|
|
El fantasma de Núremberg,
Ernesto Ekaizer. - 06/12/05
 
|
|
El fantasma de Núremberg
Ernesto
Ekaizer
El País- Madrid
Es la mañana del 20 de
noviembre de 1945 en Núremberg.
Acaban de dar las diez de la
mañana. La sala de juicio se
estremece. Veintiún acusados
hacen su entrada. El ex mariscal
Hermann Goering, enfundado en el
uniforme degradado de la
Luftwaffe, la fuerza aérea del
Reich, exhibe unos folios.
Quiere hacer una declaración. El
tribunal rechaza la petición. La
palabra la tiene Robert Jackson,
el juez norteamericano que actúa
como fiscal jefe de la
acusación. Jackson, que ha
llegado a la ciudad alemana hace
días desde Washington,hablará
durante toda la jornada.
Pero he aquí su mensaje
esencial: "No debemos olvidar
que el listón con el que
juzgamos hoy a estos acusados es
el listón con el cual la
historia nos juzgará mañana.
Pasar a estos acusados un cáliz
envenenado es poner este cáliz
en nuestros propios labios.
Debemos observar en nuestra
conducta tal imparcialidad e
integridad que la posteridad
pueda elogiar este juicio por
haber colmado las aspiraciones
de la humanidad de que se
imparta justicia".
Han pasado 60 años menos dos
días. Es el viernes 18 de
noviembre de 2005. El abogado
Reed Brody, de la organización
Human Rights Watch se encuentra
en Dakar, Senegal. Allí, ha
colaborado en la detención del
ex dictador de Chad entre 1982 y
1990, Hissène Habré, esta misma
semana, a raíz de una orden
internacional de detención de la
justicia de Bélgica para su
extradición a dicho país.
"Habré ha esquivado a la
justicia durante 15 años. He
visto cómo le traían arrestado
el 15 de noviembre hasta el
juzgado. Parece que la justicia
ha caído finalmente sobre él",
explicó ayer Brody a El País en
una entrevista telefónica desde
Dakar. "Hemos logrado que el
tribunal aplace la decisión
sobre la extradición hasta el
próximo 22. Ya es algo", añadió.
El profesor de derecho
internacional de la Universidad
Libre de Bruselas, Eric David,
se preguntaba a mediados de los
años ochenta si Núremberg "es
una espada de Damocles
suspendida sobre la cabeza de
cada dictador y cada torturador
o bien es un producto congelado
enterrado en el refrigerador del
aparato legislativo de los
Estados". Su respuesta: "El
derecho de Núremberg es un poco
las dos cosas". Según David era
un "derecho dormido". O "derecho
fantasma".
Ése fantasma es el que recorrió
Europa y África y cobró forma en
los tribunales de los años
noventa para Ruanda y la ex
Yugoslavia. Un proceso que se
remataría con la creación, en
1998, de la Corte Penal
Internacional, cuya inexistencia
mantuvo la Convención contra el
Genocidio de Naciones Unidas
convertido en papel mojado
durante años.
En el medio de este proceso, en
1996, un viento fuerte,
inesperado, comienza a soplar
desde el sur de Europa. La
justicia española, liderada por
el juez Baltasar Garzón, ha
empezado a investigar los
crímenes de la dictadura de
Jorge Rafael Videla, en
Argentina, y de Augusto Pinochet,
en Chile. "La doctrina de
Núremberg inspiró nuestra
experiencia en el caso Pinochet",
recuerda el abogado valenciano
Joan Garcés, quien presentó la
querella contra el ex dictador
chileno en julio de 1996. "El
conflicto entre impulsos
criminales y humanistas
continuará siendo permanente.
Estamos viendo todos los días
ejemplos de esa lacra. La
doctrina de Núremberg sigue
siendo uno de los instrumentos
racionales para enfrentarlas",
añade.
La fecha clave es el 16 de
octubre de 1998, el día en el
que el juez Garzón cursa a
Londres la orden internacional
de arresto de Pinochet. El 24 de
marzo de 1999, la Cámara de los
Lores, para determinar si el ex
dictador podía ser sometido a un
juicio de extradición en Reino
Unido, votaba una sentencia
capital: ni Pinochet ni ningún
ex jefe de Estado podrá invocar
su inmunidad ante el delito de
tortura.
Esa sentencia está pesando ahora
en EE UU. Scott Horton,
presidente de la comisión de
derecho internacional de la
Asociación Americana de Abogados
cree que es así. "El cáliz
envenenado del juez Jackson
parece estar ante los labios de
la Administración Bush, que ha
retirado al país de su respeto
tradicional al derecho
internacional e incumple sus
compromisos con las convenciones
de Ginebra y la convención
contra la tortura. Es el
fantasma de Núremberg. ¿Por qué
razón el presidente Bush y el
vicepresidente Cheney amenazan
con vetar la enmienda de John
McCain en el Senado que prohíbe
la tortura? Quieren garantizarse
la inmunidad ante una futura
persecución penal", explicó
Horton a éste periódico.
Mientras, Brody reflexiona desde
Senegal. "Soy un norteamericano
que va por el mundo intentando
que tiranos y torturadores
comparezcan ante la justicia.
Hoy la parte más dura de mi
trabajo es ser norteamericano,
porque a los ojos de los demás
represento la doble vara de
medir y al imperialismo
judicial"
Carlos Castresana, el fiscal que
presentó la primera denuncia
sobre los crímenes de la
dictadura argentina y, más
tarde, contra los cometidos por
la chilena, advierte, desde
California, donde reside, los
peligros del huracán Bush contra
el derecho internacional. "La
doctrina de Núremberg tiene
después del 11-S, en el contexto
de la llamada guerra contra el
terror, mayor vigencia que
nunca: los crímenes
internacionales son tales,
aunque la ley interna autorice
abusos como los que tienen lugar
en Guantánamo, Chechenia o Abu
Ghraib".
¿Y los asesores de Bush y Cheney,
que diseñaron la tortura bajo la
guerra contra el terror?
Philippe Sands, abogado
británico, dice: "La convención
contra la tortura criminaliza a
aquellas personas que son
cómplices. EE UU, por otra
parte, condenó a Josef
Altstotter y otros abogados que
colaboraron en las leyes nazis y
los decretos de Hitler".
CUEVA REBELDE ITZCUINTLI
itzcuintli@yahoogroups.com
http://members.tripod.com/~itzcuintli/index.html
Gentileza: Ricardo Alvarado
[alvarado.ricardo@gmail.com]
|
|
  |
|
Ir al principio,
|
|
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica |
|
|