estar fuera.
Cuando la Constitución expresa:
"... asegurar los beneficios de
la libertad para nosotros, para
nuestra posteridad, y para todos
los hombres del mundo que
quieran habitar en el suelo
argentino..." y el artículo 1 de
la Declaración Universal de
Derechos Humanos plantea que
"Todos los seres humanos nacen
libres e iguales en dignidad y
derechos y dotados como están de
razón y conciencia, deben
comportarse fraternalmente los
unos con los otros." , no son
solo palabras hueras, sino es el
espíritu de libertad en el cual
se construye nuestra nación.
Creemos, esencialmente, que los
Derechos Humanos deben ser
respetados y no deben quedar
solamente en un sentido
declarativo. El preámbulo de la
Constitución Nacional debe
convertirse en acción.
Educarnos en una cultura que se
enorgullezca de no ser
monolítica, de su tolerancia a
la pluralidad de subculturas y
de su disposición a escuchar a
las culturas vecinas, es nuestro
compromiso.
Tal vez, seamos capaces de darle
lugar a estos pensamientos y de
sembrar estos derechos en cada
uno de los hombres para que al
dar sus frutos podamos compartir
una sociedad basada en el
respeto e integración del Otro
diciéndole no al racismo y no a
la discriminación.
Bibliografía:
• José Pablo Feinmann – «La
metáfora de la casa tomada» •
Albert Memmi – «Racismo y Odio
del otro» • Eduardo Menéndez –
«Racismo, Colonialismo y
violencia científica» • Claude
Lèvi Strauss – «Antropología
Estructural» Cap. I y II. » •
Preiswert Perrot – «Cultura,
raza y etnia» • Castoriadis –
«Reflexiones sobre el racismo» •
Eduardo Galeano – «Patas Arriba»
• Declaración Universal de
Derechos Humanos • Constitución
Nacional
Julieta Gironacci, Marcela
Combín, Liliana Leonor González
y Liliana González
www.dialogica.com.ar
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Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual
2.0
Fuente-http://www.mestizos.net/article56.html
Gentileza:: Juanita Velez
Taboada
[veleztaboada_juanita@latinmail.com]
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