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Agua dulce y agua salada, por
Cathy García.
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11/02/06 (Perú)
 
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Agua dulce y agua salada
por Cathy
García
I. Breve historia de la
desalinización del agua.
II. El mercado de la
desalinización
III. La desalinización en el
Perú
IV. Conclusiones y
recomendaciones.
V. Referencias
I. Breve historia. Los
océanos son las reservas de agua
mas grandes de la tierra, el
problema es que contienen un
promedio del 3.5 por ciento (en
peso) de sales disueltas,
situación que lo hace inservible
para tomar, y su uso en la
industria y la agricultura. El
calor del sol evapora enormes
cantidades de agua pero las
sales no son volátiles y no se
evaporan.
En el Siglo IV, Aristóteles
describió un método para
producir agua potable evaporando
el agua de mar. San Basilio, un
líder religioso griego,
escribió: "los marinos hierven
el agua del mar, colectan los
vapores en esponjas para
escurrirlos y saciar su sed". En
el siglo VIII un químico de Irak
escribe la conocida teoría de la
destilación, pero es el gobierno
británico quien hace uso del
estudio árabe y lo patenta en
1869 construyendo la primera
torre de destilación. En el
nuevo mundo, es el estadista
científico (interesado en todo),
Thomas Jefferson, quien presenta
la primera torre de destilación
de agua salina instalada en un
barco a los marinos
revolucionarios que trataban de
emancipar a su país de
Inglaterra. La primera planta de
desalinización en tierra firme
fue construida por la firma
Griscom-Russel de EEUU en 1930.
(Roy Popkin, 1968).
II. El mercado actual. Desde esa
fecha hasta nuestros días, el
uso del agua desalinizada se ha
incrementado en términos de
capacidad y factibilidad
económica. En 1995, se producían
un promedio de 265 millones de
galones de agua por día (gpd)
por el proceso de
desalinización, y para finales
del 2004 la capacidad promedio
ya era de 8.5 mil millones de
gpd producidas en 9,500 plantas
en el ámbito mundial (con un
incremento anual del 10.6%). La
razón principal para este
aumento sustancial es la
disminución de los costos de
producción a un promedio de US$2
por mil galones de agua potable
producida en las plantas de gran
capacidad (L. Henthorne & E.
Jankel, 2004).
Las plantas de desalinización de
hoy día usan las aguas saladas
del mar como fuente y la osmosis
reversa (OR) y nanofiltración
como procesos, que han
desplazado a la tecnología
térmica muy popular en los
países del Medio Oriente. Como
el Internet, el proceso OR no es
nuevo, es de los 60's y 70's,
pero hoy se ha perfeccionado. La
razón es simple: los costos de
los elementos de membrana
utilizada en la osmosis reversa
se han reducido sustancialmente,
además que la OR es más
eficiente en el uso de energía
facilitando la producción de
grandes cantidades de agua. El
proceso OR deja pasar el agua
salina a través de la membrana
(el permeate), dejando detrás un
volumen menor de agua con las
sales y minerales (el
concentrado). El proceso RO no
requiere energía térmica, solo
una bomba eléctrica bombear el
agua tratada.
A finales del 2005, los países
del Medio Oriente, donde existe
una escasez critica del agua,
producen aproximadamente el 50%
de la capacidad mundial de agua
desalinizada en el mundo. Le
siguen de lejos América del
Norte (16%), Europa (13%), Asia
(11), África (5%), América
Central (3%), Australia (1%) y
Sudamérica (1%). En Israel se
construyo la planta Ashkelon,
Fujuirah en los países árabes
emiratos, y en Kuwait con una
capacidad de 87 millones gpd, 45
millones y 90 millones de gpd
respectivamente. Por primera vez
una planta de 25 millones de gpd
esta operación en la Bahía de
Tampa, Florida, Estados Unidos,
y 10 mas esta en procesos de
construcción en California,
Texas y Florida. En este ultimo
Estado, la trasnacional Covana
Water construyo una planta de
desalinización el 2003 con una
capacidad de 25 millones de gpd
con un contrato en concesión (o
privatización) por 25 años, pero
debido a fallas en el diseño y
problemas en las pruebas de
rendimiento, la autoridad
municipal de Tampa (Tampa Bay
Water), expulsa a Covana y toma
el control directo de la planta.
En Antofagasta, Chile, la
trasnacional española Desalant
construye una planta de 6.8
millones de gpd (26,000 m3 por
día) a un costo de US$47
millones (el Estado chileno
pondrá 21 millones y la
trasnacional 26). Una
privatización desfavorable para
Chile que asume cerca al 50% de
los costos, incluido los gastos
de energía para la planta, para
entregarle las ganancias en
bandeja a la trasnacional por 20
años.
III. desalinización en el Perú.
La desalinización en pequeña
escala fue introducida por las
trasnacionales mineras y
corporaciones pesqueras en la
costa peruana en los 60's. La
mina de hierro de Marcona
producía su agua potable por
desalinización, también la
Southern en la refinería de Ilo
(donde casi nunca llueve)
operaba una planta de
desalinización por el proceso de
electrodialisis, proveía una
porción de agua a la comunidad.
Pero esa pequeña cooperación de
las mineras a la comunidad no
era comparable a la inmensa
cantidad de aguas frescas y
aguas de mar que contaminaban.
Un área potencialmente apto para
una planta de desalinización de
alta capacidad es la mina de
fosfatos Bayovar en Piura, donde
existe una severa escasez de
agua fresca.
Las costas peruanas son una de
las más productivas para la
pesca en el mundo, casi todos
los centros pesqueros tienen una
escasez severa de agua fresca.
Agua fresca o dulce es necesaria
para usos domésticos y para
procesar el pescado. Los
refrigeradores móviles de
pescado necesitan grandes
cantidades de agua fresca, en
estos casos la desalinización es
factible. Muchos centros
pesqueros ya utilizan agua
desalinada en pequeña escala,
incluyendo una planta para
desalinizar agua salina
pegajosa, un subproducto del
procesamiento de alimentos a
base de pescado, para extraer
proteínas de aceite de los
residuos. Otra opción
técnicamente factible es la
instalación de plantas de
desalinización por las
trasnacionales petroleras que
operan en la selva, estos
deberían tratar las aguas
salinas ácidas (sub productos de
la explotación del gas y del
petróleo) antes de tirarlos a
los ríos como lo vienen haciendo
hoy en día.
Contrario a lo que afirma un
"experto" del Colegio de
Ingenieros (diario La Republica,
Nov. 7, 2005), en las grandes
ciudades de la costa peruana,
como Lima, no se justifica usar
el proceso de desalinización de
mar, a gran escala, por lo menos
en los próximos 40 años. La
propuesta de usar agua de mar a
gran escala en los próximos 5
años es pura especulación (no
vaya ser que Alan García lo use
en su demagogia presidencial).
Perú posee el 5 por ciento de
agua potable del mundo, la
sierra tiene cerca al 2 por
ciento del recurso (El Medio
Ambiente del Perú, Instituto
Cuanto, 2000), reserva
suficiente para abastecer de
agua fresca a la totalidad de la
población en los próximos 40-50
años. La capacidad recuperada de
las aguas superficiales y
subterráneas disponibles no
llega al 20%, claro que muchas
de estas fuentes de agua tienen
que ser tratadas debido a que
están contaminadas por los
residuos tóxicos arrojadas por
las trasnacionales mineras y
petroleras. Las principales
fuentes de agua de Lima son los
ríos Lurin, Chillón, y Rimac. El
Rimac recibe parte de agua del
Mantaro. Israel recupera el 90%
de sus fuentes de agua
disponibles.
Los cambios climáticos debido a
la polución global no secan los
ríos, ni lagos y lagunas (el
agua tiene un ciclo natural),
sino que producen
precipitaciones, aluviones y
tsunamis.
Los gobiernos de turno tienen la
capacidad de abastecer de agua
potable a toda la población del
Perú, pero no lo hacen por
motivos políticos. Por ejemplo,
el gobierno de Toledo trata de
asfixiar económicamente a las
empresas estatales recortándoles
su presupuesto, imponiéndoles
impuesto altos, y vetando
proyectos de expansión de la
cobertura con fondos ya
financiados (Marca II). El
propósito es entregar en
concesión a Sedapal y las EPSs
(empresas municipales del agua)
para que se enriquezcan las
trasnacionales del agua.
La escasez de agua en Lima,
estimado en 2 millones de
personas sin servicio de agua y
desagüe, y 7 millones en el
Perú, son problemas sociales que
el Estado puede solucionar hoy
mismo sin necesidad de lanzarnos
al mar vía privatización.
IV. Conclusiones y
recomendaciones:
1. Se justifica la
desalinización cuando existe
escasez crónica de fuentes de
aguas superficiales y
subterráneas que causan periodos
continuos de sequía. El Perú no
esta en estas condiciones.
2. Se justifica la
desalinización cuando los costos
de abastecimiento de agua
desalinizada son competitivos
respecto a los costos en la
producción de las fuentes de
agua convencionales. Los costos
para producir el agua potable en
el Perú actual es todavía
equivalente a una fracción (1/4)
del costo de agua desalinizada.
Además del abaratamiento de la
tecnología utilizada (OR),
existen otros factores que se
deben tomar en cuenta: las
fluctuaciones de la
concentración de la salinidad
del agua de mar (el promedio es
de 16,000-32,000 miligramos por
litro), los costos de la
instalación de una planta de
energía, y los costos de las
tuberías, bombas, etc. para
transportar el agua tratado de
mar a grandes distancias.
3. A largo plazo, la escasez
creciente de las aguas dulces,
el incrementote la población y
la contaminación ambiental de
las aguas superficiales,
convertirá a la desalinización
en la alternativa del futuro. Su
uso es justificado hoy en día a
pequeña escala en zonas áridas o
semi-áridas.
4. El neoliberalismo antipopular
y reaccionario puede utilizar
las nuevas tecnologías de
desalinización del agua como
cabello de Troya de la
privatización (o concesión).
5. Las aguas salinas tienen un
gran potencial medicinal y sus
áreas son atractivos turísticos.
En lo posible, no deben ser
explotados para producir energía
eléctrica (caso Chilca).
6. Promover la conservación en
el consumo de agua, en la
irrigación, reciclaje por la
industria, reducción del
sobre-consumo en los sectores
ricos, eliminación de los
bombeos subterráneos
clandestinos (molinos de
industrias textiles, etc.),
reducción de evaporación,
cobertura total del servicio de
agua y desagüe.
7. Las membranas de
desalinización (OR) pueden
dañarse dejando pasar cantidades
de agua salina, metales y sales
al agua limpia o al medio
ambiente. Algunas membranas son
susceptibles al ataque de
agentes oxidantes, como el
cloro.
V. Referencias.
1. Roy Popkin, 1968. Water for
the World's Future, New York.
2. Lisa Henthorne & Eric Jankel,
2004. Metcalf and Eddy, Inc.
Wakefield, MA, USA.
3. Cathy García, 2005. El Valor
del Agua, publicación en el
Internet.
Cathy
García, P.E. PhD.
Gentileza:: Melina Alfaro
[melina.alfaro@gmail.com]
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