|
|
La Nanotecnología.- 07/07/05
 
|
|
La Nanotecnología
Sobre este tema PE viene
introduciendo algunas notas y
"cortas" desde principios de
2003. Como para ir despuntando
en un área nueva y espectacular.
Ahora se reproduce la entrevista
a dos físicos argentinos,
Alberto Lamagna y Alfredo
Boselli, publicada por Página 12
(06/07/05). El tono coloquial no
puede evitar la introducción de
temas y términos de complicado
acceso para el o la lectora
lega, pero vale el esfuerzo para
asimilarlos. Hay libros que
tratan el tema. Si se tiene
paciencia para con los términos
y disposición para aprenderlos,
es más que recomendable "Ciberculturas,
en la era de las máquinas
inteligentes" de Alejandro
Piscitelli. Paidós/1995 Luego de
su lectura, sería conveniente
algunas sesiones terapeúticas de
reubicación de la identidad
personal.
Dialogo con los físicos
Boselly y Lamagna
Lo pequeño y su importancia
La nanotecnología, es decir, el
manejo de dispositivos del orden
del millonésimo de milímetro, se
perfila como una nueva frontera
tecnológica, en la que nuestro
país se inserta con ganas.
Por
Leonardo Moledo
El mundo nano, esto es, el de
las cosas que andan por los
nanómetros (la millonésima parte
de un milímetro), hoy por hoy
exhibe chapa de lo extraño, pero
algún día se insertará de lleno
en la cotidianidad, como ocurrió
con el mundo micro (del orden de
las milésimas de milímetro), que
hoy brilla con microdispositivos
ocultos como los inyectores de
tinta en los cabezales de las
impresoras. Los físicos Alberto
Lamagna y Alfredo Boselli, del
Laboratorio de Micro y
Nanotecnología del Centro
Atómico Constituyentes de CNEA
(Comisión Nacional de Energía
Atómica), adelantan en este
diálogo los vericuetos
liliputienses de este mundo, sus
trabajos y de la nanoargentina
que están construyendo.
-¿Por qué no me cuentan qué
hacen en su laboratorio?
Alberto Lamagna: -Tenemos dos
áreas. Una desarrolla
microdispositivos para el plan
espacial. La Comisión Nacional
de Actividades Espaciales (Conae)
es nuestro principal socio en
esta aventura de meter
nanotecnología en satélites. Son
dispositivos para guiado
satelital y también
microsensores para medición de
temperatura. Este proyecto en
conjunto con la Conae nos
permite meternos en una
tecnología de punta y
estratégica para el plan
espacial argentino.
-De eso podríamos hablar otro
día. Volviendo a los
microsensores, ¿los fabrican
acá?
A.L.: -No todavía. Para llegar a
tiempo a las distintas misiones
satelitales del plan espacial
estamos asociados a dos
laboratorios italianos donde
fabricamos los dispositivos
mientras montamos en la
Argentina un laboratorio de
nivel mundial, el laboratorio de
nano y microtecnología que va a
estar montado en un año. Las
máquinas vienen de un subsidio
de la SeCYT y donaciones de
grupos italianos.
-Me hablaron de dos áreas.
A.L.: -La otra es la de "Narices
electrónicas", y el responsable
es Alfredo.
-Parece una película.
Alfredo Boselli: -Sólo parece.
Porque una nariz electrónica es
un microsensor, formado por
pequeñas partículas, de
materiales nanoestructurados, es
decir, estructurados a niveles
de tamaños mínimos, que tienen
la peculiaridad de cambiar
alguna característica fija en
presencia de un gas o de un
conjunto de gases.
-¿Por ejemplo?
A.B.: -Por ejemplo, la
resistencia eléctrica. La
ventaja de un material
nanoestructurado es que cuanto
más pequeño es el material,
mayor superficie expuesta. Y se
busca maximizar la superficie
por unidad de volumen. Fíjese
que el conjunto de átomos que
conforman la superficie se
vuelve del orden del conjunto de
átomos de la partícula de gas.
-¿Y es capaz de oler?
A.B.: -No. Esta nariz es una
burda imitación de la nariz
biológica, donde hay millones de
células sensoras. Aquí hay
solamente unos pocos
microsensores, apenas decenas. Y
esto introduce una limitación
importante. No es universal, no
puede, digamos, oler el mundo
con sus infinitos olores. Pero
ahí, paradójicamente, radica su
principal ventaja, porque se la
puede especializar, se puede
calibrar. Lo que estamos
haciendo es digitalizar, simular
y ampliar un sentido humano. Y
ahí tenemos entonces, una nariz
experta.
-Como la del protagonista de El
perfume, de Patrick Süsskind.
A.B.: -¿No me va a preguntar
para qué sirve esta tecnología?
-Bueno, ¿y para qué sirve esta
tecnología?
A.B.: -Para distinguir, por
ejemplo, té de distintas
procedencias.
-¿Y se usa para eso?
A.B.: -Y claro. Estos aparatos
se usan en control de calidad,
por ejemplo, de calidad de aire,
para detectar la presencia de
determinados contaminantes. O
por ejemplo tuvimos un éxito
tremendo con lúpulo, que es el
aromatizante de la cerveza, y
entrenamos a la nariz para
distinguir lúpulo de distintas
procedencias: lúpulo de El
Bolsón, lúpulo de China, para
averiguar cuánto tiempo tenía de
almacenamiento, cuál era su
envejecimiento, que para los
productores era clave, ya que no
podían arriesgarse a variar el
aroma, que cuidan muchísimo.
Imagínese que para un productor
es una manera de tener una
medida objetiva, que no depende
de pareceres, hecha por un
aparato calibrado especialmente.
-Y que nunca se resfría.
A.B.: -Y que nunca se resfría.
-Le digo porque estoy tan
resfriado que no huelo nada.
A.B.: -¿Probó con la vitamina C?
Bueno, y también se está
empezando a usar en salud y
seguridad, que son áreas muy
importantes para las
aplicaciones: en salud,
seguimiento y diagnóstico de
enfermedades por cambio de olor.
Esta aplicación está en fase de
investigación.
-¿Y en seguridad?
A.B.: -Bueno, está el tema de
los tóxicos y los explosivos. El
tipo de sensor para estas
aplicaciones es distinto del que
se usa en la industria
alimenticia y es un tipo de
sensor en el que estamos
trabajando a nivel de
investigación. En este momento
estamos diseñando y simulando el
funcionamiento por computadora
de estas micromáquinas, que es
la etapa previa a la
fabricación, y que es la etapa,
dicho sea de paso, que tiene el
mayor uso de neuronas, en este
caso de neuronas argentinas.
-Pero las fabrican en el
exterior.
A.B.: -Pero es que no importa
dónde se la fabrique, porque lo
que cuenta es la invención, lo
más importante es el diseño y la
simulación de su funcionamiento
por computadora. Después,
fabricarlo es... Mire: piense en
Leonardo Da Vinci, a él le
bastaba imaginar.
-Leonardo no simulaba por
computadora.
A.B.: -No, y es una lástima que
no lo hiciera, pero imagínese
que él inventaba algo. Después,
dónde se fabricaba, era
contingente.
-¿Y estas cosas se patentan?
-Todo esto se patenta y tiene
muy alto valor agregado.
www.ecupres.com.ar
asicardi@ecupres.com.ar
Agencia de Noticias Prensa
Ecuménica.
598 2 619 2518 Espinosa 1493.
Montevideo. Uruguay
Gentileza:: [noticias@ecupres.com.ar]
paginadigital |
|
  |
|
Ir al principio,
|
|
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica |
|
|