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Rudolphy saca
su lado femenino como director
de un éxito teatral.- 01/06/05  
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Rudolphy saca su lado femenino
como director de un éxito
teatral
Verónica Marinao.
El Mercurio.
El actor encabeza "Night,
mother. Buenas noches mamá", que
se estrena el 2 de junio con
Coca Guazzini y Paola Volpato.
"Creo que fue una de las obras
más dolorosas que hice en mi
vida. Padecí mucho mientras la
hice. Recuerdo que sentía
dolores al pecho. También me
rebelaba en contra de la obra
por lo dura que era, pero es un
gran texto, sin duda". Esta
frase no es una simple carta de
presentación. Proviene nada
menos que de una experta en
dramas: la destacada actriz
María Cánepa y sirve para
definir "Night mother. Buenas
noches Mamá", la obra que en
1986 protagonizó la Premio
Nacional de Arte junto a Anita
Reeves.
El texto es de la estadounidense
Marsha Norman y ganó el Pulitzer
en 1983. Muestra a una mujer de
unos 40 años, evidentemente
deteriorada por una epilepsia.
Luego de buscar un revólver,
advierte a su madre que se
suicidará en los siguientes
minutos. La versión 2005 será
protagonizada por Paola Volpato
y Coca Guazzini y la dirigirá
Álvaro Rudolphy.
¿Cómo se hace para enfrentar un
tema tan complejo? El director
ahonda en lo que para él son las
verdaderas implicancias de la
obra: "Lo del suicidio es una
consecuencia. Lo importante es
que hay aquí una determinación
que se arrastra desde el
cansancio de una relación, de
una enfermedad. No
necesariamente estamos tocando
el tema del suicidio. Estamos
tocando una relación madre-hija,
con la imposibilidad de
acercarse, con la dificultad
para alejarse, de relacionarse".
Tanto Coca Guazzini como Paola
Volpato admiten que Rudolphy,
tal vez por el hecho de ser
hombre, tiene una mirada
particular de la relación
madre-hija que puede ser muy
"dura", pero que a ellas les ha
llamado profundamente la
atención. "Siento que las
relaciones parentales son
curiosas. Cuando uno tiene un
hijo no es una elección, sino
que llega una persona a tu vida
que se le desarrolla un
carácter", dice Rudolphy,
tratando de explicar su opción:
"Hay un vínculo, pero tú no has
optado por ese vínculo, es casi
impuesto. Y las relaciones se
hacen mucho más complejas porque
estás como obligado a tener esa
relación. Eso es lo que estamos
trabajando en esta obra".
Volpato complementa: "Por lo
mismo que dice Álvaro, porque es
una relación impuesta, siento
que uno descuida ciertas cosas,
que no pasan en la relación de
pareja. Aquí no importa si una
madre no vio a la hija, o la vio
a los 30 años, porque la
relación siguió igual".
Coca Guazzini dice: "En la obra
se ofrece una mirada de una hija
muy dura y una madre un poco
ingenua. La mirada de Álvaro no
tiene nada que ver con eso, sino
que la da vuelta y es muy
interesante porque no es lo
primero que uno aprecia en el
texto cuando lo lee". Guazzini
se refiere a que si bien el
público puede tomar partido por
una de las dos mujeres y
encontrar "culpables", para
Rudolphy es simplemente una
"relación humana donde no hay
víctimas ni victimarios".
SU CARA CÓMICA. Álvaro Rudolphy
ahora está preparando un drama,
sí, pero si hay un actor que
sabe de comedias negras es él. Y
Fernando Larraín, su amigo,
también. Porque si bien la
última incursión de Rudolphy en
las tablas, "Quémalo" (2001),
del escritor inglés Lanford
Wilson, tenía mucho de drama,
sus propuestas anteriores
fueron, por decir lo menos,
"delirantes": "Bareatoa", "La
playa" y "Échate mentholatum",
entre otras, fueron apuestas
generacionales llenas de humor
negro y de ironía.
¿Abandonó ese tipo de humor para
siempre? No. Con la producción
de otro de sus amigos, Felipe
Castro, tiene un proyecto
pendiente: un monólogo que él
mismo escribiría y
protagonizaría y en el que
retomará su lado más lúdico.
Gentileza:: celcit [
celcit@sinectis.com.ar ]
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