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Reflexiones del mate, Lalo Mir.
- 14/11/05
 
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Reflexiones del mate
Lalo Mir
en el programa "Lalo Bla Bla"
Radio Mitre
El mate no es una bebida.
Bueno, sí. Es un líquido y entra
por la boca. Pero no es una
bebida. En este país nadie toma
mate porque tenga sed. Es más
bien una costumbre, como
rascarse.
El mate es exactamente lo
contrario que la televisión: te
hace conversar si estás con
alguien, y te hace pensar cuando
estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa
la primera frase es ¨hola¨ y la
segunda "¿unos mates?".
Esto pasa en todas las casas. En
la de los ricos y en la de los
pobres. Pasa entre mujeres
charlatanas y chismosas, y pasa
entre hombres serios o
inmaduros. Pasa entre los viejos
de un geriátrico y entre los
adolescentes mientras estudian o
se drogan.
Es lo único que comparten los
padres y los hijos sin discutir
ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban
mate sin preguntar. En verano y
en invierno.
Es lo único en lo que nos
parecemos los buenos y los
malos.
La gente pregunta, cuando no hay
confianza: "¿Dulce o amargo?".
El otro responde: "Como tomes
vos".
Los teclados de Argentina tienen
las letras llenas de yerba. La
yerba es lo único que hay
siempre, en todas las casas.
Siempre. Con inflación, con
hambre, con cualquiera de
nuestras pestes y maldiciones
eternas. Y si un día no hay
yerba, un vecino tiene y te da.
La yerba no se le niega a nadie.
Ninguno de nosotros nos
acordamos del día en que tomamos
por primera vez un mate solos.
Pero debe haber sido un día
importante para cada uno. Por
adentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y
nada menos que una demostración
de valores...
Es la solidaridad de bancar esos
mates lavados porque la charla
es buena. La charla, no el mate.
Es el respeto por los tiempos
para hablar y escuchar, vos
hablás mientras el otro toma y
viceversa.
Es la sinceridad para decir:
"¡Basta, cambiá la yerba!". Es
el compañerismo hecho momento.Es
la sensibilidad al agua
hirviendo. Es el cariño para
preguntar, estúpidamente, "¿está
caliente, no?".Es la modestia de
quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta
el final. Es la hospitalidad de
la invitación. Es la justicia de
uno por uno. Es la obligación de
decir "gracias¨, al menos una
vez al día.
Es la actitud ética, franca y
leal de encontrarse sin mayores
pretensiones que compartir.
Ahora vos sabés: un mate no es
sólo un mate...
Gentileza: Melina Alfaro
[melina.alfaro@gmail.com]
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