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Contraseñas seguras
Consejos para
optimizar el uso de contraseñas en los servicios online y conservar la intimidad
en Internet
Por Marta
Peirano
El usuario de la Red utiliza
muchos servicios que requieren una contraseña o 'password': desde correo 'webmail'
y clientes de mensajería instantánea hasta videojuegos online y sistemas de
banca en Internet. En una red a la que acceden cada día millones de personas,
esa contraseña es el equivalente a una puerta blindada. Usar una contraseña
sencilla, como la fecha de nacimiento del primer hijo, supone lo mismo que dejar
la llave de casa debajo del felpudo: el primer sitio donde miraría alguien que
quiere romper la barrera de seguridad del usuario.
Los trucos del 'cracker' para entrar en 'la casa ajena' se basan en su
conocimiento de las costumbres del usuario. El 'cracker' sabe que los
internautas utilizan contraseñas que puedan recordar, como el nombre del
servicio al que quieren acceder o la misma contraseña en todos. Primero probará
con el nombre del servicio (Hotmail, Yahoo!, Gmail...), después lo intentará con
una combinación del mismo con el nombre de usuario ('margayahoo', por ejemplo);
las contraseñas habituales (como 'admin1234' o 'accesslogin'); todos los nombres
comunes de personas y mascotas, todas las posibles combinaciones de fechas y así
sucesivamente.
Funciona el 70% de las veces. Sus propias herramientas consisten en un
ordenador, o varios, una lista de nombres de personas y mascotas en varios
idiomas, contraseñas habituales, diccionarios, imaginación y sentido común. El
modo de mantenerle alejado de los datos privados es evitar a toda costa
cualquier proceso automatizado para crear contraseñas.
Trucos para mejorar la seguridad en la Red
No usar nunca información personal. Especialmente si está incluida en el nombre
de usuario o consiste en un grupo de caracteres en minúscula que tienen sentido.
Hay un número limitado de nombres (tanto de personas como de mascotas) y ya hay
bases de datos que incluyen todos los nombres comunes que se le puedan ocurrir a
cualquier persona. Una fecha es una combinación de números limitada y, por lo
tanto, una barrera fácil de romper.
No usar palabras conocidas. Un diccionario digital es una base de datos online,
y un 'cracker' sólo necesita un ordenador y un poco de tiempo para probar todas
las palabras de uso común y dar con la correcta. Incluso palabras como
'rinoplastia' y nombres como 'Nabucodonosor' son contraseñas fáciles de romper.
Usar palabras largas y combinaciones de letras y números. Una palabra de cuatro
caracteres es una combinación de cuatro elevado a cuatro. Una palabra de ocho,
una combinación de cuatro elevado a la potencia de ocho. Es mucho más trabajo.
En caso de que el sistema sea 'case sensitive', una D mayúscula es diferente de
una d minúscula, lo que aumenta el número de combinaciones aún más. La
contraseña perfecta es una palabra larga que no existe en el diccionario y que
incluye letras en minúscula y mayúscula, números y caracteres extraños como '&'
o '#'. Estos últimos se admiten raramente en los sistemas online, pero siempre
es bueno probar.
No usar 'trucos' conocidos. La sustitución numérica más popular de la Red es la
jerga 'l33t', donde se sustituyen la letra 'e' por el número 3, la 'a' por el
número 4, la 'l' por el número uno y así sucesivamente. El 'l33t' es un derivado
de la palabra 'elite' y se puso de moda en los 80 entre los primeros usuarios de
la Red y los canales más técnicos del IRC. Cualquier 'cracker' con dos dedos de
frente lo ha incluido en sus cálculos. El usuario que quiera utilizar la
sustitución como truco de seguridad hará bien en crear sus propias analogías.
Eso incluye todos aquellos lenguajes alternativos que tengan un diccionario
oficial, desde el Esperanto y el Volapuk hasta el élfico del Señor de los
Anillos.
Usar una herramienta de codificación. Algunos navegadores como Opera o Firefox
incluyen una herramienta muy útil que crea contraseñas cada vez que las
necesitamos y las guarda bajo una contraseña maestra que decide el usuario. Este
tipo de herramienta se llama 'Password manager' y también se puede descargar de
la Red, en versiones comerciales como Keywallet y Whisper 32, o libres como
Password Safe. Con un 'manager' no hay que romperse la cabeza pensando en la
contraseña perfecta y, mucho peor, recordarla.
Tiene, sin embargo, dos desventajas fundamentales: si el usuario pierde la
contraseña maestra, perderá todas las contraseñas de acceso a sus servicios. Y
si alguien encuentra la contraseña maestra del usuario y tiene acceso al
ordenador, todos los secretos de éste serán revelados. Sobra decir que lo
primero es más probable que lo segundo.
Cambiar de contraseña. Tan malo como usar la misma contraseña en todos los
servicios (rota una, rotas todas) es usar la misma contraseña siempre. Cambiar
de contraseña es fundamental, sobre todo en los servcios más delicados como
banca online. Todas las noticias relacionadas con estafas de dinero por parte de
ex compañeros de trabajo, acceso indebido a correo ajeno o pérdida de dinero en
uno de los muchos videojuegos masivos online tienen que ver con una contraseña
caducada. Si la pareja del internauta conoce sus contraseñas y la relación se
rompe, hará bien en cambiarlas antes de que el caso acabe en los tribunales. No
sería la primera vez.
Apuntar las contraseñas en un papel. O en el teléfono móvil o en la parte de
atrás de la agenda. En cualquier lugar que no se vaya a perder y que no sea
parte del ordenador. Y, a ser posible, no esté conectado a la Red. Es mil veces
más probable que alguien acceda al ordenador propio que a la libreta de notas.
Gentileza:
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