|
|
En la antesala de la paz. -
23/02/06 (España)
 
|
|
En la antesala de la paz
Mikel
Agirregabiria Agirre
Necesitamos la paz para
normalizar nuestra existencia y
asegurar un futuro de progreso
social, económico y político.
Se ha especulado demasiado
con la inminencia de un
comunicado en el que ETA declare
el fin de violencia. Con
filtraciones interesadas, como
la recibida por los rotativos
barceloneses El Periódico y La
Vanguardia que publicaron en
portada un anuncio del alto el
fuego de la banda ETA el
15-2-06. En Euskadi incluso fue
vox populi el bulo de que ese
día ETB a las 15:00 daría la
noticia siguiendo instrucciones
adelantadas y que se
confirmarían minutos antes.
El "Ya viene, ya viene..." había
sido animado por las
declaraciones del presidente
Rodríguez Zapatero, con el
célebre «inicio del principio
del fin», nada menos que en tres
ocasiones durante la semana
anterior: Tras el Consejo de
Ministros, en el aniversario del
asesinato de Tomás y Valiente, y
en el Congreso de los Diputados
para responder a Rajoy. También
Ibarretxe ha reconocido que "se
está esperando la decisión de la
banda terrorista" y "que hay que
estar preparados para cosas
buenas", aunque sin poner plazos
concretos. Sin embargo, el
dirigente de Batasuna, Pernando
Barrena, se refería a las
informaciones de los dos diarios
catalanes como "titulares
pomposos y llamativos", de
"supuestas informaciones" y de
"falta de rigor".
Había coincidencia, sin embargo,
entre lo dicho por Zapatero, “el
proceso será duro, largo y
difícil”, y lo anunciado por
Arnaldo Otegi, "existe una
oportunidad abierta para
solucionar el conflicto" vasco,
aunque el proceso, que es "mucho
más" que una tregua de ETA, será
"difícil, duro y largo". Tres
adjetivos coincidentes que,
aunque anuncian una anhelada
expectativa, la fían para lejos.
Los indicios favorables de que
ese amanecer está cerca son
muchos y significativos: El
23-2-06 se cumplirán mil días
sin atentados mortales, y el
30-5-06 serán tres años con
muchas otras víctimas, pero sin
más sangre derramada. Y cada día
que pasa sin muertos hace más
improbable e impensable una
vuelta atrás.
Otros signos positivos del
proceso de distensión social son
la formalización de relaciones,
por primera vez en la historia,
entre el sindicato abertzale LAB
y el socialista UGT, o el
manifiesto a favor del proceso
de paz en Euskadi que
parlamentarias de todos los
partidos vascos (excepto el PP)
intentar acordar para el 8 de
marzo, Día Internacional de la
Mujer Trabajadora.
El gobierno socialista ha dado
pasos significativos, el
principal de los cuales es la
resolución parlamentaria de mayo
de 2005, aprobada por todos los
partidos menos el PP, y que
recoge, a su vez, el punto 10
del Pacto de Ajuria Enea de
enero de 1988, sobre cómo
conducir un eventual proceso de
paz.
El sistema de las dos mesas (la
mesa del Gobierno y ETA, y la
mesa de partidos) parece
aceptado por todos los agentes
políticos, excepto el PP que
sobreactúa a la desesperada
buscando unos réditos
electorales a corto plazo, que
algún día se volverán en su
contra. Otegi señalaba que la
mesa esencial era la de los
partidos, dando por supuesto que
en la otra hay que tratar poco
(la carta de la política
penitenciaria). Los demócratas
sólo exigimos que ETA no tutele
el proceso político en Euskadi
en la mesa entre partidos, cuyos
agentes son los únicos que
tienen depositada la
representación de la ciudadanía
en función y cuantía determinada
por las urnas.
El tic-tac del reloj prosigue
imparable. En Euskadi el
hartazgo y la náusea son
unánimes. No se ha conocido sino
la violencia de la dictadura y
luego la de la “lucha armada”.
Está hastiado, del primero al
último de sus ciudadanos,
incluyendo las bases sociales de
Batasuna que también saben que
el tiempo de la violencia ha
concluido. Además, la
ilegalizada Batasuna quiere
recuperar su rol político en las
elecciones municipales y forales
de 2007, y para ello gestiona
que ETA proclame su cese. Desde
noviembre de 2004 su Declaración
de Anoeta apuesta exclusivamente
por las vías políticas. Ya no se
trata de un intercambio de paz
por presos como condición previa
al alto el fuego, sino de
legalización de Batasuna tras un
compromiso verificable de la
retirada de ETA.
El ciclo de ETA está acabado,
porque así lo perciben sus
mismos integrantes. Ya sólo les
queda, aunque suene cínico,
pasar su último recibo del
“impuesto revolucionario” y
negociar la entrega de las
armas. En “su mesa”, ellos no
olvidan lo que dijo el propio
Aznar en su época (en el
frustrado proceso de paz de 1998
en Zurich, como en 1989 en Argel
en tiempos de Felipe González),
que “la ley se va a cumplir
siempre, pero el espíritu tiene
que ser abierto y generoso”. A
pesar de la acusada politización
partidista de algunos foros,
para superar tanto y tan largo
sufrimiento también las víctimas
(que en muy distinto grado lo
somos todos) aceptarían que se
aplicase la generosidad de un
Estado de Derecho.
Existe una triple obviedad en
esta espera: 1º) Algún día
llegará la ansiada paz. 2º) Ese
día, cada minuto que pasa, está
más cerca. 3º) Todos podemos
hacer algo para adelantar esa
fecha. Un buen consejo es que
circule sin rubor el diálogo, el
perdón, la tolerancia, la
aproximación y la esperanza.
Mikel
Agirregabiria Agirre. Getxo
http://www.getxoweb.com/mikel
Versión final en:
http://www.geocities.com/agirregabiria2006/paz.htm
Gentileza:: Mikel Agirregabiria
Agirre
[agirregabiria@euskalnet.net]
paginadigital |
|
  |
|
Ir al principio,
|
|
Noticias, opinión, política,
derechos humanos, movimientos
sociales, informes,
latinoamerica |
|
|