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¿Son los narcotraficantes los
responsables de la
drogadicción?, por Ernesto
Partida Pedroza. -
10/02/06 (México)
 
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¿Son los narcotraficantes los
responsables de la drogadicción?
por
Ernesto Partida Pedroza
Criticamos a E. U. porque
no han podido disminuir el
consumo de drogas, pero también
nosotros hemos sido incapaces de
disminuirlo.
El narcotráfico es una
actividad que se ha incrementado
en los últimos años, muy a pesar
de que es cuando más se ha
combatido.
Cuando uno revisa las cifras se
da uno cuenta que se ha
destinado un gran presupuesto
para el combate de dicha
actividad, se ha dado el
aseguramiento de muchas
propiedades de los
narcotraficantes, se ha apresado
a varios jefes de
narcotraficantes, son muchos los
elementos de las fuerzas armadas
que han caído en el cumplimiento
de su deber, se cuentan entre
los muertos narcotraficantes,
policías y funcionarios a mas de
1200 personas, etc. Y sin
embargo es una actividad que no
cesa.
Las diversas instancias de
gobierno nos dicen que la
violencia se debe a la
eficiencia de las acciones de
gobierno en contra de las
actividades criminales, pero en
realidad es el resultado de la
corrupción e impunidad en los
tres niveles de gobierno y por
la falta de una política de
prevención del crimen.
Los narcotraficantes cuentan con
las mejores armas, entre ellas
están las granadas de
fragmentación, lanzacohetes,
rifles de asalto y hasta
bazucas.
Las operaciones del narcotrafico
se dirigen desde las mismas
prisiones de alta seguridad,
como lo han reconocido las
autoridades federales.
Esta actividad ha llegado a
contaminar a las altas esferas
militares, esto llegó hasta el
que fuera considerado el zar
antidrogas el General Jesús
Gutiérrez Rebollo Se dice que
las campañas electorales han
estado contaminadas de dinero
proveniente del narcotrafico,
esto es difícil de comprobarlo,
pero hay suficientes elementos
para pensar en que ello es
posible.
Los narcotraficantes cuentan con
el apoyo de los pueblos en donde
se realiza tal actividad,
siempre están dispuesto para
ayudar a pobladores de las
regiones en donde se produce la
droga. En todo momento muestran
su "generosidad", más que
cualquier gobernante.
No podría explicarse de otra
manera la supervivencia de los
narcotraficantes en todos los
lugares sin ser apresados.
Cuentan con la complicidad de
gran parte de la población en
las que suelen estar.
Son muchos los corridos en las
que se cuentan las "hazañas" de
los capos, es por ello que son
admirados por un importante
sector de los jóvenes.
Quienes combaten esta actividad
tienen la desventaja de ser
perfectamente localizables, se
tiene sus domicilios, los
nombres de ellos y de sus
parientes y sus teléfonos, en
cambio, de los narcotraficantes
no se tiene mas datos, mas que
de su existencia. Esta condición
los pone en amplia ventaja ante
sus combatientes, pero algo de
suma importancia es la
protección con la que cuentan de
sus pobladores. Sería difícil
saber que tanto es por miedo o
por convicción.
El problema del narcotráfico
está en que se combate a los
narcotraficantes, pero no se
hace nada para otros no lleguen
a esa actividad. No existe una
verdadera prevención.
Algo que nos llena de
preocupación es el resultado de
una encuesta entre los jóvenes
que nos habla de que estos
sienten una profunda admiración
por los narcotraficantes, entre
ellos al Chapo Guzmán.
Se han hecho varias encuestas en
las que se ubican a los
narcotraficantes como a
verdaderos héroes.
Todos estos elementos hacen
sumamente difícil el combate de
los narcotraficantes puesto que
casi la sociedad entera está
involucrada de una u otra forma.
Cuando los aspirantes a ocupar
los puestos de elección popular
nos hablan de combatir dichas
actividades, nos hablan de
equipar a los cuerpos policiacos
de la más alta tecnología y
depurar los cuerpos policiacos a
los que se les ha comprobado
alguna complicidad. Se habla de
endurecer las leyes que ayuden a
combatir de una manera más
eficaz todo este tipo de
delitos.
Como promesas están muy bien,
pero ¿Cómo evitar que otros
lleguen a esas actividades?
¿Cómo evitar las deserciones de
los cuerpos policiacos y de los
miembros del ejercito y que se
incorporen a las actividades del
narcotráfico?
Mientras no se haga algo al
respecto, de nada servirá todo
el esfuerzo y todos los recursos
gastados en combatir dichas
actividades.
La lucha de esta manera nos
lleva al suicidio como sociedad,
no habrá nadie que gane en la
guerra contra el narcotráfico si
seguimos haciendo lo mismo que
hasta ahora.
La solución que dan los
candidatos debieran apuntar
hacia las verdaderas causas del
narcotráfico. Las cusas no son
los narcotraficantes, estos
simplemente satisfacen la
demanda de millones de jóvenes
que no ven satisfechas las
expectativas de vida.
Los narcotraficantes contribuyen
a llenar momentáneamente el
vacío existencial de los jóvenes
El gobierno elige el blanco
equivocado.
De alguna manera se identifica a
los narcotraficantes como el
enemigo número uno de la
sociedad. Pero ellos no son el
enemigo número uno, sino es la
sociedad misma.
Es la sociedad la que manda a
los jóvenes hacia los brazos de
los narcotraficantes para
obtener el alivio momentáneo.
Es la sociedad a través de sus
instituciones como la familia la
que no le proporciona a los
hijos lo más valioso que les
puede dar: El amor.
Es la sociedad a través de las
instituciones de "educación" que
no proporciona una verdadera
educación con lo cual se produce
un gran vacío existencial que
los hace buscar la salida falsa
para su problemática.
Es la sociedad, a través de los
medios de comunicación, que
agranda ese vacío existencial
que los hace buscar un alivio
mediante las drogas.
Si las propuestas que hacen los
candidatos realmente sirvieran
para atacar las causas, ¿De que
serviría la tecnología satelital
para atacar la violencia
intrafamiliar? ¿Qué haría el
aumento de policías en los
problemas de comunicación entre
los padres y los hijos? ¿De que
serviría endurecer las leyes
cuando el problema es de
impunidad? ¿De que serviría
sacar a los malos elementos de
la policía cuando no existen
garantías de que los sustitutos
no sean peores?
Los capos siguen operando desde
prisión
Esto es algo que las mismas
autoridades han reconocido, los
capos del narcotrafico siguen
operando desde la misma prisión
de alta seguridad. Desde ahí
siguen disparando millones de
dólares para comprar
complicidades.
Se dice que los Arellano Felix
ofrecieron un millón de dólares
a un general que estaba a cargo
de la Delegación de Tijuana para
que los dejara "trabajar".
Cuando uno examina este hecho,
fácilmente puede uno deducir que
si siguen operando, es porque
tienen comprada todas las
estructuras del poder para poder
operar.
Julio Hernandez, periodista de
la Jornada, afirma que los capos
han llegado a corromper todo con
el: "¿De que quieres que llene
tu casa, con plomo o con plata?
Hemos dejado crecer tanto a los
narcotraficantes que ahora son
humanamente irresistibles,
¿Quién humanamente resiste al
plomo o a la plata?
Esta condición nos orilla a la
simulación a unos y a otros. Nos
lleva a doble discurso, al de
las palabras y al de los hechos.
Nos lleva al atrapamiento de la
social en donde reina la
hipocresía No es la sangre de
los héroes la que necesitamos,
sino las ideas y propuestas que
hagan caer a los
narcotraficantes por su propio
peso.
Con Esto podemos concluir que
los narcotraficantes no son el
blanco perfecto. El blanco está
en la misma sociedad. Es la
sociedad la que da origen a los
narcotraficantes, a los
políticos corruptos, a los
drogadictos, a los frustrados, a
los apáticos, a los
dependientes, a los vividores
del estado, a los empresarios
sin escrúpulos que negocian con
la podredumbre social, a los
padres de familia que solo saben
delegar la responsabilidad de
educar a sus hijos en otros, a
los maestros que en realidad
fungen como entretenedores de
los niños y de los jóvenes.
Responsabilizar a la sociedad
resulta muy ambiguo, por lo que
tenemos la obligación de
especificar las obligaciones que
tenemos cada uno de nosotros
como ciudadanos.
Cuando uno contempla los grandes
problemas nacionales y buscamos
a los culpables, automáticamente
pensamos en nuestros
gobernantes.
Ciertamente estos tienen la
mayor responsabilidad, pero
¿Dónde queda la responsabilidad
de nosotros como ciudadanos?
¿Dónde queda la responsabilidad
de las diferentes instituciones
que integran la sociedad
mexicana tales como la familia,
la educación, los medios de
comunicación, las iglesias y los
diferentes niveles de gobierno?
Como sociedad estamos mas que
"educados", estamos
domesticados. Actuamos por
inercia, no por convicción.
Estamos educados para depender
de nuestros gobernantes, no para
crear nuestras propias
circunstancias.
Todas Estas condiciones nos
lleva a la frustración, al
desanimo, a la búsqueda de una
salida y la única que nos
ofrecen son las drogas.
La solución no es terminar con
los narcotraficantes, la
solución está en atacar las
causas, no los efectos.
Necesitamos generar un cambio
radical en la actitud de todos
los mexicanos para romper con la
dependencia, la domesticación y
la inercia.
Necesitamos crear sobre bases
sólidas la esperanza de que
podemos salir de la condición en
que nos encontramos.
Necesitamos crear una educación
que nos haga incrementar nuestra
habilidad a tal grado que este
sea más grande que los grandes
problemas nacionales.
Ciertamente no es una tarea
fácil, pero con todos los
recursos tecnológicos en todas
las áreas, es posible que en
breve tiempo podamos crear en
principio una convicción de
invertir la espiral descendente
de la sociedad.
No nos podemos dar el lujo de
prescindir del buen uso de los
medios de comunicación.
¿Que candidato presidencial
tiene el perfil para hacerle
frente a toda la compleja
problemática derivada del
narcotráfico?
Los mexicanos no tenemos derecho
a equivocarnos en hacer una mala
elección.
Una equivocación equivale a
prolongar la condición de una
sociedad narcotizada.
Los medios de comunicación
pueden ser partes fundamental
resolver esta problemática.
ernestopp1@yahoo.com.mx
Gentileza:: ernesto paretida
[ernestopp1@yahoo.com.mx]
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