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Premio Kalinga.- 04/08/05
 
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Premio Kalinga
El Premio Kalinga es un
premio que otorga la
Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO)
destinado a recompensar trabajos
meritorios en el ámbito de la
divulgación científica y
tecnológica, El Premio fue
creado por iniciativa del Sr.
Bijoyanand Patnalk, industrial y
ex Ministro de la India,
Presidente fundador de la
Kalinga Foundation Trust, que
ofrece las donaciones para el
Premio equivalente a un
(1)
mil libras esterlinas y una
medalla de plata de Albert
Einstein.
Este premio se concedió por
primera vez en 1952. El premiado
debe distinguirse por una
brillante carrera, que le habrá
permitido contribuir, como
escritor, director de
publicaciones, conferencista,
director de emisiones
radiofónicas o televisivas o
productor de películas, poniendo
la ciencia, la tecnología al
alcance del gran público. Debe
estar consciente del rol que
juega la ciencia, la tecnología
y la investigación en general en
el bienestar de la población, el
enriquecimiento del patrimonio
cultural de las naciones y la
solución de los problemas de la
humanidad. Es más, debe estar al
tanto de las actividades
científicas de la Organización
de las Naciones Unidas, de la
UNESCO y de otras instituciones
especializadas. Es deseable que
tuviera un buen conocimiento del
idioma inglés.
Debe señalarse que el Premio
Kalinga permitirá al premiado de
viajar a la India donde será el
invitado de M. B. Patnalk y de
la Fundación Kalinga. Tendrá
todas las facilidades para
familiarizarse con la vida y la
cultura hindú y para conocer las
instituciones de enseñanza y de
investigación de la India así
como el desarrollo de su
industria y su economía. Será
igualmente invitado a visitar
las universidades hindúes y a
asistir a las reuniones de
diversas sociedades científicas
hindúes, principalmente en
aquellas de la Indian Science
Congress Association.
Durante su estadía en la India,
el premiado será llamado a
brindar conferencias en inglés y
a participar en encuentros, a
fin de hacer conocer a los
hindúes los progresos recientes
de la ciencia y la tecnología
así como las repercusiones de la
ciencia moderna sobre la
sociedad, la cultura y la
educación. Al retorno en su
país, hará conocer la India y
sus realizaciones en materia
científica por medio de
artículos, libros, conferencias,
emisiones radiofónicas y
televisivas o películas.
¿Por qué se considera el
Premio Kalinga como el Premio
Nobel de la divulgación
científica?
Porque entre los ganadores de
este prestigioso premio tenemos
a Louis de Broglie, Premio Nobel
en 192; Bertrand Roussel, Premio
Nobel en 1950; Karl Von Frisch
quien recibe el Premio Kalinga
en 1957 y es laureado Premio
Nobel en 1973 ; Konrad Lorenz,
quien recibe el Premio Kalinga
en 1969 y luego es laureado
Premio Nobel en 1973. Sir Peter
Medawar, Premio Nobel 1960 y
Nicolás Basov, Premio Nobel en
1964.
Pero ¿Sabe usted quién
recibió el Premio Kalinga en
1980?
Nada más y nada menos que ese
diminuto y gigante inmóvil y
labriego del periodismo
científico venezolano Arístides
Bastidas, personaje a quien, a
través de esta dirección
electrónica de
lacieanciaamena@yahoo.es,
hemos venido invitando en forma
incesante a este grupo o foro a
visitar la página "La Ciencia
Amena de Arístides Bastidas",
http://lacienciaamena.blogspot.com.
Recibir este premio supone un
talento particular. Pero lo muy
singular del maestro Arístides
Bastidas que no ha sido logrado
por otros es su condición de
autodidacta. De esa condición
nace ese don maravilloso , como
divulgador, de asociar al
conocimiento profundo de su
materia la capacidad de
comunicarlos en términos
sencillos y hacer accesibles a
todos los conocimientos de alto
nivel.
¿Pero qué dijo el maestro en
su demoledor discurso en la
UNESCO ante altísima distinción?
Ya el maestro nos venía
advirtiendo desde aquellos
tiempos las desviaciones del
periodismo y los medios de
comunicación social. La UNESCO
fue el aerópago propicio para
denunciar ante el mundo los
oscuros propósitos de los medios
de comunicación social cuando en
su discurso dice :
"Hemos visto, con la debida
consideración y el respeto que
se merece, la determinación de
la UNESCO de crear un nuevo
orden en la información para el
mundo. A estas alturas en que
nos hallamos en vísperas del
siglo XXI, y en que los niveles
de la cultura humana se han
acrecentado suficientemente, no
se puede explicar que un
servicio público tan importante
como es el de los medios de
comunicación social, que están
llamados a incidir en la forja
de las presentes y de las
futuras generaciones, que están
llamados a cumplir un rol
fundamental en la educación de
los pueblos, no se puede
concebir que esos medios estén
en manos de gente que con ellos
no busca sino puras finalidades
mercantiles, puros dividendos
egoístas, puras formas de
engrosar sus opulentas riquezas.
Esto requiere porque sí una
observación de fondo y una
modificación substancial, porque
no se pueden invocar la libertad
de prensa, la libertad de
pensamiento y la libertad de
información para justificar la
frecuencia con que en los
espacios más sobresalientes de
la prensa, la radio, la
televisión y el cine se
divulguen las cosas que expresan
la desgracia humana, los robos,
los estupros, los crímenes y las
violaciones, mientras se colocan
en segundo lugar tanto los
hechos de los grandes pensadores
como la significación de ellos
como ejemplos señeros de lo que
debe ser el hombre. Esta
prevalecía de lo transitorio y
de lo grotesco por encima de lo
noble y de lo elevado, que es el
hombre, me ha hecho pensar
muchas veces que el periodismo,
que los medios de comunicación,
están en una edad paleolítica y
no precisamente la edad de la
piedra pulida, sino en la edad
del paleolítico inferior; y que
llegará algún momento de la
historia de la humanidad, en que
1os periodistas se avergonzarán
de que hubiera habido una época,
en que se daba referencia a las
cosas más monstruosas del ser
humano en nombre del
sensacionalismo y en nombre de
la libertad de comercio."
Igualmente repudió
abiertamentamente las maléficas
intenciones de las grandes
potencias de utilizar la ciencia
en la fabricación de armas e
contra de la humanidad...."
Pienso que es hora de que haya
una concepción más noble, más
hidalga y más alta de lo que es
el quehacer de la ciencia. No es
posible que se esté utilizando a
la ciencia con el objeto de
fabricar los más monstruosos
artefactos bélicos y que en la
actualidad las potencias
dispongan de aparatos con
suficiente energía, para
destruir este planeta y algunos
otros del sistema solar,
mientras tenemos que quejarnos
de la escasez de energía para
las cosas buenas de la
existencia humana.
La ciencia tiene que ser
reorientada y es necesario
imponerle una moral, porque ella
carece en si de moral y es
necesario imponérsela desde
fuera. Es necesario que la
ciencia sea ribeteada con los
caracteres humanísticos de que
tiene que estar acompañada, a
fin de que los traficantes de la
guerra y la destrucción no la
sigan usando para sus nefastos
fines. Esto tiene que
preocuparnos y esto es un viejo
vicio del hombre, esto de
utilizar algo tan noble y tan
elevado como es el conocimiento
para los fines de la ruindad y
de la corrupción, para las cosas
más contrarias de las que están
encerradas en el corazón de los
hombres. Ya en la época de
Arquímedes se utilizaba su
talento para fines bélicos e
inclusive un humanista de la
alta condición de Leonardo se
prestó para fabricar tanques a
fin de multiplicar las
posibilidades bélicas de los
príncipes de Florencia Y en
nuestro tiempo, ya sabemos la
tristeza de Albert Einstein
cuando supo que la bomba atómica
había sido tirada sobre
Hiroshima y Nagasaki y sabemos
también, de que ha habido
hombres como Eduardo Teller y
Samuel Cohen que con un
siniestro ingenio y echando mano
de los conocimientos que la
humanidad adquiri6 durante
muchos siglos, los utilizaron
para fabricar la bomba de
hidrógeno y la bomba de
neutrones. Estos hechos son
también repudiables por la moral
del periodismo científico y son
repudiables también por la
conciencia de los hombres que
tengan un átomo de sentido de lo
que debe ser la justicia. "
La lucha por un verdadero
periodismo científico aún está
intacta. Arístides inició y
abonó el camino. Nuestro deber
es continuarla, para eso somos
hombres. Es hora de sacar al
hombre común del marasmo al que
lo han llevado los medios de
comunicación. No hay tiempo que
perder. Es inminente el rango
que espera a los pueblos del
mundo.
Si desea disfrutar del discurso
completo del maestro Arístides
Bastidas ante la UNESCO en
altìsima distinción, haga clic
aquí y será trasferido al rincón
virtual "La Ciencia Amena de
Arìstides Bastidas", donde
además encontrará los
interesantes escritos de este
labriego del periodismo
cientifìco que publicara en
aquellos tiempos cuando el
Diario "El Nacional" servía para
algo.
Cuatro venezolanos, Augusto Pi
Suñer 1955, Arìstides Bastidas
1980, Marcel Roche 1985 y
Marisela Salvatierra 2002, Tres
mexicanos, Luis Estrada 1974,
Jorge Flores Valdéz 1992 y
Julieta Fierro Gossman 1995, y
Cuatro brasileños, Jose Reis
1974, Oswaldo Frota Pessoa 1982,
Ennio Candotti 1998 y Ernest W.
Hamburger 2000, es decir, 11
latinoamericanos han sido
laureados con tan altisimo
honor.. Por eso es que los
latinoamericanos abundan en el
corazón del ejemplo.
Ing. Félix
González B.
lacienciaamena@yahoo.es
Caracas, Venezuela
Gentileza:: La Ciencia
Amena [lacienciaamena@yahoo.es]
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