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La agenda educativa
latinoamericana, por Carlos
Alberto Rosales Purizaca. -
07/01/06
 
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La agenda educativa
latinoamericana
Carlos
Alberto Rosales Purizaca (*)
El último debate realizado
entre los candidatos a la
presidencia chilena, Bachelet y
Piñera, tuvo como uno de sus
temas principales, la educación.
Piñera adoptó una actitud de
alarmismo frente a la penosa
realidad educativa,
diagnosticándola como una
fábrica de injusticia desde la
infancia debido a que los padres
no cuentan con empleos dignos
que permitan educar mejor a sus
hijos. Si algo trascendente
respecto a la educación dijo
Piñera, fue cuando habló que hay
que volver a involucrar a los
padres de familia en la tarea
educativa y propiciar la cultura
del esfuerzo, del trabajo bien
hecho.
Por su parte, Bachelet no se
quedó en el diagnóstico, sino
que propuso aspectos más
concretos como el énfasis en la
educación preescolar, becas y
crédito educativo. En lo que
coincidieron ambos candidatos
fue en dos aspectos: la
educación suele ser desigual
desde la infancia y promover
empleos para que los padres
eduquen mejor a sus hijos.
Además de ello, si miramos desde
una perspectiva integradora
podemos vislumbrar una
concepción de humanismo
cristiano en ambos candidatos,
toda vez que parten de
principios y valores propios
como el respeto por la vida
humana y la promoción de la
familia.
A pesar de sus tropiezos, a lo
largo de estos últimos años,
Chile ha dado un gran salto en
cuanto a educación se refiere,
gracias no solo a la gestión del
ex ministro Sergio Bitar (y
actual aliado en el partido de
Bachelet), sino también de una
vocación convincente que llevó a
los partidos políticos, la
iglesia, al sector privado, a la
sociedad civil y al Estado, a
unir sus fuerzas para concertar
una reforma integral que no sea
modificada por los gobiernos de
turno, sino que sea duradera en
el tiempo y sea flexible para el
cambio, pero sin modificar la
consigna de mejorar la calidad
educativa. Este quizás sea el
mejor ejemplo que pueden
aprender la gestiones educativas
de los demás países
latinoamericanos. Pero el
ejemplo no debe quedarse allí,
sino que es menester concebir la
necesidad de generar un debate
educativo en América Latina, y
la ocasión es más propicia,
máxime cuando se avecinan diez
procesos electorales en la
región. ¿Estamos promoviendo un
debate mediático, político y
académico en torno a un tema tan
humanizante como es la
educación? ¿Cómo hacemos para
que los ciudadanos
latinoamericanos no se contenten
con eufemismos baratos al
momento de pensar una educación
más coherente para América
Latina? ¿Por qué no aprovechamos
este año que recién se inicia
para legarle al ciudadano una
visión más completa, una
información más detallada de lo
que realmente los candidatos
están dispuestos a dar en el
tema educativo?
No podemos continuar sumiendo a
América Latina en ese letargo
educativo del que ha padecido
durante las últimas décadas. Es
momento de aprovechar esta
oportunidad inigualable que nos
dejan los procesos electorales y
hacer de la educación una
consigna intrínseca de nuestra
región. Lo que necesitamos son
planes claros y decisiones
firmes de sacarlos adelante
cuidando que no se presten a
intereses económicos o
políticos, sino que sean la
visión de nuestra sociedad, de
nuestro país, de una América más
educada, más pensante, más
crítica frente al acontecer
social y democrático.
Esa democracia latinoamericana
que en los últimos tiempos cedió
frágilmente por la presión de la
corrupción en las esferas del
poder, del ámbito público como
del privado; sólo se fortalecerá
cuando tengamos una clase
política más y mejor educada,
así como una clase ciudadana que
no se amilane al momento de
pensar con base a la verdad, lo
que mejor le conviene para salir
del subdesarrollo educativo.
La educación latinoamericana no
puede ni debe caer en
populismos, no debe ser
manoseada como un agente que se
negocia al mejor postor
demagógico. Sino que debe
plasmar un alto sentido de la
responsabilidad social y
política.
Coincido plenamente con los
Piñera y Bachelet cuando señalan
que la educación es injusta
desde la primera infancia. Pero
aún más, la educación suele ser
agresivamente desigual desde que
el niño está en el vientre de su
madre, no solo porque difiere el
conocimiento del cuidado
prenatal entre una madre rica y
pobre, sino también porque
existe una diferencia sustancial
en su alimentación, con lo cuál
se deja de pensar en el cómo
educar mejor, para preocuparse
en el cómo alimentarse. Por
ello, un punto que de
irremediablemente debe formar
parte de la agenda educativa de
los candidatos que pretenden la
presidencia en los distintos
países de Latinoamérica es la
educación de la primera
infancia, la educación
preescolar (combinado con
políticas sociales de nutrición
y empleo estable), ese quizás
sea el reto que los ciudadanos
le demandan a los políticos de
hoy, si realmente quieren
construir la América Latina del
mañana.
(*)
Carlos Alberto Rosales Purizaca,
es un Columnista Internacional,
especializado en temas
educativos y de humanidades. Se
formó como Licenciado en
Educación en la Universidad de
Piura. Obtuvo el Diploma en
Competencias Educativas
acreditado por la Universidad
del Tecnológico de Monterrey en
México. Asimismo obtuvo el
Diploma Internacional para
Docentes y Formadores de la
Universidad de Cambridge en
Inglaterra. Tiene
especializaciones en Calidad de
la Educación Básica por la OEA y
Desarrollo Social por la
Fundación Codespa. Actualmente
labora como Educador en el
Colegio Humanismo y Tecnología
de Lima. Forma parte del
Programa de Difusión de los
Derechos Humanos de la Red
Nacional para la Protección de
los Migrantes RENAM. Es Profesor
Informado de El Comercio en la
Escuela, programa impulsado por
el Diario El Comercio. Asimismo
es articulista internacional
colaborando para periódicos de
Perú, Bolivia, Argentina, El
Caribe, Panamá, Ecuador, Costa
Rica y España. Sus artículos son
reproducidos por decenas de
medios en América Latina y
España.
En el 2004, obtuvo el segundo
premio en el Espacio del Lector,
de BBCMundo por su ensayo
"Causas de la Parálisis
Educacional". Comentó el libro
de Bernardo Kliksberg "Más
ética, más desarrollo" en la
sección Libros Para Leer de la
Iniciativa Interamericana de
Capital Social, Ética y
Desarrollo del BID.
En el 2005, obtuvo el primer
lugar en la modalidad de trabajo
individual dentro del Primer
Taller de Periodismo Vivencial
organizado por el Diario El
Comercio de Lima para el
Programa El Comercio en la
Escuela. Dicho premio lo obtuvo
por escribir el artículo "Una
nueva mirada cultural".
Carlos Alberto Rosales
Purizaca
Educador
calbertp@exalumno.udep.edu.pe
Gentileza: Carlos Alberto
Rosales Purizaca
[calbertp@exalumno.udep.edu.pe]
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