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La Nueva Escuela. - 26/11/05
(Puerto Rico)
 
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La Nueva Escuela
ESPECIAL
PARA CLARIDAD
Dulces Labios, Barrio
Heroico
"Éstos que continuamos bajo
la sombra más que aguerrida de
aquella semilla, vemos en estos
muros un preludio del futuro que
lo bueno de los años duros
salvaron de ayer." S. Rodríguez
Vamos a militar en los barrios,
a recordar a nuestros héroes y
heroínas independentistas, a
educarnos con el pueblo
trabajador y compartir con él
nuestra historia revolucionaria.
Por eso, alrededor de cien
puertorriqueñ@s nos reunimos en
la Calle San Juan del Barrio
Dulces Labios, de Mayagüez, el
pasado domingo, 6 de noviembre.
El año pasado, el Dr. Tito
Osorio y una docena de
nacionalistas y simpatizantes,
conmemoraron los combates de la
Insurrección Nacionalista del
1950 junto a Ezequiel Lugo y
Rafael Cancel Miranda, oriundo
del barrio que con su nombre
evoca la ternura que guía a los
revolucionari@s. La Nueva
Escuela acogió la invitación de
los veteranos nacionalistas y
este año, además de conmemorar
solemnemente el acto, lanzó un
millar de boletines que
reseñaban la historia heroica de
Dulces Labios. Las jóvenes
Gualesca Rodríguez, organizadora
comunitaria, Raquel Delgado,
trabajadora social, la maestra
Melissa Pérez y el joven Eierí
Osorio, ingeniero, junto a otros
activistas de la Nueva Escuela,
fueron casa por casa conversando
con los vecinos sobre la
participación de los
mayagüezanos en la insurrección
del 1950. Cientos de vecinos
apabullaron de preguntas a los
novatos maestros, entre sonrisas
y abrazos. Dulces Labios se
siente orgulloso de su historia.
De acuerdo con el testimonio de
Ezequiel Lugo, un grupo de
guerrilleros nacionalistas se
disponía a tomar el cuartel
policiaco de la Playa de
Mayagüez.
Pasado el mediodía, los
nacionalistas detectan que un
vehículo civil los está
siguiendo. Desde esta patrulla
sin marcas de la Policía
colonial sobresale el cañón de
un fusil de alto calibre. Cuando
los nacionalistas se parapetan
en la esquina de las Calles
Echagüe y San Juan, los policías
inician el asalto y los
nacionalistas responden el fuego
tomando posiciones defensivas en
el suelo, cubriéndose con las
esquinas de los edificios.
Nos dice don Ezequiel que "al
momento de la Revolución del
1950 yo tenía 20 años, era un
muchacho como ustedes, tenía una
pistolita pequeña y Taforó otra,
nosotros tiramos y herimos a un
guardia, mientras otros
compañeros, con mucha calma,
tenían que prender la candela de
las molotov para que los
policías abandonaran el carro
que usaban como parapeto." Sus
palabras son de regocijo, su
rostro resplandece frente al sol
del mediodía cuando recuerda
"ese día ellos tuvieron que
retirarse y nosotros ganamos esa
batalla." Para culminar, don
Ezequiel insiste que él era un
jovencito, como la mayoría de
los presentes en el acto que
tuvo lugar este domingo 6 de
noviembre en la Calle San Juan
de Dulces Labios, barrio
valiente, cuna de Rafael Cancel
Miranda, combatiente preso por
el ataque al Congreso de EEUU en
1954.
Rafael Cancel Miranda nos dice
en la esquina "éste es mi
barrio, mi patria y mi primera
escuela, el Barrio Dulces
Labios." Revienta el sol y
Rafaelito se monta en tribuna,
que no es más que una acera
entre cuatro calles calientes y
la gente de su pueblo. En la
audiencia hay un niño del barrio
que toma fotos y entrevista a
los presentes; él está asombrado
porque no sabía que en su Barrio
había héroes, que estaba frente
a uno de ellos, alto y bravo,
con su guayabera blanca
impecable y que alza su voz y
dice "¡Filiberto Vive!, porque
todos ustedes son Filiberto,
porque él es un joven como
ustedes, un trabajador, un
luchador como ustedes, que todos
los días defienden este barrio,
trabajan por sus familias,
estudian y luchan por su
lenguaje, por sus deportes, por
su independencia."
Para finalizar, el presidente de
la FUPI, Luis Omar, en su
discurso nombró a todos los y
las nacionalistas oriundos o
residentes del Barrio Dulces
Labios que participaron en la
marcha el día de la Masacre de
Ponce, entre ellos a Dominga
Cruz, la joven mujer que al ver
la bandera tocar el suelo,
enardecida tomó vuelo y la
levantó, herida como estaba,
para traerla a Mayagüez, donde
la custodió hasta su muerte.
Este año, la Nueva Escuela se
compromete a compartir con los
vecinos del Tablón de Dulces
Labios la historia de su heroína
Dominga Cruz.
Ésta es la Nueva Escuela, un
proyecto de educación y
movilización para la liberación
puertorriqueña. Te esperamos en
algún muro, en alguna calle o en
tu vecindario.
Gentileza:
Raulmax@aol.com
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