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Ética y políticas demográficas
en la plétora miserable,
Francisco Fernández Buey. - 27/11/05
 
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Ética y políticas
demográficas en la plétora
miserable
Prof.: Fco.
Fernández Buey
1. El problema
demográfico mundial
1.1. Los datos
La demografía histórica ha
calculado que hace diez mil
años, cuando se inició el
cultivo de las plantas y la
domesticación de animales, la
población mundial debía estar
muy debajo de los 10 millones.
En 1750, 750 millones En 1830,
1000 millones En 1930, 2000
millones En 1960, 3000 millones
En 1975, 4000 millones En 1980,
4500 millones En 1990, 5500
millones En 2000, 7000 millones
(previsión) La población humana
tardó centenares de miles de
años para llegar a los primeros
mil millones, sólo cien años
para llegar a los dos mil,
treinta años para alcanzar los
tres mil, quince años para
alcanzar los cuatro mil, diez
años para alcanzar los cinco
mil, etc. Esto da una idea del
tipo de crecimiento exponencial
ya comentado. Tal idea se puede
precisar comparativamente:
cuando Europa y Japón se
industrializaron las tasas de
crecimiento demográfico
presentaban niveles equivalentes
a una duplicación de la
población cada 70-100 años;
actualmente, en los países en
vías de industrialización, las
tasas se encuentran en niveles
que equivalen a una duplicación
de la población en 25-30 años, o
incluso menos en algunos casos.
El crecimiento moderno de la
población no se ha debido a un
incremento de la tasa de
natalidad a nivel mundial, sino
a un declive de la mortalidad,
sobre todo después de la segunda
guerra mundial. El declive de la
mortalidad se debió
esencialmente a una reducción
drástica de las defunciones
producidas por enfermedades
infecciosas. Probablemente antes
de 1935 la causa principal de la
redución de la mortalidad han
sido las mejoras en el medio
ambiente y las medidas
higiénicas (sobre todo en
relación con las enfermedades
intestinales). A ello hay que
añadir las tecnologías médicas
en lo que hace a causas de
mortalidad no infecciosas (infanticio,
inanición): y los cambios en el
comportamiento reproductivo
tendente a evitar embarazos no
deseados, extensión de la
anticoncepción y mejoras en la
nutrición. [G. Tapinos,
Elementos de demografía. Madrid,
Espasa, 1988 y Thomas McKeown,
El crecimiento moderno de la
población. A Bosch, 1978].
1.2. La conciencia del problema
Ya en 1968, cuando la población
mundial era aproximadamente de
3.500 millones, el profesor de
ciencias biológicas de la
Universidad de Stanford
(California), Paul Ehrlich
publicaba un libro polémico con
el significativo título de The
Population Bomb.Ehrlich
consideraba que el principal
problema del momento era,
precisamente, el demográfico:
La cadena causal del deterioro
del ambiente puede seguirse
fácilmente hasta su origen.
Demasiados coches, demasiadas
fábricas, demasiados
detergentes, demasiados
plaguicidas, demasiados gases
tóxicos, plantas de tratamiento
de aguas residuales inadecuadas,
demasiada poca agua, demasiado
dióxido de carbono. Todo eso
conduce fácilmente a esta
constatación: demasiada gente.
Fue el origen de una sonada
controversia sobre el concepto
de "sobrepoblación": el retorno
a Robert Malthus (1776-1834),
cuya famosa ley de progresión
geométrica preveía que la
población humana se duplicaría
cada 25 años amenazando
fatalmente la subsistencia de
los seres humanos. El
malthusianismo predicaba la
restricción voluntaria de la
natalidad; en 1969 Ehrlich creó
una sociedad denominada
"Crecimiento Nulo de la
Población". Para hacerse una
idea de la posición de Ehrlich
basta con reproducir su
respuesta, en 1972, a la
pregunta que se le formuló sobre
el primero de los Informes del
Club de Roma, el dedicado a los
límites del crecimiento:
Si lo que usted pregunta es
cuánto tiempo nos queda hasta
que una catástrofe manifiesta
asuele el mundo occidental, creo
que el informe del MIT ["Los
límites del crecimiento"] peca
por exceso de optimismo. Pienso
que ocurrirá en algún momento en
el transcurso de los próximos
veinte años, probablemente antes
que después de esa fecha.
1.3. Complicación del problema
Poco antes de que se cumplieran
esos 20 años, en 1990, la
población mundial era de 5.500
millones. En esa fecha Paul
Ehrlich y Anne H. Ehrlich
publicaron un nuevo libro con un
título que ratificaba por así
decirlo las previsiones
anteriores: The population
explosion. New York, Simon and
Schuster, 1990 [traducción
castellana: La explosión
demográfica. Biblioteca
Científica Salvat, Barcelona,
1993]. Ya el título sugiere:la
"bomba población" estaba
explotando. Las previsiones del
Fondo de las NNUU para el fin de
siglo predecían entonces una
población de alrededor de 6.500
millones, que podría ser de
8.550 millones hacia el 2025.
En 1990, los Ehrlich podían
aducir la realidad de algunas
catástrofes, ocurridas sobre
todo en Africa, en la zona
subsahariana del Sahel, que
tuvieron que ver, efectivamente,
con el exceso de población
combinado con la falta de
recursos, el problema de la
escasez de agua y las hambrunas.
Pero si comparamos la
declaración de Ehrlich 1972 con
lo realmente ocurrido en esos
veinte años nos daremos cuenta
de que la "catástrofe
manifiesta" no se producía en el
"mundo occidental" (mejor:
afectó poco al mundo occidental,
con la excepción de ciertos
países latinoamericanos), sino
que empezaba a producirse en
Africa y en Asia, en el otro
mundo. No era, por tanto, una
catástrofe manifiestamente
global sino que se trataba de
catástrofes parciales y
manifiestamente limitadas a
algunas de las zonas más pobres
o empobrecidas del planeta. [Cf.
la reacción de los Ehrlich a la
crítica de que sus previsiones
no se cumplieron, en la trad.
castellana de La explosión
demográfica cit. págs. 321-322;
y la crítica de B. Commoner, que
ya polemizó con él en la década
de los 70, recogida en En paz
con el planeta cit. pág. 128 y
ss.]
Mientras tanto, entre 1968 y
1990, se había producido un
cierto cambio de tono en los
análisis y previsiones
demográficos que conviene tener
en cuenta. En efecto, después de
una primera fase que arranca de
los años sesenta con
consideraciones analíticamente
muy dramáticas y predictivamente
muy pesimistas (es la fase a la
que pertenecen el primer Informe
al Club de Roma, el primero de
los libros de Ehrlich y la
Conferencia de las NNUU, en
Bucarest, sobre Población) se
pasó, al final de la década de
los setenta, a un moderado
optimismo, por lo general
argumentado a partir de los
primeros datos de la encuesta
mundial sobre fecundidad
financiada por la NNUU.
Esta nueva fase se caracteriza
por una corrección en sentido
relativamente favorable de las
predicciones anteriores, tomando
como base para ello la
extrapolación de las tendencias
observadas en China, India
(parcialmente) y algunos otros
países asiáticos y americanos.
Así, por ejemplo, Leon Tabah,
director entonces del
Departamento de Población de las
NNUU, hacía observar en 1979 que
se estaba produciendo una
desaceleración en el crecimiento
de la población tanto en los
países industrializados como en
algunos de los países del
llamado Tercer Mundo y saludaba
con optimismo el hecho de que
las NNUU hubiera tenido que
revisar sus estimaciones a la
baja en cada una de las nuevas
proyecciones realizadas. Desde
la Conferencia de México el
talante de los demógrafos y
teóricos de la población parecía
invertirse hacia cierto
optimismo.El economista de
Illinois Julian L. Simon
representaba muy bien el punto
extremo de esa inversión del
talante ante los problemas
demográficos y
ecológico-económicos
precisamente por la franqueza
con que explicó la razón de su
conversión en defensor de los
beneficios que, a largo plazo,
tiene el poblacionismo: los
niños volvían a nacer con un pan
bajo el brazo. [He desarrollado
esto en "Políticas demográficas
y vocación democrática", Revista
del Centro de Estudios
Constitucionales nª 2,
enero-abril de 1989].
1.4. Diferencias regionales y
diferencias de género
En la década de los 90 algo más
del 75% de la población actual
correspondía al llamado Tercer
Mundo(el de los países del Sur o
subdesarrolados) donde las
ciudades están experimentando un
crecimiento en flecha. Mientras
que en Europa el aumento de la
población es ya casi globalmente
estacionario, se prevé que en
los próximos años la población
en Asia se duplicará, en América
Latina se triplicará y en Africa
puede cuadriplicarse (podría
llegar a 1.600 millones en el
año 2025). Al final del siglo XX
México y Sao Paulo tendrán 30
millones de habitantes; Calcuta
y Bombay, 25 millones; Manila,
Buenos Aires, Bogotá, Madrás,
Bangkok, Karachi y Delhi andarán
un poco por debajo de esta misma
cifra.
El crecimiento acelerado de las
más importantes ciudades de
Asia, Africa y Latinoamérica
sugiere a primera vista que la
"sobrepoblación" es algo que
atañe exclusivamente al llamado
Tercer Mundo. Y así es si se
compara ese crecimiento con la
estabilización demográfica
existente en los países ricos.
Pero el término
"sobrepoblación", sin más
consideraciones, es engañoso.
Basta para darse cuenta de ello
con pensar comparativamente en
el número de habitantes por
kilómetro cuadrado de los
siguientes países: Gran Bretaña
(229), India (209), Países Bajos
(385), Brasil (15), Bolivia (5),
Francia (95), China (102). El
término "sobrepoblación" cobra
así un sentido muy distinto si
hablamos de los Países Bajos o
Gran Bretaña de un lado y de
Brasil o Bolivia de otro: en un
caso la "sobrepoblación" por
kilometro cuadrado puede ser
tolerable; en el otro extremo el
importante crecimiento
demográfico de los últimos años
es un problema, sin que pueda
hablarse por ello, propiamente,
de "sobrepoblación". Entre los
países ricos y los países pobres
globalmente considerados hay
diferencias de hasta 20 años en
lo que hace a esperanza de vida;
pera ese misma diferencia, o
parecida, se da, por ejemplo,
entre zonas pobres y zonas ricas
de una misma ciudad como New
York.
Esto quiere decir que no se
puede separar el análisis de las
cifras demográficas del análisis
de la distribución geográfica de
las poblaciones, del análisis de
los recursos a disposición de
las poblaciones y del análisis
de las diferencias culturales
existentes en el mundo.El 90%
del incremento de la población
mundial se está produciendo en
países con rentas bajas y, aun
en el supuesto de que la
producción de alimentos
aumentara otro 90% hasta el fin
de siglo, la disponibilidad
alimenticia y el aumento del
nivel de nutrición apenas se
hará sentir en el Sudeste
Asiático y en Oriente Medio y,
según todas las previsiones,
descenderá en las regiones más
pobres de Africa [cf. a este
respecto el Informe Global 2000
presentado al Presidente de EEUU
en 1979-1980].
Por otra parte, los estudios
realizados en la década de los
noventa han destruido otro de
los tópicos establecidos en
nuestros países, a saber: que
las mujeres constituyen la
mayoría de la población mundial
sobre la tierra. El economista
Amartya Sen establecía que ésta
es una generalización erronea
debida a la situación actual en
Europa y América del Norte ,
donde, efectivamente hay más
mujeres que varones; en varias
partes de Asia (Sur, Oeste y
China), en cambio, la relación
es favorable a los varones y en
otras regiones de Asia, Africa y
América Latina la relación es
fluctante.
Por lo general en todas las
partes de mundo nacen más
varones que mujeres: 105 o 106
varones por 100 niñas.Este es un
dato de la bilogía de la
reproducción cuya causa se
discute. Pero, en cambio, existe
un acuerdo en que, después del
nacimiento, la biología favorece
a las mujeres: con la misma
alimentación y asistencia médica
las mujeres tienden a vivir
notablemente más que los
varones. Se ha comprobado que
esta ventaja comparativa de las
mujeres se da ya desde el
nacimiento, e incluso en la vida
intrauterina, y se acentúa a
partir de los 40 años: las tasas
de supervivencia, en condiciones
iguales, son superiores. Esa es
la razón de haya más mujeres que
hombres en Europa, en USA y en
Japón (a pesar de que en estos
países siga habiendo desigualdad
en cuanto al acceso a la
instrucción superior y a la
promoción para las funciones
directivas, no son discriminadas
en cuanto a la alimentación y
las curas sanitarias).
Independientemente de otros
factores, las mujeres tienen
tasas de mortalidad inferiores a
cualquier edad.
Gentileza: Juanita Velez Taboada
[veleztaboada_juanita@latinmail.com]
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